| Dom |
Lun |
Mar |
Mié |
Jue |
Vie |
Sáb |
|
|
|
|
MISAL ENERO DEL 2007
Santos: Santa María Madre de Dios. Santos Odón de Cluny, abad, y José María Tomassi, cardenal.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)
Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.
Se dice Gloría.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que por la fecunda virginidad de María diste al género humano el don de la salvación eterna, concédenos sentir la intercesión de aquella por quien recibimos al autor de la vida, Jesucristo, Señor nuestro, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Números: 6, 22-27
En aquel tiempo, el Señor
habló a Moisés y le dijo: "Di a Aarón y a sus hijos:
'De esta manera bendecirán a los israelitas: El Señor te bendiga
y te proteja, haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su favor. Que
el Señor te mire con benevolencia y te conceda la paz'.
Así invocarán mi nombre sobre los israelitas y yo los bendeciré".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los creyentes experimentamos
un gozo especial al comienzo del año, porque estamos ciertos de que la
misericordia y la paz divina se nos regalarán como bendición.
Del salmo 66 R/. Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a
nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones.
R/.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos
juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los galotas: 4, 4-7
Hermanos: Al llegar la plenitud
de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo
la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a fin de hacernos
hijos suyos.
Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu
de su Hijo, que clama "¡Abbá!", es decir, ¡Padre!
Así que ya no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también
heredero por voluntad de Dios. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
La fe cristiana es un movimiento
emancipatorio. Todas las discriminaciones quedan abolidas por la fuerza salvadora
que nos consiguió Jesús con su entrega fiel al Padre.
ACLAMACIÓN (Hb 1,1-2) R/. Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 2, 16-21
En
aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa hacia Belén y encontraron
a María, a José y al niño, recostardo en el pesebre. Después
de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño, y
cuantos los oían quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba
todas estas cosas y las meditaba en su corazón.
Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo
cuanto habían visto y oído, según lo que se les había
anunciado.
Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el
nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel,
antes de que el niño fuera concebido. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Hoy, como ayer, necesitamos asumir decididamente nuestra misión evangelizadora. Siguiendo el camino de los pastores que fueron testigos de la Buena Nueva del nacimiento de Jesús.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, tú que eres el origen de todos los bienes y quien los lleva a su pleno desarrollo, concede a quienes celebramos en la Virgen María, Madre de Dios, las primicias de nuestra redención, alcanzar la plenitud de sus frutos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA I
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria
en la maternidad de santa María, siempre virgen.
Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu
Santo, y sin perder la gloria de su virginidad, hizo brillar sobre el mundo
la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.
Por Él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros
celestiales celebran tu gloria unidos en común alegría. Permítenos
asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hb 13, 8)
Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por todos los siglos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que estos sacramentos celestiales que hemos recibido con alegría, sean fuente de vida eterna para nosotros, que nos gloriamos de proclamar a la siempre Virgen María como madre de tu Hijo y madre de la Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Dn 12, 3)
Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento; y los que enseñaron a muchos la justicia, serán como estrellas eternas.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que has iluminado a tu Iglesia con el ejemplo y la doctrina de los santos Basilio y Gregorio, haz que seamos humildes para comprender tu verdad y danos tu amor para ajustar a ella toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 2, 22-28
Hijos míos: ¿Quién
es el mentiroso, sino aquel que niega que Jesús es Cristo? Ese es el
anticristo, porque niega al Padre y al Hijo. Nadie que niegue al Hijo posee
al Padre; pero quien reconoce al Hijo posee también al Padre.
Que permanezca, pues, en ustedes lo que desde el principio han oído.
Si permanece en ustedes lo que han oído desde el principio, también
ustedes permanecerán en el Hijo y en el Padre. Ésta es la promesa
que Él mismo nos hizo: la vida eterna.
Les he escrito esto pensando en aquellos que tratan de inducirlos al error.
Recuerden que la unción que de Él han recibido, permanece en ustedes
y no necesitan enseñanzas de nadie; esta unción, que es verdad
y no mentira, los ilustra a través de todas las cosas; permanezcan, pues,
en Él, como la unción les enseña.
Así pues, hijos míos, permanezcan en Él, para que, cuando
Él se manifieste, tengamos plena confianza y no nos veamos confundidos
por Él en el día de su venida. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Cada cristiano vive su
experiencia creyente en distintas circunstancias. Al enfrentar esos retos, el
creyente cuenta con la guía extraordinaria del espíritu de Jesús
resucitado.
Del salmo 97 R/. Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN (Hb 1, 1-2) R/. Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 1, 19-28
Éste es el testimonio
que dio Juan el Bautista, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén
a unos sacerdotes y levitas para preguntarle: "¿Quién eres
tú?".
Él reconoció y no negó quién era. Él afirmó:
"Yo no soy el Mesías". De nuevo le preguntaron: "¿Quién
eres, pues? ¿Eres Elías?". Él les respondió:
"No lo soy". "¿Eres el profeta?". Respondió:
"No". Le dijeron: "Entonces dinos quién eres, para poder
llevar una respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti
mismo?". Juan les contestó: "Yo soy la voz que grita en el
desierto: 'Enderecen el camino del Señor', como anunció el profeta
Isaías".
Los enviados, que pertenecían a la secta de los fariseos, le preguntaron:
"Entonces ¿por qué bautizas, si no eres el Mesías,
ni Elías, ni el profeta?". Juan les respondió: "Yo bautizo
con agua, pero en medio de ustedes hay uno, al que ustedes no conocen, alguien
que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle las
correas de sus sandalias".
Esto sucedió en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan
bautizaba. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Juan Bautista resulta una figura desconcertante para sus contemporáneos. Los profetas enviados por Dios siempre suscitan interrogantes. Su presencia nunca pasa inadvertida.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que la participación en esta Eucaristía nos llene, Señor, de la luz de tu espíritu que iluminó a los santos Basilio y Gregorio, y los hizo instrumentos de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 1, 23-24)
Nosotros proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con este sacramento, te pedimos. Señor, que fieles a las enseñanzas de los santos Basilio y Gregorio, te demos gracias sin cesar por los dones recibidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
El Santísimo Nombre de Jesús.
Santos: Genoveva de París, virgen, y San Antero I. papa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Flp 2, 10-11)
Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra, en los abismos; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
ORACIÓN COLECTA
Al venerar el santísimo nombre de Jesús, te rogamos, Señor, que, después de gustar su dulzura en esta vida, nos concedas gozar plenamente de la eterna alegría en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 2, 29-3, 6
Queridos hijos: Si ustedes
saben que Dios es santo, tienen que reconocer que todo el que practica la santidad
ha nacido de Dios.
Miren cuánto amor nos ha tenido el Padre, pues no sólo nos llamamos
hijos de Dios, sino que lo somos. Si el mundo no nos reconoce, es porque tampoco
lo ha reconocido a Él.
Hermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado
cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando Él se manifieste,
vamos a ser semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es.
Y todo el que tiene puesta en él esta esperanza, procura ser santo, como
Jesucristo es santo. Todo el que comete pecado quebranta la ley, puesto que
el pecado es quebrantamiento de la ley. Y si saben ustedes que Dios se manifestó
para quitar los pecados, es porque en Él no hay pecado. Todo el que permanece
en Dios, no peca. Todo el que vive pecando, es como si no hubiera visto ni conocido
a Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Quien vive su filiación
divina a plenitud, se aleja de toda esclavitud y mantiene relaciones justas
y saludables con Dios, con sus hermanos y con la sociedad en general.
Del salmo 97 R/. Aclamemos con júbilo al Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos
al son de los clarines al Señor, nuestro rey. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 1,14.12) R/. Aleluya, aleluya.
Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. A todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 1, 29-34
En aquel tiempo, vio Juan
el Bautista a Jesús, que venía hacia él, y exclamó:
"Éste es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo. Éste
es aquel de quien yo he dicho: 'El que viene después de mí, tiene
precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo'. Yo no lo
conocía, pero he venido a bautizar con agua, para que Él sea dado
a conocer a Israel".
Entonces Juan dio este testimonio: "Vi al Espíritu descender del
cielo en forma de paloma y posarse sobre Él. Yo no lo conocía,
pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: 'Aquel sobre quien
veas que baja y se posa el Espíritu Santo, ése es el que ha de
bautizar con el Espíritu Santo’.
Pues bien, yo lo vi y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Juan Bautista aparece como el pedagogo que conduce a los demás al descubrimiento de Jesús. Su misión está subordinada al lanzamiento de la misión renovadora de Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Padre todopoderoso, acepta complacido las ofrendas que te presentamos en nombre de Cristo, pues sabemos, por su promesa, que cuanto pidamos en su nombre, nos será concedido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hch 4, 12)
Ningún otro nombre ha sido dado a los hombres bajo el cielo, que pueda salvarnos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, venerar dignamente en estos sacramentos a Jesús, a cuyo nombre quisiste que toda rodilla se doblegara, y que por Él obtuviera todo el género humano la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Rigoberto de Reims, obispo; Zedíslava Lemberk, laica, Ángela de Foligno, viuda.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 64, 12)
Bendice, Señor, con tu bondad este nuevo año y tus campos se llenarán de frutos.
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno, principio de toda creatura, concédenos durante este año, que desde hoy te dedicamos, no carecer de lo necesario para la vida y dar testimonio de ti con nuestras buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo. . .
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 3, 7-10
Hijos míos: No dejen
que nadie los engañe. Quien practica la santidad es santo, como Cristo
es santo. Quien vive pecando, se deja dominar por el diablo, ya que el diablo
es pecador desde el principio.
Pues bien, para eso se encarnó el Hijo de Dios: para deshacer las obras
del diablo. Ninguno que sea hijo de Dios sigue cometiendo pecados, porque el
germen de vida que Dios le dio permanece en él. No puede pecar, porque
ha nacido de Dios.
En esto se distinguen los hijos de Dios de los hijos del diablo: todo aquel
que no practica la santidad, no es de Dios; tampoco es de Dios el que no ama
a su hermano. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La vida nueva que recibimos
en el bautismo es un verdadero renacimiento. Nuestra existencia caduca y alienada
concluye, e iniciamos una vida de comunión con Dios y con los hermanos.
Del salmo 97 R/. Toda la tierra ha visto al Salvador.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
Alégrense el mar y el mundo submarino, el orbe y todos los que en él
habitan. Que los ríos estallen en aplausos y las montañas salten
de alegría. R/.
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe.
Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.
R/.
ACLAMACIÓN (Hb 1,1-2)
R/. Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a
nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado
por medio de su Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 1, 35-42
En aquel tiempo, estaba
Juan el Bautista con dos de sus discípulos, y fijando los ojos en Jesús,
que pasaba, dijo: "Éste es el Cordero de Dios". Los dos discípulos,
al oír estas palabras, siguieron a Jesús. Él se volvió
hacia ellos, y viendo que lo seguían, les preguntó: "¿Qué
buscan?". Ellos le contestaron: "¿Dónde vives, Rabí?".
(Rabí significa 'maestro'). Él les dijo: "Vengan a ver".
Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él ese
día. Eran como las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón
Pedro, era uno de los dos que oyeron lo que Juan el Bautista decía y
siguieron a Jesús. El primero a quien encontró Andrés fue
a su hermano Simón, y le dijo: "Hemos encontrado al Mesías"
(que quiere decir 'el Ungido'). Lo llevó a donde estaba Jesús
y éste, fijando en El la mirada, le dijo: "Tú eres Simón,
hijo de Juan. Tú te llamarás Kefás" (que significa
Pedro, es decir, 'roca'). Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Los primeros discípulos encuentran a Jesús y deciden seguirlo. El discipulado ha comenzado; en adelante, otros seguidores unirán su vida a la de Jesús, su Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que te sean gratas, Señor, las ofrendas que te presentamos, para que todos los que celebramos con alegría el principio de este nuevo año, podamos vivirlo día a día en tu amistad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hb 13, 8)
Cristo es siempre el mismo, ayer, hoy y por todos los siglos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Permanece, Señor, en medio del pueblo que ha participado en esta Eucaristía y se confía siempre a tu protección, a fin de que, a lo largo del año que se inicia, se vea libre de todo peligro. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Telésforo, papa y mártir, y Juan Nepomuceno Newman, obispo. Beata Marcelina Darowska. Fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 111, 4)
Una luz se levanta en las tinieblas para los hombres de corazón recto: el Dios clemente, justo y compasivo.
ORACIÓN COLECTA
Ilumina, Señor, a tus hijos, y haz arder nuestros corazones con el esplendor de tu gloria, para que conozcamos cada vez más a nuestro salvador y podamos amarlo e imitarlo. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 3, 11-21
Hermanos: Éste es
el mensaje que ustedes han oído desde el principio: que nos amemos los
unos a los otros, no como Caín, que era del demonio, y por eso mató
a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Porque sus propias obras
eran malas, mientras que las de su hermano eran buenas.
No se sorprendan, hermanos, de que el mundo los odie. Nosotros estamos seguros
de haber pasado de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros hermanos. El
que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida y
bien saben ustedes que ningún homicida tiene la vida eterna.
Conocemos lo que es el amor, en que Cristo dio su vida por nosotros. Así
también debemos nosotros dar la vida por nuestros hermanos. Si alguno,
teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad y, sin embargo,
no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él?
Hijos míos, no amemos solamente de palabra, amemos de verdad y con las
obras. En esto conoceremos que somos de la verdad, y delante de Dios tranquilizaremos
nuestra conciencia de cualquier cosa que ella nos reprochare, porque Dios es
más grande que nuestra conciencia y todo lo conoce. Si nuestra conciencia
no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es
total. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Quienes hemos experimentado
en carne propia el extraordinario amor de Dios somos llamados a derramar ese
amor en la comunidad eclesial y en la sociedad en general.
Del salmo 99 R/. Alabemos a Dios, todos los hombres.
Alabemos a Dios, todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría
y con júbilo entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y
somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos,
alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia
y su fidelidad nunca se acaba. R/.
ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
Un día sagrado ha brillado para nosotros. Vengan, naciones, y adoren al Señor, porque hoy ha descendido una eran luz sobre la tierra. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 1, 43-51
En aquel tiempo, determinó
Jesús ir a Galilea, y encontrándose a Felipe, le dijo: "Sígueme".
Felipe era de Betsaida, la tierra de Andrés y de Pedro.
Felipe se encontró con Natanael y le dijo: "Hemos encontrado a aquel
de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas.
Es Jesús de Nazaret, el hijo de José". Natanael replicó:
"¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?". Felipe le contestó:
"Ven y lo verás".
Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es
un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó:
"¿De dónde me conoces?". Jesús le respondió:
"Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera".
Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú
eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú
crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has
de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que
verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre
el Hijo del hombre". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
La fe siempre nos llega mediante los testigos que nos antecedieron en el seguimiento cristiano. A la manera de Felipe que conduce a Natanael al encuentro del Mesías.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, con bondad las ofrendas de tu pueblo y concédenos que, las realidades que creemos por la fe, las consigamos por este sacramento celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 4, 9)
Dios envió al mundo a su Hijo único, para darnos vida por medio de El.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor Dios, que nos unes a ti por la participación de este sacramento, concédenos obtener toda su eficacia para que así, la recepción de este don tuyo nos haga más dignos de seguirlo recibiendo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MISA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
Tiempo de Navidad
ANTÍFONA DE ENTRADA
La Virgen María dio a luz al Rey eterno, y a una al gozo de ser madre el honor de la virginidad: No se vio antes de ella algo semejante, ni se verá después.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que por la fecunda virginidad de María diste al género humano el don de la salvación eterna, concédenos sentir la intercesión de aquella por quien recibimos al autor de la vida, Jesucristo, Señor nuestro, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 5, 5-13
Queridos hijos: ¿Quién
es el que vence al mundo? Sólo el que cree que Jesús es el Hijo
de Dios. Jesucristo es el que vino por medio del agua y de la sangre; Él
vino, no sólo con agua, sino con agua y con sangre. Y el Espíritu
es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Así
pues, los testigos son tres: el Espíritu, el agua y la sangre. Y los
tres están de acuerdo.
Si aceptamos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios vale mucho
más y ese testimonio es el que Dios ha dado de su Hijo.
El que cree en el Hijo de Dios tiene en sí ese testimonio. El que no
le cree a Dios, hace de él un mentiroso, porque no cree en el testimonio
que Dios ha dado de su Hijo. Y el testimonio es éste: que Dios nos ha
dado la vida eterna y esa vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo,
tiene la vida; quien no tiene al Hijo, no tiene la vida.
A ustedes, los que creen en el nombre del Hijo de Dios, les he escrito estas
cosas para que sepan que tienen la vida eterna. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
El testimonio es unánime,
tres testigos avalan a Jesús como el Hijo que ha alcanzado la plenitud
de la vida divina. Por ese testimonio queda avalado como el camino que conduce
a la vida.
Del salmo 147 R/. Bendito sea el Señor.
Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores,
Israel. Él refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en
tu casa. R/.
Él mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre.
Él envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente.
R/.
Le muestra a Jacob su pensamiento, sus normas y designios a Israel. No ha hecho
nada igual con ningún pueblo, ni le ha confiado a otro sus proyectos.
R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Mc 9, 7) R/. Aleluya, aleluya.
En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre, que decía: "Este es mi Hijo amado; escúchenlo". R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 7-11
En aquel tiempo, Juan predicaba
diciendo: "Ya viene detrás de mí uno que es más poderoso
que yo, uno ante quien no merezco ni siquiera inclinarme para desatarle la correa
de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los
bautizará con el Espíritu Santo".
Por esos días, vino Jesús desde Nazaret de Galilea y fue bautizado
por Juan en el Jordán. Al salir Jesús del agua, vio que los cielos
se rasgaban y que el Espíritu, en figura de paloma, descendía
sobre él. Se oyó entonces una voz del cielo que decía:
"Tú eres mi Hijo amado; yo tengo en ti mis complacencias".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Cuando Jesús es bautizado por Juan el Bautista son reabiertos los cielos, con lo cual se simboliza que Dios restablece la comunicación con su pueblo por mediación de su Hijo amado.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, nuestras ofrendas y concédenos que, iluminados por el Espíritu Santo y a ejemplo de la Virgen, busquemos siempre tu gracia y podamos conservarla. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1-14)
El Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, te pedimos, Señor, que este divino sacramento que hemos recibido llenos de gozo en la festividad de la Virgen María, nos haga partícipes de la divinidad de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
LA EPIFANÍA DEL SEÑOR
Santos: Raimundo de Peñafort, presbítero, y Canuto Lavard, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ml 3, 1; 1 Cró 19, 12)
Miren: ya viene el Señor de los ejércitos; en su mano están el reino y la potestad y el imperio.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro, que por medio de una estrella, diste a conocer en este día a todos los pueblos el nacimiento de tu Hijo, concede a los que ya te conocemos por la fe, llegar a contemplar, cara a cara, la hermosura de tu inmensa gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 60, 1-6
Levántate
y resplandece, Jerusalén, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor
alborea sobre ti. Mira: las tinieblas cubren la tierra y espesa niebla envuelve
a los pueblos; pero sobre ti resplandece el Señor y en ti se manifiesta
su gloria. Caminarán los pueblos a tu luz, y los
reyes, al resplandor de tu aurora.
Levanta los ojos y mira alrededor: todos se reúnen y vienen a ti; tus
hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces verás
esto radiante de alegría; tu corazón se alegrará, y se
ensanchará, cuando se vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan
las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos y dromedarios,
procedentes de Madián y de Efá. Vendrán todos los de Sabá
trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Los símbolos de
la luz y las tinieblas tienen una larga historia en la tradición bíblica.
El profeta anuncia la repatriación de los desterrados como un amanecer
luminoso y radiante.
Del salmo 71 R/. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá
a tu pueblo justamente. R/.
Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz, era
tras era. De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro
de la tierra. R/.
Los reyes de occidente y de las islas le ofrecerán sus dones. Ante él
se postrarán todos los reyes y todas las naciones. R/.
Al débil librará del poderoso y ayudará al que se encuentra
sin amparo; se apiadará del desvalido y pobre y salvará la vida
al desdichado. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 3, 2-5-6
Hermanos: Han oído hablar de la distribución de la gracia de Dios, que se me ha confiado en favor de ustedes. Por revelación se me dio a conocer este misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, pero que ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: es decir, que por el Evangelio, también los paganos son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa en Jesucristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo testimonia un anuncio que había estado velado y que ahora Dios ha hecho público por su medio: la elección de Israel se hace extensiva a todos los pueblos y naciones.
ACLAMACIÓN (Mt 2, 2) R/. Aleluya, aleluya.
Hemos visto su estrella en el oriente y hemos venido a adorar al Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 2,1-12
Jesús nació
en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de oriente
llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: "¿Dónde
está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir
su estrella y hemos venido a adorarlo".
Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén
con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas
del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.
Ellos le contestaron: "En Belén de Judá, porque así
lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá,
no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá,
pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel".
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran
el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó
a Belén, diciéndoles: "Vayan a averiguar cuidadosamente qué
hay de ese niño y, cuando lo encuentren, avísenme para que yo
también vaya a adorarlo".
Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto
la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta
que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella,
se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño
con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después,
abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos
durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra
por otro camino. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
El evangelista gusta de presentarnos sus cuadros de forma contrastante. Los extraños rinden homenaje al Mesías, mientras que los de casa se quedan sin posibilidad de contemplarlo.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad los dones de tu Iglesia, que no consisten ya en oro, incienso y mirra, sino en tu mismo Hijo, Jesucristo, que, bajo las apariencias de pan y de vino, va a ofrecerse en sacrificio y a dársenos en alimento, él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque hoy has revelado en Cristo,
para luz de todos los pueblos, el misterio de nuestra salvación; pues
al manifestarse tu Hijo en nuestra carne mortal, nos hiciste partícipes
de la gloria de su inmortalidad.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros
celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria. Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Mt 2, 2)
Hemos visto su estrella en el oriente y venimos con regalos a adorar al Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que tu luz, Señor, nos guíe y nos acompañe siempre para que comprendamos cada día más este sacramento en el que hemos participado y podamos recibirlo con mayor amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Las grandes religiones monoteístas, los caminos espirituales de Oriente y Occidente, las búsquedas auténticas que distintos hombres y culturas han emprendido en pos de la verdad, son rutas que invariablemente apuntan al entendimiento y la reconciliación de personas y sociedades. El nacimiento de Jesús es un acontecimiento que tiende puentes y lanza llamados a la integración y al diálogo entre las distintas familias y grupos étnicos. El anuncio cristiano que pregona la peregrinación de los pueblos en busca del Mesías, nos relanza a vivir un auténtico clima de ecumenismo y tolerancia religiosa con todos los creyentes y los hombres de buena voluntad.
El Bautismo del Señor
Santos: Apolinar de Hierápolís, obispo, y Severino de Austria, abad.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Mt 3, 16-17)
Inmediatamente después de que Jesús se bautizó, se abrieron los cielos y el Espíritu Santo se posó sobre él en forma de paloma, y resonó la voz del Padre que decía: "Éste es mi Hijo amado, en quien he puesto todo mi amor".
Se dice Gloría.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, que tu Hijo, que quiso hacerse semejante a nosotros para manifestársenos, nos vaya haciendo, cada día, más semejantes a Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 42, 1-4. 6-7
Esto dice el Señor:
"Miren a mi siervo, a quien sostengo, a mi elegido, en quien tengo mis
complacencias. En él he puesto mi espíritu para que haga brillar
la justicia sobre las naciones.
No gritará, no clamará, no hará oír su voz por las
calles; no romperá la caña resquebrajada ni apagará la
mecha que aún humea. Promoverá con firmeza la justicia, no titubeará
ni se doblegará hasta haber establecido el derecho sobre la tierra y
hasta que las islas escuchen su enseñanza.
Yo, el Señor, fiel a mi designio de salvación, te llamé,
te tomé de la mano, te he formado y te he constituido alianza de un pueblo,
luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos
de la prisión y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El siervo de Yahvé
recibe y asume una misión desafiante. No podrá desistir ni rendirse
hasta que logre que el derecho y la rectitud estén vigentes en el conjunto
de las naciones.
Del salmo 28 R/. Te alabamos, Señor.
Hijos de Dios, glorifiquen al Señor, denle la gloria que merece. Postrados
en su templo santo, alabemos al Señor. R/.
La voz del Señor se deja oír sobre las aguas torrenciales. La
voz del Señor es poderosa, la voz del Señor es imponente. R/.
El Dios de majestad hizo sonar el trueno de su voz. El Señor se manifestó
sobre las aguas desde su trono eterno. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mc 9, 7) R/. Aleluya, aleluya.
Se abrió el cielo y resonó la voz del Padre, que decía:
"Éste es mi Hijo amado; escúchenlo". R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 3,15-16. 21-22
En aquel tiempo, como el
pueblo estaba en expectación y todos pensaban que quizá Juan el
Bautista era el Mesías, Juan los sacó de dudas, diciéndoles;
"Es cierto que yo bautizo con agua, pero ya viene otro más poderoso
que yo, a quien no merezco desatarle las correas de sus sandalias. Él
los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego".
Sucedió que entre la gente que se bautizaba, también Jesús
fue bautizado. Mientras éste oraba, se abrió el cielo y el Espíritu
Santo bajó sobre él en forma sensible, como de una paloma, y del
cielo llegó una voz que decía: "Tú eres mi Hijo, el
predilecto; en ti me complazco". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Mientras Jesús está en oración recibe la efusión plena del Espíritu Santo. A lo largo de la obra de Lucas encontraremos esa misma secuencia. La Iglesia que se congrega en oración vive su propio Pentecostés.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos al conmemorar el bautismo y manifestación de tu Hijo amado, y conviértelos en aquel mismo sacrificio con el que Cristo lavó misericordiosamente los pecados del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque quisiste rodear el bautismo de tu Hijo en el Jordán de signos
admirables a fin de poner de manifiesto el misterio del nuevo baño bautismal.
En efecto, hiciste oír tu voz desde el cielo para que creyéramos
que tu Palabra se encontraba presente entre los hombres y, por el Espíritu,
que descendió en forma de paloma, se manifestara que tu siervo Jesús
era ungido con el óleo de la alegría y reconociéramos en
él al Mesías, enviado a anunciar la Buena Nueva a los pobres.
Por eso, a una con los espíritus celestes te alabamos constantemente
en la tierra diciendo: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1, 32. 34)
Éste es aquél de quien Juan decía: Yo lo he visto y doy testimonio de que es el Hijo de Dios.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
A cuantos hemos participado del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos, Señor, escuchar con fe su palabra, para que así podamos llamarnos hijos tuyos y serlo de verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Julián de Antioquía, mártir; Adrián de Canterbury, abad, y Andrés Corsini, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Vi al Señor sentado en un trono excelso; lo adoraban una multitud de ángeles que cantaban a una sola voz: "Éste es aquel cuyo poder permanece eternamente".
ORACIÓN COLECTA
Escucha, Señor, con bondad, las súplicas de tu pueblo, y concédenos luz para conocer tu voluntad y fortaleza para cumplirla. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 2, 5-12
Hermanos: Dios no ha sometido
a los ángeles el nuevo orden de la salvación, del cual estamos
hablando. Un salmo lo atestigua solemnemente diciendo: ¿Qué es
el hombre, para que de él te acuerdes, ese pobre ser humano, para que
de él te preocupes? Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los
ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad. Todo lo sometiste bajo sus
pies.
Al decir aquí la Escritura que Dios le sometió todo, no se hace
ninguna excepción. Es verdad que ahora todavía no vemos el universo
entero sometido al hombre; pero sí vemos ya al que por un momento Dios
hizo inferior a los ángeles, a Jesús, que, por haber sufrido la
muerte, está coronado de gloria y honor. Así, por la gracia de
Dios, la muerte que Él sufrió redunda en bien de todos.
En efecto, el creador y Señor de todas las cosas quiere que todos sus
hijos tengan parte en su gloria. Por eso convenía que Dios consumara
en la perfección, mediante el sufrimiento, a Jesucristo, autor y guía
de nuestra salvación.
El santificador y los santificados tienen la misma condición humana.
Por eso no se avergüenza de llamar hermanos a los hombres, cuando dice:
Hablaré de ti a mis hermanos; en medio de la asamblea te alabaré.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Jesús se ha encarnado
y con su encarnación se ha hecho semejante a nosotros. Esa solidaridad
le permite acompañarnos y sostenernos en los sufrimientos y en las pruebas.
Del salmo 8 R/. Diste a tu Hijo el mando sobre las obras de tus manos.
¡Qué admirable es. Señor y Dios nuestro, tu poder en toda
la tierra! ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes;
ese pobre ser humano, para que de él te preocupes? R/.
Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles, lo coronaste
de gloria y dignidad; le diste el mando sobre las obras de tus manos y todo
lo sometiste bajo sus pies. R/.
Pusiste a su servicio los rebaños y las manadas, todos los animales salvajes,
las aves del cielo y los peces del mar, que recorren los caminos de las aguas.
R/.
ACLAMACIÓN (cfr. 1 Ts 2, 13) R/. Aleluya, aleluya.
Reciban la palabra de Dios, no como palabra humana, sino como palabra divina, tal como es en realidad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 21-28
En aquel tiempo, llegó
Jesús a Cafarnaúm y el sábado siguiente fue a la sinagoga
y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron asombrados de sus palabras,
pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu
inmundo, que se puso a gritar: "¿Qué quieres tú con
nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros?
Ya sé quién eres: el Santo de Dios". Jesús le ordenó:
"¡Cállate y sal de él!". El espíritu inmundo,
sacudiendo al hombre con violencia y dando un alarido, salió de él.
Todos quedaron estupefactos y se preguntaban: "¿Qué es esto?
