Vísperas I del domingo: 2a semana del Salterio Memoria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Dn 12, 3)
Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento; y los que enseñaron a muchos la justicia, serán como estrellas eternas.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que haces surgir constantemente en tu Iglesia ejemplos admirables de santidad, concédenos imitar la amorosa preocupación de san Alfonso por la salvación de todos los hombres y alcanzar, con su ayuda, la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Levítico: 25, 1. 8-17
El Señor
habló a Moisés en el monte Sinaí y le dijo: "Contarás
siete semanas de años, siete por siete, o sea, cuarenta y nueve años.
El día diez del séptimo mes, es decir, el día de la Expiación,
harán sonar las trompetas y las harán sonar por todo el país.
Declararán santo el año cincuenta y proclamarán la liberación
para todos los habitantes del país. Será para ustedes un año
de jubileo; cada uno de ustedes recobrará sus propiedades y volverá
a su familia.
El año cincuenta será para ustedes un año de jubileo; no
sembrarán ni cosecharán lo que los campos produzcan por sí
mismos; no harán la vendimia de las viñas sin cultivar. Puesto
que es el año del jubileo, será sagrado para ustedes. Comerán
de los productos de la cosecha anterior. En este año jubilar todos recobrarán
sus propiedades. Cuando le vendas o le compres alguna cosa a tu prójimo,
no lo engañes. Ponle precio a lo que le compres a tu prójimo,
atendiendo al número de años transcurridos desde el último
jubileo; él te venderá a ti atendiendo a las cosechas anuales.
Mientras más años falten para el jubileo, más aumentará
el precio; mientras menos tiempo falte, más rebajarás el precio;
porque lo que tu prójimo te vende son las cosechas que faltan.
Ninguno de ustedes haga daño a su hermano; antes bien, teman a su Dios,
porque yo soy el Señor, Dios de ustedes". Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El año jubilar representa un parteaguas, un nuevo comienzo. Los esclavos recuperan la libertad; los desposeídos, sus tierras, y hasta la misma tierra disfruta del merecido reposo.
Del salmo 66 R/.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a
nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones.
R/.
La tierra ha producido ya sus frutos, Dios nos ha bendecido. Que nos bendiga
Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 5, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino
de los cielos, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 14, 1-12
En
aquel tiempo, el rey Herodes oyó lo que contaban de Jesús y les
dijo a sus cortesanos: "Es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre
los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas”.
Herodes había apresado a Juan y lo había encadenado en la cárcel
por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, pues Juan le decía
a Herodes que no le estaba permitido tenerla por mujer. Y aunque quería
quitarle la vida, le tenía miedo a la gente, porque creían que
Juan era un profeta.
Pero llegó el cumpleaños de Herodes, y la hija de Herodías
bailó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró
darle lo que le pidiera. Ella, aconsejada por su madre, le dijo: "Dame,
sobre esta bandeja, la cabeza de Juan el Bautista".
El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por no quedar mal
con los invitados, ordenó que se la dieran; y entonces mandó degollar
a Juan en la cárcel. Trajeron, pues, la cabeza en una bandeja, se la
entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.
Después vinieron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo,
lo sepultaron, y luego fueron a avisarle a Jesús. Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La Corte de Herodes Antipas recela de la popularidad del profeta del Jordán. Sus privilegios están en juego. Su pragmatismo resulta implacable y apagan la voz del Bautista.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Inflama y santifica, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu Espíritu, para que podamos celebrar esta Eucaristía con el mismo amor y entrega con que la celebraba san Alfonso. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 1, 23-24)
Nosotros proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, que en san Alfonso María de Ligorio concediste a tu Iglesia un fervoroso apóstol de la Eucaristía, concédenos participar asiduamente de este sacramento y darte gracias por él eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XVIII DOMINGO ORDINARIO
Nuestra Señora de los Ángeles.
Santos: Pedro Julián Eymard, fundador, y Eusebio de Vercelli, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 69, 2. 6)
Dios mío, ven en mi ayuda; Señor, date prisa en socorrerme. Tú eres mi auxilio y mi salvación; Señor, no tardes.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que eres nuestro creador y quien amorosamente dispone toda nuestra vida, renuévanos conforme a la imagen de tu Hijo y ayúdanos a conservar siempre tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Éxodo: 16, 2-4. 12-15
En aquellos días,
toda la comunidad de los hijos de Israel murmuró contra Moisés
y Aarón en el desierto, diciendo:
"Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto,
cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne y comíamos pan
hasta saciamos. Ustedes nos han traído a este desierto para matar de
hambre a toda esta multitud”.
Entonces dijo el Señor a Moisés: "Voy a hacer que llueva
pan del cielo. Que el pueblo salga a recoger cada día lo que necesita,
pues quiero probar si guarda mi ley o no. He oído las murmuraciones de
los hijos de Israel. Diles de parte mía: 'Por la tarde comerán
carne y por la mañana se hartarán de pan, para que sepan que yo
soy el Señor, su Dios' ".
Aquella misma tarde, una bandada de codornices cubrió el campamento.
A la mañana siguiente había en torno a él una capa de rocío
que, al evaporarse, dejó el suelo cubierto con una especie de polvo blanco
semejante a la escarcha. Al ver eso, los israelitas se dijeron unos a otros:
"¿Qué es esto?", pues no sabían lo que era. Moisés
les dijo: "Éste es el pan que el Señor les da por alimento".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El Señor atiende las protestas de su pueblo. Carne y maná sacian su hambre. Sin embargo, más allá de su repentina saciedad, seguirán sufriendo la duda y la desconfianza.
Del salmo 77 R/.
El Señor les dio pan del cielo.
Cuanto hemos escuchado y conocemos del poder del Señor y de su gloria,
cuanto nos han narrado nuestros padres, nuestros hijos lo oirán de nuestra
boca. R/.
A las nubes mandó desde lo alto que abrieran las compuertas de los cielos;
hizo llover maná sobre su pueblo, trigo celeste envió como alimento.
R/.
Así el hombre comió pan de los ángeles; Dios le dio de
comer en abundancia y luego los condujo hasta la tierra y el monte que su diestra
conquistara. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 4, 17. 20-24
Hermanos: Declaro y doy testimonio en el Señor, de que no deben ustedes vivir como los paganos, que proceden conforme a lo vano de sus criterios. Esto no es lo que ustedes han aprendido de Cristo; han oído hablar de Él y en Él han sido adoctrinados, conforme a la verdad de Jesús. Él les ha enseñado a abandonar su antiguo modo de vivir, ese viejo yo, corrompido por deseos de placer. Dejen que el Espíritu renueve su mente y revístanse del nuevo yo, creado a imagen de Dios, en la justicia y en la santidad de la verdad. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Quien haya recorrido el camino cristiano sabe que la urgencia de dar muerte al hombre viejo es ineludible. No se puede poner vino nuevo en odres avejentados.
ACLAMACIÓN
(Mt 4, 4) R/. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra
que sale de la boca de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 24-35
En aquel tiempo,
cuando la gente vio que en aquella parte del lago no estaban Jesús ni
sus discípulos, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar
a Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo
llegaste acá?". Jesús les contestó: "Yo les aseguro
que ustedes no me andan buscando por haber visto signos, sino por haber comido
de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba,
sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo
del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello".
Ellos le dijeron: "¿Qué necesitamos para llevar a cabo las
obras de Dios?". Respondió Jesús: "La obra de Dios consiste
en que crean en aquel a quien Él ha enviado". Entonces la gente
le preguntó a Jesús: "¿Qué signo vas a realizar
tú, para que lo veamos y podamos creerte? ¿Cuáles son tus
obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está
escrito: Les dio a comer pan del cielo".
Jesús les respondió: "Yo les aseguro: No fue Moisés
quien les dio pan del cielo; es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo.
Porque el pan de Dios es aquel que baja del cielo y da la vida al mundo".
Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan". Jesús
les contestó: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí
no tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
También las experiencias religiosas se pueden corromper. Los galileos siguen a Jesús para llenarse el vientre. Los cristianos necesitamos revisar las motivaciones que nos empujan a creer.
Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor,
estos dones y, por medio del sacrificio de tu Hijo, transforma toda nuestra
vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sb 16, 20)
Nos has enviado, Señor, un pan del cielo que encierra en sí toda delicia y satisface todos los gustos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Protege, Señor, continuamente a quienes renuevas y fortaleces con esta Eucaristía y hazlos dignos de alcanzar la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jn 14, 26; 15, 26)
Cuando venga el Espíritu de la verdad, Él los guiará hasta la verdad plena, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Te pedimos, Señor, que el Espíritu Santo, que procede de ti, ilumine nuestras mentes y las guíe hacia la verdad plena, como nos lo prometió tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Números: 11, 4-15
En aquellos días,
los israelitas se quejaban diciendo: "¡Quién nos diera carne
para comer! ¡Cómo nos acordamos del pescado, que comíamos
gratis en Egipto, y de los pepinos y melones, de los puerros, cebollas y ajos!
Pero de tanto ver el maná, ya ni ganas tenemos de comer".
El maná era como la semilla del cilantro y su aspecto como el de la resina
aromática. El pueblo se dispersaba para recogerlo. Lo molían en
el molino o lo machacaban en el mortero; luego lo cocían en una olla
y hacían con él una especie de pan, que sabía como el pan
de aceite. Por la noche, cuando caía el rocío sobre el campamento,
caía también el maná.
Moisés oyó cómo se quejaba el pueblo, cada una de las familias,
a la entrada de su tienda. Eso provocó la ira del Señor, y Moisés,
también muy disgustado, le dijo al Señor: "¿Por qué
tratas tan mal a tu siervo? ¿En qué te he desagradado para que
tenga que cargar con todo este pueblo? ¿Acaso yo lo he concebido o lo
he dado a luz, para que me digas: 'Toma en brazos a este pueblo, como una nodriza
a la criatura, y llévalo a la tierra que juré darles a sus padres?'
¿De dónde voy a sacar yo carne para repartírsela a toda
la gente, que me dice llorando: 'Queremos comer carne'? Yo solo no puedo cargar
con todo este pueblo, pues es demasiado pesado para mí. Si me vas a tratar
así, por favor, quítame la vida y no tendré que pasar tantas
penas". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El pueblo despotrica contra Moisés y contra Dios. Moisés se doblega ante las quejas y vacía su desconsuelo ante Dios. La tarea está muy por encima de su debilidad.
Del salmo 80 R/.
Aclamemos a Dios, nuestra fortaleza.
Israel no oyó mi voz, dice el Señor, y mi pueblo no quiso obedecerme.
Los entregué, por eso, a sus caprichos y los dejé vivir como quisiesen.
R/.
¡Ojalá que mi pueblo me escuchara y cumpliera Israel con mis mandatos!
Yo, al punto, humillaría a sus enemigos y sentirían mi mano sus
contrarios. R/.
Los que aborrecen al Señor tratarían de adularme, pero su suerte
quedaría fijada. En cambio, Israel comería de lo mejor del trigo
y yo lo saciaría con miel silvestre. R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 4, 4) R/. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que
sale de la boca de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 14, 13-21
"En aquel
tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, subió
a una barca y se dirigió a un lugar apartado y solitario. Al saberlo
la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Cuando Jesús
desembarcó, vio aquella muchedumbre, se compadeció de ella y curó
a los enfermos.
Como ya se hacía tarde, se acercaron sus discípulos a decirle:
"Estamos en despoblado y empieza a oscurecer. Despide a la gente para que
vayan a los caseríos y compren algo de comer". Pero Jesús
les replicó: "No hace falta que vayan. Denles ustedes de comer".
Ellos le contestaron: "No tenemos aquí más que cinco panes
y dos pescados". Él les dijo: "Tráiganmelos".
Luego mandó que la gente se sentara sobre el pasto. Tomó los cinco
panes y los dos pescados, y mirando al cielo, pronunció una bendición,
partió los panes y se los dio a los discípulos para que los distribuyeran
a la gente. Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que habían
sobrado, se llenaron doce canastos. Los que comieron eran unos cinco mil hombres,
sin contar a las mujeres y a los niños. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
La gente no indispone a Jesús, ni lo contraría. Justo para servirlos es que ha venido. Atiende sus necesidades y, sólo entonces, se distancia de ellos para subir al monte a orar a solas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con agrado, la ofrenda espiritual que traemos a tu altar, en nuestro deseo filial de servirte, y concédenos vivir conforme a tu espíritu para que la fe y la humildad de tus hijos te hagan aceptables estos dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 26; 16, 14)
El Espíritu que procede del Padre, me glorificará, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, Dios nuestro, que te has dignado alimentarnos con este pan celestial, infunde tu Espíritu en lo más íntimo de nuestros corazones, para que se nos convierta en don eterno lo que hemos recibido en el altar. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, que hiciste admirable a san Juan María Vianney por su amor a las almas, concédenos que, por amor a Cristo, trabajemos por la salvación de nuestros hermanos y podamos llegar con ellos a la gloria eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Números: 12, 1-13
En aquellos días,
María y Aarón criticaron a Moisés porque había tomado
por esposa a una mujer extranjera. Decían: "¿Acaso el Señor
le ha hablado solamente a Moisés? ¿Acaso no nos ha hablado también
nosotros?". Y el Señor los oyó. Moisés era el hombre
más humilde de la tierra.
De repente, el Señor les dijo a Moisés, a Aarón y a María:
"Vayan los tres a la tienda de la reunión". Y fueron los tres.
Bajó el Señor en la columna de nube y se quedó en la puerta
de la tienda. Llamó a Aarón y a María, y los dos se acercaron.
El Señor les dijo "Escuchen mis palabras. Cuando hay un profeta
entre ustedes, yo me comunico con él por medio de visiones y de sueños.
Pero con Moisés, mi siervo, es muy distinto: él es el siervo más
fiel de mi casa; yo hablo con él cara a cara, abiertamente y sin secretos,
y él contempla cara a cara al Señor. ¿Por qué, pues,
se han atrevido ustedes a criticar a mi siervo, Moisés?".
Y la ira del Señor se encendió contra ellos. Cuando Él
se fue y la nube se retiró de encima de la tienda, María estaba
leprosa, blanca como la nieve. Aarón se volvió hacia María
y vio que estaba leprosa.
Entonces Aarón le dijo a Moisés: "Perdónanos, Señor
nuestro, el pecado que neciamente hemos cometido. Que no sea María como
quien nace muerta del seno de su madre; mira su carne ya medio consumida por
la lepra". Entonces Moisés clamó al Señor, diciendo:
"Señor, ¡cúrala por favor!". Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
María, Aarón y Moisés rivalizan por la precedencia delante de su Dios. Los celos y las mezquindades siguen lastimando a las familias biológicas y a las familias religiosas.
Del salmo 50 R/.
Misericordia, Señor, hemos pecado.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate
de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y
purifícame de mis pecados. R/.
Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra
ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. R/.
Es justa tu sentencia y eres justo, Señor, al castigarme. Nací
en la iniquidad, y pecador me concibió mi madre. R/.
Crea en mí, señor, un corazón puro, un espíritu
nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti,
ni retires de mí tu santo espíritu. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 1, 49) R/. Aleluya, aleluya.
Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 14, 22-36
En aquel tiempo,
inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús
hizo que sus discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra
orilla, mientras Él despedía a la gente. Después de despedirla,
subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba Él
solo allí.
Entre tanto, la barca iba ya muy lejos de la costa y las olas la sacudían,
porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos,
caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua,
se espantaron y decían: "¡Es un fantasma!". Y daban gritos
de terror. Pero Jesús les dijo enseguida: "Tranquilícense
y no teman. Soy yo".
