MISAL JUNIO DEL 2007

  

VIERNES 1

Santos: Justino de Palestina, mártir; e Iñigo de Oña, abad. Beato Juan Bautista Scalabrini, fundador.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 118, 85. 46)

Frente a tu verdad, Señor, vano es el saber de los paganos. Por eso no he tenido miedo de confesar tu Evangelio ante los poderosos.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, tu que enseñaste a san Justino que la sabiduría verdadera consiste en conocer a Jesucristo crucificado, concedenos, por la intercesión de tu santo mártir, que nada llegue a separarnos de ti ni del amor a la cruz de Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Eclesiástico: 44, 1. 9-13

Hagamos el elogio de aquellos hombres ilustres que fueron nuestros padres. Hay hombres de los que no se conserva memoria: murieron, y es como si no hubieran existido; vivieron, y es como si no hubieran vivido ni dejado descendencia.
¡Que diferentes fueron aquellos hombres de bien! Sus meritos jamás se han olvidado; han dejado una posteridad que los prolonga y su herencia pasa de hijos a nietos.
Su linaje permanece fiel a la alianza del Señor. Para siempre existirá su descendencia y su gloria jamás se extinguirá. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Este sabio nos recuerda que una serie de hombres anónimos nos han antecedido en la fe. Esos testigos nos han transmitido la mejor herencia, la de la fe viva y operante.

Del salmo 149 R/. El Señor es amigo de su pueblo.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alabenlo con arpa y tamboriles. El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares, que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Jn 15,16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 11, 11-26

Después de haber sido aclamado por la multitud, Jesús entro en Jerusalén, fue al templo y miro todo lo que en el sucedía; pero como ya era tarde, se marcho a Betania con los Doce.
Al día siguiente, cuando salieron de Betania, sintió hambre. Viendo a lo lejos una higuera con hojas, Jesús se acerco a ver si encontraba higos; pero al llegar, solo encontró hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces le dijo a la higuera: "Que nunca jamás coma nadie frutos de ti". Y sus discípulos lo estaban oyendo.
Cuando llegaron a Jerusalén, entro en el templo y se puso a arrojar de ahí a los que vendían y compraban; volcó las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendían palomas; y no dejaba que nadie cruzara por el templo cargando cosas. Luego se puso a enseñar a la gente, diciéndoles: "¿Acaso no esta escrito: Mi casa será casa de oración para todos los pueblos? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones".
Los sumos sacerdotes y los escribas se enteraron de esto y buscaban la forma de matarlo; pero le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de sus enseñanzas. Cuando atardeció, Jesús y los suyos salieron de la ciudad.
A la mañana siguiente, cuando pasaban junto a la higuera, vieron que estaba seca hasta la raíz. Pedro cayo en la cuenta y le dijo a Jesús: "Maestro, mira: la higuera que maldijiste se seco".
Jesús les dijo entonces: "Tengan fe en Dios; les aseguro que si uno le dice a este monte: 'Quitate de ahí y arrójate al mar', sin dudar en su corazón y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso les digo: Cualquier cosa que pidan en la oración, crean ustedes que ya se la han concedido, y la obtendrán. Y cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, para que también el Padre, que esta en el cielo, les perdone a ustedes sus ofensas; porque si ustedes no perdonan, tampoco el Padre, que esta en el cielo, les perdonara a ustedes sus ofensas". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Estos relatos nos recuerdan que todo don es un exhorto a la responsabilidad. Quien recibe encargos y bendiciones de Dios es invitado a compartirlos a favor de sus hermanos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concedenos, Señor, celebrar dignamente este misterio de la Eucaristía, que tan valerosamente defendió el mártir san Justino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 2, 2)

Cuando estuve entre ustedes nunca me precie de otra cosa que de conocer a Jesucristo crucificado.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tu que nos has alimentado con el pan que da la vida, concedenos, Señor, que siguiendo las enseñanzas de san Justino, vivamos en continua acción de gracias por tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 


SÁBADO 2

Santos: Marcelino y Pedro de Roma, mártires; Potino de Lyon, obispo, y compañeros, mártires, y Eugenio I, papa.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Hch 1,14)

Con un mismo Espíritu, los discípulos perseveraban en la oración junto con María, la Madre de Jesús.

ORACIÓN COLECTA

Dios misericordioso, que quisiste que tu Hijo unigénito proclamara desde la cruz como Madre nuestra a su propia Madre, haz que tu Iglesia, por la mediación y cooperación maternal de la Virgen María, crezca cada día en santidad y atraiga a su seno a todas las naciones. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Eclesiástico: 51, 17-27

Te doy gracias y te alabo, Señor, y bendeciré tu nombre para siempre.
Desde mi adolescencia, antes de que pudiera pervertirme, decidí buscar abiertamente la sabiduría. En el templo se la pedí al Señor y hasta el fin de mis días la seguiré buscando. Dio su flor y maduro, como racimo de uvas, y mi corazón puso en ella su alegría.
Mi pie avanzo por el camino recto, pues desde mi juventud seguí sus huellas; tan pronto como le preste oídos, la recibí y obtuve una gran instrucción. La sabiduría me ha hecho progresar, por eso glorificare al que me la concedió.
Decidí ponerla en práctica, busque ardorosamente el bien y no quede defraudado. Luche por ella con toda mi alma, cumpliendo cuidadosamente la ley.

Levante mis brazos hacia el cielo y deplore conocerla tan poco. Concentre en ella mis anhelos y con un corazón puro la poseí. Desde el principio ella me conquisto, por eso jamás la abandonare. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

La sabiduría es un ideal excepcional. El cristiano esta llamado a buscarla y acogerla. Ese es el único bien imperecedero; es el verdadero tesoro que alegra nuestra vida.
Del salmo 18 R/. Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos de Dios hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/.
Mas deseables que el oro y las piedras preciosas las normas del Señor, y mas dulces que la miel de un panal que gotea. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Col 3, 16.17) R/. Aleluya, aleluya.
Que la palabra de Cristo habite en ustedes abundantemente. Háganlo todo dando gracias a Dios Padre, por medio de Cristo. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 11, 27-33
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron de nuevo a Jerusalén, y mientras Jesús caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron: "¿Con que autoridad haces todo esto? ¿Quien te ha dado autoridad para actuar así?".
Jesús les respondió: "Les voy a hacer una pregunta. Si me la contestan yo les diré con que autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contéstenme".
Ellos se pusieron a razonar entre si: "Si le decimos que de Dios, nos dirá: 'Entonces ¿por que no le creyeron?', y si le decimos que de los hombres..." Pero, como le tenían miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a Jesús: "No lo sabemos". Entonces Jesús les replico: "Pues tampoco yo les diré con que autoridad hago todo esto". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Jesús no se intimida por los dirigentes que lo acosan. Este maestro sensato es el mismo que nos enseña a ser "astutos como serpientes e ingenuos como palomas".