¿Qué nueva doctrina es ésta? Este hombre tiene autoridad
para mandar hasta a los espíritus inmundos y lo obedecen". Y muy
pronto se extendió su fama por toda Galilea. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús nos aporta una enseñanza nueva y original. No se trata de una serie de doctrinas y enunciados teóricos, sino de un testimonio coherente que avala con su propia existencia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte, y, por sus méritos, escucha nuestras filiales oraciones y santifica toda nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 35, 10)
Señor, en ti está la fuente de la vida, y tu luz nos hace ver la luz.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
A quienes has alimentado con tus sacramentos, concédeles, Dios todopoderoso, servirte con una vida que te sea agradable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: San Guillermo de Bourges, abad. Beatos Gregorio X, papa, y Leonia Francisca de Sales, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ef 1, 9. 10)
Dios nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad, que es recapitular en Cristo todas las cosas, así las del cielo como las de la tierra.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que con admirable providencia dispusiste que el Reino de Cristo se extendiera por todo el mundo y que todos los hombres participaran de la redención, haz que tu Iglesia, sacramento universal de salvación, manifieste y realice entre los hombres el misterio de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 2, 14-18
Hermanos: Todos los hijos
de una familia tienen la misma sangre; por eso, Jesús quiso ser de nuestra
misma sangre, para destruir con su muerte al diablo, que, mediante la muerte,
dominaba a los hombres, y para liberar a aquellos que, por temor a la muerte,
vivían como esclavos toda su vida.
Pues como bien saben ustedes, Jesús no vino a ayudar a los ángeles,
sino a los descendientes de Abraham; por eso tuvo que hacerse semejante a sus
hermanos en todo, a fin de llegar a ser sumo sacerdote, misericordioso con ellos
y fiel en las relaciones que median entre Dios y los hombres, y expiar así
los pecados del pueblo. Como Él mismo fue probado por medio del sufrimiento,
puede ahora ayudar a los que están sometidos a la prueba. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El Hijo de Dios se encarnó
y de esa manera consiguió experimentar los mismos dolores y sufrimientos
que nosotros; de ese modo se compadece de nuestra miseria.
Del salmo 104 R/. El Señor nunca olvida sus promesas.
Aclamen al Señor y denle gracias, relaten sus prodigios a los pueblos.
Entonen en su honor himnos y cantos, celebren sus portentos. R/.
Del nombre del Señor enorgullézcanse y siéntase feliz el
que lo busca. Recurran al Señor y a su poder, y a su presencia acudan.
R/.
Descendientes de Abraham, su servidor, estirpe de Jacob, su predilecto, escuchen:
el Señor es nuestro Dios y gobiernan la tierra sus decretos. R/.
Ni aunque transcurran mil generaciones se olvidará el Señor de
sus promesas, de la alianza pactada con Abraham, del juramento a Isaac, que
un día le hiciera. R/
ACLAMACIÓN (Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 29-39
En aquel tiempo, al salir
Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón
y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama, con fiebre, y enseguida
le avisaron a Jesús. Él se le acercó y, tomándola
de la mano, la levantó.
En ese momento se le quitó la fiebre y se puso a servirles. Al atardecer,
cuando el sol se ponía, le llevaron a todos los enfermos y poseídos
del demonio, y todo el pueblo se apiñó junto a la puerta. Curó
a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios, pero
no dejó que los demonios hablaran, porque sabían quién
era Él.
De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó,
salió y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar. Simón
y sus compañeros lo fueron a buscar, y al encontrarlo, le dijeron: "Todos
te andan buscando". Él les dijo: "Vamos a los pueblos cercanos
para predicar también allá el Evangelio, pues para eso he venido".
Y recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando a los
demonios. Palabra del Señor. Gloría a ti, Señor
Jesús.
La multitud sigue a Jesús entusiasmada. No obstante el asedio popular, Jesús no se deja atrapar por esos éxitos, y continúa su camino para realizar su misión evangelizadora.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Padre misericordioso, las ofrendas de esta comunidad cristiana y, por el poder de este sacrificio que estamos ofreciendo, haz que la multitud de los creyentes viva cada vez más de acuerdo con su dignidad de estirpe elegida, de sacerdocio real, de nación consagrada y de pueblo redimido por ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 22, 17. 20)
El Espíritu y la esposa dicen: Ven, Amén. Ven, Señor Jesús.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, que con tus sacramentos alimentas y fortaleces a tu Iglesia, concede a quienes hemos participado del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo vivir su doctrina de amor y ser así fermento de vida e instrumento de salvación en medio de la comunidad humana. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Higinio, papa y mártir; Tomás de Cori, presbítero, y Teodosio el Cenobiarca de Turquía, abad.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)
Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que, al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, recibamos cada vez con mayor abundancia los frutos de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 3, 7-14
Hermanos: Oigamos lo que
dice el Espíritu Santo en un salmo: Ojalá escuchen ustedes la
voz del Señor, hoy. No endurezcan su corazón, como el día
de la rebelión y el de la prueba en el desierto, cuando sus padres me
pusieron a prueba y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras
durante cuarenta anos. Por eso me indigné contra aquella generación
y dije: "Es un pueblo de corazón extraviado, que no ha conocido
mis caminos". Por eso juré en mi cólera que no entrarían
en mi descanso.
Procuren, hermanos, que ninguno de ustedes tenga un corazón malo, que
se aparte del Dios vivo por no creer en él. Más bien anímense
mutuamente cada día, mientras dura este "hoy", para que ninguno
de ustedes, seducido por el pecado, endurezca su corazón; pues si nos
ha sido dado el participar de Cristo, es a condición de que mantengamos
hasta el fin nuestra firmeza inicial. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
El autor de la carta a
los hebreos nos exhorta a mantenernos firmes y perseverantes en los momentos
de prueba. Para lograrlo es necesario estar abiertos al llamado de Jesús.
Del salmo 94 R/. Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Vengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos
hizo, pues él es nuestro Dios y nosotros su pueblo; él es nuestro
pastor y nosotros sus ovejas. R/
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su
corazón, como el día de la rebelión en el desierto, cuando
sus padres dudaron de mí, aunque habían visto mis obras. R/.
Durante cuarenta años sentí hastío de esta generación.
Entonces dije: 'Éste es un pueblo de corazón extraviado que no
ha conocido mis caminos'. Por eso juré, lleno de cólera, que no
entrarían en mi descanso". R/
ACLAMACIÓN (cfr. Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba el Evangelio del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 40-45
En aquel tiempo, se le acercó
a Jesús un leproso para suplicarle de rodillas: "Si tú quieres,
puedes curarme". Jesús se compadeció de él, y extendiendo
la mano, lo tocó y le dijo: "¡Sí quiero: sana!".
Inmediatamente se le quitó la lepra y quedó limpio.
Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: "No se lo cuentes
a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu
purificación lo prescrito por Moisés".
Pero aquel hombre comenzó a divulgar tanto el hecho, que Jesús
no podía ya entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera,
en lugares solitarios, adonde acudían a él de todas partes. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El leproso sufre doble enfermedad: de un lado el malestar físico y de otro el rechazo social. Jesús lo libera de sus padecimientos y le permite reintegrarse a la comunidad humana.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, te pedimos humildemente nos concedas que este sacramento de amor sea siempre para nosotros un signo de unidad y un vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51 -52)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan, vivirá eternamente; pues el pan que voy a dar, es mi carne, y lo doy para vida del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Arcadio de Mauritania, mártir; Benito Biscop, abad, y Tigrío y Eutropio, mártires.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sb 11, 24. 25. 27)
Señor, tú tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tú, Señor, eres nuestro Dios.
ORACIÓN COLECTA
Escucha, Señor, nuestra oración y perdona nuestros pecados, para que recibamos, juntamente, tu perdón y tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 4,1-5.11
Hermanos: Mientras está
en pie la promesa de entrar en el descanso de Dios, tengamos cuidado, no sea
que alguno se quede fuera. Porque a nosotros también se nos ha anunciado
este mensaje de salvación, lo mismo que a los israelitas en el desierto;
pero a ellos no les sirvió de nada oírlo, porque no lo recibieron
con fe. En cambio, nosotros, que hemos creído, ciertamente entraremos
en aquel descanso al que se refería el Señor, cuando dijo: Por
eso juré en mi cólera que no entrarían en mi descanso.
Los trabajos de Dios terminaron con la creación del mundo, ya que al
hablar del séptimo día, la Escritura dice que Dios descansó
de todos sus trabajos el día séptimo; y en el pasaje de que estamos
hablando, afirma que no entrarían en su descanso.
Apresurémonos, pues, a entrar en ese descanso; no sea que alguno caiga
en la infidelidad, como les sucedió a los israelitas. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
La vida plena junto a Dios
es vista como una experiencia que nos otorga la armonía y el descanso
definitivos. Quien siguió el camino del Señor es invitado a participar
de su descanso.
Del salmo 77 R/. No olvidemos las hazañas del Señor.
Cuanto hemos escuchado y conocemos del poder del Señor y de su gloria,
cuanto nos han narrado nuestros padres, nuestros hijos lo oirán de nuestra
boca. R/.
Que ellos también lo cuenten a sus hijos para que en Dios coloquen su
esperanza, cumplan los mandamientos del Señor y no echen al olvido sus
hazañas. R/
Que no vayan a ser, como sus padres, generación rebelde y obstinada,
inconstante de corazón e infiel a Dios, de alma. R/.
ACLAMACIÓN (Lc 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 2, 1-12
Cuando Jesús volvió
a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba en casa, y muy pronto
se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta.
Mientras Él enseñaba su doctrina, le quisieron presentar a un
paralítico que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían
acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo,
encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en
una camilla.
Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico:
"Hijo, tus pecados te quedan perdonados". Algunos escribas que estaban
allí sentados comenzaron a pensar: "¿Por qué habla
éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar
los pecados sino sólo Dios?".
Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: "¿Por
qué piensan así? ¿Qué es más fácil,
decirle al paralítico: 'Tus pecados te son perdonados' o decirle: 'Levántate,
recoge tu camilla y vete a tu casa'? Pues para que sepan que el Hijo del hombre
tiene poder en la tierra para perdonar los pecados —le dijo al paralítico—:
Yo te lo mando: levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa".
El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió
de allí a la vista de todos, que se quedaron atónitos y daban
gloria a Dios, diciendo: "¡Nunca habíamos visto cosa igual!".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús rebate las objeciones de sus acusadores y los persuade de su proceder compasivo. Quien ha sido sanado de sus enfermedades ha alcanzado previamente el perdón divino.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza, para que perdones nuestros pecados y dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 15, 10)
Por un solo pecador que se convierta, dice el Señor, habrá gran alegría entre los ángeles del cielo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por nuestra participación en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos has perdonado, Señor, nuestros pecados, concédenos tu gracia para evitarlos de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Glafira, virgen, Hilario de Poiters, doctor de la Iglesia; Domingo Phan Tong y compañeros, mártires.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Hch 1, 14)
Con un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración junto con María, la madre de Jesús.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, que quisiste que tu Hijo unigénito proclamara desde la cruz como madre nuestra a su propia madre, haz que tu Iglesia, por la mediación y cooperación maternal de la Virgen María, crezca cada día en santidad y atraiga a su seno a todas las naciones. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 4, 12-16
Hermanos: La palabra de
Dios es viva, eficaz y más penetrante que una espada de dos filos. Llega
hasta lo más íntimo del alma, hasta la médula de los huesos
y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. Toda creatura
es transparente para ella. Todo queda al desnudo y al descubierto ante los ojos
de aquel a quien debemos rendir cuentas.
Puesto que Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro sumo sacerdote, que ha
entrado en el cielo, mantengamos firme la profesión de nuestra fe. En
efecto, no tenemos un sumo sacerdote que no sea capaz de compadecerse de nuestros
sufrimientos, puesto que Él mismo ha pasado por las mismas pruebas que
nosotros, excepto el pecado.
Acerquémonos, por lo tanto, con plena confianza, al trono de la gracia,
para recibir misericordia, hallar la gracia y obtener ayuda en el momento oportuno.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La palabra de Dios tiene
una virtualidad incomparable, es un lente poderoso y penetrante que escarba
en lo más profundo de nosotros y descifra los secretos de nuestro corazón.
Del salmo 18 R/. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables
son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón;
son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor
son verdaderos y enteramente justos. R/.
Que te sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón.
Haz, Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación.
R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva y proclamar
la liberación a los cautivos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 2,13-17
En aquel tiempo, Jesús
salió de nuevo a caminar por la orilla del lago; toda la muchedumbre
lo seguía y Él les hablaba. Al pasar vio a Leví (Mateo),
el hijo de Alfeo, sentado en el banco de los impuestos, y le dijo: "Sígueme".
Él se levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba a la mesa en casa de Leví, muchos publícanos
y pecadores se sentaron a la mesa junto con Jesús y sus discípulos,
porque eran muchos los que lo seguían. Entonces unos escribas de la secta
de los fariseos, viéndolo comer con los pecadores y publícanos,
preguntaron a sus discípulos: "¿Por qué su maestro
come y bebe en compañía de publícanos y pecadores?".
Habiendo oído esto, Jesús les dijo: "No son los sanos los
que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido para
llamar a los justos, sino a los pecadores". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús está cierto de las preferencias de su Padre. Dios acoge benévolamente a todos los que lo buscan de corazón. Por esa razón Jesús se desvive en llamar a los pecadores a su amistad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Convierte, Señor, en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, estos dones que te presentamos, y haz que este memorial de nuestra redención nos inflame en el amor a la Virgen María, madre de la Iglesia, y nos asocie íntimamente a ella en la obra de la salvación de los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, y alabarte en esta festividad de la
Virgen María.
Porque al aceptar ella a tu Unigénito en su corazón inmaculado,
mereció concebirlo en su seno virginal y, al dar a luz a Cristo, preparó
el nacimiento de la iglesia.
Porque al aceptar, junto a la cruz, el encargo de tu amor, recibió como
hijos a todos los hombres, redimidos por la Sangre de Cristo.
Porque al unirse a las oraciones de los apóstoles y de los discípulos,
que esperaban la venida del Espíritu Consolador, se convirtió
en el modelo de la Iglesia suplicante y, desde su asunción gloriosa a
los cielos, sigue mostrando su amor y protección a la Iglesia que peregrina
hacia la vida eterna, hasta que venga el Señor, lleno de gloria.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos sin cesar, diciendo:
Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 2, 1-11)
Hubo unas bodas en Cana de Galilea a las que asistió María, la madre de Jesús. En esa ocasión, Jesús dio principio a sus milagros, manifestó su poder y sus discípulos creyeron en Él.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has concedido en este sacramento la prenda de nuestra vida eterna, haz, Señor, que tu Iglesia, por la intercesión maternal de la Virgen María, ilumine a todas las naciones con la luz del Evangelio y las santifique con los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 65, 4)
Que se postre ante ti, Señor, la tierra entera; que todos canten himnos en tu honor y alabanzas a tu nombre.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que con amor gobiernas los cielos y la tierra, escucha paternalmente las súplicas de tu pueblo y haz que los días de nuestra vida transcurran en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 62,1-5
Por amor a Sión no
me callaré y por amor a Jerusalén no me daré reposo, hasta
que surja en ella esplendoroso el justo y brille su salvación como una
antorcha.