Entonces le dijo Pedro: "Señor, si eres tú, mándame
ir a ti caminando sobre el agua". Jesús le contestó:
"Ven". Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar sobre
el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró
miedo, comenzó a hundirse y gritó: "¡Sálvame,
Señor!". Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo
sostuvo y le dijo: "Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?".
En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en
la barca se postraron ante Jesús, diciendo: "Verdaderamente tú
eres el Hijo de Dios".
Terminada la travesía, llegaron a Genesaret. Apenas lo reconocieron los
habitantes de aquel lugar, pregonaron la noticia por toda la región y
le trajeron a todos los enfermos. Le pedían que los dejara tocar siquiera
el borde de su manto; y cuantos lo tocaron, quedaron curados. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Pedro aprende a confiar. El camino es largo y accidentado. Nadie puede "dormirse en sus laureles". Quien se apoya firmemente en Dios, no vacila.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que estos dones, Señor, que te presentamos en honor de tus santos y que van a dar testimonio de tu poder y de tu gloria, nos alcancen de ti la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Fortalecidos con el pan de la vida, te pedimos, Señor, que a ejemplo de san Juan María Vianney, podamos servirte con entrega absoluta y amar a nuestros hermanos con amor incansable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor
Nuestra Señora de las Nieves.
Santos: San Abel de Lobbes, monje. Feria (Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 12, 42)
Éste es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en tu inefable providencia elegiste a san José por esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Números: 13, 1-2. 25-14, 1. 26 29. 34-35
En aquellos días,
el Señor le habló a Moisés en el desierto de Parán
y le dijo: "Envía algunos hombres, uno por cada tribu paterna, para
que exploren la tierra de Canaán, que le voy a dar a los hijos de Israel".
Al cabo de cuarenta días volvieron los exploradores, después de
recorrer toda aquella tierra. Fueron a presentarse ante Moisés, Aarón
y toda la comunidad de los hijos de Israel, en el desierto de Parán,
en Cades. Les mostraron los productos del país y les hicieron la siguiente
relación:
"Fuimos al país a donde nos enviaste y de veras mana leche y miel,
como puedes ver por estos frutos. Pero el pueblo que habita en el país
es poderoso; las ciudades están fortificadas y son muy grandes y hasta
hemos visto ahí gigantes, descendientes de Anac. Los amalecitas ocupan
la región del sur; los hititas, amorreos y yebuseos ocupan la montaña;
y los cananeos, la orilla del mar y la ribera del Jordán".
Caleb, uno de los exploradores, calmó al pueblo, que empezaba a criticar
a Moisés y les dijo: "Vayamos y conquistemos el país, porque
sin duda podremos apoderamos de él". Pero los demás hombres
que habían ido con Caleb, dijeron: "No podemos atacar a ese pueblo,
porque es más fuerte que nosotros". Y empezaron a hablar mal del
país que habían explorado, diciendo: "El país que
hemos recorrido y explorado, no produce lo suficiente ni para sus propios habitantes.
Toda la gente que hemos visto ahí es muy alta. Hemos visto hasta gigantes,
descendientes de Anac; junto a ellos parecíamos saltamontes, y como tales
nos veían ellos". Al oír esto, toda la comunidad se puso
a gritar y se pasó llorando toda la noche.
Entonces el Señor les habló a Moisés y Aarón y les
dijo: "¿Hasta cuándo va a seguir protestando contra mí
esta comunidad perversa? He oído las quejas de los hijos de Israel contra
mí. Ve y diles: 'Por mi vida, dice el Señor, voy a hacer con ustedes
lo que han pedido que suceda. Por haber hablado mal de mí, morirán
en el desierto todos los que fueron registrados en el censo, de veinte años
para arriba. Les juro que no entrarán en la tierra que prometí
darles, con excepción de Caleb, hijo de Yefuné, y de Josué,
hijo de Nun.
Así como ustedes emplearon cuarenta días en explorar el país,
así cargarán con sus pecados cuarenta años por el desierto,
a razón de un año por día. Así sabrán lo
que significa desobedecerme. Yo, el Señor, he hablado. Esto es lo que
haré con esta comunidad perversa, amotinada contra mí. En este
desierto van a consumirse y en él van a morir' ". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
La generación de Caleb se asusta ante sus desafíos. Se acobardan y empequeñecen. Algo parecido nos sucede en esta crítica situación de inseguridad.
Del salmo 105 R/.
Por tu pueblo, Señor, acuérdate de mí.
Hemos pecado igual que nuestros padres, cometimos maldades e injusticias. Allá
en Egipto, nuestros padres no entendieron, Señor, tus maravillas. R/.
Se olvidaron pronto de tus obras y no se fiaron de tus designios. Su apetito
era insaciable en el desierto y te provocaron, Señor, en la estepa. R/.
Se olvidaron del Dios que los salvó y que hizo portentos en Egipto, en
la tierra de Cam, mil maravillas, y en las aguas del mar Rojo, sus prodigios.
R/.
Por eso hablaba Dios de aniquilarlos; pero Moisés, que era su elegido,
se interpuso, a fin de que, en su cólera, no fuera el Señor a
destruirlos. R/.
ACLAMACIÓN
(Lc 7. 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 15, 21-28
En aquel tiempo,
Jesús se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces
una mujer cananea le salió al encuentro y se puso a gritar: "Señor,
hijo de David, ten compasión de mí. Mi hija está terriblemente
atormentada por un demonio". Jesús no le contestó una sola
palabra; pero los discípulos se acercaron y le rogaban: "Atiéndela,
porque viene gritando detrás de nosotros". Él les contestó:
"Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel".
Ella se acercó entonces a Jesús y postrada ante Él, le
dijo: "¡Señor, ayúdame!". Él le respondió:
"No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo
a los perritos". Pero ella replicó: "Es cierto, Señor;
pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de
sus amos". Entonces Jesús le respondió: "Mujer, ¡qué
grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas". Y en aquel mismo instante
quedó curada su hija. Palabra del Señor. Gloria a
ti, Señor Jesús.
La mujer fenicia sufre fracasos y menosprecios de todo tipo. El sufrimiento la fortifica; por esa razón, decide seguir a gritos a Jesús para que la socorra.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por intercesión de san José, a quien confiaste la misión de cuidar de tu Unigénito como padre, te pedimos, Señor, que nos concedas poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 21)
Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
La Transfiguración del Señor
Santos: Justo y Pastor de Alcalá, mártires, y Hormisdas I ó Papa. Fiesta (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Mt 17, 5)
El día de la Transfiguración apareció el Espíritu Santo en una nube luminosa y se oyó la voz del Padre celestial que decía: Éste es mi Hijo unigénito, en quien he puesto todo mi amor. Escúchenlo.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en la Transfiguración gloriosa de tu Hijo unigénito fortaleciste nuestra fe con el testimonio de Moisés y Elías y nos dejaste entrever la gloria que nos espera, como hijos tuyos, concédenos seguir el Evangelio de Cristo para compartir con Él 1a herencia de tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Daniel: 7, 9-10. 13-14
Yo, Daniel, tuve
una visión nocturna: Vi que colocaban unos tronos y un anciano se sentó.
Su vestido era blanco como la nieve, y sus cabellos, blancos como lana. Su trono,
llamas de fuego, con ruedas encendidas. Un río de fuego brotaba delante
de él. Miles y miles lo servían, millones y millones estaban a
sus órdenes. Comenzó el juicio y se abrieron los libros.
Yo seguí contemplando en mi visión nocturna y vi a alguien semejante
a un hijo de hombre, que venía entre las nubes del cielo. Avanzó
hacia el anciano de muchos siglos y fue introducido a su presencia. Entonces
recibió la soberanía, la gloria y el reino. Y todos los pueblos
y naciones de todas las lenguas lo servían. Su poder nunca se acabará,
porque es un poder eterno, y su reino jamás será destruido. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Las "fieras" descuartizan todo hasta que reciben su merecido. La figura humana recibe un poder real para someter a los pueblos e implantar un reino imperecedero.
Del salmo 96 R/.
Reina el Señor, alégrese la tierra.
Reina el Señor, alégrese la tierra; cante de regocijo el mundo
entero. Tinieblas y nubes rodean el trono del Señor que se asienta en
la justicia y el derecho. R/.
Los montes se derriten como cera ante el Señor de toda la tierra. Los
cielos pregonan su justicia, su inmensa gloria ven todos los pueblos. R/.
Tú, Señor altísimo, estás muy por encima de la tierra
y mucho más en alto que los dioses. R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 17, 5) R/. Aleluya, aleluya.
Éste es mi Hijo muy amado, dice el Señor, en quien tengo
puestas todas mis complacencias; escúchenlo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 9, 2-10
En
aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan,
subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia.
Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie
puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías
y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro le dijo a Jesús:
"Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas,
una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". En realidad
no sabía lo que decía, porque estaban asustados. Se formó
entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió
una voz que decía: "Éste es mi Hijo amado; escúchenlo".
En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que
estaba solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran
a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara
de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían
entre sí qué querría decir eso de "resucitar de entre
los muertos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús eleva a los suyos a una posición excepcional. Los hace participar de su gloria y los prepara así para enfrentar los contratiempos que se avecinan en su futura pasión.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, los dones que te presentamos y, por la Transfiguración de tu Hijo, haz que esta Eucaristía nos purifique de todos nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en
todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque Cristo nuestro Señor reveló su gloria ante los testigos
que Él escogió; y revistió con máximo esplendor
su cuerpo, en todo semejante al nuestro, para quitar del corazón de sus
discípulos el escándalo de la cruz y anunciar que toda la Iglesia
-su cuerpo-, habría de participar de la gloria, que tan admirablemente
resplandecía en Cristo, su cabeza.
Por eso, con los ángeles, que te cantan en el cielo, nosotros te alabamos
en la tierra diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 3, 2)
Cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la comunión que hemos recibido nos asemeje, Señor, cada día más a tu Hijo, cuya gloria quisiste manifestamos en su Transfiguración. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Sixto II, Papa y mártir; Cayetano de Thiene, fundador, y Donato de Arezzo, obispo. Feria (Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11. 19)
Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles, y reanimarlos en tiempo de hambre.
ORACIÓN COLECTA
Haz, Señor, que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo, y nos encendamos con el amor qué lo inflama, para que, asemejándonos a Él, merezcamos participar de la eterna redención. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Deuteronomio: 4, 32-40
En aquellos días,
habló Moisés al pueblo y le dijo: "Pregunta a los tiempos
pasados, investiga desde el día en que Dios creó al hombre sobre
la tierra. ¿Hubo jamás, desde un extremo al otro del cielo, una
cosa tan grande como ésta? ¿Se oyó algo semejante? ¿Qué
pueblo ha oído, sin perecer, que Dios le hable desde el fuego, como tú
lo has oído? ¿Hubo algún dios que haya ido a buscarse un
pueblo en medio de otro pueblo, a fuerza de pruebas, de milagros y de guerras,
con mano fuerte y brazo poderoso? ¿Hubo acaso hechos tan grandes como
los que, ante sus propios ojos, hizo por ustedes en Egipto el Señor su
Dios?
A ti se te ha concedido ver todo esto, para que reconozcas que el Señor
es Dios y que no hay otro fuera de Él. Desde el cielo hizo resonar su
voz para enseñarte; en la tierra te mostró aquel gran fuego y
oíste sus palabras que salían del fuego. Él amó
a tus padres y después eligió a sus descendientes. Con su gran
poder, en persona, te sacó de Egipto. Desposeyó ante ti a pueblos
más grandes y fuertes que tú. Te hizo entrar en su tierra y te
la dio en herencia, como puedes comprobarlo.
Reconoce, pues, y graba hoy en tu corazón que el Señor es el Dios
del cielo y de la tierra y que no hay otro. Cumple sus leyes y mandamientos,
que yo te prescribo hoy, para que seas feliz tú y tu descendencia, y
para que vivas muchos años en la tierra que el Señor, tu Dios,
te da para siempre". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Israel necesita interiorizar su experiencia religiosa. Ellos han sido tratados de forma singular por Dios. Desde esa certidumbre podrán vivir fielmente al servicio de su Señor.
Del salmo 76 R/.
Recordaré los prodigios del Señor.
Recuerdo los prodigios del Señor, recuerdo tus antiguos portentos, medito
todas tus obras y considero tus maravillas. R/.
Dios mío, tus designios son santos. ¿Qué dios es tan grande
como nuestro Dios? Tú, Dios nuestro, hiciste maravillas y les mostraste
tu poder a los pueblos. R/.
Con tu brazo rescataste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José.
Condujiste a tu pueblo como a un rebaño, por medio de Moisés y
de Aarón. R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 5, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos
es el Reino de los cielos, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 16, 24-28
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "El que quiera venir conmigo,
que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera
salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí,
la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero,
si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía
de sus ángeles, y entonces dará a cada uno lo que merecen sus
obras.
Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán, sin
haber visto primero llegar al Hijo del hombre como rey". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Lección sencilla de explicar y difícil de acatar. Las grandezas y los éxitos humanos parecen encandilarnos. Quien vive sabiamente aprende a descubrir cuáles son los bienes últimos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, Padre misericordioso, que por el inmenso amor con que nos has amado, nos diste con inefable bondad a tu Hijo único, concédenos que, identificados con Él en una perfecta unidad, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37-38)
Dice el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mi, brotarán ríos de agua viva.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo participado de tu sacramento de amor, te pedimos, Señor, la gracia de parecernos a Cristo aquí en la tierra, para merecer compartir su gloria allá en el cielo, con Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Santos: Domingo de Guzmán, fundador, y Famiano de Galesse, monje. Beata Margarita Caiani, fundadora.
Vísperas I del domingo: 3a semana del Salterio Memoria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en santo Domingo de Guzmán otorgaste a tu Iglesia un predicador insigne de tu Evangelio y del amor a la Virgen María, concédenos una inquebrantable fidelidad a tu Hijo y una sólida devoción a su santísima Madre. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Deuteronomio: 6, 4-13
En aquellos días,
habló Moisés al pueblo y le dijo: "Escucha, Israel: El Señor,
nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor,
tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas.
Graba en tu corazón los mandamientos que hoy te he transmitido. Repíteselos
a tus hijos y háblales de ellos cuando estés en tu casa o cuando
vayas de camino; cuando te acuestes y cuando te levantes; átalos a tu
mano como una señal y póntelos en la frente para recordarlos;
escríbelos en los dinteles y en las puertas de tu casa.
Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra que juró
dar a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, una tierra con ciudades grandes y
ricas, que tú no has construido; con casas rebosantes de riquezas, que
tú no has almacenado; con pozos, que tú no has excavado; con viñedos
y olivares, que tú no has plantado; y cuando puedas comer hasta saciarte,
no te olvides del Señor que te sacó de la esclavitud de Egipto.
Al Señor, tu Dios, temerás y a Él solo servirás;
sólo en su nombre jurarás”. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Los hijos de Israel lo saben. El Señor es uno. No hay más señores que el Dios que los sacó de Egipto. Esa tradición les permitirá consolidar su identidad como creyentes.
Del salmo 17 R/.
Yo te amo, Señor, tú eres mi fuerza.
Yo te amo, Señor, tú eres mi fuerza, el Dios que me protege y
me libera. R/.
Tú eres mi refugio, mi salvación, mi escudo, mi castillo. Cuando
invoqué al Señor de mi esperanza, al punto me libró de
mi enemigo. R/.