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Convierte, Señor, en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, estos dones que te presentamos, y haz que este memorial de nuestra redención, nos inflame en el amor a la Virgen María, Madre de la Iglesia, y nos asocie íntimamente a ella en la obra de la salvación de los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de la Santísima Virgen María

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 2, 1. 11)

Hubo unas bodas en Cana de Galilea a las que asistió María, la Madre de Jesús. En esa ocasión, Jesús dio principio a sus milagros, manifestó su poder y sus discípulos creyeron en el.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú que nos has concedido en este sacramento la prenda de nuestra vida eterna, haz, Señor, que tu Iglesia, por la intercesión maternal de la Virgen María, ilumine a todas las naciones con la luz del Evangelio y las santifique con los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 3

LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Santos: Carlos Lwanga y compañeros, mártires, y Clotilda de Francia, reina.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Bendito sea Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque nos ha mostrado un amor inmenso.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios Padre, que al enviar al mundo al Verbo de verdad y al Espíritu de santidad, revelaste a los hombres tu misterio admirable, concedenos que al profesar la fe verdadera, reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad y adoremos la unidad de su majestad omnipotente. Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de los Proverbios: 8, 22-31

Esto dice la sabiduría de Dios: "El Señor me poseía desde el principio, antes que sus obras mas antiguas. Quede establecida desde la eternidad, desde el principio, antes de que la tierra existiera. Antes de que existieran los abismos y antes de que brotaran los manantiales de las aguas, fui concebida. Antes de que las montañas y las colinas quedaran asentadas, nací yo. Cuando aun no había hecho el Señor la tierra ni los campos ni el primer polvo del universo, cuando El afianzaba los cielos, ahí estaba yo. Cuando ceñía con el horizonte la faz del abismo, cuando colgaba las nubes en lo alto, cuando hacia brotar las fuentes del océano, cuando fijo al mar sus limites y mando a las aguas que no los traspasaran, cuando establecía los cimientos de la tierra, yo estaba junto a El como arquitecto de sus obras, yo era su encanto cotidiano; todo el tiempo me recreaba en su presencia, jugando con el orbe de la tierra y mis delicias eran estar con los hijos de los hombres". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

La tradición sapiencial de Israel personifica la sabiduría y nos la presenta como la criatura primordial que asiste a Dios y realiza con prontitud sus encargos y tareas.
Del salmo 8 R/. ¡Que admirable, Señor, es tu poder!
Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas, que has creado, me pregunto: ¿Que es el hombre para que de el te acuerdes, ese pobre ser humano, para que de el te preocupes? R/.
Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad; le diste el mando sobre las obras de tus manos y todo lo sometiste bajo sus pies. R/.
Pusiste a su servicio los rebaños y las manadas, todos los animales salvajes, las aves del cielo y los peces del mar, que recorren los caminos de las aguas. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 1-5

Hermanos: Ya que hemos sido justificados por la fe, mantengámonos en paz con Dios, por mediación de nuestro Señor Jesucristo. Por El hemos obtenido, con la fe, la entrada al mundo de la gracia, en el cual nos encontramos; por El, podemos gloriarnos de tener la esperanza de participar en la gloria de Dios.
Más aun, nos gloriamos hasta de los sufrimientos, pues sabemos que el sufrimiento engendra la paciencia, la paciencia engendra la virtud sólida, la virtud sólida engendra la esperanza, y la esperanza no defrauda, porque Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que El mismo nos ha dado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

La fe cristiana conlleva retos y compromisos. Quien los asume con decisión y se abandona en las manos de Dios, acrecienta y consolida su esperanza. La fe nos anima a esperar.

ACLAMACIÓN (cfr. Ap 1, 8) R/. Aleluya, aleluya.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Al Dios que es, que era y que vendrá. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Aun tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, el los ira guiando hasta la verdad plena, porque no hablara por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciara las cosas que van a suceder. El me glorificara, porque primero recibirá de mi lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomara de lo mío y se lo comunicara a ustedes". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Cada generación cristiana, como cada comunidad creyente, recibe el auxilio del Espíritu Santo para realizar la urgente tarea de discernir en cada circunstancia la voluntad de Dios.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por la invocación de tu nombre, santifica, Señor, estos dones que te presentamos y transformamos por ellos en una continua oblación a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Que con tu único Hijo y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, un solo Señor, no en la singularidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola substancia.
Y lo que creemos de tu gloria, porque tu lo revelaste, eso mismo lo afirmamos de tu Hijo y también del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción.
De modo que al proclamar nuestra fe en la verdadera y eterna divinidad, adoramos a tres personas distintas, en la unidad de un solo ser e iguales en su majestad.
A quien alaban los ángeles y los arcángeles, y todos los coros celestiales, que no cesan de aclamarte con una sola voz: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ga 4, 6)

Porque ustedes son hijos de Dios, Dios infundió en sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la recepción de este sacramento y nuestra profesión de fe en la Trinidad santa y eterna, y en su unidad indivisible, nos aprovechen, Señor, Dios nuestro, para la salvación del cuerpo y el alma. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Jesús alerta a sus discípulos para que acojan la guía del Espíritu. Los cristianos no estamos cruzados de brazos en espera de una mano invisible del destino para resolver nuestros problemas. Los discípulos de Jesús vivimos contemplando las realidades humanas para desentrañar la discreta presencia de Dios. En el estira y afloja del vivir cotidiano, en las transformaciones profundas de nuestras sociedades, balbuceamos la voz del Espíritu. Desde luego hay momentos de confusión e incertidumbre que nos hacen vacilar. Es la hora de congregarnos como comunidad e invocar al Espíritu para que nos guié, fortalezca y sostenga. La Iglesia sigue en pie porque el Espíritu nunca la abandona.


LUNES 4

Santos: Emma de Gurk, viuda; Felipe Smaldone, fundador, y Pedro de Verona, Martín.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 5, 5)

El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por su Espíritu, que habita en nosotros.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo, concedenos que, guiados por este mismo Espíritu, saboreemos el bien y gocemos siempre de sus consuelos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de Tobías: l, 3; 2,1-8

Yo, Tobit, seguía el camino del bien y de la justicia todos los días de mi vida y daba muchas limosnas a mis hermanos, los judíos que habían sido deportados junto conmigo a la ciudad de Ninive, en Asiría. Durante el reinado de Asaradón regrese a mi casa y me devolvieron a mi esposa, Ana, y a mi hijo, Tobias. En Pentecostés, que es nuestra fiesta de acción de gracias por las cosechas, me prepararon una gran comida y me dispuse a comer. Cuando me trajeron los platillos y vi que eran tantos, le dije a mi hijo Tobias: "Ve a buscar a alguno de nuestros hermanos pobres, cautivos en Ninive, que tenga puesta en el Señor toda su mente y todo su corazón, y tráelo, para que coma conmigo. Yo te esperare hasta que vuelvas".
Tobias se fue a buscar a alguno de nuestros hermanos pobres y al regresar, me dijo: "¡Padre!". Yo le respondí: "Dime, hijo". El prosiguió: "Asesinaron a uno de nuestro pueblo: lo llevaron a la plaza, lo ahorcaron y ahí esta todavía". De un salto me levante de la mesa, sin probar bocado, y lleve el cadáver a una casa, hasta que el sol se ocultara y lo pudiera sepultar.
Volví a mi casa, me lave y comí con lagrimas mi pan, recordando las palabras que el profeta Amós pronuncio contra Betel: "Todas las fiestas de ustedes se convertirán en llanto, y todas sus canciones, en lamentos". Y rompí a llorar.
Cuando el sol se metió, fui, cave una fosa y lo enterré. Mis vecinos se burlaban de mi y me decían: "Este hombre nunca va a escarmentar. Ya una vez lo condenaron a muerte por este mismo delito, pero se escapo, y ahora sigue enterrando a los muertos". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Tobit, el padre de Tobias, es el modelo del israelita fiel a Dios. Aunque vive desterrado lejos de la tierra y el templo, no se olvida de cumplir acciones solidarias a favor de sus hermanos.
Del salmo 111 R/. Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
Fortuna y bienestar habrá en su casa, siempre obraran conforme a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla. R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente, jamás se desviaran; vivirá su recuerdo para siempre. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Ap 1, 5) R/. Aleluya, aleluya.
Señor Jesús, testigo fiel, primogénito de los muertos, tu amor por nosotros es tan grande, que has lavado nuestras culpas con tu sangre. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 12, 1-12