Entonces las naciones verán tu justicia, y tu gloria todos los reyes.
Te llamarán con un nombre nuevo, pronunciado por la boca del Señor.
Serás corona de gloria en la mano del Señor y diadema real en
la palma de su mano.
Ya no te llamarán "Abandonada", ni a tu tierra, "Desolada";
a ti te llamarán "Mi complacencia" y a tu tierra, "Desposada",
porque el Señor se ha complacido en ti y se ha desposado con tu tierra.
Como un joven se desposa con una doncella, se desposará contigo tu hacedor;
como el esposo se alegra con la esposa, así se alegrará tu Dios
contigo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Dios ha constituido a Jerusalén
en un estandarte vistoso y festivo que servirá para atraer al resto de
las naciones a su amistad. La nueva Jerusalén resplandece en la justicia
y la rectitud.
Del salmo 95 R/. Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la
tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los
pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.
Alaben al Señor, pueblos del orbe, reconozcan su gloria y su poder y
tribútenle honores a su nombre. R/.
Caigamos en su templo de rodillas. Tiemblen ante el Señor los atrevidos.
"Reina el Señor", digamos a los pueblos, gobierna a las naciones
con justicia. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 4-11
Hermanos: Hay diferentes
dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el
Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo
en todos, es el mismo.
En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Uno
recibe el don de la sabiduría; otro, el don de la ciencia. A uno se le
concede el don de la fe; a otro, la gracia de hacer curaciones, y a otro más,
poderes milagrosos. Uno recibe el don de la profecía, y otro, el de discernir
los espíritus. A uno se le concede el don de lenguas, y a otro, el de
interpretarlas. Pero es uno solo y el mismo Espíritu el que hace todo
eso, distribuyendo a cada uno
sus dones, según su voluntad. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Los dones y carismas que el Espíritu Santo derrama en cada uno de los bautizados están encaminados a la construcción de la unidad y la comunión mística de los creyentes.
ACLAMACIÓN (cfr. 2 Ts 2,14) R/. Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 2, 1-11
En aquel tiempo hubo una
boda en Cana de Galilea, a la cual asistió la madre de Jesús.
Éste y sus discípulos también fueron invitados. Como llegara
a faltar el vino, María le dijo a Jesús: "Ya no tienen vino".
Jesús le contestó: "Mujer, ¿qué podemos hacer
tú y yo? Todavía no llega mi hora". Pero ella dijo a los
que servían: "Hagan lo que él les diga".
Había allí seis tinajas de piedra, de unos cien litros cada una,
que servían para las purificaciones de los judíos. Jesús
dijo a los que servían: "Llenen de agua esas tinajas". Y las
llenaron hasta el borde. Entonces les dijo: "Saquen ahora un poco y llévenselo
al encargado de la fiesta". Así lo hicieron, y en cuanto el encargado
de la fiesta probó el agua convertida en vino, sin saber su procedencia,
porque sólo los sirvientes la sabían, llamó al novio y
le dijo: "Todo el mundo sirve primero el vino mejor, y cuando los invitados
ya han bebido bastante, se sirve el corriente. Tú, en cambio, has guardado
el vino mejor hasta ahora".
Esto que Jesús hizo en Cana de Galilea fue el primero de sus signos.
Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús realiza una señal cargada de simbolismo mesiánico. Él es el esposo que viene a desposarse con su pueblo y a ofrecerle el vino bueno y generoso de su amor infinito.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 22, 5)
Para mí, Señor, has preparado la mesa y has llenado la copa hasta los bordes.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Infundemos, Señor, el espíritu de tu caridad para que, alimentados del mismo pan del cielo, permanezcamos siempre unidos por el mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Las personas gustamos de participar y convivir en las fiestas y celebraciones familiares y acostumbramos solidarizarnos con el sufrimiento y las penas de nuestros amigos. Jesús también acostumbraba participar en los sucesos gozosos y adversos que vivían sus coterráneos. Al participar en las bodas de Cana Jesús se solidariza con los gozos y sufrimientos de sus hermanos. Jesús nos ofrece un vino mejor, una alegría duradera que no se confunde con los excesos ni las borracheras. El cristiano está lleno de la presencia del espíritu de Dios y, por eso, sabe alegrarse sin perder su armonía y su paz interior.
Santos: Macano el Viejo, ermitaño; Arnoldo Janssen, fundador, y Mauro y Plácido de Roma, monjes.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 36, 26. 27. 28)
Arrancaré de ustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, dice el Señor. Les infundiré mi espíritu. Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Inflama, Señor, nuestros corazones con el Espíritu de tu amor, para que pensemos y actuemos según tu voluntad y te amemos sinceramente en nuestro prójimo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 5, 1-10
Hermanos: Todo sumo sacerdote
es un hombre escogido entre los hombres y está constituido para intervenir
en favor de ellos ante Dios, para ofrecer dones y sacrificios por los pecados.
Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que él
mismo está envuelto en debilidades. Por eso, así como debe ofrecer
sacrificios por los pecados del pueblo, debe ofrecerlos también por los
suyos propios.
Nadie puede apropiarse ese honor, sino sólo aquel que es llamado por
Dios, como lo fue Aarón. De igual manera, Cristo no se confirió
a sí mismo la dignidad de sumo sacerdote; se la otorgó quien le
había dicho: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. O como
dice otro pasaje de la Escritura: Tú eres sacerdote eterno, como Melquisedec.
Precisamente por eso, durante su vida mortal, ofreció oraciones y súplicas,
con fuertes voces y lágrimas, a aquel que podía librarlo de la
muerte, y fue escuchado por su piedad. A pesar de que era el Hijo, aprendió
a obedecer padeciendo, y llegado a su perfección, se convirtió
en la causa de la salvación eterna para todos los que lo obedecen y fue
proclamado por Dios sumo sacerdote, como Melquisedec. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Los que han ejercido cualquier
ministerio sacerdotal, tanto en el antiguo Israel como en el nuevo Israel, participan
de la misión sacerdotal de Jesús, que conduce a la humanidad entera
hacia Dios.
Del salmo 109 R/. Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi
derecha; yo haré de tus contrarios el estrado donde pongas los pies".
R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú
dominarás al enemigo. R/.
Es tuyo el señorío; el día en que naciste, en los montes
sagrados, te consagró el Señor antes del alba. R/.
Juró el Señor y no ha de retractarse: "Tú eres sacerdote
para siempre, como Melquisedec". R/.
ACLAMACIÓN (Hb 4,12) R/. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 2, 18-22
En una ocasión en
que los discípulos de Juan el Bautista y los fariseos ayunaban, algunos
de ellos se acercaron a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué
los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan,
y los tuyos no?".
Jesús les contestó: "¿Cómo van a ayunar los
invitados a una boda, mientras el novio está con ellos? Mientras está
con ellos el novio, no pueden ayunar. Pero llegará el día en que
el novio les será quitado y entonces sí ayunarán.
Nadie le pone un parche de tela nueva a un vestido viejo, porque el remiendo
encoge y rompe la tela vieja y se hace peor la rotura. Nadie echa vino nuevo
en odres viejos, porque el vino rompe los odres, se perdería el vino
y se echarían a perder los odres. A vino nuevo, odres nuevos". Palabra
del Señor. Gloría a ti, Señor Jesús.
Jesús se presenta discretamente como el que viene a desposarse con su amada. La alegría del esposo es efusiva y generosa. Él nos ofrece el vino nuevo del reinado de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, nuestras ofrendas y, por este sacrificio eucarístico, concédenos hacer llegar tu amor a todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 13, 13)
Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y la caridad; pero la caridad es la mayor de las tres.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Infunde, Señor, tu Espíritu Santo, en quienes hemos participado del mismo pan celestial y reanímanos con la alegría del amor perfecto. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Marcelo I, papa, y Fulgencio de Sevilla, obispo. Beato Gonzalo de Amarante, religioso.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 67, 6-7. 36)
Adoremos a Dios en su santo templo. Él nos hace habitar juntos en su casa. Él es la fuerza y el poder de su pueblo.
ORACIÓN COLECTA
Padre santo y todopoderoso, protector de los que en ti confían, ten misericordia de nosotros y enséñanos a usar con sabiduría de los bienes de la tierra, a fin de que no nos impidan alcanzar los del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 6, 10-20
Hermanos: Dios no es injusto
para olvidar los trabajos de ustedes y el amor que le han mostrado al servir
a sus hermanos en la fe, como lo siguen haciendo hasta hoy. Deseamos, sin embargo,
que todos y cada uno de ustedes mantenga hasta el fin el mismo fervor y diligencia,
para alcanzar la plenitud de su esperanza. Así, lejos de volverse negligentes,
serán ustedes imitadores de aquellos que, por la fe y la paciencia, heredan
lo prometido por Dios.
En efecto, cuando Dios hizo la promesa a Abraham, como no había nada
superior por lo cual jurar, juró por sí mismo, diciendo: Te colmaré
de bendiciones y te daré una descendencia innumerable. Por este motivo,
Abraham perseveró en la paciencia y alcanzó lo prometido por Dios.
Cuando los hombres juran, lo hacen por alguien superior a ellos, y el juramento
pone fin a toda discusión. También Dios, cuando quiso mostrar
con plenitud a los herederos de la promesa lo irrevocable de su decisión,
se comprometió con un juramento.
Así pues, mediante estos dos actos irrevocables, promesa y juramento,
en los cuales Dios no puede mentir, tenemos un consuelo poderoso los que buscamos
un refugio en la esperanza de lo prometido. Esta esperanza nos mantiene firmes
y seguros, porque está anclada en el interior del santuario, ahí
donde Jesús entró, precediéndonos, constituido sumo sacerdote,
como Melquisedec. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Dios se nos presenta como
alguien fidedigno y confiable porque cumple sus promesas. Con esa certeza podemos
apoyarnos firmemente en su palabra y vivir en clave de esperanza.
Del salmo 110 R/. El Señor se acuerda siempre de su alianza.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas
son las obras del Señor y para todo fiel, dignas de estudio. R/.
Ha hecho inolvidables sus prodigios. El Señor es piadoso y es clemente.
Acordándose siempre de su alianza, Él le da de comer al que le
teme. R/.
Él redimió a su pueblo y estableció su alianza para siempre.
Dios es santo y terrible y su gloria perdura eternamente. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Ef 1, 17-18) R/. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 2, 23-28
Un sábado, Jesús
iba caminando entre los sembrados, y sus discípulos comenzaron a arrancar
espigas al pasar. Entonces los fariseos le preguntaron: "¿Por qué
hacen tus discípulos algo que no está permitido hacer en sábado?".
El les respondió: "¿No han leído acaso lo que hizo
David una vez que tuvo necesidad y padecían hambre él y sus compañeros?
Entró en la casa de Dios, en tiempos del sumo sacerdote Abiatar, comió
de los panes sagrados, que sólo podían comer los sacerdotes, y
les dio también a sus compañeros".
Luego añadió Jesús: "El sábado se hizo para
el hombre, y no el hombre para el sábado. Y el Hijo del hombre también
es dueño del sábado". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Jesús reacomoda la escala de valores. Ya no son las normas culturales el valor prioritario. La persona es ahora el centro en torno del cual se formulan las normas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que tu generosidad ha puesto en nuestras manos, y concédenos que este sacrificio santifique toda nuestra vida y nos conduzca a la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 102, 2)
Bendice, alma mía, al Señor y no olvides sus muchos beneficios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, nos ayude a corresponder al don inefable de su amor y a procurar cada día nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 91, 13-14)
Los justos crecerán como palmeras, se elevarán tan alto como cedros del Líbano, plantados en la casa del Señor en medio de sus patios darán flores.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que concediste a san Antonio Abad dejar por tu amor cuanto tenía para servirte heroicamente en el desierto, otórganos, por sus méritos, superar nuestro egoísmo y amarte a ti sobre todas las cosas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 7, 1-3. 15-17
Hermanos: Melquisedec,
rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo, salió al encuentro
de Abraham, cuando éste volvía de derrotar a los reyes, y lo bendijo.
Abraham le dio entonces la décima parte de todo el botín.
El nombre de Melquisedec, significa rey de justicia y el título rey de
Salem, significa rey de paz. No se mencionan ni su padre ni su madre, y aparece
sin antepasados. Tampoco se encuentra el principio ni el fin de su vida. Es
la figura del Hijo de Dios, y como él, permanece sacerdote para siempre.
En efecto, como Melquisedec, Jesucristo ha sido constituido sacerdote, en virtud
de su propia vida indestructible y no por la ley, que señalaba que los
sacerdotes fueran de la tribu de Leví. La palabra misma de Dios lo atestigua,
cuando dice: Tú eres sacerdote para siempre, como Melquisedec. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Jesús es el sacerdote
único y supremo porque ha recibido su misión de parte de Dios.
Él no alega derechos de sangre ni apela a linajes humanos. Dios es quien
lo ha consagrado.
Del salmo 109 R/. Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi
derecha; yo haré de tus contrarios el estrado donde pongas los pies".
R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú
dominarás al enemigo. R/.
Es tuyo el señorío; el día en que naciste, en los montes
sagrados, te consagró el Señor antes del alba. R/.
Juró el Señor y no ha de retractarse: "Tú eres sacerdote
para siempre, como Melquisedec". R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba el Evangelio del Reino y curaba las enfermedades y dolencias del pueblo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 3, 1-6
En aquel tiempo, Jesús
entró en la sinagoga, donde había un hombre que tenía tullida
una mano. Los fariseos estaban espiando a Jesús para ver si curaba en
sábado y poderlo acusar. Jesús le dijo al tullido: "Levántate
y ponte allí en medio".
Después les preguntó: "¿Qué es lo que está
permitido hacer en sábado, el bien o el mal? ¿Se le puede salvar
la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?". Ellos se
quedaron callados. Entonces, mirándolos con ira y con tristeza, porque
no querían entender, le dijo al hombre: "Extiende tu mano".
La extendió, y su mano quedó sana.
Entonces se fueron los fariseos y comenzaron a hacer planes, con los del partido
de Heredes, para matar a Jesús. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Los principales dirigentes del pueblo de Israel se incomodan con la actividad sanadora de Jesús. Ellos sólo defienden sus privilegios y se desentienden del bienestar del pueblo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que humildemente te presentamos en la conmemoración de san Antonio Abad, y líbranos de nuestro apego a los bienes materiales para que te poseamos a ti como única riqueza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 19, 21)
Si quieres ser perfecto, dice el Señor, vende lo que posees, reparte el dinero entre los pobres y después, ven y sígueme.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por medio de esta Eucaristía, concédenos, Señor, la fuerza necesaria para vencer siempre, a ejemplo de san Antonio, las tentaciones del enemigo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Para las misas "Por la unidad de los cristianos", el leccionario propone varias lecturas. Sugerimos aquí dos posibles modelos, que se pueden utilizar durante el octavario (18-25 de enero), incluso el domingo, conforme a lo que se indica en el Calendario Litúrgico 2006, publicado por la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica. (Si se utiliza entre semana, sólo se toma una de las dos primeras lecturas).