Bendito seas, Señor, que me proteges; que tú, mi salvador, seas
bendecido. Te alabaré, Señor, ante los pueblos y elevaré
mi voz agradecido. Tú concediste al rey grandes victorias y mostraste
tu amor a tu elegido. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. 2 Tm 1. 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la
vida por medio del Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 17, 14-20
En
aquel tiempo, al llegar Jesús a donde estaba la multitud, se le acercó
un hombre, que se puso de rodillas y le dijo: "Señor, ten compasión
de mi hijo. Le dan ataques terribles. Unas veces se cae en la lumbre y otras
muchas, en el agua. Se lo traje a tus discípulos, pero no han podido
curarlo".
Entonces Jesús exclamó: "¿Hasta cuándo estaré
con esta gente incrédula y perversa? ¿Hasta cuándo tendré
que aguantarla? Tráigame aquí al muchacho". Jesús
ordenó al demonio que saliera del muchacho, y desde ese momento éste
quedó sano.
Después, al quedarse solos con Jesús, los discípulos le
preguntaron: "¿Por qué nosotros no pudimos echar fuera a
ese demonio?". Les respondió Jesús: "Porque les falta
fe. Pues yo les aseguro que si ustedes tuvieran fe al menos del tamaño
de una semilla de mostaza, podrían decide a ese monte: 'Trasládate
de aquí para allá', y el monte se trasladaría. Entonces
nada sería imposible para ustedes". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Los discípulos se estrellan contra su desconfianza. Son incapaces de suplicar confiadamente al Padre y no pueden socorrer al niño epiléptico.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte y, por intercesión de santo Domingo, concédenos dar a conocer nuestra fe con nuestra conducta diaria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el sacramento que hemos recibido en esta festividad aumente, Señor, en nosotros el amor por tu Iglesia, a cuyo servicio consagró su vida y su predicación santo Domingo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XIX DOMINGO ORDINARIO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 73, 20. 19. 22. 23)
Acuérdate, Señor, de tu alianza; no olvides por más tiempo la suerte de tus pobres. Levántate, Señor, a defender tu causa; no olvides las voces de los que te buscan.
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso a quien confiadamente podemos llamar ya Padre nuestro, haz crecer en nuestros corazones el espíritu de hijos adoptivos tuyos, para que podamos gozar, después de esta vida, de la herencia que nos has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de los Reyes: 19, 4-8
En aquellos tiempos,
caminó Elías por el desierto un día entero y finalmente
se sentó bajo un árbol de retama, sintió deseos de morir
y dijo: "Basta ya, Señor. Quítame la vida, pues yo no valgo
más que mis padres". Después se recostó y se quedó
dormido.
Pero un ángel del Señor llegó a despertarlo y le dijo:
"Levántate y come". Elías abrió los ojos y vio
a su cabecera un pan cocido en las brasas y un jarro de agua. Después
de comer y beber, se volvió a recostar y se durmió. Por segunda
vez, el ángel del Señor lo despertó y le dijo: "Levántate
y come, porque aún te queda un largo camino". Se levantó
Elías. Comió y bebió. Y con la fuerza de aquel alimento,
caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte
de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Elías resiste a las persecuciones, conoce el autoexilio y el hambre. El Señor lo acompaña y sale a su encuentro; le da un alimento que lo llena de fortaleza para cumplir su misión.
Del salmo 33 R/.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de
alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al
escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando
acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores.
R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te
sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los
pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor
acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Dichoso el hombre que se refugia en Él. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 4, 30-5, 2
Hermanos: No le
causen tristeza al Espíritu Santo, con el que Dios los ha marcado para
el día de la liberación final.
Destierren de ustedes la aspereza, la ira, la indignación, los insultos,
la maledicencia y toda clase de maldad. Sean buenos y comprensivos, y perdónense
los unos a los otros, como Dios los perdonó, por medio de Cristo. Imiten,
pues, a Dios como hijos queridos. Vivan amando como Cristo, que nos amó
y se entregó por nosotros, como ofrenda y víctima de fragancia
agradable a Dios. Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.
Quien haya experimentado vivamente el perdón y la compasión divinos,
logrará acoger amigable y cariñosamente los reclamos y las necesidades
de sus hermanos.
ACLAMACIÓN
(Jn 6, 51) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el
que coma de este pan vivirá para siempre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 41-51
En
aquel tiempo, los judíos murmuraban contra Jesús, porque había
dicho: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo", y decían:
"¿No es éste, Jesús, el hijo de José? ¿Acaso
no conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo nos dice ahora que
ha bajado del cielo?".
Jesús les respondió: "No murmuren. Nadie puede venir a mí,
si no lo atrae el Padre, que me ha enviado; y a ése yo lo resucitaré
el último día. Está escrito en los profetas: Todos serán
discípulos de Dios. Todo aquel que escucha al Padre y aprende de Él,
se acerca a mí. No es que alguien haya visto al Padre, fuera de aquel
que procede de Dios. Ése sí ha visto al Padre.
Yo les aseguro: el que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de
la vida. Sus padres comieron el maná en el desierto y sin embargo, murieron.
Éste es el pan que ha bajado del cielo para que, quien lo coma, no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá
para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga
vida". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
La confusión entre el sentido literal y el sentido figurado es deliberadamente resaltada por el evangelista. Quien cree en la palabra de Jesús, lo reconoce como Pan verdadero.
Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, estos dones que has puesto en manos de tu Iglesia, y con tu poder conviértelos en el sacramento de nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 147, 12. 14)
Alaba, Jerusalén, al Señor, porque te alimenta con lo mejor de su trigo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la recepción de esta Eucaristía nos confirme, Señor, en tu amor y nos ayude a conseguir la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Algo que asemeja y distingue a la vez a los dirigentes judíos del Evangelio con los dirigentes religiosos del presente es la crisis de credibilidad. Los dirigentes judíos no se rinden ante el saber de Jesús, hijo de José. No le conceden autoridad alguna para hablar y actuar en nombre de Dios. Les parece "un hijo de vecino" con pretensiones desmesuradas. En nuestro tiempo sufrimos y ocasionamos una crisis de credibilidad. Lo mismo le pasa a cualquier padre de familia que a un relevante guía religioso. La rendición de cuentas, la transparencia y la congruencia entre el decir y el hacer nos son exigidas a cada rato y con mayor firmeza. No es una falta de respeto de los subordinados hacia sus guías. La congruencia y la autenticidad son dimensiones genuinas de la existencia cristiana.
Santos: Lorenzo de Roma, mártir: Gerait de Dummont, rey, y Aredio de Lyón, obispo. Fiesta (Rojo)
ANTÍFONA DE ENTRADA
Alegrémonos hoy con la festividad de san Lorenzo, quien se entregó al servicio de los pobres de la. Iglesia, mereció sufrir el martirio y reina gloriosamente con Cristo.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que hiciste resplandecer al diácono san Lorenzo por su fidelidad al servicio de los demás y su glorioso martirio, concédenos, por su intercesión, amar a Cristo como él lo amó y servirlo en los hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 9, 6-10
Hermanos: Recuerden
que el que poco siembra, cosecha poco, y el que mucho siembra, cosecha mucho.
Cada cual dé lo que su corazón le diga y no de mala gana ni por
compromiso, pues Dios ama al que da con alegría. Y poderoso es Dios para
colmarlos de toda clase de favores, a fin de que, teniendo siempre todo lo necesario,
puedan participar generosamente en toda obra buena. Como dice la Escritura:
Repartió a manos llenas a los pobres; su justicia permanece eternamente.
Dios, que proporciona la semilla al sembrador y le da pan para comer, les proporcionará
a ustedes una cosecha abundante y multiplicará los frutos de su justicia.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
A nosotros, Dios nos bendice a manos llenas, por esa razón no podemos ser pichicatos con los necesitados. Dios bendice a quien se apiada del pobre.
Del salmo 111 R/.
Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos;
poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos.
R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente jamás
se desviarán; vivirá su recuerdo para siempre. R/.
No temerán malas noticias, puesto que en el Señor viven confiados.
Firme está y sin temor su corazón, pues vencidos verán
a sus contrarios. R/.
Al pobre dan limosna, obran siempre conforme a la justicia; su frente se alzará
llena de gloria. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 8, 12) R/. Aleluya, aleluya.
El que me sigue no caminará en la oscuridad, y tendrá
la luz de la vida, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 12, 24-26
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro
que si el grano de trigo sembrado en la tierra, no muere, queda infecundo; pero
si muere, producirá mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se
pierde; el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se asegura para
la vida eterna.
El que quiera servirme que me siga, para que donde yo esté, también
esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La sentencia del grano de trigo es contundente. Quien se resiste a entregar su vida, termina ahogándose en su esterilidad. Quien se entrega, alcanza cosecha abundante.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor los dones que te presentamos al celebrar al diácono san Lorenzo y haz que este sacrificio eucarístico ayude a nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I o II de los santos mártires.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 26)
El que quiera servirme, que me siga, dice el Señor, y donde yo estoy, ahí estará mi servidor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta Eucaristía, que hemos celebrado al conmemorar la fiesta de san Lorenzo, nos haga participar, Señor, más profundamente de los frutos de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Clara de Asís, fundadora, y Digna de Todi, eremita. Beato Mauricio Tornay, mártir. Memoria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA
Por su total consagración a Dios, santa Clara mereció escuchar estas palabras: Ven, esposa de Cristo, y recibe la corona que el Señor te ha preparado para toda la eternidad.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, que inspiraste a santa Clara un ardiente amor por la pobreza evangélica, concédenos, por su intercesión, seguir a Cristo pobre y humilde, para que podamos contemplarte después en el Reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Deuteronomio: 31,1-8
En aquellos días,
Moisés dirigió estas palabras a todo el pueblo de Israel: "He
cumplido ya ciento veinte años y me encuentro achacoso. Además,
el Señor me ha dicho que no cruzaré el Jordán. El Señor,
nuestro Dios, lo cruzará delante de ustedes; Él destruirá
a todos esos pueblos ante sus ojos para que ustedes se apoderen de ellos, y
Josué pasará al frente de ustedes, como lo ha dicho el Señor.
El Señor tratará a los enemigos de ustedes como a los reyes amorreos
Sijón y Og, y los arrasará como a sus tierras. Cuando el Señor
se los entregue, harán con ellos lo que yo les he ordenado.
Sean fuertes y valientes, no teman, no se acobarden ante ellos, porque el Señor,
su Dios, avanza con ustedes. Él no los dejará ni abandonará”.
Después Moisés llamó a Josué y le dijo en presencia
de todo el pueblo de Israel: "Sé fuerte y valiente, porque tú
has de introducir a este pueblo en la tierra que el Señor, tu Dios, prometió
dar a nuestros padres; y tú les repartirás esa tierra. El Señor,
que te conduce, estará contigo; Él no te dejará ni te abandonará.
No temas ni te acobardes". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Moisés anima a Josué para que camine hacia adelante persuadido de la cercana presencia de su Señor. No hay liderazgos insustituibles ni personalidades irremplazables.
Deuteronomio 32
R/. Bendice, Señor, a tu pueblo.
Voy a proclamar el nombre del Señor; den gloria a nuestro Dios, porque
sus obras son perfectas. R/.
Acuérdate de los días remotos, considera las edades pasadas, pregúntale
a tu padre y te lo contará, a los ancianos y te lo dirán. R/.
Cuando el Altísimo daba a cada pueblo su heredad y la distribuía
a los hijos de Adán, trazó las fronteras de las naciones según
el número de los hijos de Israel. R/.
La porción del Señor fue su pueblo, Jacob fue su heredad. Sólo
el Señor los condujo, no hubo dioses extraños con Él. R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 11, 29) R/. Aleluya, aleluya.
Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan de mí,
que soy manso y humilde de corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 18, 1-5. 10. 12-14
En
cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le
preguntaron: "¿Quién es el más grande en el Reino
de los cielos?".
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les
dijo: "Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los
niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues,
quien se haga pequeño como este niño, ése es el más
grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste
en mi nombre, me recibe a mí.
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que
sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que
está en el cielo.
¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le pierde
una, ¿acaso no deja las noventa y nueve en los montes, y se va a buscar
a la que se le perdió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará
más por ella, que por las noventa y nueve que no se le perdieron. De
igual modo, el Padre celestial no quiere que se pierda ni uno solo de estos
pequeños". Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor
Jesús.
De la forma como tratemos y acojamos a los marginados sociales, a las minorías despreciadas y a los estigmatizados, deduciremos nuestra fidelidad a Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la festividad de santa Clara, virgen, y concédenos que esta Eucaristía haga crecer en nosotros el amor a Cristo y a nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 10, 42)
Santa Clara, virgen, escogió la mejor parte y no le será quitada.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta Eucaristía, en la que hemos participado en memoria de santa Clara, virgen, concédenos, Señor, el perdón de nuestros pecados, la salud del cuerpo, tu amor en esta vida y la gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 16, 6. 8)
Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío; atiéndeme y escucha mis palabras. Cuídame como a la niña de tus ojos y cúbreme bajo la sombra de tus alas.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, haz que nuestra voluntad sea siempre dócil a la tuya y que te sirvamos con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Deuteronomio: 34,1-12
En aquellos días,
Moisés subió del valle de Moab al monte Nebo, a la cima del Pisgá,
que mira hacia Jericó. Desde ahí le mostró el Señor
todo el país: la región de Galaad hasta Dan; el territorio de
Neftalí, de Efraín y de Manasés; todo el territorio de
Judá hasta el mar Mediterráneo; las tierras del sur; el amplio
valle que circunda a Jericó, la ciudad de las palmeras, hasta Soar, y
le dijo: "Ésta es la tierra que les prometí a Abraham, a
Isaac y a Jacob, diciéndoles que se la daría a sus descendientes.
A ti te la he dejado ver con tus propios ojos, pero tú no entrarás
en ella”.
Y Moisés, siervo del Señor, murió ahí, en Moab,
como había dicho el Señor. Lo enterraron en el valle de Moab,
frente a Bet Fegor, pero hasta el día de hoy nadie ha conocido el lugar
de su tumba. Moisés murió a la edad de ciento veinte años
y no había perdido la vista ni las fuerzas. Los israelitas estuvieron
llorando a Moisés en el valle de Moab treinta días, tiempo señalado
para el duelo de Moisés.
Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría,
porque Moisés le había impuesto las manos. Los israelitas lo obedecieron,
como el Señor se lo había ordenado a Moisés.
No ha vuelto a surgir en Israel ningún profeta como Moisés, con
quien el Señor trataba cara a cara; ni semejante a él en las señales
y prodigios que el Señor le mandó realizar en Egipto, contra el
faraón, su corte y su país; ni por su poder y los grandes portentos
que hizo en presencia de todo el pueblo de Israel. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Josué queda lleno del don de la prudencia. La convivencia constante con Moisés es el mejor noviciado. Los maestros espirituales siguen suscitando adhesiones.
Del salmo 65 R/.
Bendito sea el Señor.
Que aclame al Señor toda la tierra. Celebremos su gloria y su poder,
cantemos un himno de alabanza, digamos al Señor: "¡Tu obra
es admirable!" R/.
Admiremos las obras del Señor, los prodigios que ha hecho por los hombres.
Naciones, bendigan a nuestro Dios, hagan resonar sus alabanzas. R/.
Cuantos temen a Dios, vengan y escuchen, y les diré lo que ha hecho por
mí. A Él dirigí mis oraciones y mi lengua le cantó
alabanzas. R/.