En aquel tiempo, Jesús comenzó a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos y les dijo:
"Un hombre planto una viña, la rodeo con una cerca, cavo un lagar construyo una torre para el vigilante, se la alquilo a unos viñadores y se fue de viaje al extranjero,
A su tiempo, les envió a los viñadores un criado para recoger su parte del fruto de la viña. Ellos se apoderaron de el, lo golpearon y lo devolvieron sin nada. Les envió otro criado, pero ellos lo descalabraron y lo insultaron. Volvió a enviarles otro y lo mataron. Les envió otros muchos y los golpearon o los mataron.
Ya solo le quedaba por enviar a uno, su hijo querido, y finalmente también se lo envió, pensando: 'A mi hijo si lo respetaran'. Pero al verlo llegar, aquellos viñadores se dijeron: 'Este es el heredero; vamos a matarlo y la herencia será nuestra'. Se apoderaron de el, lo mataron y arrojaron su cuerpo fuera de la viña.
¿Que hará entonces el dueño de la viña? Vendrá y acabara con esos viñadores y dará la viña a otros. ¿Acaso no han leído en las Escrituras: La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente?".
Entonces los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, quisieron apoderarse de Jesús, porque se dieron cuenta de que por ellos había dicho aquella parábola, pero le tuvieron miedo a la multitud, dejaron a Jesús y se fueron de ahí. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Esta parábola como muchas otras es un desafió provocador. Jesús interpela a sus oyentes y los confronta para que confiesen su verdad y asuman con urgencia un camino de la conversión.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, nuestras ofrendas y con la luz del Espíritu Santo purifica nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 67, 29)

Despliega, Señor, tu poder; el poder que por nosotros desplegaste desde tu templo, en lo alto de Jerusalén.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu Espíritu Santo, Señor, descienda sobre nosotros, purifique nuestros corazones y los fecunde, penetrándolos con su divino rocío. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 5

Santos: Bonifacio de Alemania, mártir, y Eutiquio de Como, obispo. Beato Sancho de Córdoba, mártir.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Este hombre es un verdadero mártir, ya que derramo su sangre por Cristo; no temió las amenazas de quienes lo juzgaron y mereció así el Reino de los cielos.

ORACIÓN COLECTA

Señor, que la intercesión de tu mártir san Bonifacio, nos ayude a mantener con firmeza y a proclamar con nuestras obras, aquella misma fe que El predicó con su palabra y atestiguó con su sangre. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de Tobias: 2, 9-14

Aquella noche, después de enterrar el cadáver, me bañe, salí al patio de mi casa y me quede dormido junto a la pared, con la cara descubierta, pues hacia calor. Yo no sabía que arriba, en la pared, había unos pájaros. Su estiércol caliente me cayó en los ojos y se me formaron unas manchas blancas.
Consulte a los médicos para que me curaran, pero mientras más ungüentos me aplicaban, las manchas se extendían más sobre mis ojos, hasta que me quede completamente ciego. Estuve privado de la vista durante cuatro años, y todos mis hermanos estaban afligidos. Ajicar se hizo cargo de mí durante dos años, hasta que se fue a Elimaida.
Entonces mi esposa Ana se puso a hacer sobre pedido tejidos de lana, que luego entregaba a sus dueños y ellos le pagaban. Un día, el siete del mes doce, al terminar ella un trabajo, lo entrego a los dueños, quienes, además de darle su paga integra, le regalaron un cabrito.
Al llegar a mi casa el cabrito, comenzó a balar, y yo, al oírlo, llame a Ana y le pregunte: "¿De donde ha salido ese cabrito? ¿No será robado? Devuelveselo a sus dueños, porque nosotros no podemos comer nada robado". Entonces ella me respondió: "Es un regalo que me hicieron, además de mi paga". Pero yo no le creí y le dije que lo devolviera a sus dueños y me enoje con ella por ese motivo. Entonces ella me replico: ¿De que te han servido tus limosnas? ¿De que te han servido tus buenas obras? ¡Dímelo tu, que todo lo sabes!". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El hombre justo no esta exento de sufrir penalidades. Tobit ha vivido honestamente siguiendo el camino del Señor, pero su esposa se rebela ante las pruebas que le sobrevienen.
Del salmo 111 R/. El justo vive confiado en el Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
No temerán malas noticias, puesto que en el Señor viven confiados. Firme esta y sin temor su corazón, pues vencidos verán a sus contrarios. R/.
Al pobre dan limosna, obran siempre conforme a la justicia; su frente se alzara llena de gloria. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Ef 1, 17-18) R/. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que podamos comprender cual es la esperanza que nos da su llamamiento. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 12,13-17

En aquel tiempo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos le enviaron a Jesús unos fariseos y unos partidarios de Herodes, para hacerle una pregunta capciosa. Se acercaron, pues, a El y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga la gente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseñas con toda verdad el camino de Dios. ¿Esta permitido o no, pagarle el tributo al Cesar? ¿Se lo damos o no se lo damos?".
Jesús, notando su hipocresía, les dijo: "¿Por que me ponen una trampa? Tráiganme una moneda para que yo la vea". Se la trajeron y El les pregunto: "¿De quien es la imagen y el nombre que lleva escrito?". Le contestaron: "Del Cesar". Entonces les respondió Jesús: "Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios". Y los dejo admirados. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Dios trata con enorme respeto a cada persona. Ni el Cesar, ni el gerente general, ni el líder político o religioso pueden adueñarse de la conciencia ni de la libertad de las personas.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Padre misericordioso, bendice nuestros dones y fortalécenos en la fe que tu santo mártir Bonifacio atestiguo con su propia sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 5)

Yo soy la vid y ustedes los sarmientos, dice el Señor; el que permanece en mi y en el cual yo permanezco, ese dará fruto abundante.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concedenos, Señor, imitar, confortados con este sacramento, la admirable entereza de san Bonifacio, a fin de obtener así el premio eterno, prometido a los que sufren por causa de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 6

Santos: Norberto de Magdeburgo, obispo; Marcelino Champagnat, fundador, y Artemio de Roma y compañeros, mártires.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 12, 42)

Este es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.

ORACIÓN COLECTA

Dios maestro, que en tu inefable providencia elegiste a san Jose por esposo de la Santísima Madre de tu Hijo, concedenos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de Tobias: 3, 1-11. 16-17