Formulario I
1ª. lect: Deut 30,1-4
Salmo r.: Jr 31,10. 11. 12ab. 13-14
(R/. Señor, cuida a tu rebaño como un pastor.)
Nota: Este cántico de Jeremías se encuentra en la liturgia de
las horas, en las laudes
del jueves 1 semana.
2ª. lect.: 1Tm 2,
5-8
Aleluya: Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti
somos uno para que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor
(cfr Jn 17, 21)
Evang.: Jn 17, 20-26
Formulario II
1ª. lect.: Ez 36, 24-28
Salmo r.: Sal 117, 22-23. 25-26. 28
(R/. La piedra que desecharon lo arquitectos es ahora la piedra angular).
2ª. lect: Ef 4, 1-6
Aleluya: Que en sus corazones reine la paz de Cristo, esa paz a la que ustedes
han sido llamados como miembros de un solo cuerpo (Col 3, 15)
Evang.: Mt 18, 19-22
Santos: Leobardo de Tours, ermitaño, y Prisca o Priscila de Roma, mártir, Beata Cristina de Águila, virgen.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 10, 14-15)
Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, de la misma manera que el Padre me conoce a mí y yo al Padre; y doy la vida por ellas.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, tú que reúnes a los que están dispersos y los mantienes en la unidad, mira con amor a todos los cristianos, a fin de que, cuantos están consagrados por un solo bautismo formen una sola familia, unida por el amor y la integridad de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 7, 23-8, 6
Hermanos: Durante la antigua
alianza hubo muchos sacerdotes, porque la muerte les impedía permanecer
en su oficio. En cambio, Jesucristo tiene un sacerdocio eterno, porque Él
permanece para siempre. De ahí que sea capaz de salvar, para siempre,
a los que por su medio se acercan a Dios, ya que vive eternamente para interceder
por nosotros.
Ciertamente que un sumo sacerdote como éste era el que nos convenía:
santo, inocente, inmaculado, separado de los pecadores y elevado por encima
de los cielos; que no necesita, como los demás sacerdotes, ofrecer diariamente
víctimas, primero por sus pecados y después por los del pueblo,
porque esto lo hizo de una vez para siempre, ofreciéndose a sí
mismo. Porque los sacerdotes constituidos por la ley eran hombres llenos de
fragilidades; pero el sacerdote constituido por las palabras del juramento posterior
a la ley, es el Hijo eternamente perfecto.
Ahora bien, lo más importante de lo que estamos diciendo es que tenemos
en Jesús a un sumo sacerdote tan excelente, que está sentado a
la derecha del trono de Dios en el cielo, como ministro del santuario y del
verdadero tabernáculo, levantado por el Señor y no por los hombres.
Todo sumo sacerdote es nombrado para que ofrezca dones y sacrificios; por eso
era también indispensable que Él tuviera algo que ofrecer. Si
Él se hubiera quedado en la tierra, ni siquiera sería sacerdote,
habiendo ya quienes ofrecieran los dones prescritos por la ley. Pero éstos
son ministros de un culto que es figura y sombra del culto celestial, según
lo reveló Dios a Moisés, cuando le mandó que construyera
el tabernáculo: Mira, le dijo, lo harás todo según el modelo
que te mostré en el monte. En cambio, el ministerio de Cristo es tanto
más excelente, cuanto que El es el mediador de una mejor alianza, fundada
en mejores promesas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El sacrificio único
de Jesucristo ha alcanzado su plena consumación. Nuestra regeneración
interior es el signo definitivo que autentifica el sacerdocio pleno de Jesús.
Del salmo 39 R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu
voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: "Aquí
estoy". R/.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que
deseo: tu ley en medio de mi corazón. R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú
lo sabes, Señor. R/.
Que se gocen en ti y que se alegren todos los que te buscan. Cuantos quieren
de ti la salvación repiten sin cesar: "¡Qué grande
es Dios!". R/.
ACLAMACIÓN (cfr. 2 Tm 1, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 3, 7-12
En aquel tiempo, Jesús
se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, seguido por
una muchedumbre de galileos. Una gran multitud, procedente de Judea y Jerusalén,
de Idumea y Transjordania y de la parte de Tiro y Sidón, habiendo tenido
noticias de lo que Jesús hacía, se trasladó á donde
Él estaba.
Entonces rogó Jesús a sus discípulos que le consiguieran
una barca para subir en ella, porque era tanta la multitud, que estaba a punto
de aplastarlo.
En efecto, Jesús había curado a muchos, de manera que todos los
que padecían algún mal, se le echaban encima para tocarlo. Cuando
los poseídos por espíritus inmundos lo veían, se echaban
a sus pies y gritaban: "Tú eres el Hijo de Dios". Pero Jesús
les prohibía que lo manifestaran. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Las multitudes que se congregan en torno a Jesús han venido de lugares diversos. La misión principal de Jesús consiste en reunificar al Israel dividido y disperso.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, tú que con un solo y único sacrificio, el de tu Hijo, redimiste a tu pueblo y lo adoptaste para siempre, concédele los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Por Cristo, Señor nuestro.
Por Él nos has conducido al conocimiento de la verdad, para hacernos
miembros de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo
bautismo; por Él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu
Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y
autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica
a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría.
Por eso, unidos al coro de los ángeles, te alabamos con alegría,
diciendo: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. 1 Co 10, 17)
Todos los que participamos de un mismo pan y de un mismo cáliz, no obstante ser muchos, somos un solo cuerpo como uno solo es el pan.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta santa comunión que hemos recibido, signo de nuestra fraternidad en Cristo, realice la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Macario Alejandrino, abad.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 105, 47)
Sálvanos, Señor Dios nuestro y reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que has unido a gente de todas las naciones en la alabanza de tu nombre, concédenos amar practicar cuanto nos mandas, para que el pueblo cristiano, el que tú has llamado a tu Reino, viva unido por la fe y el amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 8, 6-13
Hermanos: Jesucristo, nuestro
sumo sacerdote, ha obtenido un ministerio tanto más excelente, cuanto
que Él es el mediador de una mejor alianza, fundada en mejores promesas.
Si aquella primera alianza hubiera sido perfecta, no habría habido lugar
para una segunda. Pero de hecho, Dios la encuentra imperfecta, cuando reprendiendo
a los israelitas, les dice:
Se acerca el tiempo en que haré con la casa de Israel y con la casa de
Judá una alianza nueva, dice el Señor. No será como la
alianza que hice con los padres de ustedes cuando los tomé de la mano
para sacarlos de Egipto, porque ellos rompieron mi alianza y yo tuve que hacer
un escarmiento con ellos. Esta es la alianza nueva que voy a hacer con la casa
de Israel: Voy a poner mi ley en lo más profundo de su mente y voy a
grabarla en sus corazones. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.
Ya nadie tendrá que instruir a su prójimo ni a su hermano, diciéndole:
"Conoce al Señor", porque todos me van a conocer, desde el
más pequeño hasta el mayor de todos, cuando yo les perdone sus
culpas y olvide para siempre sus pecados.
Conforme a esto, al hablar de una alianza nueva, Dios declara anticuada la primera,
y lo que es anticuado y envejecido está próximo a la desaparición.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Las dos alianzas se complementan
como caminos alternos que conducen al encuentro con Dios. El camino de Israel
y el camino cristiano nos conducen a buscar la plenitud definitiva.
Del salmo 84 R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.
Está ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitará
en la tierra. R/.
La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo. R/.
Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá
su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo
sus pisadas. R/.
ACLAMACIÓN (2 Co 5,19) R/. Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 3, 13-19
En aquel tiempo, Jesús
subió al monte, llamó a los que Él quiso, y ellos lo siguieron.
Constituyó a doce para que se quedaran con Él, para mandarlos
a predicar y para que tuvieran el poder de expulsar a los demonios.
Constituyó entonces a los Doce: a Simón, al cual le impuso el
nombre de Pedro; después, a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, a quienes
dio el nombre de Boanergues, es decir "hijos del trueno"; a Andrés,
Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo,
Simón el Cananeo y a Judas Iscariote, que después lo traicionó.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús decide elegir libre y soberanamente a doce discípulos para asignarles la misión que Él ha iniciado: proclamar la Buena Nueva y aliviar a sus hermanos de toda enfermedad y dolencia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos, Señor, de tu bondad, que este sacramento de amor sea para todos nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio propio
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Por Cristo, Señor nuestro.
Por Él nos has conducido al conocimiento de la verdad, para hacernos
miembros de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo
bautismo; por Él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu
Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y
autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica
a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría.
Por eso, unidos al coro de los ángeles, te alabamos con alegría, diciendo: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 14-15)
Sobre todas las virtudes pongan el amor, que es el vínculo de la perfecta unión; y que en sus corazones reine la paz de Cristo a la que han sido llamados en un solo cuerpo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, infunde en nosotros el espíritu de tu caridad y, con la fuerza de este sacrificio eucarístico, haz que cuantos creemos en ti vivamos unidos en un mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Fabián, papa, y Sebastián de Roma, mártires; Eustoquia de Calafato, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ef 4, 4-6)
Un solo cuerpo y un solo espíritu, como también es una la esperanza de la vocación con la que han sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todo, lo penetra todo y está en todo.
ORACIÓN COLECTA
Señor, mira con bondad a tu pueblo y, con los dones de tu Espíritu,
aumenta en todos los que creen en ti el amor por la verdad, a fin de que busquemos
la perfecta unidad de tu familia y trabajemos por obtenerla. Por nuestro Señor
Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 9, 2-3. 6-7.11-14
Hermanos: En la antigua
alianza, el santuario estaba dispuesto de tal manera, que en una primera tienda,
llamada el "lugar santo", se hallaban el candelabro y la mesa con
los panes sagrados; separada por un velo, había una segunda tienda, llamada
el "lugar santísimo".
Al "lugar santo" entraban los sacerdotes todos los días para
celebrar el culto; pero al "lugar santísimo" entraba una vez
al año el sumo sacerdote, él solo, llevando consigo sangre de
animales para ofrecerla en expiación por sus propios pecados y por los
del pueblo.
Ahora bien, cuando Cristo se presentó como sumo sacerdote que nos obtiene
los bienes definitivos, penetró una sola vez y para siempre en el "lugar
santísimo", a través de una tienda, que no estaba hecha por
mano de hombre, ni pertenecía a esta creación. No llevó
consigo sangre de animales, sino su propia sangre, con la cual nos obtuvo una
redención eterna.
Porque si la sangre de los machos cabríos y de los becerros y las cenizas
de una ternera, cuando se esparcían sobre los impuros, eran capaces de
conferir a los israelitas una pureza legal, meramente exterior, ¡cuánto
más la sangre de Cristo purificará nuestra conciencia de todo
pecado, a fin de que demos culto al Dios vivo, ya que a impulsos del Espíritu
Santo, se ofreció a sí mismo como sacrificio inmaculado a Dios,
y así podrá purificar nuestra conciencia de las obras que conducen
a la muerte, para servir al Dios vivo! Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
El culto antiguo queda
superado y corregido por el culto definitivo y único de Jesús.
Cristo es, al mismo tiempo, tienda, ofrenda y víctima agradable al Padre.
Del salmo 46 R/. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor,
el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta
su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos.
R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina
Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Hch 16, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que comprendamos las palabras de tu Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 3, 20-21
En aquel tiempo, Jesús entró en una casa con sus discípulos y acudió tanta gente, que no los dejaban ni comer. Al enterarse sus parientes, fueron a buscarlo, pues decían que se había vuelto loco. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús comenzó su ministerio público en Galilea de forma novedosa y original. Por esa razón suscitó malentendidos e incomprensiones aun entre sus más cercanos familiares.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que a todos los que estamos unidos por el mismo bautismo, nos purifique, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte y nos haga participar algún día de los mismos sacramentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio propio
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Por Cristo, Señor nuestro.
Por Él nos has conducido al conocimiento de la verdad, para hacernos
miembros de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo
bautismo; por Él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu
Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y
autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica
a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría.
Por eso, unidos al coro de los ángeles, te alabamos con alegría,
diciendo: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1 7, 21. 23)
Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, dice el Señor. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en la unidad.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Al participar del sacramento de tu Hijo, te pedimos, Señor, que santifiques y renueves a tu Iglesia, a fin de que todos los que nos gloriamos del nombre de cristianos podamos servirte en la unidad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Santa Inés de Roma, mártir; Fructuoso Augurio y Eulogio de Tarragona, mártires.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 95, 1, 6)
Canten al Señor un cántico nuevo, hombres de toda la tierra, canten al Señor. Hay brillo y esplendor en su presencia, y en su templo, belleza y majestad.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso,
conduce nuestra vida por el camino de tus mandamientos para que, unidos a tu
Hijo amado, podamos producir frutos abundantes. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Nehemías: 8, 2-4. 5-6. 8-10
En aquellos días, Esdras, el sacerdote, trajo el libro de la ley ante
la asamblea, formada por los hombres, las mujeres y todos los que tenían
uso de razón.
Era el día primero del mes séptimo, y Esdras leyó desde
el amanecer hasta el mediodía, en la plaza que está frente a la
puerta del Agua, en presencia de los hombres, las mujeres y todos los que tenían
uso de razón. Todo el pueblo estaba atento a la lectura del libro de
la ley.
Esdras estaba de pie sobre un estrado de madera, levantado para esta ocasión.
Esdras abrió el libro a la vista del pueblo, pues estaba en un sitio
más alto que todos, y cuando lo abrió, el pueblo entero se puso
de pie. Esdras bendijo entonces al Señor, el gran Dios, y todo el pueblo,
levantando las manos, respondió: "¡Amén!", e inclinándose,
se postraron rostro en tierra. Los levitas leían el libro de la ley de
Dios con claridad y explicaban el sentido, de suerte que el pueblo comprendía
la lectura.
Entonces Nehemías, el gobernador, Esdras, el sacerdote y escriba, y los
levitas que instruían a la gente, dijeron a todo el pueblo:
"Éste es un día consagrado al Señor, nuestro Dios.
No estén ustedes tristes ni lloren (porque todos lloraban al escuchar
las palabras de la ley). Vayan a comer espléndidamente, tomen bebidas
dulces y manden algo a los que nada tienen, pues hoy es un día consagrado
al Señor, nuestro Dios. No estén tristes, porque celebrar al Señor
es nuestra fuerza". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Esdras condujo a los desterrados
a reorganizar su existencia en Jerusalén. Ese nuevo comienzo se inspiraría
en las instrucciones centrales dadas a Moisés.
Del salmo 18 R/. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables
son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón;
son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor
son verdaderos y enteramente justos. R/.
Que sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón.
Haz, Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación.