ACLAMACIÓN
(2 Co 5, 19) R/. Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha
encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 18,15-20
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano. Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. Yo les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La prudencia y la discreción no están reñidas con la justicia. Quien sabe corregir fraternalmente a los suyos, transparenta la seguridad de saberse perdonado una vez y otra por Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, estos dones tuyos que con sincera voluntad te presentamos, y por medio de esta Eucaristía, dígnate purificarnos y renovarnos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 32,18-19)
Los ojos del Señor están puestos en sus hijos, en los que esperan en su misericordia, para librarlos de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta celebración eucarística nos comunique, Señor, nuevas fuerzas para cumplir tu voluntad en esta vida y nos confirme en la esperanza de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)
El Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre obtener, por la participación en este memorial, los frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Josué: 3, 7-10. 11. 13-17
En aquellos días,
el Señor le dijo a Josué: "Hoy mismo voy a empezar a engrandecerte
a los ojos de todo Israel, para que sepan que estoy contigo, lo mismo que estuve
con Moisés. Ordena a los sacerdotes que llevan el arca de la alianza
que se detengan en cuanto lleguen a la orilla del agua del Jordán".
Josué les dijo a los israelitas:
"Acérquense a escuchar las palabras del Señor, su Dios".
Y prosiguió: "En esto conocerán que el Dios vivo está
en medio de ustedes y que destruirá ante sus ojos a los cananeos: El
arca de la alianza del Señor de toda la tierra va a pasar el Jordán
delante de ustedes y, en cuanto los pies de los sacerdotes que llevan el arca
de la alianza del Señor de toda la tierra toquen el Jordán, las
aguas que van hacia abajo seguirán corriendo y las que vienen de arriba
se detendrán, formando un muro".
Así pues, el pueblo salió de su campamento para cruzar el Jordán,
encabezado por los sacerdotes que llevaban el arca de la alianza. En cuanto
éstos tocaron con sus pies las aguas del Jordán (que baja crecido
hasta los bordes todo el tiempo de la siega), las aguas que venían de
arriba se detuvieron y formaron un solo bloque en una gran extensión
desde el pueblo de Adam, hasta la fortaleza de Sartán; entre tanto, las
aguas que bajaban hacia el mar Muerto, desaparecieron por completo y el pueblo
cruzó el Jordán, frente a Jericó. Los sacerdotes que llevaban
el arca de la alianza del Señor se detuvieron en medio del Jordán,
que había quedado seco, mientras todo el pueblo de Israel cruzaba por
el cauce vacío. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La crecida de las aguas encrespadas no tambalea al pueblo. El arca del Señor se convierte en baluarte y muralla. El paso del Jordán acrecienta su confianza en Dios.
Del salmo 113
R/. Bendigamos al Señor.
Al salir Israel de Egipto, al salir Jacob de un pueblo bárbaro, Judá
fue santuario de Dios, Israel, su dominio. R/.
Al verlos, el mar huyó, el Jordán se echó para atrás;
los montes saltaron como carneros y las colinas como corderos. R/.
¿Qué te pasa, mar, que huyes? ¿Ya ti, Jordán, que
te echas para atrás? ¿Y a ustedes, montes, que saltan como carneros?
¿Y a ustedes, colinas, que saltan como corderos? R/.
ACLAMACIÓN
(Sal 118, 135) R/. Aleluya, aleluya.
Señor, mira benignamente a tus siervos y enséñanos
a cumplir tus mandamientos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 18, 21-19, 1
En
aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: "Si
mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta
siete veces?". Jesús le contestó: "No sólo hasta
siete, sino hasta setenta veces siete".
Entonces Jesús les dijo: "El Reino de los cielos es semejante a
un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron,
le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar,
el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus
hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose
a sus pies, le suplicaba, diciendo: 'Ten paciencia conmigo y te lo pagaré
todo'. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta
le perdonó la deuda.
Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno
de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró
por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: 'Págame
lo que me debes'. El compañero se le arrodilló y le rogaba: 'Ten
paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. Pero el otro no quiso escucharlo,
sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.
Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación
y fueron a contarle al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó
y le dijo: 'Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo
suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión
de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?'. Y el señor,
encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta
que pagara lo que debía.
Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes si cada cual no perdona
de corazón a su hermano”.
Cuando Jesús terminó de hablar, salió de Galilea y fue
a la región de Judea que queda al otro lado del Jordán. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La memoria cancela selectivamente lo que le incomoda. El criado se olvida pronto de la compasión de su amo y deja que su corazón se le endurezca hasta pisotear a su hermano.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11, 24-25)
Éste es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo beban, háganlo en memoria mía, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido el gozo de participar en esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, haz que, unidos siempre a Él, vivamos como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 25, 34. 40)
Vengan, benditos de mi Padre, dice el Señor. Yo les aseguro que cuanto hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llenaste de celo por las almas y de caridad para con el prójimo al santo mártir Maximiliano María Kolbe, devotísimo de la Virgen Inmaculada, concédenos, por su intercesión, que, a gloria tuya, trabajemos intensamente en servicio de los hombres y seamos, hasta la muerte, imagen fiel de tu Hijo, que vive y reina contigo ...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Josué: 24,1-13
En aquellos días,
Josué convocó en Siquem a todas las tribus de Israel y reunió
a los ancianos, a los jueces, a los jefes y a los escribas. Cuando todos estuvieron
en presencia del Señor, Josué le dijo al pueblo: "Esto dice
el Señor, Dios de Israel: 'Al otro lado del río Eufrates vivieron
hace tiempo sus antepasados, hasta la época de Téraj, padre de
Abraham y de Najor, y adoraban otros dioses. Yo saqué a su padre Abraham
del país de Mesopotamia y lo conduje a la tierra de Canaán; le
di por hijo a Isaac y multipliqué su descendencia. A Isaac le di por
hijos a Jacob y Esaú; a Esaú le di en propiedad la montaña
de Seír; Jacob y sus hijos se fueron a Egipto. Envié después
a Moisés y a Aarón y castigué a Egipto con señales
prodigiosas. Luego los saqué de allí a ustedes y a sus padres,
y llegaron al mar. Los egipcios persiguieron a los padres de ustedes con carros
y guerreros hasta el mar Rojo. Ustedes clamaron entonces al Señor, el
cual tendió una densa niebla entre ustedes y los egipcios e hizo caer
sobre ellos el mar, que los cubrió. Con sus propios ojos vieron ustedes
lo que hice con Egipto. Luego vivieron largo tiempo en el desierto.
Los introduje después en la tierra de los amorreos, que habitaban al
otro lado del Jordán; ellos les declararon la guerra y yo los entregué
en las manos de ustedes; los destruyeron y ocuparon su tierra.
Después se levantó Balac, hijo de Sipor, rey de Moab, para pelear
contra Israel y mandó llamar a Balaam, hijo de Beor, para que los maldijera.
Pero yo no quise escuchar a Balaam, que no tuvo más remedio que bendecirlos,
y así los libré de las manos de Balac.
Pasaron ustedes el Jordán y llegaron a la región de Jericó.
La gente de Jericó les hizo la guerra, igual que los amorreos, los perezeos,
los cananeos, los hititas, los guirgaseos, los jiveos y los yebuseos, pero yo
los entregué en las manos de ustedes. Mandé delante de ustedes
avispas que expulsaron, antes de que ustedes llegaran, a los dos reyes de los
amorreos; eso no se realizó ni con las espadas ni con los arcos de ustedes.
Finalmente les he dado una tierra que no han cultivado; unas ciudades que no
han construido y en las que, sin embargo, habitan; les he dado viñedos
y olivares que no habían plantado y de los que ahora se alimentan' ".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La memoria histórica
de Israel debe permanecer viva. Los beneficios y la lealtad del Señor
son su apoyo y baluarte. Quien corta sus raíces queda expuesto a vendavales
y confusiones.
Del salmo 135 R/. Demos gracias al Señor.
Demos gracias al Señor, porque Él es bueno. Al Dios de los dioses
demos gracias; demos gracias al Señor de los señores. R/.
Él guió a su pueblo por el desierto, hirió a grandes reyes
y dio muerte a reyes poderosos. R/.
Él le dio sus tierras en herencia a Israel, su siervo, y nos libró
de nuestros enemigos. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. 1 Ts 2, 13) R/. Aleluya, aleluya.
Reciban la palabra de Dios, no como palabra humana, sino como palabra divina,
tal como es en realidad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 19, 3-12
En
aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y, para ponerle una
trampa, le preguntaron: "¿Le está permitido al hombre divorciarse
de su esposa por cualquier motivo?". Jesús les respondió:
"¿No han leído que el Creador, desde un principio los hizo
hombre y mujer, y dijo: 'Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre,
para unirse a su mujer, y serán los dos una sola carne?'. De modo que
ya no son dos, sino una sola carne. Así pues, lo que Dios ha unido, que
no lo separe el hombre". Pero ellos replicaron: "Entonces ¿por
qué ordenó Moisés que el esposo le diera a la mujer un
acta de separación, cuando se divorcia de ella?".
Jesús les contestó: "Por la dureza de su corazón,
Moisés les permitió divorciarse de sus esposas; pero al principio
no fue así. Y yo les declaro que quienquiera que se divorcie de su esposa,
salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, y se case con otra,
comete adulterio; y el que se case con la divorciada, también comete
adulterio". Entonces le dijeron sus discípulos: "Si ésa
es la situación del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse".
Pero Jesús les dijo: "No todos comprenden esta enseñanza,
sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido. Pues hay hombres que,
desde su nacimiento, son incapaces para el matrimonio; otros han sido mutilados
por los hombres, y hay otros que han renunciado al matrimonio por el Reino de
los cielos. Que lo comprenda aquel que pueda comprenderlo". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La fidelidad matrimonial y capacidad de amar ni son, ni han sido, ni serán tarea fácil. Quien quiera hacerlo, encontrará numerosos pretextos y excusas para disculparse de vivirlas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te presentamos, Señor, nuestras ofrendas, y te pedimos que, a ejemplo de san Maximiliano María, aprendamos a convertir nuestra vida en una oblación constante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 13)
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Señor, que alimentados con tu Cuerpo y tu Sangre, nos inflame aquel mismo fuego de caridad que san Maximiliano María recibió de este sagrado convite. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
La Asunción de la Santísima Virgen María
Santos: Alfrid de Hildensheim, obispo, y Tarsicio de Roma, mártir.
Vísperas II de la solemnidad: todo propio Solemnidad (Blanco)
Misa vespertina de la vigilia
Esta misa se utiliza el día 14 de agosto, antes o después de las primeras vísperas de la solemnidad.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Bienaventurada eres María, porque hoy fuiste elevada sobre los coros de los ángeles y, juntamente con Cristo, has alcanzado el triunfo eterno.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que recompensaste la profunda humildad de la Virgen María con la sublime dignidad de ser la Madre de tu Hijo, concédenos, por sus méritos, aprovechar la gracia de la redención y recibir de ti la recompensa del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de las Crónicas: 15, 3-4. 1516; 16,1-2
En aquellos días, David congregó en Jerusalén a todos los israelitas, para trasladar el arca de la alianza al lugar que le había preparado. Reunió también a los hijos de Aarón y a los levitas. Éstos cargaron en hombros los travesaños sobre los cuales estaba colocada el arca de la alianza, tal como lo había mandado Moisés, por orden del Señor. David ordenó a los jefes de los levitas que entre los de su tribu nombraran cantores para que entonaran cantos festivos, acompañados de arpas, cítaras y platillos. Introdujeron, pues, el arca de la alianza y la instalaron en el centro de la tienda que David le había preparado. Ofrecieron a Dios holocaustos y sacrificios de comunión, y cuando David terminó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en nombre del Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo 131
R/. Ven, Señor, a tu morada.
Que se hallaba en Efrata nos dijeron; de Jaar en los campos la encontramos.
Entremos en la tienda del Señor y a sus pies, adorémoslo, postrados.
R/.
Tus sacerdotes vístanse de gala; tus fieles, jubilosos, lancen gritos.
Por amor a David, tu servidor, no apartes la mirada de tu ungido. R/.
Esto es así, porque el Señor ha elegido a Sión como morada:
"Aquí está mi reposo para siempre; porque así me agradó,
será mi casa". R/.
Lectura del la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 54-57
Hermanos: Cuando nuestro ser corruptible y mortal se revista de incorruptibilidad e inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra de la Escritura: La muerte ha sido aniquilada por la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado y la fuerza del pecado es la ley. Gracias a Dios, que nos ha dado la victoria por nuestro Señor Jesucristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN
(Lc 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 11, 27-28
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: "¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!". Pero Jesús le respondió: "Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio de reconciliación y de alabanza que vamos a ofrecerte en la Asunción de la Virgen María, nos obtenga, Señor, el perdón de nuestros pecados y una sincera renovación de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en
todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo,
Señor nuestro.
Porque hoy ha sido llevada al cielo la Virgen Madre de Dios, figura y primicia
de la Iglesia, garantía de consuelo y esperanza para tu pueblo, todavía
peregrino en la tierra.
Con razón no permitiste, Señor, que conociera la corrupción
del sepulcro aquella que, de un modo inefable, dio vida en su seno y carne de
su carne al autor de toda vida, Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro.
Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría:
Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)
Dichosa la Virgen María, porque llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos Señor, que el sacramento que hemos recibido al celebrar la Asunción de la Virgen María, nos proteja de todo mal. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Misa del día
ANTÍFONA DE ENTRADA
Alegrémonos todos en el Señor y alabemos al Hijo de Dios, junto con los ángeles, al celebrar hoy la Asunción al cielo de nuestra Madre, la Virgen María.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que hiciste subir al cielo en cuerpo y alma a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo, concédenos vivir en este mundo sin perder de vista los bienes del cielo y con la esperanza de disfrutar eternamente de su gloría. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 11, 19; 12, 1-6. 10 .
Se abrió
el templo de Dios en el cielo y dentro de él se vio el arca de la alianza.
Apareció entonces en el cielo una figura prodigiosa: una mujer envuelta
por el sol, con la luna bajo sus pies y con una corona de doce estrellas en
la cabeza. Estaba encinta y a punto de dar a luz y gemía con los dolores
del parto.
Pero apareció también en el cielo otra figura: un enorme dragón,
color de fuego, con siete cabezas y diez cuernos, y una corona en cada una de
sus siete cabezas. Con su cola barrió la tercera parte de las estrellas
del cielo y las arrojó sobre la tierra. Después se detuvo delante
de la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo, en cuanto éste
naciera. La mujer dio a luz un hijo varón, destinado a gobernar todas
las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue llevado hasta Dios y hasta su
trono. Y la mujer huyó al desierto, a un lugar preparado por Dios. Entonces
oí en el cielo una voz poderosa, que decía: "Ha sonado la
hora de la victoria de nuestro Dios, de su dominio y de su reinado, y del poder
de su Mesías". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La mujer encinta sufre los dolores de parto. La preñez acrecienta su esperanza. Nadie podrá devorar a su hijo. El resurgirá vencedor de la muerte.
Del salmo 44 R/.
De pie, a tu derecha, está la reina.
Hijas de reyes salen a tu encuentro. De pie, a tu derecha, está la reina,
enjoyada con oro de Ofir. R/.
Escucha, hija, mira y pon atención: olvida a tu pueblo y la casa paterna;
el rey está prendado de tu belleza; ríndele homenaje, porque él
es tu señor. R/.
Entre alegría y regocijo van entrando en el palacio real. A cambio de
tus padres, tendrás hijos, que nombrarás príncipes por
toda la tierra. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 20-27
Hermanos: Cristo
resucitó, y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque
si por un hombre vino la muerte, también por un hombre vendrá
la resurrección de los muertos.
En efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo
todos volverán a la vida; pero cada uno en su orden: primero Cristo,
como primicia; después, a la hora de su advenimiento, los que son de
Cristo. Enseguida será la consumación, cuando, después
de haber aniquilado todos los poderes del mal, Cristo entregue el Reino a su
Padre. Porque Él tiene que reinar hasta que el Padre ponga bajo sus pies
a todos sus enemigos. El último de los enemigos en ser aniquilado, será
la muerte, porque todo lo ha sometido Dios bajo los pies de Cristo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El Mesías resucita como primicia de la resurrección. Él guía el carrusel de los que vencemos a la muerte. Si caminamos a su lado alcanzaremos la plenitud de la vida.
ACLAMACIÓN
R/. Aleluya, aleluya.
María fue llevada al cielo y todos los ángeles se alegran. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-56
En
aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo
de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó
a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura
saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo y levantando la
voz, exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito
el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi
Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos,
el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído,
porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".
Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu
se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad
de su esclava.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho
en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre y su misericordia
llega de generación en generación a los que lo temen.
Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón
altanero, destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A
los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió
sin nada.
Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como
lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia para
siempre". María permaneció con Isabel unos tres meses y luego
regresó a su casa. Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
María no reniega nunca de su humilde condición. Por esa razón deja que el Espíritu del Señor transforme su miedo y su angustia y se convierte en una servidora gozosa de sus hermanos.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte para celebrar la Asunción de la Virgen María y ayúdanos, por su intercesión, a buscarte y a vivir siempre en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en
todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo,
Señor nuestro.
Porque hoy ha sido llevada al cielo la Virgen Madre de Dios, figura y primicia
de la Iglesia, garantía de consuelo y esperanza para tu pueblo, todavía
peregrino en la tierra.
Con razón no permitiste, Señor, que conociera la corrupción
del sepulcro aquella que, de un modo inefable, dio vida en su seno y carne de
su carne al autor de toda vida, Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro.
Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría:
Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 48-49)
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú que nos has hecho partícipes de este sacramento de vida eterna, concédenos, Señor, por intercesión de la Virgen María, en este día de su Asunción al cielo, alcanzar la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XX DOMINGO ORDINARIO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 83,10-11)
Dios nuestro y protector nuestro, un solo día en tu casa es más valioso para tus elegidos, que mil días en cualquier otra parte.
ORACIÓN COLECTA
Enciende, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu amor a fin de que, amándote en todo y sobre todo, podamos obtener aquellos bienes que no podemos nosotros ni siquiera imaginar y has prometido tú a los que te aman. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Proverbios: 9, 1-6
La sabiduría
se ha edificado una casa, ha preparado un banquete, ha mezclado el vino y puesto
la mesa. Ha enviado a sus criados para que, desde los puntos que dominan la
ciudad, anuncien esto: "Si alguno es sencillo, que venga acá".
Y a los faltos de juicio les dice: "Vengan a comer de mi pan y a beber
del vino que he preparado. Dejen su ignorancia y vivirán; avancen por
el camino de la prudencia". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Doña sensatez
ofrece un banquete para los inexpertos. Los incautos aprenderán a su
mesa y se saciarán de la oferta de sensatez. El banquete puede comenzar.
Del salmo 33 R/. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de
alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor; que se alegre su pueblo al
escucharlo. R/.
Que amen al Señor todos sus fieles, pues nada faltará a los que
lo aman. El rico empobrece y pasa hambre; a quien busca al Señor, nada
le falta. R/.
Escúchame, hijo mío: voy a enseñarte cómo amar al
Señor. ¿Quieres vivir y disfrutar la vida? Guarda del mal tu lengua
y aleja de tus labios el engaño. Apártate del mal y haz el bien;
busca la paz y ve tras ella. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 5,15-20
Hermanos: Tengan cuidado de portarse no como insensatos, sino como prudentes, aprovechando el momento presente, porque los tiempos son malos. No sean irreflexivos, antes bien, traten de entender cuál es la voluntad de Dios. No se embriaguen, porque el vino lleva al libertinaje. Llénense, más bien, del Espíritu Santo; expresen sus sentimientos con salmos, himnos y cánticos espirituales, cantando con todo el corazón las alabanzas al Señor. Den continuamente gracias a Dios Padre por todas las cosas, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La superficialidad y el simplismo imperantes nos aturden. Los cristianos no podemos ceder ante chantaje alguno. La fidelidad a Jesús nos urge a ser críticos y reflexivos.
ACLAMACIÓN
(Jn 5, 56) R/. Aleluya, aleluya.
El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 51-58
En
aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo,
que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida".
Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo
puede éste damos a comer su carne?".
Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del
hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que
come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré
el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera
bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en
él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por Él,
así también el que me come vivirá por mí.
Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que
comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para
siempre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
El Señor Jesús extrema y apura la imagen hasta el límite. Él es carne para ser comida y sangre para ser bebida. Quien lo haga, experimentará una vitalidad incomparable.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos para esta Eucaristía a fin de que, a cambio de ofrecerte lo que tú nos has dado, podamos recibir de ti, tu misma vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan, vivirá eternamente.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú que nos has hecho partícipes de la vida de Cristo en este sacramento, transfórmanos, Señor, a imagen de tu Hijo, para que participemos también de su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La participación en el banquete eucarístico sigue decreciendo. Los bautizados que participan activamente de la vida sacramental disminuyen. El pan de vida que Jesús ofrece sigue ahí. Es un pan que se parte para multiplicar el dinamismo mismo que realiza. Quien recibe el pan de la vida, difunde la vida. La Eucaristía genera un efecto revitalizador. Quienes nos adherimos conscientemente a Jesús, que decide entregar su vida como muerte salvadora, estamos dispuestos a vivir entregando nuestra vida para que los pequeños, los hambrientos y los ignorantes tengan vida en abundancia. La fracción del pan nos lanza a ser testigos y promotores de la vida plena que baja del cielo.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé en cualquier tribulación en que me llamen, y seré siempre su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios de clemencia y de reconciliación, que concedes a los hombres días especiales de gracia para que te reconozcan como Creador y Padre de todos, mira con bondad a tus hijos y ayúdanos a aceptar de corazón tu mensaje de paz, para que podamos cumplir tu voluntad de hacer reinar en todos a tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Jueces: 2, 11-19
En aquellos días,
los israelitas hicieron lo que desagrada al Señor, dando culto a los
ídolos. Abandonaron al Señor, Dios de sus padres, que los había
sacado de Egipto, y siguieron a otros dioses de los pueblos de alrededor, los
adoraron y provocaron la ira del Señor; abandonaron al Señor y
dieron culto a Baal y Astarté. Entonces el Señor se encolerizó
contra Israel. Los puso en manos de salteadores, que los despojaron, y los entregó
a unos enemigos, que los rodeaban y a quienes no pudieron ya hacerles frente.
En todas sus campañas la mano del Señor intervenía contra
ellos para castigarlos, como el Señor se lo había dicho y jurado,
y los puso en una situación desesperada.
Entonces el Señor instituyó jueces, que salvaron a los israelitas
de quienes los saqueaban, pero ellos tampoco escucharon a los jueces: se prostituyeron,
dando culto y adorando a otros dioses; se desviaron muy pronto de la conducta
de sus padres, que habían cumplido los mandamientos del Señor,
y no los imitaron.
Cuando el Señor les instituyó jueces, Él estaba con el
juez y los salvaba de sus enemigos, pues se conmovía ante los gemidos
que proferían bajo el yugo de sus opresores. Pero, cuando moría
el juez, volvían a caer y se portaban todavía peor que sus padres:
seguían a otros dioses, les daban culto, los adoraban y volvían
a sus prácticas y a su conducta obstinada. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Este resumen histórico destaca la constante infidelidad de Israel. Infidelidad que no respeta épocas ni etnias. Cuando olvidamos a Dios, incurrimos en pecado e idolatría.
Del salmo 105 R/.
Perdona, Señor, las culpas de tu pueblo.
No exterminaron nuestros padres a los pueblos que el Señor les había
mandado. Se unieron con paganos y aprendieron sus prácticas. R/.
Dieron culto a los ídolos y éstos fueron para ellos como una trampa.
Entonces entregaron a sus hijos e hijas en sacrificio a los demonios. R/.
Se contaminaron con sus obras y se prostituyeron con sus acciones. Por eso el
Señor renegó de su pueblo y estalló su enojo. R/.
¡Cuántas veces los libró, pero ellos se obstinaron en su
actitud! Entonces el Señor miró su angustia y escuchó sus
gritos. R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 5, 3) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino
de los cielos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 19,16-22
En aquel tiempo,
se acercó a Jesús un joven y le preguntó: "Maestro,
¿qué cosas buenas tengo que hacer para conseguir la vida eterna?".
Le respondió Jesús: "¿Por qué me preguntas
a mí acerca de lo bueno? Uno solo es el bueno: Dios. Pero, si quieres
entrar en la vida, cumple los mandamientos". Él replicó:
"¿Cuáles?".
Jesús le dijo: "No matarás, no cometerás adulterio,
no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y
a tu madre, ama a tu prójimo como a ti mismo". Le dijo entonces
el joven: "Todo eso lo he cumplido desde mi niñez, ¿qué
más me falta?". Jesús le dijo: "Si quieres ser perfecto,
ve a vender todo lo que tienes, dales el dinero a los pobres, y tendrás
un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme". Al oír estas
palabras, el joven se fue entristecido, porque era muy rico. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El joven rico quiere defender a toda costa sus privilegios. El creía haber encontrado un camino intermedio para servir a Dios sin amarle en los necesitados. Equívoco rotundo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, los dones que tu Iglesia te presenta y, por este memorial de la muerte de tu Hijo, que con su sangre borró nuestros pecados y nos reconcilió contigo, concédenos que podamos hacer partícipes a todos de la paz de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 11, 28)
Vengan a mí todos los que están agobiados y oprimidos, y yo les daré alivio, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido en este sacramento de unidad, nos llene de tu amor, para que podamos ser en todas partes, instrumentos de tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 104, 3-4)
Alégrese el corazón de los que buscan al Señor. Busquen la ayuda del Señor; busquen continuamente su presencia.
ORACIÓN COLECTA
Aumenta, Señor, en nosotros la fe, la esperanza y la caridad para que cumplamos con amor tus mandamientos y podamos conseguir, así, el cielo que nos tienes prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Jueces: 6, 11-24
En aquellos días,
vino el ángel del Señor y se sentó bajo la encina de Ofrá,
que pertenecía a Joás, de la familia de Abiezer. Su hijo Gedeón
estaba limpiando trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas, cuando
el ángel del Señor se le apareció y le dijo: "El Señor
está contigo, valiente guerrero". Le contestó Gedeón:
"Perdón, señor mío. Si el Señor está
con nosotros, ¿por qué han caído sobre nosotros tantas
desgracias? ¿Dónde están todos aquellos prodigios de los
que nos hablaban nuestros padres cuando nos decían: 'El Señor
nos sacó de Egipto'? Ahora, en cambio, el Señor nos ha abandonado
y nos ha entregado a los madianitas". Entonces el Señor se volvió
hacia Gedeón y le dijo: "Usa la fuerza que tienes, para ir a salvar
a Israel del poder de los madianitas. Yo soy el que te envía". Le
respondió Gedeón:
"Perdón, Señor mío; pero, ¿cómo voy
a salvar yo a Israel? Mi familia es la más pobre de la tribu de Manasés
y yo, el más pequeño de la casa de mi padre". El Señor
le respondió: "Yo estaré contigo y tú derrotarás
a todos los madianitas como si fueran un solo hombre".
Gedeón le dijo: "Si he alcanzado tu favor, dame una señal
de que eres tú el que me habla. No te vayas de aquí, por favor,
hasta que vuelva con una ofrenda y te la presente". El respondió:
"Aquí me quedaré hasta que vuelvas".
Gedeón entró en su casa, preparó un cabrito, y con una
medida de harina, hizo unos panes sin levadura; puso la carne en una canastilla
y el caldo en una olla, lo llevó bajo la encina y se lo ofreció
al ángel. Pero éste le dijo: "Toma la carne y los panes sin
levadura, ponlos sobre esa roca y derrama encima el caldo". Gedeón
lo hizo así. Luego el ángel del Señor acercó la
punta del bastón que tenía en la mano y tocó la carne y
los panes sin levadura. Salió fuego de la roca, consumió la carne
y los panes, y el ángel del Señor desapareció.
Entonces se dio cuenta Gedeón de que era el ángel del Señor
y exclamó: "¡Ay, Dios mío, he visto al ángel
del Señor cara a cara!". Pero el Señor le dijo: "Que
la paz sea contigo. No temas; no morirás". Gedeón levantó
un altar al Señor en aquel lugar y lo llamó "La paz del Señor".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Gedeón experimenta su poquedad y su impotencia. Los males históricos de su pueblo lo desbordan. Le parece que un campesino rústico como él, será incapaz de salvar a Israel.
Del salmo 84 R/.
Escucharé las palabras del Señor.
Escucharé las palabras del Señor, palabras de paz para su pueblo
santo y para los que se convierten de corazón. Está ya cerca nuestra
salvación y la gloria del Señor habitará en la tierra.
R/.
La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo. R/.
Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá
su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo
sus pisadas. R/.
ACLAMACIÓN
(2 Co 8, 9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 19, 23-30
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro que un rico
difícilmente entrará en el Reino de los cielos. Se lo repito:
es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que
un rico entre en el Reino de los cielos". Al oír esto, los discípulos
se quedaron asombrados y exclamaron: "Entonces ¿quién podrá
salvarse?". Pero Jesús, mirándolos fijamente, les respondió:
"Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible".
Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: "Señor,
nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué nos va
a tocar?". Jesús les dijo: "Yo les aseguro que en la vida nueva,
cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que
me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar
a las doce tribus de Israel.
Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre
o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más
y heredará la vida eterna. Y muchos primeros serán últimos
y muchos últimos, primeros". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
La seducción de las riquezas está a la orden del día. Hoy más que nunca seguimos rindiéndole pleitesía al dinero acumulado a montones. Es difícil entrar al Reino.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad, las ofrendas que te presentamos, a fin de que esta celebración eucarística sea para tu gloria y alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 19, 6)
Llenos de júbilo porque nos ha salvado, alabemos la grandeza del Señor, nuestro Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, que este memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo nos haga morir de veras al pecado y renacer a una nueva vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 9, 38)
Rueguen al dueño de la mies que mande operarios a sus campos, dice el Señor a sus discípulos.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que eres quien provee de pastores a la comunidad cristiana, haz que tu Espíritu suscite en ella sacerdotes dignos del altar y los llene de piedad y fortaleza para anunciar tu Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Jueces: 9, 6-15
En aquellos días,
se reunieron todos los hombres de Siquem y todas las familias de Bet-Mil-Lo
y proclamaron rey a Abimélek, junto a la encina de la piedra memorial
que hay en Siquem.
Se lo anunciaron a su hermano Jotam, quien subió a la cumbre del monte
Garizim, y desde ahí levantó la voz y clamó: "Escúchenme
hombres de Siquem, y que Dios los escuche a ustedes.
Una vez los árboles fueron a buscarse un rey. Le dijeron al olivo: 'Sé
nuestro rey'. Pero el olivo les respondió: '¿Voy a renunciar al
aceite que utilizan los dioses y los hombres, para ir a presumir por encima
de los árboles?',
Entonces, los árboles le dijeron a la higuera: 'Ven a ser nuestro rey'.
La higuera les respondió: '¿Voy a renunciar a mis dulces y sabrosos
frutos, para ir a presumir por encima de los árboles?'.
Le dijeron luego los árboles a la vid: 'Ven a ser nuestro rey'. La vid
les respondió: '¿Voy a renunciar a mi vino, que alegra a los dioses
y a los hombres, para ir a presumir por encima de los árboles?'.