En aquellos días, Tobit, profundamente afligido, oró entre sollozos, diciendo: "Señor, tu eres justo y tus obras también son justas. Siempre precedes con misericordia y lealtad. Tú eres el juez del mundo. Acuérdate de mi, Señor, y ten piedad de mí. No me castigues por mis pecados, no tomes en cuenta mis faltas ni las de mis padres.
Porque desobedecimos tus mandatos nos entregaste al saqueo, al destierro y a la muerte; nos hiciste objeto de las murmuraciones, las burlas y el desprecio de las naciones entre las cuales nos dispersaste. Señor, tu castigo es verdaderamente justo, porque ni mis padres ni yo hemos cumplido tus mandamientos ni hemos sido leales contigo. Haz de mí lo que quieras, Señor: quitame la vida, hazme desaparecer y volver al polvo, pues más me vale morir que vivir, porque me han llenado de insultos y estoy hundido en la tristeza. Librame ya, Señor, de esta desgracia, envíame al descanso eterno y no te alejes de mi. Pues más me vale morir que vivir sufriendo tantas desgracias y escuchando tantos insultos".
Aquel mismo día, Sara, la hija de Raquel, que vivía en la ciudad de Ecbatana, en la provincia de Media, tuvo que soportar los insultos de una esclava de su padre, porque Sara se había casado siete veces y Asmodeo, el malvado demonio, había matado a todos sus maridos, apenas se acercaban a ella. Así pues, la esclava le dijo: "¡Tu eres la que estrangulas a tus maridos! Te has casado con siete y no has disfrutado a ninguno. ¿Por que te desquitas con nosotras por la muerte de tus esposos? Vete a donde están ellos y que nunca veamos ni un hijo ni una hija tuyos".
Sara se entristeció tanto, que comenzó a llorar y subió al segundo piso de su casa, con intención de ahorcarse. Pero reflexiono: "No lo haré, no vaya a ser que la gente insulte a mi padre, diciéndole que su hija única, tan querida, se ahorco de dolor y sea yo así la causa de que mi padre se muera de tristeza. Mas vale que no me ahorque, sino que le pida al Señor que me envié la muerte, para que no tenga que escuchar ya tantos insultos durante mi vida". Entonces levanto sus manos hacia el cielo e invoco al Señor Dios.
En aquel instante, el Dios de la gloria escucho las suplicas de Sara y de Tobit, y envío al ángel Rafael a curarlos: a Tobit, quitándole las manchas blancas de los ojos, a fin de que pudiera ver la luz de Dios, y a Sara, hija de Raquel, librándola del malvado demonio Asmodeo, para darla como esposa a Tobias, hijo de Tobit, pues Tobias tenía mas derecho a casarse con ella que todos los que la habían pretendido. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Sara y Tobit han vivido a su manera la fidelidad a Dios. Su fe no les ha protegido contra las desgracias, pero los ha fortalecido para enfrentarlas con dignidad y gallardía.
Del salmo 24 R/. A ti, Señor, levanto mi alma.
A ti, Señor levanto mi alma; mi Dios, en ti confió, no quede defraudada mi confianza ni se burlen de mí mis enemigos. R/.
Nadie que haya confiado en ti ha quedado jamás decepcionado. Quienes a Dios traicionan por los ídolos, esos si quedaran decepcionados. R/.
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de tu doctrina, tu eres nuestro Dios y Salvador y tenemos en ti nuestra esperanza. R/.
Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura. Según ese amor y esa ternura, acuérdate de nosotros. R/.
Porque el Señor es recto y bondadoso indica a los pecadores el sendero, guía por la senda recta a los humildes y descubre a los pobres sus caminos. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 11, 226) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor; el que cree en mi no morirá para siempre. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 12, 18-27

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús algunos de los saduceos, los cuales afirman que los muertos no resucitan, y le dijeron: "Maestro, Moisés nos dejo escrito que si un hombre muere dejando a su viuda sin hijos, que la tome por mujer el hermano del que murió, para darle descendencia a su hermano. Había una vez siete hermanos, el primero de los cuales se caso y murió sin dejar hijos. El segundo se caso con la viuda y murió también, sin dejar hijos; lo mismo el tercero. Los siete se casaron con ella y ninguno de ellos dejo descendencia. Por ultimo, después de todos, murió también la mujer. El día de la resurrección, cuando resuciten de entre los muertos, ¿de cual de los siete será mujer? Porque fue mujer de los siete".
Jesús les contesto: "Están en un error, porque no entienden las Escrituras ni el poder de Dios. Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni los hombres tendrán mujer ni las mujeres marido, sino que serán como los ángeles del cielo. Y en cuanto al hecho de que los muertos resucitan, ¿acaso no han leído en el libro de Moisés aquel pasaje de la zarza, en que Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Están, pues, muy equivocados". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Los saduceos se obstinaban en negar la resurrección. Con sus argumentos pretender acorralar a Jesús. El responde con ingenio, demostrando la fragilidad de sus enseñanzas.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Por intercesión de san Jose, a quien confiaste la misión de cuidar de tu Unigénito como padre, te pedimos, Señor, que nos concedas poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 21)

Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san Jose, el varón justo y obediente que contribuyo con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MISA DEL DIA

SAN MARCELINO CHAMPAGNAT. SOLEMNIDAD EN LAS CASAS MARISTAS.

ANTÍFONA DE ENTRADA

"Dejad que los niños se acerquen a mi: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el Reino de Dios. Os lo aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrara en el" (Mc 10, 14-15).

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Padre santo, que por medio de tu Hijo unigénito has revelado el mandamiento de la nueva ley y nos has dado a San Marcelino como ejemplo admirable del modo de vivirlo, concedenos, te rogamos, que también nosotros, siguiendo sus enseñanzas, amemos a los hermanos de corazón, y conduzcamos el mundo al conocimiento de la verdad de Cristo.
Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amen.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de los Hechos de los Apóstoles 1, 12-14; 2, 44-47

Después de subir Jesús al cielo, los apóstoles se volvieron a Jerusalén, desde el monte que llaman de los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado.
Llegados a casa subieron a la sala, donde se alojaba Pedro. Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomas, Bartolomé y Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Celotes y Judas el de Santiago.
Todos ellos se dedicaban a la oración en común, junto con algunas mujeres, entre ellas, María, la Madre de Jesús, y con sus hermanos.
Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y lo repartían entre todos, según la necesidad de cada uno. A diario acudían al templo todos unidos, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos alabando a Dios con alegría y de todo corazón; eran bien vistos por todo el pueblo y día tras día el Señor iba agregando al grupo a los que se iban salvando. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 111, 1-9 R/. Dichoso el hombre a quien tu educas, Señor.
Dichoso quien teme al Señor y ama de corazón sus mandatos. Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita. R/.
En su casa habrá riquezas y abundancia, su caridad es constante, sin falta. En las tinieblas brilla como luz el que es justo, clemente y compasivo. R/.
Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos.
El hombre justo jamás vacilara, su recuerdo será perpetuo. R/.
No temerá las malas noticias, su corazón esta firme en el Señor. Su corazón esta seguro, sin temor, hasta que vea derrotados a sus enemigos. R/.
Reparte limosna a los pobres; su caridad es constante, sin falta, y alzara la frente con dignidad. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 3)
Dichosos los pobres en el Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo l8, 1-7.10

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: ¿Quien es el más importante en el Reino de los cielos? El llamo a un niño, lo puso en medio y dijo: Os digo que, si no volvéis a ser como niños, no entrareis en el Reino de los cielos. El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí. Pero si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que creen en mí, mas le valdría que le colgaran al cuello una piedra de molino y lo hundieran en el fondo del mar.
¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay del hombre por quien viene ese escándalo! Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sea agradable Señor, nuestra ofrenda; y concedenos que, llenos nosotros del Espíritu de tu amor, perseveremos en la enseñanza de los apóstoles, en la unión fraterna, en la fracción del pan y en la oración. Por Cristo, nuestro Señor,

Prefacio (de los Santos Pastores o de los Santos Religiosos)

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 19, 26-27)

Jesús, al ver a su madre, y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concedenos, a quienes celebramos las grandes obras que has llevado a cabo en tu Iglesia por medio de San Marcelino, que robustecidos con la fuerza de este sacramento, podamos siempre emprender mayores obras de apostolado.
Por Cristo, nuestro Señor...

 

JUEVES 7

El Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Santos: Roberta de Newminster, abad, y Antonio María Gianeili, fundador.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 80, 17)

Alimento a su pueblo con lo mejor del trigo y lo sacio con miel sacada de la roca.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor nuestro Jesucristo, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión, concedenos venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tu que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del Génesis: 14, 18-20

En aquellos días, Melquisedec, rey de Salem, presento pan y vino, pues era sacerdote del Dios altísimo, y bendijo a Abram, diciendo: "Bendito sea Abram de parte del Dios altísimo, creador de cielos y tierra; y bendito sea el Dios altísimo, que entrego a tus enemigos en tus manos".
Y Abram le dio el diezmo de todo lo que había rescatado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Abram regresa de la batalla. Se encuentra con el sacerdote Melquisedec, quien lo bendice e invita a agradecer los favores divinos. El patriarca asiente, entregando la décima parte del botín.
Del salmo 109 R/. Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi derecha; yo haré de tus contrarios el estrado donde pongas los pies". R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú dominaras al enemigo. R/.
Es tuyo el señorío; el día en que naciste en los montes sagrados, te consagro el Señor antes del alba, R/.
Juro el Señor y no ha de retractarse; "Tu eres sacerdote para siempre, como Melquisedec". R/.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 11, 23-26

Hermanos: Yo recibí del Señor lo mismo que les he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, y pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía".
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: "Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi sangre. Hagan esto en memoria mía siempre que beban de el".
Por eso, cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que vuelva. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

San Pablo les recuerda a los corintios la tradición eucarística que le había sido confiada. El mensaje antiguo es unánime: Cristo asumió la muerte como expiación por nosotros.