R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 12-30
Hermanos: Así como
el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos,
forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros,
seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados
en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha
dado a beber del mismo Espíritu.
El cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos. Si el pie dijera:
"No soy mano, entonces no formo parte del cuerpo", ¿dejaría
por eso de ser parte del cuerpo? Y si el oído dijera: "Puesto que
no soy ojo, no soy del cuerpo", ¿dejaría por eso de ser parte
del cuerpo? Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿con qué oiríamos?
Y si todo el cuerpo fuera oído, ¿con qué oleríamos?
Ahora bien, Dios ha puesto a los miembros del cuerpo cada uno en su lugar, según
lo quiso. Si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría
el cuerpo?
Cierto que los miembros son muchos, pero el cuerpo es uno solo. El ojo no puede
decirle a la mano: "No te necesito"; ni la cabeza, a los pies: "Ustedes
no me hacen falta". Por el contrario, los miembros que parecen más
débiles son los más necesarios. Y a los más íntimos
los tratamos con mayor decoro, porque los demás no lo necesitan. Así
formó Dios el cuerpo, dando más honor a los miembros que carecían
de él, para que no haya división en el cuerpo y para que cada
miembro se preocupe de los demás. Cuando un miembro sufre, todos sufren
con él; y; cuando recibe honores, todos se alegran con él.
Pues bien, ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es un miembro de él.
En la Iglesia, Dios ha puesto en primer lugar a los apóstoles; en segundo
lugar, a los profetas; en tercer lugar, a los maestros; luego, a los que hacen
milagros, a los que tienen el don de curar a los enfermos, a los que ayudan,
a los que administran, a los que tienen el don de lenguas y el de interpretarlas.
¿Acaso son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Son
todos maestros? ¿Hacen todos milagros? ¿Tienen todos el don de
curar? ¿Tienen todos el don de lenguas y todos las interpretan? Palabra
de Dios, Te alabamos, Señor.
Los servicios y oficios existentes en la Iglesia son necesarios e importantes. San Pablo anima a los corintios a valorar y estimar cada uno de los ministerios eclesiales.
ACLAMACIÓN (Lc 4,18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 1, 1-4; 4, 14-21
Muchos han tratado de escribir
la historia de las cosas que pasaron entre nosotros, tal y como nos las trasmitieron
los que las vieron desde el principio y que ayudaron en la predicación.
Yo también, ilustre Teófilo, después de haberme informado
minuciosamente de todo, desde sus principios, pensé escribírtelo
por orden, para que veas la verdad de lo que se te ha enseñado.
(Después de que Jesús fue tentado por el demonio en el desierto),
impulsado por el Espíritu, volvió a Galilea. Iba enseñando
en las sinagogas; todos lo alababan y su fama se extendió por toda la
región. Fue también a Nazaret, donde se había criado. Entró
en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó
para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló
y encontró el pasaje en que estaba escrito: El Espíritu del Señor
está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la
buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación
a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de
gracia del Señor.
Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó.
Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en Él.
Entonces comenzó a hablar, diciendo: "Hoy mismo se ha cumplido este
pasaje de la Escritura que acaban de oír". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús presenta en la sinagoga de Cafarnaúm un mensaje conciso y breve: la esperanza de la salvación se ha hecho presente. Con Jesús comienza la plenitud de los tiempos.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, los dones que te presentamos y santifícalos por medio de tu Espíritu para que se nos conviertan en sacramento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 8, 12)
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te damos gracias, Señor, por habernos alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo y te pedimos que este don tuyo sea para nosotros fuente inagotable de vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA
REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Jesús
es un gran intérprete de la voluntad de Dios. Nadie conoce al Padre sino
el que procede del Padre.
Jesús visita la sinagoga de Cafarnaúm y, ante la mirada azorada
de sus paisanos, realiza la lectura y la interpreta de forma concisa. Quien
proclama el Evangelio en las celebraciones eucarísticas intenta tender
un puente entre la palabra de Dios y la realidad de la comunidad celebrante.
La homilía es un espacio orante para aproximar el mensaje de Dios a las
circunstancias y desafíos de quienes se disponen a acogerlo. La palabra
de Dios permanece siempre actual, solamente hace falta que los oyentes y el
celebrante se la apropien y la acerquen a su vida.
Santos: Vicente de Zaragoza, mártir; Domingo de Sora, abad. Beato Guillermo José Chaminade, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 10, 14-15)
Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, de la misma manera que el Padre me conoce a mí y yo al Padre; y doy la vida por ellas.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que nos amas tanto, envía sobre nosotros la gracia abundante de tu espíritu para que, viviendo con verdad nuestro cristianismo, demos al mundo testimonio de la verdad y busquemos confiados la unidad de todos los creyentes en la paz verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 9, 15. 24-28
Hermanos: Cristo es el mediador
de una alianza nueva. Con su muerte hizo que fueran perdonados los delitos cometidos
durante la antigua alianza, para que los llamados por Dios pudieran recibir
la herencia eterna que Él les había prometido.
Porque no entró Cristo en el santuario de la antigua alianza, construido
por mano de hombres y que sólo era figura del verdadero, sino en el cielo
mismo, para estar ahora en la presencia de Dios, intercediendo por nosotros.
En la antigua alianza, el sumo sacerdote entraba cada año en el santuario
para ofrecer una sangre que no era la suya; pero Cristo no tuvo que ofrecerse
una y otra vez a sí mismo en sacrificio, porque en tal caso habría
tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. De hecho,
Él se manifestó una sola vez, en el momento culminante de la historia,
para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. Y así como
está determinado que los hombres mueran una sola vez y que después
de la muerte venga el juicio, así también Cristo se ofreció
una sola vez para quitar los pecados de todos. Al final se manifestará
por segunda vez, pero ya no para quitar el pecado, sino para salvación
de aquellos que lo aguardan y en Él tienen puesta su esperanza. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Con Cristo Jesús
hemos alcanzado el final de la historia. Por su obediencia plena se ha convertido
en ofrenda agradable al Padre y en fuente definitiva de reconciliación
universal.
Del salmo 97 R/. Cantemos al Señor un canto nuevo.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos
al son de los clarines al Señor, nuestro rey. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. 2 Tm 1, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 3, 22-30
En aquel tiempo, los escribas
que habían venido de Jerusalén decían acerca de Jesús:
"Este hombre está poseído por Satanás, príncipe
de los demonios, y por eso los echa fuera".
Jesús llamó entonces a los escribas y les dijo en parábolas:
"¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Porque
si un reino está dividido en bandos opuestos no puede subsistir. Una
familia dividida tampoco puede subsistir. De la misma manera, si Satanás
se rebela contra sí mismo y se divide, no podrá subsistir, pues
ha llegado su fin. Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y llevarse
sus cosas, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear
la casa.
Yo les aseguro que a los hombres se les perdonarán todos sus pecados
y todas sus blasfemias. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo
nunca tendrá perdón; será reo de un pecado eterno".
Jesús dijo esto, porque lo acusaban de estar poseído por un espíritu
inmundo. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las autoridades venidas de Jerusalén interrogan y descalifican a Jesús. Él no se arredra ante sus bravuconadas, sino que desmonta y desautoriza sus pretensiones erróneas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, tú
que con un solo y único sacrificio, el de tu Hijo, redimiste a tu pueblo
y lo adoptaste para siempre, concédele los dones de la unidad y de la
paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio propio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Por Cristo, Señor nuestro.
Por Él nos has conducido al conocimiento de la verdad, para hacernos
miembros de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo
bautismo; por Él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu
Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y
autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica
a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría.
Por eso, unidos al coro de los ángeles, te alabamos con alegría,
diciendo: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. 1 Co 10, 1 7)
Todos los que participamos de un mismo pan y de un mismo cáliz, no obstante ser muchos, somos un solo cuerpo como uno solo es el pan.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta santa comunión que hemos recibido, signo de nuestra fraternidad en Cristo, realice la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 105, 47)
Sálvanos, Señor Dios nuestro y reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Escucha, Señor, con bondad, las plegarias de tu pueblo y haz que los corazones de tus fieles se unan en tu alabanza y en un común arrepentimiento a fin de que, superada toda división entre los cristianos y en perfecta comunión, tu Iglesia se encamine gozosa hacia el Reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 10, 1-10
Hermanos: Puesto que la
ley de la antigua alianza no contiene la imagen real de los bienes definitivos,
sino solamente una sombra de ellos, es absolutamente incapaz, por medio de los
sacrificios, siempre iguales y ofrecidos sin cesar año tras año,
de hacer perfectos a quienes intentan acercarse a Dios. Porque si la ley fuera
capaz de ello, ciertamente tales sacrificios hubieran dejado de ofrecerse, puesto
que los que practican ese culto, de haber sido purificados para siempre, no
tendrían ya conciencia de pecado. Por el contrario, con esos sacrificios
se renueva cada año la conciencia de los pecados, porque es imposible
que pueda borrarlos la sangre de toros y machos cabríos.
Por eso, al entrar al mundo, Cristo dijo, conforme al salmo: No quisiste víctimas
ni ofrendas; en cambio, me has dado un cuerpo. No te agradaron los holocaustos
ni los sacrificios por el pecado; entonces dije —porque a mí se
refiere la Escritura—; "Aquí estoy, Dios mío; vengo
para hacer tu voluntad".
Comienza por decir: No quisiste víctimas ni ofrendas, no te agradaron
los holocaustos ni los sacrificios por el pecado —siendo así que
eso es lo que pedía la ley—; y luego añade: "Aquí
estoy, Dios mío; vengo para hacer tu voluntad".
Con esto, Cristo suprime los antiguos sacrificios, para establecer el nuevo.
Y en virtud de esta voluntad, todos quedamos santificados por la ofrenda del
cuerpo de Jesucristo, hecha de una vez por todas. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Durante muchos tiempo Israel
pretendió congraciarse con Dios, realizando sacrificios rituales de animales.
Jesús se entregó a sí mismo y se convirtió en ofrenda
grata al Padre.
Del salmo 39 R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Esperé en el Señor con gran confianza; Él se inclinó
hacia mí y escuchó mis plegarias. Él me puso en la boca
un canto nuevo, un himno a nuestro Dios. R/.
Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu
voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: "Aquí
estoy". R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú
lo sabes, Señor. R/.
No callé tu justicia, antes bien, proclamé tu lealtad y tu auxilio.
Tu amor y tu lealtad no los he ocultado a la gran asamblea. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Mt 11,25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según 'san Marcos: 3,31-35
En aquel tiempo, llegaron
a donde estaba Jesús, su madre y sus parientes; se quedaron fuera y lo
mandaron llamar. En tomo a Él estaba sentada una multitud, cuando le
dijeron: "Ahí fuera están tu madre y tus hermanos, que te
buscan".
Él les respondió: "¿Quién es mi madre y quiénes
son mis hermanos?". Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor,
dijo: "Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque el que cumple la
voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús se aparta de su familia para constituir con sus discípulos una nueva manera de vivir las relaciones familiares. En la comunidad de Jesús prevalece la fraternidad y la obediencia al Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos, Señor, de tu bondad, que este sacramento de amor sea para todos nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 14-15)
Sobre todas las virtudes pongan el amor, que es el vínculo de la perfecta unión; y que en sus corazones reine la paz de Cristo a la que han sido llamados en un solo cuerpo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, infunde en nosotros el espíritu de tu caridad y, con la fuerza de este sacrificio eucarístico, haz que cuantos creemos en ti vivamos unidos en un mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora Reina de la Paz
Santos: Francisco de Sales, fundador. Beata Paula Cambara, viuda.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 34, 11. 23. 24)
Cuidaré de mis ovejas, dice el Señor, y les buscaré un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para salvación de los hombres concediste a san Francisco de Sales el don de servir con extremada amabilidad a todos, ayúdanos a demostrar, a ejemplo suyo, en una actitud servicial con nuestros hermanos, toda la delicadeza de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 10, 11-18
Hermanos: En la antigua
alianza los sacerdotes ofrecían en el templo, diariamente y de pie, los
mismos sacrificios, que no podían perdonar los pecados. Cristo, en cambio,
ofreció un solo sacrificio por los pecados y se sentó para siempre
a la derecha de Dios; no le queda sino aguardar a que sus enemigos sean puestos
bajo sus pies.
Así, con una sola ofrenda, hizo perfectos para siempre a los que ha santificado.
Lo mismo atestigua el Espíritu Santo, que dice en un pasaje de la Escritura:
La alianza que yo estableceré con ellos, cuando lleguen esos días,
palabra del Señor, es ésta: Voy a poner mi ley en lo más
profundo de su mente y voy a grabarla en sus corazones. Y prosigue después:
Yo les perdonaré sus culpas y olvidaré para siempre sus pecados.
Ahora bien, cuando los pecados han sido perdonados, ya no hacen falta más
ofrendas por ellos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Jesús decidió
responder de manera plena a la voluntad de su Padre. Entregó sin fisuras
su propia vida y el Padre lo acogió, resucitándole y exaltándolo
a su diestra.
Del salmo 109 R/. Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi
derecha; yo haré de tus contrarios el estrado donde pongas los pies".
R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú
dominarás al enemigo. R/.
Es tuyo el señorío; el día en que naciste, en los montes
sagrados, te consagró el Señor antes del alba. R/.
Juró el Señor y no ha de retractarse: "Tú eres sacerdote
para siempre, como Melquisedec". R/.
ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
La semilla es la palabra de Dios y el sembrador es Cristo; todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 4, 1-20
En aquel tiempo, Jesús
se puso a enseñar otra vez junto al lago, y se reunió una muchedumbre
tan grande, que Jesús tuvo que subir en una barca; ahí se sentó,
mientras la gente estaba en tierra, junto a la orilla. Les estuvo enseñando
muchas cosas con parábolas y les decía:
"Escuchen. Salió el sembrador a sembrar. Cuando iba sembrando, unos
granos cayeron en la vereda; vinieron los pájaros y se los comieron.
Otros cayeron en terreno pedregoso, donde apenas había tierra; como la
tierra no era profunda, las plantas brotaron enseguida; pero cuando salió
el sol, se quemaron, y por falta de raíz, se secaron. Otros granos cayeron
entre espinas; las espinas crecieron, ahogaron las plantas y no las dejaron
madurar. Finalmente, los otros granos cayeron en tierra buena; las plantas fueron
brotando y creciendo y produjeron el treinta, el sesenta o el ciento por uno".
Y añadió Jesús: "El que tenga oídos para oír,
que oiga".
Cuando se quedaron solos, sus acompañantes y los Doce le preguntaron
qué quería decir la parábola. Entonces Jesús les
dijo: "A ustedes se les ha confiado el secreto del Reino de Dios; en cambio,
a los que están fuera, todo les queda oscuro; así, por más
que miren, no verán; por más que oigan, no entenderán;
a menos que se arrepientan y sean perdonados ".
Y les dijo a continuación: "Si no entienden esta parábola,
¿cómo van a comprender todas las demás? 'El sembrador'
siembra la palabra.