Finalmente, todos los árboles le dijeron a la zarza: 'Ven a ser nuestro
rey', La zarza les respondió: 'Si de veras quieren hacerme su rey, vengan
a descansar bajo mi sombra. Pero si no es así, que brote fuego de la
zarza y devore a los cedros del Líbano'". Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Esta fábula ha hecho correr mucha tinta. Su mensaje elemental se ha vuelto clásico y no envejece. El poder empequeñece a los hombres mezquinos y engrandece a las personas nobles.
Del salmo 20 R/.
De tu poder, Señor, se alegra el rey.
De tu poder, Señor, se alegra el rey, se alegra con el triunfo que le
has dado. Le otorgaste lo que él tanto anhelaba, no rechazaste el ruego
de sus labios. R/.
Lo colmaste, Señor, de bendiciones, con oro has coronado su cabeza. La
vida te pidió, tú se la diste, una vida por siglos duradera. R/.
Tu victoria, Señor, le ha dado fama, lo has cubierto de gloria y de grandeza.
Sin cesar le concedes tus favores y lo colmas de gozo en tu presencia. R/.
ACLAMACIÓN
(Hb 4, 12) R/. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones
del corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 20, 1-16
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino
de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a
contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos
en pagarles un denario por día, los mandó a su viña. Salió
otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y
les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré
lo que sea justo'. Salió de nuevo a medio día y a media tarde
e hizo lo mismo.
Por último, salió también al caer la tarde y encontró
todavía a otros que estaban en la plaza y les dijo: '¿Por qué
han estado aquí todo el día sin trabajar?'. Ellos le respondieron:
'Porque nadie nos ha contratado'. Él les dijo: 'Vayan también
ustedes a mi viña'.
Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador:
'Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos
hasta que llegues a los primeros'. Se acercaron, pues, los que habían
llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno. Cuando les llegó
su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también
ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle
al propietario, diciéndole: 'Esos que llegaron al último sólo
trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos
el peso del día y del calor'.
Pero él respondió a uno de ellos: Amigo, yo no te hago ninguna
injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma,
pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo
mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo
quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?'.
De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros,
los últimos". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
La benevolencia y la magnanimidad de Dios son inagotables. Dios es una fuente interminable: por más que nos dé su amor, no se le agota. Conviene asimilar la lección.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad, los dones y oraciones de tu pueblo; multiplica en él las vocaciones sacerdotales y hazlas perseverar en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 3, 16)
En esto hemos conocido lo que es el amor de Dios: en que dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Con la fuerza de este sacramento de amor que hoy hemos celebrado, haz, Señor, madurar las vocaciones que a manos llenas sembraste en el campo de la Iglesia, a fin de que sean muchos los que elijan servirte en sus hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 15, 5-6)
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; la parte que he recibido es la más hermosa. El mismo Señor es mi recompensa.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que hiciste que san Bernardo se desviviera por la unidad y la paz de tu Iglesia y la iluminara con sus enseñanzas llenas de amor, haznos partícipes del fervor de su espíritu para poder vivir como verdaderos hijos tuyos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Jueces: 11, 29-39
En aquellos días,
el espíritu del Señor vino sobre Jefté, que recorrió
la región de Galaad y de Manasés, pasó por Mispá
de Galaad y de allí marchó contra los amonitas. Jefté le
hizo una promesa al Señor, diciendo:
"Si me entregas a los amonitas, al primero que salga a la puerta de mi
casa para recibirme, cuando vuelva victorioso de la guerra contra los amonitas,
te lo ofreceré en holocausto".
Jefté marchó contra los amonitas y el Señor se los entregó.
Los derrotó desde Aroer hasta la entrada de Minit, donde hay veinte ciudades,
hasta Abel-Keramín, y les tomó sus veinte ciudades. La derrota
de los amonitas fue grandísima y fueron humillados por los israelitas.
Cuando Jefté volvió a su casa en Mispá, lo salió
a recibir su hija, bailando al son de las panderetas. Jefté no tenía
más hijos que ella. Al verla, Jefté se rasgó las vestiduras
y gritó: "¡Ay, hija mía! ¡Qué desdichado
soy! ¿Por qué tenías que ser tú la causa de mi desgracia?
Le hice una promesa al Señor y no puedo retractarme". Ella le dijo:
"Padre mío, si le has hecho una promesa al Señor, haz conmigo
lo que le prometiste, ya que el Señor te ha concedido la victoria sobre
tus enemigos". Después le dijo a su padre: "Concédeme
tan sólo este favor: Déjame andar por los montes durante dos meses
para llorar con mis amigas la desgracia de morir sin tener hijos". Él
le respondió: "¡Vete!". Y le concedió lo que le
había pedido.
Ella se fue con sus amigas y estuvo llorando su desgracia por los montes. Al
cabo de los dos meses, volvió a la casa de su padre y él cumplió
con ella la promesa que había hecho. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Se le descose la lengua, como luego decimos a Jefté, por lo que termina haciendo promesas desmedidas e innecesarias. Quien confía en Dios no necesita pronunciar excesos verbales.
Del salmo 39 R/.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor y no acude a
los idólatras, que se extravían con engaños. R/.
Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu
voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: "Aquí
estoy". R/.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que
deseo: tu ley en medio de mi corazón. R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú
lo sabes, Señor. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Sal 94, 8) R/. Aleluya, aleluya.
Hagámosle caso al Señor que nos dice: No endurezcan su
corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 22, 1-14
En
aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los
sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: "El Reino de los
cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su
hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos
no quisieron ir.
Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: 'Tengo preparado el banquete;
he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo.
Vengan a la boda'. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo,
otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los
insultaron y los mataron.
Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas,
que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego
les dijo a sus criados: 'La boda está preparada; pero los que habían
sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y
conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren'. Los criados salieron
a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la
sala del banquete se llenó de convidados.
Cuando el rey entró a saludar a los convidados, vio entre ellos a un
hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: 'Amigo,
¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?'. Aquel hombre
se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: 'Átenlo
de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será
el llanto y la desesperación'. Porque muchos son los llamados y pocos
los escogidos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
La invitación es gratuita: no hay exigencia alguna para ingresar al banquete. Una vez que alguien se decida a vivir bajo la sombra del Reino, tiene que hacerlo con toda congruencia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte en la festividad de san Bernardo sea, Señor, para tu Iglesia una fuente de unidad y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Mt 19, 27-29)
Yo les aseguro, dice el Señor, que los que han dejado todo para seguirme, recibirán cien veces más y alcanzarán la vida eterna.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta comunión que hemos recibido nos renueve, Señor, en el cuerpo y en el espíritu y, por intercesión de san Bernardo, nos encienda en el amor a Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Santos: Pío X, Papa; Domingo de Armenteira, abad, y José Dang de Vietnam, presbítero. Memoria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA
El Señor lo eligió sumo sacerdote de su pueblo y derramó sobre él toda clase de bendiciones.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que infundiste en san Pío décimo tu espíritu de sabiduría y fortaleza para defender la fe católica y orientar hacia Cristo todas las cosas, concédenos, por su intercesión, luz y valor para reorientar hacia ti toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Rut: 1, 1. 3-8. 14-16. 22
En tiempo de los jueces, hubo hambre en el país de Judá y un hombre de Belén, llamado Elimélek, se fue a residir con Noemí, su esposa, y sus dos hijos a la región de Moab. Murió Elimélek, y Noemí se quedó sola con sus dos hijos. Estos se casaron con dos mujeres moabitas: una se llamaba Orpá y la otra, Rut. Vivieron ahí unos diez años y murieron también los hijos de Noemí, Malón y Kilión, y ella se quedó sin hijos y sin esposo. Entonces decidió abandonar los campos de Moab y regresar al país de Judá con sus dos nueras, porque oyó decir que el Señor había favorecido al pueblo y le daba buenas cosechas. Se pusieron, pues, en camino, para volver a la tierra de Judá. Entonces Noemí dijo a sus dos nueras: "Vuélvase cada una a casa de su madre. Que el Señor tenga piedad de ustedes, como ustedes la han tenido con mis hijos y conmigo". Ellas rompieron a llorar y Orpá beso a su suegra, Noemí, y se volvió a su pueblo; pero Rut se quedó con su suegra. Entonces Noemí le dijo a Rut: "Tu concuña se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú también con ella". Pero Rut respondió: "No insistas en que te abandone y me vaya, porque a donde tú vayas, iré yo; donde tú vivas, viviré yo; tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios". Así fue como Noemí, con su nuera Rut, la moabita, regresó de los campos de Moab y llegó con ella a Belén, al comienzo de la cosecha de la cebada. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Rut se ha identificado de punta a cabo con su suegra Noemí. En adelante, su pueblo, sus leyes y, sobre todo, su Dios, los asumirá como suyos. Rut es la lealtad encarnada.
Del salmo 145 R/.
Alabaré al Señor toda mi vida.
Dichoso aquel que es auxiliado por el Dios de Jacob y pone su esperanza en el
Señor, su Dios, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto el mar
encierra. R/.
El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido;
Él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor
al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.
A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo.
Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh Sión, reina por
siglos. R/.
ACLAMACIÓN
(Sal 24, 4. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con
la verdad de tu doctrina. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 22, 34-40
En
aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había
dejado callados a los saduceos, se acercaron a Él. Uno de ellos, que
era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro,
¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?".
Jesús le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios,
con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste
es el más grande y el primero de los mandamientos, y el segundo es semejante
a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos
mandamientos se fundan toda la ley y los profetas". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La pregunta teórica aparentemente está bien planteada. La lista de preceptos era tan amplia que cualquiera se confundía. Todo se resume en amar a Dios y al prójimo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, los dones que te presentamos y, por intercesión de san Pío décimo, concédenos participar dignamente en esta Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 10, 11)
El Buen Pastor da la vida por sus ovejas.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el pan eucarístico que hemos compartido, al celebrar la memoria de san Pío décimo, fortalezca, Señor, nuestra fe, y nos una en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora María Reina
Santos: San Andrés de Fiésole, abad. Beato Jacobo Bianconi o de Mevania, presbítero.
Vísperas I del domingo: 1a semana del Salterio Memoria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA
Adoremos a Cristo, nuestro rey, que ha coronado como reina a María, su Madre.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, que has querido darnos como madre y reina a la Madre de tu Hijo, concédenos amarla y venerarla como verdaderos hijos suyos y obtener, por su intercesión, el Reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Rut: 2, 1-3. 8-11; 4, 13-17
Tenía Noemí,
por parte de su marido, Elimélek, un pariente de muy buena posición,
llamado Booz. Rut, la moabita, le dijo a Noemí: "Déjame ir
a un campo en donde el dueño me permita recoger las espigas que se les
caigan a los segadores". Ella le respondió: "Ve, hija mía".
Fue Rut y se puso a recoger espigas detrás de los segadores en un campo,
que para suerte de ella, pertenecía a Booz, el de la familia de Elimélek.
Booz le dijo a Rut: "Escucha, hija mía. No vayas a recoger espigas
en otros campos ni te alejes de aquí; quédate junto a mis espigadoras
y síguelas por donde ellas vayan recolectando. Ya les dije a mis segadores
que no te molesten. Si tienes sed, ve a donde están las vasijas y bebe
del agua dispuesta para los trabajadores".
Ella se postró ante él y le dijo: "¿Por qué
me tratas con tanta benevolencia y te fijas en mí, que no soy más
que una extranjera?". Booz le respondió: "Me han contado todo
lo que, después de la muerte de tu marido, has hecho por tu suegra: cómo
has renunciado a tu padre y a tu madre y a la tierra en que naciste, y has venido
a vivir entre gente que no conocías".
Después de algún tiempo, Booz se casó con Rut, se unió
a ella y el Señor hizo que Rut concibiera y diera a luz un niño.
Las mujeres le dijeron a Noemí:
"Bendito sea el Señor, que no ha permitido que le faltara a tu difunto
esposo un heredero para perpetuar su nombre en Israel.
Este niño será tu consuelo y el apoyo en tu vejez, porque te lo
ha dado a luz tu nuera, que tanto te quiere y que es para ti mejor que siete
hijos". Noemí tomó al niño, lo puso en su regazo y
se encargó de criarlo. Las vecinas felicitaban a Noemí, diciendo:
"Le ha nacido un hijo a Noemí", y le pusieron por nombre Obed.
Éste es el padre de Jesé, padre de David. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Los hijos y los nietos son una bendición. Una sociedad antinatalista los mira con desconfianza y recelo. El libro de Rut es un canto a favor de la vida.
Del salmo 127 R/.
Dichoso el hombre que teme al Señor.
Dichoso el hombre que teme al Señor y sigue sus caminos: comerá
del fruto de su trabajo, será dichoso, le irá bien. R/.
Su mujer, como vid fecunda, en medio de su casa; sus hijos, como renuevos de
olivo, alrededor de su mesa. R/.
Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor: "Que
el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida". R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Mt 23, 9. 10) R/. Aleluya, aleluya.
Su Maestro es uno solo, Cristo, y su Padre es uno solo, el del cielo,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 23, 1-12
En
aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos:
"En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos.
Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una
cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los
echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren
mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y
las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes
y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas
y que la gente los llame "maestros".
Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen "maestros", porque no
tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún
hombre sobre la tierra lo llamen "padre", porque el Padre de ustedes
es sólo el Padre celestial. No se dejen llamar "guías",
porque el guía de ustedes es solamente Cristo. Que el mayor de entre
ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el
que se humilla será enaltecido". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Los dirigentes cristianos no pueden utilizar su autoridad para hacerse servir. El servicio de autoridad es un ministerio que nos convierte en promotores del crecimiento espiritual.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos para celebrar esta fiesta de la Virgen María y concédenos que tu Hijo Jesucristo, que quiso ofrecerse por nosotros en la cruz, nos obtenga tu perdón y tu paz. El, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 45)
Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que quienes hemos participado de este sacramento, al celebrar hoy a la Virgen María, podamos, por su intercesión, llegar a participar también del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXI DOMINGO ORDINARIO
Santos: Felipe Benicio, presbítero, y Eugenio de Ardstraw, obispo. Beato Pedro Gelabert, mártir. (Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 85, 1-3)
Escucha, Señor, y respóndeme; salva a tu siervo que confía en ti. Ten piedad de mí, Dios mío, pues sin cesar te invoco.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, tú que puedes darnos un mismo querer y un mismo sentir, concédenos a todos amar lo que nos mandas y anhelar lo que nos prometes para que, en medio de las preocupaciones de esta vida, pueda encontrar nuestro corazón la felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Josué: 24, 1-2. 15-17. 18
En aquellos días,
Josué convocó en Siquem a todas las tribus de Israel y reunió
a los ancianos, a los jueces, a los jefes y a los escribas. Cuando todos estuvieron
en presencia del Señor, Josué le dijo al pueblo: "Si no les
agrada servir al Señor, digan aquí y ahora a quién quieren
servir: ¿a los dioses a los que sirvieron sus antepasados al otro lado
del río Eufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuyo país
ustedes habitan? En cuanto a mí toca, mi familia y yo serviremos al Señor".
El pueblo respondió: "Lejos de nosotros abandonar al Señor
para servir a otros dioses, porque el Señor es nuestro Dios; Él
fue quien nos sacó de la esclavitud de Egipto, el que hizo ante nosotros
grandes prodigios, nos protegió por todo el camino que recorrimos y en
los pueblos por donde pasamos. Así pues, también nosotros serviremos
al Señor, porque Él es nuestro Dios". Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Josué urge a sus hermanos a definirse. No se puede servir a Dios y a los ídolos. Quien pretenda hacerlo terminará confundido. Las medias verdades son grandes mentiras.