SECUENCIA

(Puede omitirse o puede recitarse en forma abreviada, comenzando par la estrofa: "El pan que del cielo baja ").

Al Salvador alabemos,
que es nuestro pastor y guía.
Alabémoslo con himnos
y canciones de alegría.

Esto nuevo, siempre nuevo,
es la luz de la verdad.
que sustituye a lo viejo
con reciente claridad.

Alabémoslo sin límites
y con nuestras fuerzas todas;
pues tan grande es el Señor,
que nuestra alabanza es poca.

Gustosos hoy aclamamos
a Cristo, que es nuestro pan.
pues El es el pan de vida
que nos da vida inmortal.

Doce eran los que cenaban
y les dio pan a los doce.
Doce entonces lo comieron,
y, después, todos los hombres.

Sea plena la alabanza
y llena de alegres cantos;
que nuestra alma se desborde
en todo un concierto santo.

Hoy celebramos con gozo
la gloriosa institución
de este banquete divino,
el banquete del Señor.

Esta es la nueva Pascua,
Pascua del único Rey,
que termina con la alianza
tan pesada de la ley.

En aquella ultima cena
Cristo hizo la maravilla
de dejar a sus amigos
el memorial de su vida.

Enseñados por la Iglesia,
consagramos pan y vino,
que a los hombres nos redimen,
y dan fuerza en el camino.

Es un dogma del cristiano
que el pan se convierte en carne,
y lo que antes era vino
queda convertido en sangre.

Hay cosas que no entendemos,
pues no alcanza la razón;
mas si las vemos con fe,
entraran al corazón.

Bajo símbolos diversos y
en diferentes figuras,
se esconden ciertas verdades
maravillosas, profundas.

Su sangre es nuestra bebida;
su carne, nuestro alimento;
pero en el pan o en el vino
Cristo esta todo completo

Quien lo come, no lo rompe,
no lo parte ni divide;
El es el todo y la parte;
vivo esta en quien lo recibe.

Cuando parten lo exterior,
solo parten lo que has visto;
no es una disminución
de la persona de Cristo.

Puede ser tan solo uno
el que se acerca al altar,
o pueden ser multitudes:
Cristo no se acabara.

Lo comen buenos y malos,
con provecho diferente;
no es lo mismo tener vida
que ser condenado a muerte.

A los malos les da muerte
y a los buenos les da vida.
¡Que efecto tan diferente
tiene la misma comida!

El pan que del cielo baja
es comida de viajeros.
Es un pan para los hijos.
¡No hay que tirarlo a los perros!

Isaac, el inocente,
es figura de este pan,
con el cordero de Pascua
y el misterioso mana.

Ten compasión de nosotros,
buen pastor, pan verdadero.
Apaciéntanos y cuídanos
y conducenos al cielo.

Si lo parten, no te apures
solo parten lo exterior;
en el mínimo fragmento
entero late el Señor.

Todo lo puedes y sabes,
pastor de ovejas, divino.
Concedenos en el cielo
gozar la herencia contigo. Amen.

ACLAMACIÓN (Jn 6, 51) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá para siempre. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 9, 11-17

En aquel tiempo, Jesús hablo del Reino de Dios a la multitud y curó a los enfermos.
Cuando caía la tarde, los doce apóstoles se acercaron a decirle: "Despide a la gente para que vayan a los pueblos y caseríos a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar solitario". El les contesto:

"Denles ustedes de comer". Pero ellos le replicaron: "No tenemos más que cinco panes y dos pescados; a no ser que vayamos nosotros mismos a comprar víveres para toda esta gente". Eran como cinco mil varones.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: "Hagan que se y sienten en grupos como de cincuenta". Así lo hicieron, y todos se sentaron. Después Jesús tomo en sus manos los cinco panes y los dos pescados, y levantando su mirada al cielo, pronuncio sobre ellos una oración de acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos para que ellos los distribuyeran entre la gente.
Comieron todos y se saciaron, y de lo que sobro se llenaron doce canastos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Durante su ministerio, Jesús realizó numerosas comidas con sus discípulos y con el pueblo en general. En ellas el signo evidente era el de un Reino que acogía a todos por igual.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, concede a tu Iglesia los dones de la unidad y de la paz, simbolizados en las ofrendas sacramentales que te presentamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO DE EUCARISTÍA I

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, verdadero y eterno sacerdote, al instituir el sacrificio perdurable, se ofreció a ti como victima salvadora, y nos mando que lo ofreciéramos como memorial suyo.
En efecto, cuando comemos su carne, inmolada por nosotros, quedamos fortalecidos; y cuando bebemos su sangre, derramada por nosotros, quedamos limpios de nuestros pecados.

Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 56)

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mi y yo en el, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concedenos, Señor, disfrutar eternamente del gozo de tu divinidad que ahora pregustamos, en la comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.



VIERNES 8

Santos: Medardo de Noyon, obispo, y Guillermo de Cork, obispo. Beata María del Divino Corazón, religiosa.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sb 11, 24. 25. 27)

Señor, tu tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tu, Señor, eres nuestro Dios.

ORACIÓN COLECTA

Escucha, Señor, nuestra oración y perdona nuestros pecados, para que recibamos, juntamente, tu perdón y tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de Tobias: 11, 5-17

Ana se sentaba todos los días y observaba el camino para ver si regresaba su hijo Tobias. Un día vio que se acercaba y le dijo a su esposo Tobit: "Ya viene tu hijo con el hombre que lo acompaño".
Rafael le dijo a Tobias antes de que llegaran a donde estaba el padre de este: "Estoy seguro de que sus ojos se abrirán. Úntale la hiel del pescado en los ojos y el medicamento le quitara las manchas blancas de los ojos. Entonces tu padre recobrara la vista y podrá ver la luz".
Ana se acerco y abrazo a su hijo, diciéndole: "¡Hijo mío, ya puedo morir, después de verte!". Y rompió a llorar. Tobit se levanto, y a tropezones llego hasta la puerta del patio. Entonces Tobias corrió a su encuentro, con la hiel del pescado en la mano, le soplo en los ojos, lo sostuvo y le dijo: "¡Padre mío, ten animo!". Entonces le unto el medicamento y con sus dos manos le desprendió las manchas blancas que tenía en los lagrimales. Tobit, al ver a su hijo, lo abrazo entre lagrimas y le dijo: "¡Hijo mío, luz de mis ojos: ya puedo verte!". Y añadió: "¡Bendito sea Dios y bendito sea su excelso nombre; benditos sean todos sus ángeles para siempre, porque El me castigo, pero ahora ya puedo ver a mi hijo Tobias!".
Tobit y Ana, su esposa, entraron en la casa, llenos de alegría y alabando a Dios a voz en cuello por todo lo que les había sucedido. Entonces Tobias le contó a su padre que el Señor Dios lo había conducido por el mejor camino; que había traído el dinero; que había tornado como esposa a Sara, hija de Ragüel, y que ella estaba ya cerca de las puertas de Ninive. Tobit y Ana, llenos de alegría, salieron al encuentro de su nuera, a las puertas de Ninive. Los ninivitas, al ver que Tobit venia caminando con pasos seguros, sin que nadie lo llevara de la mano, se quedaron admirados. Tobit alababa y bendecía a Dios con grandes voces delante de todos elfos, porque Dios se había compadecido de el y le había devuelto la vista.
Tobit se acerco a Sara, la esposa de su hijo Tobias, y la bendijo con estas palabras: "¡Bienvenida seas, hija mía! ¡Bendito sea tu Dios, que te ha traído a nosotros! ¡Bendito sea tu padre, bendito sea mi hijo Tobias y bendita seas tu, hija! ¡Bienvenida seas a tu casa! Que goces de alegría y bienestar. Entra, hija mía".
Y aquel fue un día de fiesta para todos los judíos que habitaban en Ninive. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El relate llega a una feliz culminación, Tobit alcanza el alivio, su hijo consigue casarse con una mujer ejemplar. Estas narraciones edificantes invitan a perseverar en la fidelidad al Señor.
Del salmo 145 R/. Alaba, alma mía, al Señor.
Alaba, alma mía, al Señor; alabare al Señor toda mi vida; cantare y tocare para mi Dios, mientras yo exista. R/.