'Los granos de la vereda' son aquellos en quienes se siembra la palabra, pero
cuando la acaban de escuchar, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada
en ellos.
'Los que reciben la semilla en terreno pedregoso', son los que, al escuchar
la palabra, de momento la reciben con alegría; pero no tienen raíces,
son inconstantes, y en cuanto surge un problema o una contrariedad por causa
de la palabra, se dan por vencidos.
'Los que reciben la semilla entre espinas' son los que escuchan la palabra;
pero por las preocupaciones de esta vida, la seducción de las riquezas
y el deseo de todo lo demás, que los invade, ahogan la palabra y la hacen
estéril. Por fin, 'los que reciben la semilla en tierra buena' son aquellos
que escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha: unos, de treinta; otros,
de sesenta; y otros, de ciento por uno". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Cada persona decide libremente cómo responder al llamado del reinado de Dios. Quien relativiza las preocupaciones y valores inferiores vive entregado plenamente al servicio de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio, prueba suprema del amor de Cristo, nos comunique, Señor, el fuego del Espíritu Santo que llenó de bondad el corazón de tu siervo Francisco de Sales. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 16)
No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor, soy yo quien los ha elegido, para que vayan y den fruto y ese fruto perdure.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta sagrada comunión, concédenos, Padre misericordioso, imitar en la tierra el amor y la bondad de san Francisco, para que podamos participar con él de la gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
La conversión de san Pablo, apóstol.
Santso: San Prix de Clermont, obispo. Beato Enrique Seuze, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (2 Tm 1, 12; 4, 8)
Yo sé en quien tengo puesta mi confianza y estoy convencido de que el Señor, justo juez, me dará la recompensa el día de su venida.
Se dice Gloría.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que has iluminado al mundo entero con la palabra de tu apóstol Pablo, cuya conversión conmemoramos hoy; haz que nos convirtamos a ti para dar, así al mundo un testimonio de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 22, 3-16
En aquellos días,
Pablo dijo al pueblo: "Yo soy judío, nací en Tarso de Cilicia,
pero me crié aquí, en Jerusalén; fui alumno de Gamaliel
y aprendí a observar en todo su rigor la ley de nuestros padres y estaba
tan Heno de celo por las cosas de Dios, como lo están ustedes ahora.
Perseguí a muerte el camino cristiano, encadenando y metiendo en la cárcel
a hombres y mujeres, como pueden atestiguarlo el sumo sacerdote y todo el consejo
de los ancianos. Ellos me dieron cartas para los hermanos de Damasco y me dirigí
hacia allá en busca de creyentes para traerlos presos a Jerusalén
y castigarlos.
Pero en el camino, cerca ya de Damasco, a eso del mediodía, de repente
me envolvió una gran luz venida del cielo; caí por tierra y oí
una voz que me decía: 'Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?'.
Yo le respondí: 'Señor, ¿quién eres tú?'.
Él me contestó: 'Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú
persigues'. Los que me acompañaban vieron la luz, pero no oyeron la voz
del que me hablaba. Entonces yo le dije: '¿Qué debo hacer, Señor?'.
El Señor me respondió: 'Levántate y vete a Damasco; allá
te dirán todo lo que tienes que hacer'. Como yo no podía ver,
cegado por el resplandor de aquella luz, mis compañeros me llevaron de
la mano hasta Damasco.
Allí, un hombre llamado Ananías, varón piadoso y observante
de la ley, muy respetado por todos los judíos que vivían en Damasco,
fue a verme, se me acercó y me dijo: 'Saulo, hermano, recobra la vista'.
Inmediatamente recobré la vista y pude verlo. Él me dijo:
'El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conocieras su voluntad, vieras
al Justo y escucharas sus palabras, porque deberás atestiguar ante todos
los hombres lo que has visto y oído. Y ahora, ¿qué esperas?
Levántate, recibe el bautismo, reconoce que Jesús es el Señor
y queda limpio de tus pecados' ". Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Pablo conoció a
Jesús en el camino de Damasco; ese encuentro fue un verdadero parteaguas
en su vida. El celoso fariseo "quemó las naves" y apostó
toda su vida al servicio del Evangelio.
Del salmo 116 R/. Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.
Que alaben al Señor todas las naciones, que lo aclamen todos los pueblos.
R/.
Porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 16,15-18
En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Éstos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los apóstoles realizarán una misión incomparable. Salen al encuentro de personas y comunidades con una sola encomienda: ser portadores de paz y salvación integral.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por este sacrificio eucarístico que vamos a ofrecerte, concédenos, Señor, que el Espíritu Santo nos ilumine con aquella misma fe que impulsó siempre a san Pablo a la predicación de tu Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los apóstoles I
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Gá 2, 20)
Vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta comunión avive, Señor, en nosotros el amor incansable que impulsó a san Pablo a consagrarse al servicio de toda la Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santso: Timoteo de Listra y Tito de Cilicia, obispos; Paula de Roma, viuda, y Roberto de Molesmes, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 S 2, 35)
Yo elegiré para mi pueblo un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que hiciste dignos seguidores de san Pablo a tus santos obispos Timoteo y Tito, concédenos, por su intercesión, amarte y servirte en nuestros prójimos para que podamos llegar al cielo, nuestra patria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 1, 1-8
Pablo, apóstol de
Jesucristo por voluntad de Dios, conforme a la promesa de vida que hay en Cristo
Jesús, a Timoteo, hijo querido. Te deseo la gracia, la misericordia y
la paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro.
Cuando de noche y de día te recuerdo en mis oraciones, le doy gracias
a Dios, a quien sirvo con una conciencia pura, como lo aprendí de mis
antepasados.
No puedo olvidar tus lágrimas al despedirnos y anhelo volver a verte
para llenarme de alegría, pues recuerdo tu fe sincera, esa fe que tuvieron
tu abuela Loida y tu madre Eunice, y que estoy seguro que también tienes
tú. Y Por eso te recomiendo que reavives el don de Dios que recibiste
cuando te impuse las manos. Porque el Señor no nos ha dado un espíritu
de temor, sino de fortaleza, de amor y de moderación. No te avergüences,
pues, de dar testimonio de nuestro Señor, ni te avergüences de mí,
que estoy preso por su causa. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos
por la predicación del Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
San Pablo le recuerda a
Timoteo y a todos sus colaboradores que la misión cristiana exige asumir
con firmeza todas las adversidades y contratiempos que conlleva.
Del salmo 95 R/. Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, que le cante al Señor toda la
tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los
pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.
Alaben al Señor, pueblos del orbe, reconozcan su gloria y su poder y
tribútenle honores a su nombre. R/.
"Reina el Señor", digamos a los pueblos. Él afianzó
con su poder el orbe, gobierna a las naciones con justicia. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 4, 26-34
En aquel tiempo, Jesús
dijo a la multitud: "El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando
un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días,
y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra,
por si sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas
y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros
los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha".
Les dijo también: "¿Con qué compararemos el Reino
de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es
como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña
de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de
los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar
a su sombra". Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo
exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y
no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba
todo en privado. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Esta parábola pone de manifiesto la otra dimensión del reinado de Dios. La dimensión oculta y misteriosa: sin que el hombre "sepa cómo", la semilla produce fruto abundante.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, las ofrendas que te presentamos en la festividad de los santos obispos Timoteo y Tito y concédenos obtener por ellas, como lo esperamos, el auxilio de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 10, 10)
Yo vine al mundo para que tengan vida, y la tengan en abundancia, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, te pedimos, Dios y Padre nuestro, que el memorial que hemos celebrado con piedad nos obtenga plenamente tu perdón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Ángela de Merici, fundadora, y Vitaliano, papa. Beato Jorge Mutualaitis, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulío)
Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, Padre de Jesucristo, nuestro Salvador, que en Santa María, Virgen y Madre, nos has dado la imagen de la Iglesia, envía tu Espíritu en ayuda de nuestra debilidad; para que, perseverando en la fe, crezcamos en el amor y caminemos juntos hasta la meta de la bienaventurada esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 11, 1-2. 8-19
Hermanos: La fe es la forma
de poseer, ya desde ahora, lo que se espera, y de conocer las realidades que
no se ven. Por ella, fueron alabados nuestros mayores.
Por su fe, Abraham, obediente al llamado de Dios, y sin saber adonde iba, partió
hacia la tierra que habría de recibir como herencia. Por la fe, vivió
como extranjero en la tierra prometida, en tiendas de campaña, como Isaac
y Jacob, coherederos de la misma promesa, después de él. Porque
ellos esperaban la ciudad de sólidos cimientos, cuyo arquitecto y constructor
es Dios.
Por su fe, Sara, aun siendo estéril y a pesar de su avanzada edad, pudo
concebir un hijo, porque creyó que Dios habría de ser fiel a la
promesa; y así, de un solo hombre, ya anciano, nació una descendencia
numerosa como las estrellas del cielo e incontable como las arenas del mar.
Todos ellos murieron firmes en la fe. No alcanzaron los bienes prometidos, pero
los vieron y los saludaron con gozo desde lejos. Ellos reconocieron que eran
extraños y peregrinos en la tierra. Quienes hablan así, dan a
entender claramente que van en busca de una patria; pues si hubieran añorado
la patria de donde habían salido, habrían estado a tiempo de volver
a ella todavía. Pero ellos ansiaban una patria mejor: la del cielo. Por
eso Dios no se avergüenza de ser llamado su Dios, pues les tenía
preparada una ciudad.
Por su fe, Abraham, cuando Dios le puso una prueba, se dispuso a sacrificar
a Isaac, su hijo único, garantía de la promesa, porque Dios le
había dicho: De Isaac nacerá la descendencia que ha de llevar
tu nombre. Abraham pensaba, en efecto, que Dios tiene poder hasta para resucitar
a los muertos; por eso le fue devuelto Isaac, que se convirtió así
en un símbolo profético. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Esta carta concluye de
la manera acostumbrada, haciendo diversas exhortaciones a los lectores, para
que sigan el ejemplo de sus antepasados y se mantengan fieles a Dios.
Lucas 1 R/. Bendito sea el Señor, Dios de Israel.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a
su pueblo, y ha hecho surgir en favor nuestro un poderoso salvador en la casa
de David, su siervo. Así lo había anunciado desde antiguo, por
boca de sus santos profetas. R/.
Anunció que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de
todos los que nos aborrecen, para mostrar su misericordia a nuestros padres,
y acordarse de su santa alianza. R/.
El Señor juró a nuestro padre Abraham que nos libraría
del poder de nuestros enemigos, para que pudiéramos servirlo sin temor,
con santidad y justicia, todos los días de nuestra vida. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 4, 35-41
Un día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: "Vamos a la otra orilla del lago". Entonces los discípulos despidieron a la gente y condujeron a Jesús en la misma barca en que estaba. Iban además otras barcas. De pronto se desató un fuerte viento y las olas se estrellaban contra la barca y la iban llenando de agua. Jesús dormía en la popa, reclinado sobre un cojín. Lo despertaron y le dijeron: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?". Él se despertó, reprendió al viento y dijo al mar: "¡Cállate, enmudece!". Entonces el viento cesó y sobrevino una gran calma. Jesús les dijo: "¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?". Todos se quedaron espantados y se decían unos a otros: "¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El relato de la tempestad calmada es una invitación a la confianza. Los discípulos de hoy, al igual que los de ayer, vivimos en un mundo agitado y turbulento. Recordemos que Jesús está a nuestro lado.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabó la integridad de la Madre, sino que la consagró, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)
Dichosa la Virgen María, que llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
IV DOMINGO ORDINARIO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 105, 47)
Sálvanos, Señor y Dios nuestro; reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, Dios nuestro, amarte con todo el corazón y, con el mismo amor, amar a nuestros prójimos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 1, 4-17-19
En tiempo de Josías,
el Señor me dirigió estas palabras: "Desde antes de formarte
en el seno materno, te conozco; desde antes de que nacieras, te consagré
como profeta para las naciones. Cíñete y prepárate; ponte
en pie y diles lo que yo te mando. No temas, no titubees delante de ellos, para
que yo no te quebrante.
Mira: hoy te hago ciudad fortificada, columna de hierro y muralla de bronce,
frente a toda esta tierra, así se trate de los reyes de Judá,
como de sus jefes, de sus sacerdotes o de la gente del campo. Te harán
la guerra, pero no podrán contigo, porque yo estoy a tu lado para salvarte".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Dios llama a Jeremías
a profetizar un mensaje exigente y esperanzador. Para cumplirlo tendrá
que soportar con firmeza el ataque y persecución de sus adversarios.
Del salmo 70 R/. Señor, tú eres mi esperanza.
Señor, tú eres mi esperanza, que no quede yo jamás defraudado.
Tú, que eres justo, ayúdame y defiéndeme; escucha mi oración
y ponme a salvo. R/.
Sé para mí un refugio, ciudad fortificada en que me salves. Y
pues eres mi auxilio y mi defensa, líbrame, Señor, de los malvados.
R/.
Señor, tú eres mi esperanza; desde mi juventud en ti confío.
Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me apoyaba en ti y tú me
sostenías. R/.
Yo proclamaré siempre tu justicia y a todas horas, tu misericordia. Me
enseñaste a alabarte desde niño y seguir alabándote es
mi orgullo. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 31-13, 13
Hermanos: Aspiren a los
dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos.
Aunque yo hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no
tengo amor, no soy más que una campana que resuena o unos platillos que
aturden. Aunque yo tuviera el don de profecía y penetrara todos los misterios,
aunque yo poseyera en grado sublime el don de ciencia y mi fe fuera tan grande
como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy.
Aunque yo repartiera en limosnas todos mis bienes y aunque me dejara quemar
vivo, si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no
es presumido ni se envanece; no es grosero ni egoísta; no se irrita ni
guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad.
El amor disculpa sin límites, confía sin límites, espera
sin límites, soporta sin límites.
El amor dura por siempre; en cambio, el don de profecía se acabará;
el don de lenguas desaparecerá y el don de ciencia dejará de existir,
porque nuestros dones de ciencia y de profecía son imperfectos. Pero
cuando llegue la consumación, todo lo imperfecto desaparecerá.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, sentía como niño
y pensaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, hice a un
lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo y oscuramente,
pero después será cara a cara. Ahora sólo conozco de una
manera imperfecta, pero entonces conoceré a Dios como Él me conoce
a mí. Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor;
pero el amor es la mayor de las tres. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
La caridad es la más grande de las virtudes cristianas. Quien ama como Dios ama, sirve a sus hermanos, y está dispuesto a ser tolerante y compasivo con quienes flaquean.
ACLAMACIÓN (Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 4, 21-30
En aquel tiempo, después
de que Jesús leyó en la sinagoga un pasaje del libro de Isaías,
dijo: "Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban
de oír". Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría
de las palabras que salían de sus labios, y se preguntaban: "¿No
es éste el hijo de José?".
Jesús les dijo: "Seguramente me dirán aquel refrán:
'Médico, cúrate a ti mismo' y haz aquí, en tu propia tierra,
todos esos prodigios que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm".