Del salmo 33 R/.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de
alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al
escucharlo. R/.
Los ojos del Señor cuidan al justo, y a su clamor están atentos
sus oídos. Contra el malvado, en cambio, está el Señor,
para borrar de la tierra su recuerdo. R/.
Escucha el Señor al hombre justo y lo libra de todas sus congojas. El
Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas.
R/.
Muchas tribulaciones pasa el justo, pero de todas ellas Dios lo libra. Por los
huesos del justo vela Dios, sin dejar que ninguno se le quiebre. Salva el Señor
la vida de sus siervos; no morirán quienes en Él esperan. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 5, 21-32
Hermanos: Respétense unos a otros, por reverencia a Cristo: que las mujeres respeten a sus maridos, como si se tratara del Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza y salvador de la Iglesia, que es su cuerpo. Por lo tanto, así como la Iglesia es dócil a Cristo, así también las mujeres sean dóciles a sus maridos en todo. Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues Él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada. Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha odiado a su propio cuerpo, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. Éste es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La comparación es elocuente. Cristo se ha entregado sin vacilar por la Iglesia; también el marido y la esposa tendrán que amarse y entregarse gustosa y completamente.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 6, 63. 68) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras
de vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 55. 60-69
En aquel tiempo,
Jesús dijo a los judíos: "Mi carne es verdadera comida y
mi sangre es verdadera bebida". Al oír sus palabras, muchos discípulos
de Jesús dijeron: "Este modo de hablar es intolerable, ¿quién
puede admitir eso?".
Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban,
les dijo: "¿Esto los escandaliza? ¿Qué sería
si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu
es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho
son espíritu y vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen".
(En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes no creían
y quién lo habría de traicionar). Después añadió:
"Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no
se lo concede".
Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás
y ya no querían andar con Él. Entonces Jesús les dijo a
los Doce: "¿También ustedes quieren dejarme?". Simón
Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iremos?
Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú
eres el Santo de Dios". Palabra del Señor. Gloria a
ti, Señor Jesús.
La respuesta de Pedro resume experiencia. "Señor, y ¿a quién vamos a ir?". Pedro transita por varios caminos y vuelve a donde mismo. Jesús es el camino que lo conduce al Padre.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que
por medio de un sacrificio único, el de Cristo en la Cruz, nos has adoptado
como hijos tuyos, concede siempre a tu Iglesia el don de la unidad y de la paz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 54)
El que come mi carne y bebe mi sangre, dice el Señor, tiene ya vida eterna y yo lo resucitaré en el último día.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Completa, Señor,
en nosotros la obra redentora de tu amor y danos la fortaleza y generosidad
necesarias para que podamos cumplir en todo tu santa voluntad. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO Esta reflexión no pretende ser
una muestra de apologética barata. Respetamos los grandes caminos espirituales
de oriente y occidente. Sin embargo, consideramos que quienes han abandonado
el camino cristiano, quienes se han distanciado de la comunidad eclesial, nunca
han experimentado la dimensión salvífica de la misma. Del conocimiento
memorioso y ritualista, pasan tal vez a un moralismo fanático o puritano,
o a un laxismo insípido, experiencias todas que no deben confundirse
con el auténtico cristianismo. Quienes han tenido la oportunidad de encontrarse
con Dios a través de una comunidad cristiana viva y atenta a las voces
del Espíritu, están ciertos de que Jesús sigue vivo ahí
donde dos o más invocan su nombre para vivir bajo el impulso de su Palabra.
Ellos, como Pedro, saben que no necesitan alejarse de Jesús para encontrar
al Padre.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 95, 2. 3)
Anuncien, día tras día, que la salvación viene de Dios y proclamen sus maravillas a todas las naciones.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Fortalece, Señor, nuestra fe para que sigamos a Cristo con la misma sinceridad de san Bartolomé, apóstol y concédenos, por su intercesión, que la Iglesia sea un instrumento eficaz de salvación para todos los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 21, 9-14
Uno de los ángeles me habló y me dijo: "Ven, que te voy a enseñar a la novia, a la esposa del Cordero”. Entonces me transportó en espíritu a una montaña elevada y me mostró a Jerusalén, la ciudad santa, que descendía del cielo, resplandeciente con la gloria de Dios. Su fulgor era semejante al de una piedra preciosa, como el de un diamante cristalino. Tenía una muralla ancha y elevada, con doce puertas monumentales, y sobre ellas, doce ángeles y doce nombres escritos, los nombres de las doce tribus de Israel. Tres de estas puertas daban al oriente, tres al norte, tres al sur y tres al poniente. La muralla descansaba sobre doce cimientos, en los que estaban escritos los doce nombres de los apóstoles del Cordero. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El retrato de la Jerusalén radiante que baja del cielo es un espejo que nos permite descubrir autocríticamente todo lo que nos falta para ser una Iglesia santa y fiel a su Señor.
Del salmo 144 R/.
Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino.
Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, por todas las generaciones.
R/.
Siempre es justo el Señor en sus designios y están llenas de amor
todas sus obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está
el Señor, de quien lo invoca. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 1, 49) R/. Aleluya, aleluya.
Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 1, 45-51
En aquel tiempo,
Felipe se encontró con Natanael y le dijo: "Hemos encontrado a aquel
de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas.
Es Jesús de Nazaret, el hijo de José". Natanael replicó:
"¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?". Felipe le contestó:
"Ven y lo verás".
Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es
un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó:
"¿De dónde me conoces?". Jesús le respondió:
"Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera".
Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú
eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú
crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has
de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que
verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre
el Hijo del hombre". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Natanael se resiste a reconocer a Jesús como el profeta esperado. Al ponerse en contacto con Él, desaparecen sus dudas y lo confiesa como Hijo de Dios y Rey de Israel.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que el sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte en la fiesta del apóstol san Bartolomé, nos obtenga, por su intercesión, la gracia de servirte con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I o II de los Apóstoles
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 22, 29-30)
Yo les daré a ustedes el Reino que mi Padre me tiene preparado y en él comerán y beberán conmigo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la comunión que hemos recibido, al celebrar la fiesta de san Bartolomé, nos dé fuerza, Señor, para imitar a Cristo aquí en la tierra y alcanzar la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Luís IX de Francia, rey; José de Calasanz, fundador, y Ginés de Arlés, mártir. Feria (Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 37, 22-23)
Señor, no me abandones, no te me alejes, Dios mío. Ven de prisa a socorrerme, Señor, mi salvador.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, de cuya mano proviene el don de servirte y de alabarte, ayúdanos a vencer en esta vida cuanto pueda separamos de ti. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 2, 1-8
Hermanos: Bien
saben que nuestra estancia entre ustedes no fue inútil, pues a pesar
de los sufrimientos e injurias que padecimos en Filipos y que ya conocen, tuvimos
el valor, apoyados en nuestro Dios, de predicarles su Evangelio en medio de
una fuerte oposición.
Es que nuestra predicación no nace del error ni de intereses mezquinos
ni del deseo de engañarlos, sino que predicamos el Evangelio de acuerdo
con el encargo que Dios, considerándonos aptos, nos ha hecho, y no para
agradar a los hombres, sino a Dios, que es el que conoce nuestros corazones.
Nunca nos hemos presentado, bien lo saben ustedes y Dios es testigo de ello,
con palabras aduladoras ni con disimulada codicia, ni hemos buscado las alabanzas
de ustedes ni las de nadie. Aunque hubiéramos podido imponerles nuestra
autoridad, como apóstoles de Cristo, sin embargo los tratamos con la
misma ternura con la que una madre estrecha en su regazo a sus pequeños.
Tan grande es nuestro afecto por ustedes, que hubiéramos querido entregarles
no solamente el Evangelio de Dios, sino también nuestra propia vida,
porque han llegado ustedes a sernos sumamente queridos. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Pablo se siente tranquilo porque realiza con generosidad su misión entre los cristianos de Tesalónica. En una situación de abuso y corrupción, necesitamos apostarle a los valores esenciales.
Del salmo 138 R/.
Condúceme, Señor, por tu camino.
Tú me conoces, Señor, profundamente: tú conoces cuándo
me siento y me levanto, desde lejos sabes mis pensamientos, tú observas
mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares. R/.
Apenas la palabra está en mi boca, y ya, Señor, te la sabes completa.
Me envuelves por todas partes y tienes puesta sobre mí tu mano. Ésta
es una ciencia misteriosa para mí, tan sublime, que no la alcanzo. R/.
ACLAMACIÓN
(Hb 4, 12) R/. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones
del corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 23, 23-26
En
aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: "¡Ay de
ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque pagan el diezmo de la
menta, del anís y del comino, pero descuidan lo más importante
de la ley, que son la justicia, la misericordia y la fidelidad! Esto es lo que
tenían que practicar, sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos,
que cuelan el mosquito, pero se tragan el camello!
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por
fuera los vasos y los platos, mientras que por dentro siguen sucios con su rapacidad
y codicia! ¡Fariseo ciego!, limpia primero por dentro el vaso y así
quedará también limpio por fuera". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Las denuncias que Jesús dirige a los fariseos y escribas nos afectan también a nosotros. La superficialidad y el legalismo pueden enturbiar nuestra relación con Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio que vamos a ofrecerte en comunión con toda tu Iglesia, te sea agradable, Señor, y nos obtenga la plenitud de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 15, 11)
Me has enseñado el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Continúa, Señor, en nosotros tu obra de salvación por medio de esta Eucaristía para que, cada vez más unidos a Cristo en esta vida, merezcamos vivir con Él eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 19, 21)
Si quieres ser perfecto, anda y vende todo lo que tienes, reparte el dinero entre los pobres y después ven y sígueme, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Padre santo, que llamas a todos tus hijos a la perfección de la caridad e invitas a algunos a seguir más de cerca los ejemplos de Cristo, concede a quienes has elegido para esta vocación especial vivir de tal manera, que sean para la Iglesia y para el mundo, un signo elocuente de tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 2, 9-13
Hermanos: Sin duda
se acuerdan de nuestros esfuerzos y fatigas, pues, trabajando de día
y de noche, a fin de no ser una carga para nadie, les hemos predicado el Evangelio
de Dios.
Ustedes son testigos y Dios también lo es, de la forma tan santa, justa
e irreprochable como nos hemos portado con ustedes, los creyentes. Como bien
lo saben, a cada uno de ustedes lo hemos exhortado con palabras suaves y enérgicas,
como lo hace un padre con sus hijos, a vivir de una manera digna de Dios, que
los ha llamado a su Reino y a su gloria.
Ahora damos gracias a Dios continuamente, porque al recibir ustedes la palabra
que les hemos predicado, la aceptaron, no como palabra humana, sino como lo
que realmente es: palabra de Dios, que sigue actuando en ustedes, los creyentes.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La autoridad discreta, el trato cariñoso y la palabra oportuna caracterizan al pastor que sirve a la manera de Jesús. San Pablo sabe anunciar de forma adecuada el mensaje cristiano.
Del salmo 138 R/.
Condúcenos, Señor, por tu camino.
¿A dónde iré yo lejos de ti, Señor? ¿Dónde
escaparé de tu mirada? Si subo hasta el cielo, allí estás
tú; si bajo al abismo, allí te encuentras. R/.
Si voy en alas de la aurora o me alejo hasta el extremo del mar, también
allí tu mano me conduce y tu diestra me sostiene. R/.
Si digo: "Que me cubran las tinieblas, que la luz se convierta en noche
para mí", las tinieblas no son oscuras para ti y la noche es tan
clara como el día. R/.
ACLAMACIÓN
(1 Jn 2, 5) R/. Aleluya, aleluya.
En aquel que cumple la palabra de Cristo el amor de Dios ha llegado
a su plenitud. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 23, 27-32
En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: "¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque son semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre! Así también ustedes: por fuera parecen justos, pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad. ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque les construyen sepulcros a los profetas y adornan las tumbas de los justos, y dicen: '!Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, nosotros no habríamos sido cómplices de ellos en el asesinato de los profetas!'. Con esto ustedes están reconociendo que son hijos de los asesinos de los profetas. ¡Terminen, pues, de hacer lo que sus padres comenzaron!". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Conforme pasa el tiempo estamos más expuestos a vivir una doble moral. La hipocresía y la simulación nos atraen y la presión social nos empuja a aparentar lo que no somos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Padre santo, los dones que te presentamos y concede a cuantos se han propuesto seguir con entusiasmo a tu Hijo por el camino estrecho de la perfección evangélica, servirle con libertad de espíritu y en fraternidad verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Mt 19, 27. 28. 29)
Yo les aseguro que ustedes, los que han abandonado todo por seguirme, recibirán cien veces más y obtendrán la vida eterna, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Fortalece, Señor, con este sacramento, a las comunidades religiosas a fin de que, permaneciendo fieles a su vocación, muestren al mundo una imagen viva de tu Hijo, que vive y reina por los siglos d: los siglos.
Santos: Mónica, viuda, y Cesáreo de Arlés, obispo. Beato Ricardo de Santa Ana, mártir. Memoria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Pr 31, 30.28)
La mujer que teme al Señor es digna de alabanzas. Sus hijos la llenarán de bendiciones y su marido de elogios.
ORACIÓN COLECTA
Dios de misericordia y de consuelo, que escuchaste la insistente oración de santa Mónica por la conversión de su hijo Agustín, concédenos, por su intercesión, una viva contrición de nuestros pecados y la seguridad infinita de tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 3, 7-13
Hermanos: En medio de todas nuestras dificultades y tribulaciones, la fe de ustedes nos ha dado un gran consuelo. El saber que permanecen fieles al Señor, nos llena ahora de vida. ¿Cómo podremos agradecerle debidamente a Dios el gozo tan grande con que, a causa de ustedes, nos alegramos en el Señor, a quien noche y día le rogamos con toda el alma que nos conceda verlos personalmente para completar lo que todavía falta a su fe? Que el mismo Dios, nuestro Padre, y Jesucristo, nuestro Señor, nos conduzcan hacia ustedes. Que el Señor los llene y los haga rebosar de un amor mutuo y hacia todos los demás, como el que yo les tengo a ustedes, para que Él conserve sus corazones irreprochables en la santidad ante Dios, nuestro Padre, hasta el día en que venga nuestro Señor Jesús, en compañía de todos sus santos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Timoteo acaba de regresar de Tesalónica; los informes que aporta entusiasman y reaniman a Pablo. La situación ejemplar de un cristiano fortalece la esperanza de otro.
Del salmo 89 R/.
Señor, llénanos de tu amor.
Tú, Señor, haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los
mortales que retornen. Mil años son para ti como un día, que ya
pasó; como una breve noche. R/.
Enséñanos a ver lo que es la vida y seremos sensatos. ¿Hasta
cuándo, Señor, vas a tener compasión de tus siervos? ¿Hasta
cuándo? R/.
Llénanos de tu amor por la mañana y júbilo será
la vida toda. Que el Señor bondadoso nos ayude y dé prosperidad
a nuestras obras. R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 24, 42. 44) R/. Aleluya, aleluya.
Estén preparados, porque no saben a qué hora va a venir
el Hijo del hombre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 24, 42-51
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Velen y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre. Fíjense en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes. Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, lo castigará severamente y lo hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
¿Quién no quisiera ser ese empleado fiel y prudente que realiza oportunamente cuanto le ordenó su Señor? el cristiano maduro busca agradar a Dios antes que a nadie más.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte en la festividad de santa Mónica, nos sirva, Señor, para obtener el perdón de nuestros pecados y la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 13, 45-46)
El Reino de los cielos se puede comparar a un comerciante que busca piedras preciosas y, habiendo encontrado una perla de gran valor, vende todos sus haberes y la compra.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por medio de este sacramento que hemos recibido en la festividad de santa Mónica, danos, Señor, tu luz y tu amor, para que seamos mejores cada día y podamos ayudar a los demás. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Si 15, 5)
El Señor lo llenó del espíritu de entendimiento y sabiduría, para que iluminara a su Iglesia y lo cubrió de gloria.