El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; El proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.
A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo. Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh, Sión, reina por siglos. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amara y haremos en El nuestra morada, dice el Señor. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 12,35-37

Un día, mientras enseñaba en el templo, Jesús pregunto: "¿Como pueden decir los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David, inspirado por el Espíritu Santo, ha declarado: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mí derecha y yo haré de tus enemigos el estrado donde pongas los pies. Si el mismo David lo llama 'Señor', ¿como puede ser hijo suyo?". La multitud que lo rodeaba, que era mucha, lo escuchaba con agrado. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

En esta polémica Jesús manifiesta que ni los títulos ni las expectativas mesiánicas existentes en Israel, consiguen descifrar el misterio profundo de su persona.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza, para que perdones nuestros pecados y dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 15, 10)

Por un solo pecador que se convierta, dice el Señor, habrá gran alegría entre los ángeles del cielo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por nuestra participación en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos has perdonado. Señor, nuestros pecados, concedenos tu gracia para evitarlos de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 


SÁBADO 9

Santos: Efrén de Siria, doctor de la Iglesia, y Prime y Feliciano de Roma, mártires. Beata Ana María Taigi, madre de familia.

MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)

Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios nuestro, que nos has dado en la Virgen María el modelo de quien escucha tu Palabra y la pone en practica; abre nuestro corazón al gozo de la escucha, y por medio de tu Espíritu haz que seamos lugar santo en el que tu Palabra de salvación se cumpla hoy. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de Tobias: 12,5-720

Cuando terminaron los festejos de la boda de Tobias y Sara, Tobit llamo a su hijo Tobias y le dijo: "Tenemos que pagarle lo debido al hombre que te ha acompañado y darle una buena recompensa". Tobias llamo a Rafael y le dijo: "Recibe como recompensa la mitad de todo lo que hemos traído y vete en paz".
Entonces Rafael se llevo a los dos aparte y les dijo: "Bendigan a Dios y glorifíquenlo delante de todos los vivientes por los beneficios que les ha hecho y canten himnos de alabanza a su nombre. Proclamen dignamente las obras del Señor y no sean negligentes en reconocerlas. Es bueno guardar el secreto del rey, pero es todavía mejor proclamar y celebrar las obras del Señor. Hagan el bien, y el mal no los alcanzara. Es buena la oración con el ayuno, y la limosna con la justicia. Es mejor tener poco viviendo con rectitud, que tener mucho haciendo el mal. Es mejor dar limosnas que acumular tesoros. La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado. Quienes dan limosna tendrán larga vida; los pecadores y los malvados son enemigos de si mismos.
Voy a decides toda la verdad, sin ocultarles nada. Les acabo de decir que es bueno guardar el secreto del rey y que es mejor todavía proclamar y celebrar las obras del Señor. Sepan, pues, que cuando ustedes dos, Tobias y Sara, oraban, yo ofrecía sus oraciones al Señor de la gloria, como un memorial; y lo mismo hacia, cuando tu, Tobit, enterrabas a los muertos. Y cuando te levantaste sin dudar y dejaste tu comida y fuiste a sepultar a aquel muerto, precisamente entonces yo fui enviado para ponerte a prueba. Dios me envió de nuevo a curarte a ti y a Sara, tu nuera. Yo soy Rafael, uno de los siete santos ángeles que estamos presentes ante el Señor de la gloria.
Así pues, den gracias al Señor en la tierra y alaben a Dios. Por mi parte, yo vuelvo junto a aquel que me ha enviado. Ustedes escriban todas las cosas que les han sucedido". Y desapareció. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El mensaje que comunica el mensajero celestial es tradicional. La manera mas adecuada de mostrar agradecimiento a Dios es pregonando gustosamente sus grandezas.
Tobias 13 R/. Bendito sea Dios, que vive por los siglos.
Bendito sea Dios, que vive por los siglos: El castiga y tiene compasión, hunde hasta el abismo y saca de El y no hay quien escape de su mano. R/.
Si se convierten a El con todo el corazón y toda el alma y proceden rectamente en su presencia, volverán a gozar de su mirada y nunca más les volverá la espalda. R/.

Miren lo que ha hecho por nosotros, denle gracias de todo corazón y bendigan al rey eterno con sus obras. R/.
Yo le doy gracias en mi país de destierro, pues anuncio su grandeza a un pueblo pecador. Conviértanse, pecadores, obren rectamente en su presencia y esperen que tenga compasión de ustedes. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 3) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 12, 38-44

En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la multitud y le decía: "¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplios ropajes y recibir reverencias en las calles; buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; se echan sobre los bienes de las viudas haciendo ostentación de largos rezos. Estos recibirán un castigo muy riguroso".
En una ocasión Jesús estaba sentado frente a las alcancías del templo, mirando como la gente echaba allí sus monedas. Muchos ricos daban en abundancia. En esto, se acerco una viuda pobre y echo dos moneditas de muy poco valor. Llamando entonces a sus discípulos, Jesús les dijo: "Yo les aseguro que esa pobre viuda ha echado en la alcancía mas que todos. Porque los demás han echado de lo que les sobraba; pero esta, en su pobreza ha echado todo lo que tenía para vivir". Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los pobres que creen en Dios saben compartir y ser solidarios. Ellos han hecho, como esta viuda, la experiencia del abandono y la confianza totales, pues saben que su vida esta en manos de Dios.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabo la integridad de la Madre, sino que la consagro, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de la Santísima Virgen María

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)

Dichosa la Virgen María, que llevo en su seno al Hijo del eterno Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la Santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

DOMINGO 10

X DOMINGO ORDINARIO

Santos: San Getulio de Roma y compañeros, mártires. Beato Juan Dominici, cardenal.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 26, 1-2)

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quien temeré? El Señor es la defensa de mi vida, quien me hará temblar? Cuando me asaltan mis enemigos, tropiezan y caen.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, de quien todo bien precede, inspíranos propósitos de justicia y santidad y concedenos tu ayuda para poder cumplirlos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del primer libro de los Reyes: 17, 17-24

En aquellos días, cayo enfermo el hijo de la dueña de la casa en la que se hospedaba Elías. La enfermedad fue tan grave, que el niño murió. Entonces la mujer le dijo a Elías: "¿Que te he hecho yo, hombre de Dios? ¿Has venido a mi casa para que recuerde yo mis pecados y se muera mi hijo?".
Elías le respondió: "Dame acá a tu hijo". Lo tomo del regazo de la madre, lo subió a la habitación donde el dormía y lo acostó sobre el lecho. Luego clamo al Señor: "Señor y Dios mío, ¿es posible que también con esta viuda que me hospeda te hayas irritado, haciendo morir a su hijo?".
Luego se tendió tres veces sobre el niño y suplico al Señor, diciendo: "Devuelvele la vida a este niño". El Señor escucho la suplica de Elías y el niño volvió a la vida.
Elías tomo al niño, lo llevo abajo y se lo entrego a su madre, diciendo: "Mira, tu hijo esta vivo". Entonces la mujer dijo a Elías: "Ahora se que eres un hombre de Dios y que tus palabras vienen del Señor". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El profeta Elías acompaña a su pueblo en un periodo de crisis social y religiosa. Sus milagros y curaciones nos muestran que la fe es un consuelo eficaz que cambia la vida del creyente.
Del salmo 29 R/. Te alabare, Señor, eternamente.
Te alabare, Señor, pues no dejaste que se rieran de mí mis enemigos. Tú, Señor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste. R/.