Y añadió: "Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra.
Había ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías,
cuando faltó la lluvia durante tres años y medio, y hubo un hambre
terrible en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado
Elías, sino a una viuda que vivía en Sarepta, ciudad de Sidón.
Había muchos leprosos en Israel, en tiempos del profeta Elíseo;
sin embargo, ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, que era de Siria".
Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira,
y levantándose, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta una saliente
del monte, sobre el que estaba construida la ciudad, para despeñarlo.
Pero Él, pasando por en medio de ellos, se alejó de allí.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Esta es una escena a todas luces programática. Jesús provoca controversias, recibe ataques y sale ileso. La muerte no es meta final. Jesús resucitado la supera.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que te presentamos en señal de sumisión a ti, y conviértelos en el sacramento de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 30, 17-18)
Ven, Señor, en ayuda de tu siervo y sálvame por tu misericordia. Que no me arrepienta nunca de haberte invocado.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo que acabamos de recibir, nos ayude, Señor, a vivir más profundamente nuestra fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Hoy como ayer apreciamos y extrañamos a los profetas. Éstos son hombres lúcidos y valientes que nos hablan sin dobleces del designio de Dios. Como personas atentas a los acontecimientos propios de su tiempo, lanzan una mirada creyente sobre su historia y nos comparten el pensamiento de Dios. La palabra de Dios nos presenta a Jeremías y a Jesús cumpliendo esa misión profética. Los dos llamaron a Israel a la conversión, los dos enfrentaron adversidades y se mantuvieron fieles a Dios. El Evangelio nos recuerda que todos tenemos que realizar una misión profética en la comunidad donde vivimos.
Santos: Sulpicio Severo de Bourges, obispo; José Freinademetz, presbítero, y Valero de Zaragoza, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 16, 1 8-19)
Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del Reino de los cielos.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en tu providencia quisiste fundar tu Iglesia sobre la roca de Pedro, el jefe de los apóstoles, mira con bondad a nuestro Santo Padre, el papa Benedicto XVI y ya que lo has constituido sucesor de Pedro, concédele que sea para tu pueblo principio y fundamento visible de la unidad en la fe y de la comunión en el amor. Por nuestro. Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 11, 32-40
Hermanos: ¿Para qué
seguir hablando sobre el poder de la fe? Me faltaría tiempo, si tuviera
que exponer en detalle lo que hicieron Gedeón, Baruc, Sansón,
Jefté, David, Samuel y los profetas. Por su fe, ellos conquistaron reinos
e hicieron justicia, lograron que se fueran cumpliendo las promesas divinas,
cerraron las fauces de los leones, dominaron la violencia del fuego, se salvaron
del filo de la espada, vencieron las enfermedades, fueron valientes en la guerra
y pusieron en fuga a los ejércitos extranjeros.
Hubo también algunas mujeres, que por su fe obtuvieron la resurrección
de sus hijos muertos. Muchos, sometidos a las torturas, prefirieron no ser rescatados,
para alcanzar así la resurrección. Unos sufrieron escarnios y
azotes, cadenas y cárcel. Otros, fueron apedreados, aserrados, torturados
y muertos a espada; anduvieron errantes, cubiertos con pieles de ovejas y de
cabras, faltos de todo, pasando necesidad, apuros y malos tratos. Esos hombres,
de los cuales no era digno el mundo, tuvieron que vagar, por desiertos y montañas,
por grutas y cavernas.
Sin embargo, todos ellos, aunque acreditados por su fe, no alcanzaron a ver
el pleno cumplimiento de la promesa: es que Dios había dispuesto para
nosotros algo mejor y no quería que ellos llegaran, sin nosotros, a la
perfección. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los grandes hombres y mujeres
que construyeron a. Israel constituyen un paradigma y un ejemplo para nosotros.
Nuestras circunstancias son diferentes, mas nuestra .misión es la misma.
Del salmo 30 R/. Quien confía en el Señor, no desespere.
¡Qué grande es la bondad que has reservado, Señor, para
tus fieles! Con quien se acoge a ti, Señor, ¡qué bueno eres!
R/.
Tu presencia lo ampara de todas las intrigas de los hombres, y lo pone a resguardo
de las burlas y las murmuraciones. R/.
Bendito sea el Señor, que en mis horas de angustia ha prodigado las pruebas
de su amor. R/.
En mi inquietud, Señor, llegué a pensar que me habías quitado
de tu vista; pero oíste la voz de mis plegarias cuando clamaba a ti.
R/.
Que amen al Señor todos sus fíeles, pues protege a los leales
y a los soberbios da lo que merecen. R/.
ACLAMACIÓN (Lc 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 5, 1-20
En aquel tiempo, después
de atravesar el lago de Genesaret, Jesús y sus discípulos llegaron
a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Apenas desembarcó
Jesús, vino corriendo desde el cementerio un hombre poseído por
un espíritu inmundo, que vivía en los sepulcros. Ya ni con cadenas
podían sujetarlo; a veces habían intentado sujetarlo con argollas
y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba las argollas;
nadie tenía fuerzas para dominarlo. Se pasaba días y noches en
los sepulcros o en el monte, gritando y golpeándose con piedras.
Cuando aquel hombre vio de lejos a Jesús, se echó a correr, vino
a postrarse ante Él y gritó a voz en cuello: "¿Qué
quieres tú conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo? Te ruego
por Dios que no me atormentes".
Dijo esto porque Jesús le había mandado al espíritu inmundo
que saliera de aquel hombre. Entonces le preguntó Jesús: "¿Cómo
te llamas?". Le respondió: "Me llamo Legión, porque
somos muchos". Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella
comarca.
Había allí una gran piara de cerdos, que andaban comiendo en la
falda del monte. Los espíritus le rogaban a Jesús: "Déjanos
salir de aquí para meternos en esos cerdos". Y Él se lo permitió.
Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos;
y todos los cerdos, unos dos mil, se precipitaron por el acantilado hacia el
lago y se ahogaron.
Los que cuidaban los cerdos salieron huyendo y contaron lo sucedido, en el pueblo
y en el campo. La gente fue a ver lo que había pasado. Se acercaron a
Jesús y vieron al antes endemoniado, ahora en su sano juicio, sentado
y vestido. Entonces tuvieron miedo. Y los que habían visto todo, les
contaron lo que le había ocurrido al endemoniado y lo de los cerdos.
Ellos comenzaron a rogarle a Jesús que se marchara de su comarca.
Mientras Jesús se embarcaba, el endemoniado le suplicaba que lo admitiera
en su compañía, pero Él no se lo permitió y le dijo:
"Vete a tu casa a vivir con tu familia y cuéntales lo misericordioso
que ha sido el Señor contigo". Y aquel hombre se alejó de
ahí y se puso a proclamar por la región de Decápolis lo
que Jesús había hecho por él. Y todos los que lo oían
se admiraban. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
El relato de la curación del geraseno nos recuerda una verdad clara y contundente: Jesús ha venido para liberarnos, de manera integral, del pecado, la enfermedad y la muerte.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos para el sacrificio eucarístico; protege y dirige a tu santa Iglesia en unión con nuestro papa Benedicto XVI, a quien constituiste su pastor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 21, 15. 17)
Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?, le dijo el Señor a Pedro. Éste le respondió: Señor, tú lo conoces todo, tú sabes que te amo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta Eucaristía, en la que nos has permitido participar, confirma, Señor, en la unidad y en el amor a la santa Iglesia y a tu siervo, el papa Benedicto XVI, para que juntos, rebaño y pastor, recorran con seguridad el camino de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 69, 6)
Dios mío, ven en mi ayuda; Señor, date prisa en socorrerme. Tú eres mi auxilio y mi salvación; Señor, no tardes.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que eres nuestro creador y quien amorosamente dispone toda nuestra vida, renuévanos conforme a la imagen de tu Hijo y ayúdanos a conservar siempre tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 12, 1-4
Hermanos: Rodeados, como
estamos, por la multitud de antepasados nuestros, que dieron prueba de su fe,
dejemos todo lo que nos estorba; librémonos del pecado que nos ata, para
correr con perseverancia la carrera que tenemos por delante, fija la mirada
en Jesús, autor y consumador de nuestra fe. El, en vista del gozo que
se le proponía, aceptó la cruz, sin temer su ignominia, y por
eso está sentado a la derecha del trono de Dios.
Mediten, pues, en el ejemplo de aquel que quiso sufrir tanta oposición
de parte de los pecadores, y no se cansen ni pierdan el ánimo. Porque
todavía no han llegado ustedes a derramar su sangre en la lucha contra
el pecado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Jesús es el testigo
fiel. Él nos empuja a vivir nuestra fe de manera perseverante. Jesús
soportó ultrajes y sufrimientos y de ese modo alcanzó la plenitud
de la vida al lado del Padre.
Del salmo 21 R/. Alaben al Señor los que lo buscan.
Le cumpliré mis promesas al Señor delante de sus fieles. Los pobres
comerán hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan:
su corazón ha de vivir para siempre. R/.
Recordarán al Señor y volverán a él desde los últimos
lugares del mundo; en su presencia se postrarán todas las familias de
los pueblos. Sólo ante Él se postrarán todos los que mueren.
R/.
Mi descendencia lo servirá y le contará a la siguiente generación,
al pueblo que ha de nacer, la justicia del Señor y todo lo que Él
ha hecho. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 8,17) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 5, 21-43
En aquel tiempo, cuando
Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se quedó
en la orilla y ahí se le reunió mucha gente. Entonces se acercó
uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, se echó
a sus pies y le suplicaba con insistencia: "Mi hija está agonizando.
Ven a imponerle las manos para que se cure y viva". Jesús se fue
con él, y mucha gente lo seguía y lo apretujaba.
Entre la gente había una mujer que padecía flujo de sangre desde
hacía doce años. Había sufrido mucho a manos de los médicos
y había gastado en eso toda su fortuna, pero en vez de mejorar, había
empeorado. Oyó hablar de Jesús, vino y se le acercó por
detrás entre la gente y le tocó el manto, pensando que, con sólo
tocarle el vestido, se curaría. Inmediatamente se le secó la fuente
de su hemorragia y sintió en su cuerpo que estaba curada.
Jesús notó al instante que una fuerza curativa había salido
de Él, se volvió hacia la gente y les preguntó:
"¿Quién ha tocado mi manto?". Sus discípulos
le contestaron: "Estás viendo cómo te empuja la gente y todavía
preguntas: '¿Quién me ha tocado?' ". Pero Él seguía
mirando alrededor, para descubrir quién había sido. Entonces se
acercó la mujer, asustada y temblorosa, al comprender lo que había
pasado; se postró a sus pies y le confesó la verdad. Jesús
la tranquilizó, diciendo: "Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz
y queda sana de tu enfermedad".
Todavía estaba hablando Jesús, cuando unos criados llegaron de
casa del jefe de la sinagoga para decirle a éste: "Ya se murió
tu hija. ¿Para qué sigues molestando al Maestro?". Jesús
alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga:
"No temas, basta que tengas fe". No permitió que lo acompañaran
más que Pedro, Santiago y Juan el hermano de Santiago.
Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús el alboroto de
la gente y oyó los llantos y los alaridos que daban. Entró y les
dijo: "¿Qué significa tanto llanto y alboroto? La niña
no está muerta, está dormida". Y se reían de Él.
Entonces Jesús echó fuera a la gente, y con los padres de la niña
y sus acompañantes, entró a donde estaba la niña. La tomó
de la mano y le dijo: "¡Talitá, kum!", que significa:
"¡Óyeme, niña, levántate!". La niña,
que tenía doce años, se levantó inmediatamente y se puso
a caminar. Todos se quedaron asombrados. Jesús les ordenó severamente
que no lo dijeran a nadie y les mandó que le dieran de comer a la niña.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El evangelista intercala estos dos relatos de milagro para hacernos comprender que Jesús no solamente tiene poder para sanar nuestras enfermedades, sino también para darnos la plenitud de la vida.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, estos dones y por medio del sacrificio de tu Hijo, transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sb 16, 2O)
Nos has enviado, Señor, un pan del cielo que encierra en sí toda delicia y satisface todos los gustos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Protege, Señor, continuamente a quienes renuevas y fortaleces con esta Eucaristía y hazlos dignos de alcanzar la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Juan Bosco, fundador; Marcela de Roma, viuda, y Francisco Javier Bianchi, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en la persona de san Juan Bosco otorgaste a la juventud un padre y un maestro, enciende nuestro corazón con el mismo amor con que encendiste el suyo, para que en la entrega total a los demás, busquemos servirte sólo a ti. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 12, 4-7.11-15
Hermanos: Todavía
no han llegado ustedes a derramar su sangre en la lucha contra el pecado, y
ya se han olvidado de la exhortación que Dios les dirigió, como
a hijos, diciendo: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor,
ni te desanimes cuando te reprenda. Porque el Señor corrige a los que
ama y da azotes a sus hijos predilectos. Soporten, pues, la corrección,
porque Dios los trata como a hijos; ¿y qué padre hay que no corrija
a sus hijos?
Es cierto que de momento ninguna corrección nos causa alegría,
sino más bien tristeza. Pero después produce, en los que la recibieron,
frutos de paz y santidad.
Por eso, robustezcan sus manos cansadas y sus rodillas vacilantes; caminen por
un camino plano, para que el cojo ya no se tropiece, sino más bien se
alivie.
Esfuércense por estar en paz con todos y por aquella santificación,
sin la cual no es posible ver a Dios. Velen para que nadie se vea privado de
la gracia de Dios, para que nadie sea como una planta amarga, que hace daño
y envenena a los demás. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El autor concluye su amplia
homilía invitando a sus lectores a acoger de buena manera cualquier corrección,
Nos recuerda que Dios corrige a aquellos que ama.
Del salmo 102 R/. El Señor es bueno, el Señor nos ama.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios.
R/.
Como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor
con quien lo ama, pues bien sabe Él de lo que estamos hechos y de que
somos barro, no se olvida. R/.
El amor del Señor a quien le teme, es un amor eterno y entre aquellos
que cumplen con su alianza, pasa de hijos a nietos su justicia. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 6,1-6
En aquel tiempo, Jesús
fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó
el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que
lo escuchaba se preguntaba con asombro: "¿Dónde aprendió
este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría
y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero,
el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón?
¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?". Y estaban
desconcertados.
Pero Jesús les dijo: "Todos honran a un profeta, menos los de su
tierra, sus parientes y los de su casa". Y no pudo hacer allí ningún
milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las
manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego
se fue a enseñar en los pueblos vecinos. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Los vecinos de Nazaret quedan desconcertados ante el poder y la sabiduría
de Jesús. Es tanta su perplejidad que no logran salir de su asombro y
se atoran en comentarios insulsos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que estos dones, Señor, que te presentamos en honor de tus santos y que van a dar testimonio de tu poder y de tu gloria, nos alcancen de ti la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que el sacramento que hemos recibido nos encamine al cielo que ya mereció obtener san Juan Bosco sirviéndote con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.