ORACIÓN COLECTA
Enciende, Señor, en nosotros el fuego con que inflamaste el corazón de san Agustín, a fin de que, sedientos como él de sabiduría y de amor, no descansemos hasta encontrarte a ti, verdad eterna e infinita bondad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 4, 1-8
Hermanos: les rogamos y los exhortamos en el nombre del Señor Jesús a que vivan como conviene, para agradar a Dios, según aprendieron de nosotros, a fin de que sigan ustedes progresando. Ya conocen, en efecto, las instrucciones que les hemos dado de parte del Señor Jesús. Lo que Dios quiere de ustedes es que se santifiquen; que se abstengan de todo acto impuro; que cada uno de ustedes sepa tratar a su esposa con santidad y respeto y no dominado por la pasión, como los paganos, que no conocen a Dios. Que en esta materia, nadie ofenda a su hermano ni abuse de él, porque el Señor castigará todo esto, como se lo dijimos y aseguramos a ustedes, pues no nos ha llamado Dios a la impureza, sino a la santidad. Así pues, el que desprecia estas instrucciones no desprecia a un hombre, sino al mismo Dios, que les ha dado a ustedes su Espíritu Santo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Nadie puede caminar por encima de sus hermanos. El abuso y la prepotencia, por más que se disfracen y se justifiquen con argumentos rebuscados, ofenden a quienes los padecen.
Del salmo 96 R/.
Alegrémonos con el Señor.
Reina el Señor, alégrese la tierra; cante de regocijo el mundo
entero. El trono del Señor se asienta en la justicia y el derecho. R/.
Los montes se derriten como cera ante el Señor, ante el Señor
de toda la tierra. Los cielos pregonan su justicia, su inmensa gloria ven todos
los pueblos. R/.
El Señor ama al que aborrece el mal, protege la vida de sus fieles y
los libra de los malvados. R/.
Amanece la luz para el justo y la alegría para los rectos de corazón.
Alégrense, justos, con el Señor y bendigan su santo nombre. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Lc 21,36) R/. Aleluya, aleluya.
Velen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del
hombre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 25, 1-13
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola:
"El Reino de los cielos es semejante a diez jóvenes, que tomando
sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas
y cinco, previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron
aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una
un frasco de aceite junto con su lámpara. Como el esposo tardaba, les
entró sueño a todas y se durmieron.
A medianoche se oyó un grito: '¡Ya viene el esposo! ¡Salgan
a su encuentro!' Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron
a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras:
'Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están
apagando'. Las previsoras les contestaron: 'No, porque no va a alcanzar para
ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo'.
Mientras aquéllas iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que
estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró
la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: 'Señor,
señor, ábrenos'. Pero él les respondió: 'Yo les
aseguro que no las conozco'.
Estén pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Hay que estar despiertos y con la lámpara encendida. Nadie puede vivir de recuerdos ni apostarle a los méritos del pasado. La misión cristiana se actualiza en vigilancia y entrega.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que esta Eucaristía que vamos a celebrar, como memorial de nuestra redención y sacramento de tu misericordia, sea para nosotros el signo de unidad y el vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 23, 10. 8)
Cristo es su único Maestro, dice el Señor, y todos ustedes son hermanos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que hemos recibido en este sacramento, nos hagan participar, Señor, de su vida divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.
El Martirio de San Juan Bautista
Santos: San Zaqueo, laico. Beata Beatriz de Nazaret, religiosa.
Vísperas I del domingo: 2a semana del Salterio y Memoria (Rojo)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 118, 46-47)
Sin temor alguno he expuesto tu ley ante los reyes y he repetido tus preceptos porque en verdad los amo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que elegiste a san Juan Bautista para preparar, con su predicación y ejemplo, la venida de Cristo y dar con su muerte testimonio de la verdad y la justicia, concédenos, por su intercesión, anunciar y atestiguar con nuestra vida toda la verdad del Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 4, 9-11
Hermanos: En cuanto al amor fraterno, no necesitan que les escribamos, puesto que ustedes mismos han sido instruidos por Dios para amarse los unos a los otros. Y ya lo practican bien con los hermanos de toda Macedonia. Pero los exhortamos a que lo practiquen cada día más y a que procuren vivir en paz unos con otros, ocupándose cada cual de sus asuntos y trabajando cada quien con sus propias manos, como se lo hemos ordenado a ustedes. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
En la vivencia del amor fraterno no se pueden establecer parámetros normativos. El progreso constante es la exigencia continua. Hay que amar con más intensidad que en el pasado.
Del salmo 97 R/.
Cantemos al Señor con alegría.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
Alégrense el mar y el mundo submarino, el orbe y todos los que en él
habitan. Que los ríos estallen en aplausos y las montañas salten
de alegría. R/.
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe.
Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.
R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 5, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino
de los cielos, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 6, 17-29
En
aquel tiempo, Herodes había mandado apresar a Juan el Bautista y lo había
metido y encadenado en la cárcel. Herodes se había casado con
Herodías, esposa de su hermano Filipo, y Juan le decía: "No
te está permitido tener por mujer a la esposa de tu hermano". Por
eso Herodes lo mandó encarcelar.
Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería
quitarle la vida, pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con
respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía
custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba
escucharlo. La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a
su corte, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su
cumpleaños. La hija de Herodías bailó durante la fiesta
y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo
entonces a la joven: "Pídeme lo que quieras y yo te lo daré".
Y le juró varias veces: "Te daré lo que me pidas, aunque
sea la mitad de mi reino". Ella fue a preguntarle a su madre: "¿Qué
le pido?". Su madre le contestó: "La cabeza de Juan el Bautista".
Volvió ella inmediatamente junto al rey y le dijo: "Quiero que me
des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista". El rey
se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso
desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera la cabeza
de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza
en una charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó
a su madre. Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger
el cadáver y lo sepultaron. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
El relato del martirio de Juan Bautista nos alerta acerca de la resistencia que enfrentan los testigos genuinos del amor de Dios. Quien sirve a Dios, enfrenta el rechazo del mundo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos dé fuerzas, Señor, para mantenernos fieles a la justicia y a la verdad que san Juan Bautista anunció con su palabra y defendió con su sangre. Por Jesucristo; nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 3, 27. 30)
Refiriéndose a Jesús, Juan Bautista decía a sus discípulos: Es, preciso que, Él crezca y que yo disminuya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, comprender y venerar profundamente la Eucaristía que hemos celebrado en la conmemoración del martirio de san Juan Bautista y experimentar en nuestra vida sus frutos redentores. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXII DOMINGO ORDINARIO
Santos: Rosa de Lima, virgen; Narcisa de Jesús Martillo, laica, y Margarita Ward, mártir. (Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 85, 3. 5)
Dios mío, ten piedad de mí, pues sin cesar te invoco. Tú eres bueno y clemente y no niegas tu amor al que te invoca.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, de quien procede todo lo bueno, inflámanos con tu amor y acércanos más a ti a fin de que podamos crecer en tu gracia y perseveremos en ella. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Deuteronomio: 4,1-2.6-8
En aquellos días, habló Moisés al pueblo, diciendo: "Ahora, Israel, escucha los mandatos y preceptos que te enseño, para que los pongas en práctica y puedas así vivir y entrar a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de tus padres, te va a dar. No añadirán nada ni quitarán nada a lo que les mando: Cumplan los mandamientos del Señor que yo les enseño, como me ordena el Señor, mi Dios. Guárdenlos y cúmplanlos porque ellos son la sabiduría y la prudencia de ustedes a los ojos de los pueblos. Cuando tengan noticias de todos estos preceptos, los pueblos se dirán: 'En verdad esta gran nación es un pueblo sabio y prudente'. Porque, ¿cuál otra nación hay tan grande que tenga dioses tan cercanos como lo está nuestro Dios, siempre que lo invocamos? ¿Cuál es la gran nación cuyos mandatos y preceptos sean tan justos como toda esta ley que ahora les doy?". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Israel ha vivido un privilegio inigualable. El Dios cercano se ha metido en su historia para acompañarlos y hacerlos participar de su amistad. Ese don no tiene comparación.
Del salmo 14 R/.
¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
El hombre que procede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en
sus palabras y con la legua a nadie desprestigia. R/.
Quien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio
a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.
Quien presta sin usura y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes,
ése será agradable a los ojos de Dios eternamente. R/.
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 1, 17-18. 21. 22.27
Hermanos: Todo
beneficio y todo don perfecto viene de lo alto, del creador de la luz, en quien
no hay ni cambios ni sombras. Por su propia voluntad nos engendró por
medio del Evangelio para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus
creaturas.
Acepten dócilmente la palabra que ha sido sembrada en ustedes y es capaz
de salvarlos. Pongan en práctica esa palabra y no se limiten a escucharla,
engañándose a ustedes mismos. La religión pura e intachable
a los ojos de Dios Padre, consiste en visitar a los huérfanos y a las
viudas en sus tribulaciones, y en guardarse de este mundo corrompido.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La verdadera religiosidad implica ocuparse compasivamente de las necesidades de nuestros hermanos Quien pretenda servir a Dios, tendrá que servirlo en las personas afligidas.
ACLAMACIÓN
(St 1. 18) R/. Aleluya, aleluya.
Por su propia voluntad, el Padre nos engendró por medio del Evangelio,
para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus creaturas. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 7, 1-8. 14-15.21-23
En
aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos
de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús
comían con las manos impuras, es decir, sin habérselas lavado,
los fariseos y los escribas le preguntaron: "¿Por qué tus
discípulos comen con manos impuras y no siguen la tradición de
nuestros mayores?". (Los fariseos y los judíos, en general, no comen
sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de
sus mayores; al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones,
y observan muchas otras cosas por tradición, como purificar los vasos,
las jarras y las ollas).
Jesús les contestó: "¡Qué bien profetizó
Isaías sobre ustedes, hipócritas, cuando escribió: Este
pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de
mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas
que no son sino preceptos humanos! Ustedes dejan a un lado el mandamiento de
Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres".
Después, Jesús llamó a la gente y les dijo: "Escúchenme
todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre;
lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro; porque del corazón
del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios,
los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las
envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades
salen de dentro y manchan al hombre". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
No son las externalidades las que contaminan nuestro interior. De allá mismo, de las profundidades del corazón, arranca nuestra miseria y nuestra mezquindad exteriores.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y realiza en nosotros con el poder de tu Espíritu, la obra redentora que se actualiza en esta Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 30, 20)
Qué grande es la delicadeza del amor que tienes reservada, Señor, para tus hijos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que este sacramento con que nos has alimentado, nos haga crecer en tu amor y nos impulse a servirte en nuestros prójimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Alguno de nuestros grandes poetas lo dicen sin vacilar. Los mexicanos somos adiestrados simuladores que enmascaramos nuestras mentiras. Por más ingenioso que sea nuestro cinismo, no podemos habituarnos a vivir en ese doble juego de predicar, enseñar y transmitir unos valores genuinos y, por otra parte, dejarnos arrastrar por el vendaval de la liviandad y el pragmatismo. Del centro valor al que hayamos asimilado y asumido como proyecto de vida, dependerán el gozo y la felicidad con la que vivamos. Quien discierne con claridad los valores cristianos sabe irlos aterrizando en sus relaciones personales, en sus compromisos sociales y políticos. Quien sigue a Jesús, no confunde el mandamiento de Dios con las tradiciones humanas que se ponen de moda.
Santos: Ramón Nonato, cardenal, y Domingo de Val, niño mártir. Beatos Mártires de Almería. Feria (Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 16,18-19)
Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del Reino de los cielos.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en la serie de sucesores de Pedro elegiste a tu siervo Benedicto XVI como vicario de Cristo y pastor de tu pueblo, escucha nuestras súplicas y concédenos que confirme en la fe a sus hermanos y que con toda la Iglesia viva en comunión con él, unida por el vínculo del amor y de la paz, para que todos los hombres encuentren en ti, Pastor eterno, la verdad y la vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 4,13-18
Hermanos: No queremos
que ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los
que no tienen esperanza. Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó,
de igual manera debemos creer que, a los que murieron en Jesús, Dios
los llevará con Él.
Lo que les decimos, como palabra del Señor, es esto: que nosotros, los
que quedemos vivos para cuando venga el Señor, no tendremos ninguna ventaja
sobre los que ya murieron. Cuando Dios mande que suenen las trompetas, se oirá
la voz de un arcángel y el Señor mismo bajará del cielo.
Entonces, los que murieron en Cristo resucitarán primero; después
nosotros, los que quedemos vivos, seremos arrebatados, juntamente con ellos
entre nubes, por el aire, para ir al encuentro del Señor, y así
estaremos siempre con Él.
Consuélense, pues, unos a otros con estas palabras. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
El cristiano está cierto de su condición finita; como hijo de Adán sabe que es barro quebradizo. Como seguidor de Jesús, sabe que vence a la muerte y que se encamina a la plenitud de la vida.
Del salmo 95 R/.
Cantemos al Señor con alegría.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la
tierra. Su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación
sus maravillas. R/.
Cantemos al Señor, porque Él es grande, más digno de alabanza
y más tremendo que todos los dioses paganos, que ni existen. Porque los
falsos dioses son apariencia; ha sido el Señor quien hizo el cielo. R/.
Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino.
Salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo.
R/.
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe.
Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.
R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí; Él
me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 4, 16-30
En
aquel tiempo, Jesús fue a Nazaret, donde se había criado. Entró
en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó
para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló
y encontró el pasaje en que estaba escrito: El Espíritu del Señor
está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la
buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación
a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de
gracia del Señor. Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado
y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos
en Él. Entonces comenzó a hablar, diciendo: "Hoy mismo se
ha cumplido este pasaje de la Escritura, que ustedes acaban de oír".
Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras
que salían de sus labios, y se preguntaban: "¿No es éste
el hijo de José?".
Jesús les dijo: "Seguramente me dirán aquel refrán:
'Médico, cúrate a ti mismo, y haz aquí, en tu propia tierra,
todos esos prodigios que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm'''.
Y añadió: "Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra.
Había ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías,
cuando faltó la lluvia durante tres años y medio, y hubo un hambre
terrible en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado
Elías, sino a una viuda que vivía en Sarepta, ciudad de Sidón.
Había muchos leprosos en Israel, en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo,
ninguno de ellos fue curado sino Naamán, que era de Siria". Al oír
esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira, y levantándose,
lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta una barranca del monte, sobre el
que estaba construida la ciudad, para despeñarlo. Pero El, pasando por
en medio de ellos, se alejó de allí. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús desafía a los vecinos de Nazaret. Quien se considere privilegiado a los ojos de Dios terminará ensoberbeciéndose. Los humildes son quienes responden con sencillez a su llamado.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos para el sacrificio eucarístico; protege y dirige a tu santa Iglesia en unión con nuestro Papa Benedicto XVI, a quien constituiste su pastor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 21, 15. 17)
Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?, le dijo el Señor a Pedro. Éste le respondió: Señor, tú lo conoces todo, tú sabes que te amo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta Eucaristía, en la que nos has permitido participar, confirma, Señor, en la unidad y en el amor a la santa Iglesia y a tu siervo, el Papa Benedicto XVI para que juntos, rebaño y pastor, recorran con seguridad el camino de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.