Alaben al Señor los que lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; y en la mañana, el jubilo. R/.
Escúchame, Señor, y compadécete; Señor, ven en mi ayuda. Convertiste mi duelo en alegría, te alabare por eso eternamente. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 1,11-19

Hermanos: Les hago saber que el Evangelio que he predicado, no proviene de los hombres, pues no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.
Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla; deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.
Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me traslade a Arabia y después regrese a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

San Pablo conoce cual es el origen de su misión apostólica. El evangelio que anuncia no es una lección humana. El Padre se revelo a Pablo en su Hijo y le confió la evangelización de las naciones.

ACLAMACIÓN (Lc 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 7,11-17

En aquel tiempo, se dirigía Jesús a una población llamada Naím, acompañado de sus discípulos y de mucha gente. Al llegar a la entrada de la población, se encontró con que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de una viuda, a la que acompañaba una gran muchedumbre.
Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: "No llores". Acercándose al ataúd, lo toco, y los que lo llevaban se detuvieron. Entonces dijo Jesús: "Joven, yo te lo mando: Levántate". Inmediatamente el que había muerto se levanto y comenzó a hablar. Jesús se lo entrego a su madre.
Al ver esto, todos se llenaron de temor y comenzaron a glorificar a Dios, diciendo: "Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo". La noticia de este hecho se divulgo por toda Judea y por las regiones circunvecinas. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

El relato de la viuda de Naím nos recuerda una certeza profunda. Dios es compasivo y sensible al dolor de sus hijos. Jesús conoce el desamparo de esta mujer y le devuelve a su único apoyo.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad, estos dones que te presentamos humildemente, para que sean gratos a tus ojos y nos hagan crecer en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio dominical

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 1 7, 3)

Señor, tu eres mi amor, mi fuerza y mi refugio, mi liberación y mi ayuda. Tú eres mi Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la fuerza redentora de esta Eucaristía nos proteja, Señor, de nuestras malas inclinaciones y nos guíe siempre por el camino de tus mandamientos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- El número de mujeres que conocen el desamparo, la viudez y una serie de afrentas continúa incrementándose: las que han perdido a sus hijos por la guerra, la emigración, la violencia urbana y otros males sociales están por doquier. El egoísmo del hombre sigue produciendo muerte y luto en muchas familias. Los miles de ejecutados el año pasado en nuestro país, los miles de soldados y civiles muertos por las guerras se nos han convertido en rutina. Los cristianos hemos de reflexionar y preguntarnos si estamos siendo instrumentos de paz, consuelo y perdón en el lugar donde vivimos. ¡Somos mensajeros de una buena nueva! Conviene recordarlo.


 

LUNES 11

Santos: Bernabé, apóstol; María Rosa Molas, fundadora, y Máximo de Nápoles, obispo.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Hch 11, 24)

Bienaventurado san Bernabé, que fue digno de ser contado entre los Apóstoles, pues era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe.

ORACIÓN COLECTA

Señor, tu que llenaste de fe y de amor al apóstol san Bernabé y lo destinaste a predicar la salvación a los paganos, ayúdanos, por su intercesión, a dar a conocer a todos tu Evangelio por medio de nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de los Hechos de los Apostates: 11, 21-26; 13, 1-3

En aquellos días, fueron muchos los que se convirtieron y abrazaron la fe. Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé fue enviado a Antioquia. Llego Bernabé, y viendo la acción de la gracia de Dios, se alegro mucho; y como era hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe, exhorto a todos a que, firmes en su propósito, permanecieran fieles al Señor. Así se gano para el Señor una gran muchedumbre.
Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando lo encontró, lo llevo consigo a Antioquia. Ambos vivieron durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a mucha gente. Allí, en Antioquia, fue donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de "cristianos".
Había en la comunidad cristiana de Antioquia algunos profetas y maestros, como Bernabé, Simón (apodado el "Negro"), Lucio el de Cirene, Manahén (que se crió junto con el tetrarca Herodes) y Saulo.
Un día estaban ellos ayunando y dando culto al Señor, y el Espíritu Santo les dijo: "Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la misión que les tengo destinada". Todos volvieron a ayunar y a orar; después les impusieron las manos y los despidieron. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Los discípulos de Jesús viven un apego personal y libre con Jesucristo. Esa unión los mostraba como seguidores fieles de Cristo. De ahí el nombre de cristianos.

Del salmo 97 R/. El Señor ha revelado a las naciones su justicia.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos al son de los clarines al Señor, nuestro rey. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 12) R/. Aleluya, aleluya.
Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5, 1-12

En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles y les dijo:
"Dichosos los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufridos, porque heredaran la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamara hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía.
Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos, puesto que de la misma manera persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

El mensaje de las bienaventuranzas sigue vigente por ser un anuncio desafiante que pone a prueba la calidad de nuestra confianza en Dios. Solo los humildes se arriesgan a vivirlas.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte encienda, Señor, en nosotros el amor que impulse a san Bernabé, Apóstol, a difundir la luz del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los apostates I o II

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 15)

Ya no los llamare siervos, dice el Señor, porque el siervo no conoce lo que hace su Señor. Los llamare amigos, porque les he dado a conocer todo lo que he oído a mi Padre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te suplicamos, Señor, por intercesión de san Bernabé, que esta Eucaristía, en la que hemos recibido a Cristo sacramentalmente, nos haga merecedores de contemplarlo eternamente en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MARTES 12

Santos: Nabor y Nazario de Milán, mártires; Leon III, papa, y Juan de Sahagún, presbítero.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 24,16.18)

Tengo los ojos puestos en el Señor, porque El me libra de todo peligro. Mírame, Dios mío, y ten piedad de mi, que estoy solo y afligido.

ORACIÓN COLECTA

Nos acogemos, Señor, a tu providencia, que nunca se equivoca, y te pedimos humildemente que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquello que pueda contribuir a nuestro bien. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 18-22

Hermanos: Dios es testigo de que la palabra que les dirigimos a ustedes no fue primero "si" y luego "no". Cristo Jesús, el Hijo de Dios, a quien Silvano, Timoteo y yo les hemos anunciado, no fue primero "si" y luego "no". Todo Él es un '"si". En El, todas las promesas han pasado a ser realidad. Por El podemos responder "Amen" a Dios, quien a todos nosotros nos ha dado fortaleza en Cristo y nos ha consagrado. Nos ha marcado con su sello y ha puesto el Espíritu Santo en nuestro corazón, como garantía de lo que vamos a recibir. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Cristo vivió su vida con determinación. Entrego por entero su existencia al Padre, ofreciendo un si rotundo y definitivo. ¡Que esa decisión nos aliente a vivir una entrega sin medida!
Del salmo 118 R/. Míranos, Señor, benignamente.
Tus preceptos, Señor, son admirables, por eso yo los sigo. La explicación de tu palabra da luz y entendimiento a los humildes. R/.
Hondamente suspiro, Señor, por guardar tus mandamientos. Vuélvete a mi, Señor, y compadécete de mí, como sueles hacer con tus amigos. R/.
Haz que sigan mis pasos tus caminos y que no me domine la malicia. Mira benignamente a tu siervo y enséñame a cumplir tus mandamientos. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Que brille la luz de ustedes ante los hombres, dice el Señor, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que esta en los cielos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5, 13-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con que se le devolverá el sabor? Ya no sirve para nada y se tira a la calle para que la pise la gente.
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad construida en lo alto de un monte; y cuando se enciende una vela, no se esconde debajo de una olla, sino que se pone sobre un candelero, para que alumbre a todos los de la casa.
Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que esta en los cielos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

La Iglesia tiene una misión: ser Sacramento creíble y tangible de Dios para el mundo. Cuando la Iglesia se vuelca a servir a la humanidad cumple su razón de ser.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Confiados en tu misericordia, Señor, venimos a tu altar con nuestros dones a fin de que te dignes purificarnos por este memorial que estamos celebrando. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 16, 6)

Yo te invoco, porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Padre santo, tu que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, guíanos por medio de tu Espíritu a fin de que, no solo con palabras, sino con toda nuestra vida podamos demostrarte nuestro amor y así merezcamos entrar al Reino de los cielos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

MIÉRCOLES 13

Santos: Antonio de Padua, doctor de la Iglesia; Eulogio de Alejandría, obispo, y Ramberto de Lyon, mártir.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)

El Espíritu del Señor esta sobre mi, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que en san Antonio de Padua otorgaste a tu Iglesia un predicador insigne y un protector de los pobres y de los necesitados, concedenos, por su intercesión, que vivamos de verdad conforme al Evangelio y experimentemos siempre tu protección y ayuda. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 4-11

Hermanos: Cristo es quien me da esta seguridad ante Dios. No es que yo quiera atribuirme algo como propio, sino que mi capacidad viene de Dios, el cual me ha hecho servidor competente de una nueva alianza, basada no en la letra, sino en el Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.
Ahora bien, si aquel régimen de muerte, el de la ley grabada en tablas de piedra, se promulgo tan gloriosamente, que los israelitas no podían fijar la vista en el rostro de Moisés por su resplandor, aunque pasajero, ¿cuanto mas glorioso no será el régimen del Espíritu?
Efectivamente, si el régimen de la condenación fue glorioso, con mucho mayor razón lo será el régimen de la salvación. Más aun, aquel esplendor ha sido eclipsado ya por esta gloria incomparable. Y si aquello que era pasajero, fue glorioso, ¿cuanto mas glorioso no será lo permanente? Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.
Dios inaugura un nuevo camino. Los que creemos en Jesús resucitado somos alcanzados por una presencia transformadora. El Espíritu de Dios nos hace amar lo que Dios ama.
Del salmo 98 R/. Santo es el Señor, nuestro Dios.
Alaben al Señor, a nuestro Dios, y póstrense a sus pies, pues el Señor es santo. R/.
Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes, y Samuel, entre aquellos que lo honraban, clamaron al Señor y El los oyó. R/.
Desde la columna de nubes les hablaba y ellos oyeron sus preceptos y la ley que les dio. R/.
Señor, Dios nuestro, tu los escuchaste, Dios de perdón fuiste para ellos, aunque siempre castigabas sus faltas. R/.
Alaben al Señor, a nuestro Dios, póstrense ante su monte santo, pues santo es nuestro Dios. R/.
Salmo 24, 5 R/. Aleluya, aleluya.
Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con la verdad de tu doctrina. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5, 17-19

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabaran el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.
Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Los mandatos básicos que Moisés entrego a Israel producen justicia y respeto entre personas y sociedades. Jesús los reinterpreta devolviéndoles su valor y sentido originales.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que estos dones, Señor, que te presentamos en honor de tus santos y que van a dar testimonio de tu poder y de tu gloria, nos alcancen de ti la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que el sacramento que hemos recibido nos encamine al cielo que ya mereció obtener san Antonio de Padua sirviéndote con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

JUEVES 14

Santos: Eliseo, profeta; Anastasio, Félix y Digna de Córdoba, mártires. Beato Gerardo de Claraval, monje.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)

El Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre obtener, por la participación en este memorial, los frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3,15-4, 1. 3-6

Hermanos: Hasta el día de hoy, siempre que se leen los libros de Moisés, un velo esta puesto sobre el corazón de los israelitas. Pero cuando se conviertan al Señor, se les quitara el velo. Porque el Señor es Espíritu y donde esta el Espíritu del Señor, ahí hay libertad. En cambio, nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos la gloria del Señor como un espejo, nos vamos transformando en su imagen, cada vez más gloriosa, conforme a la acción del Espíritu del Señor.
Por esto, encargados, por misericordia de Dios, del ministerio de la predicación, no desfallecemos. Y si nuestro Evangelio permanece velado, eso es solamente para los que se pierden, pues por su incredulidad, el dios de este mundo les ha cegado el entendimiento, para que no vean el resplandor glorioso del Evangelio de Cristo, que es imagen de Dios.
Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo, el Señor, y nos presentamos como servidores de ustedes, por Jesús. Pues el mismo Dios que dijo: Brille la luz en medio de las tinieblas, es el que ha hecho brillar su luz en nuestros corazones, para dar a conocer el resplandor de la gloria de Dios, que se manifiesta en el rostro de Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Los misioneros cristianos no tienen por que ser protagónicos, tampoco deben alentar el culto a su persona. Pablo vive para el Señor y predica por entero el mensaje de Jesús.
Del salmo 84 R/. La gloria del Señor habitara en la tierra.
Escuchare las palabras del Señor, palabras de paz para su pueblo santo. Esta ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitara en la tierra. R/.
La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron, la fidelidad broto en la tierra y la justicia vino del cielo. R/.
Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e ira siguiendo sus pisadas. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 13, 34) R/. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5, 20-26

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entraran ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No mataras y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.
Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con el por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el ultimo centavo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Las disputas y divisiones siguen lastimando la comunión eclesial. Cuando surgen dichos conflictos debemos recordar nuestra misión al servicio de la reconciliación.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concedenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11, 24-25)

Este es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo beban, háganlo en memoria mía, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tu que nos has concedido el gozo de participar en esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, haz que, unidos siempre a El, vivamos como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

VIERNES 15

El Sagrado Corazón de Jesús

Santos: Vito, Modesto y Crescencio de Nápoles, mártires, y Germana Cousin, laica.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11. 19)

Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles y reanimarlos en tiempo de hambre.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Al celebrarse hoy la solemnidad del Corazón de Jesús, en la que recordamos el inmenso amor de tu Hijo hacia nosotros, te suplicamos, Padre todopoderoso, que nos concedas alcanzar de esa fuente inagotable la abundancia de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libra del profeta Ezequiel: 34, 11-16

Esto dice el Señor Dios: "Yo mismo iré a buscar a mis ovejas y velare por ellas. Así como un pastor vela por su rebano cuando las ovejas se encuentran dispersas, así velare yo por mis ovejas e iré por ellas a todos los lugares por donde se dispersaron un día de niebla y de oscuridad.
Las sacare de en medio de los pueblos, las congregare de entre las naciones, las traeré a su tierra y las apacentare por los montes de Israel, por las cañadas y por los poblados del país. Las apacentare en pastizales escogidos, y en lo alto de los montes de Israel tendrán su aprisco; allí reposaran en buenos prados, y en pastes suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel.
Yo mismo apacentare a mis ovejas; yo mismo las haré reposar, dice el Señor Dios.

Buscaré a la oveja perdida y haré volver a la descarriada; curaré a la herida, robusteceré a la débil, y a la que esta gorda y fuerte, la cuidaré. Yo las apacentaré en la justicia". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Dios se presenta en este oráculo como el pastor modelo. Como tal se desvive por atender a las ovejas débiles y desvalidas. Es un pastor que arbitra entre débiles y poderosos.
Del salmo 22 R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tu estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.
Tu mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañaran todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin termino. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 5-11

Hermanos: Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que El mismo nos ha dado.
En efecto, cuando todavía no teníamos fuerzas para salir del pecado, Cristo murió por los pecadores en el tiempo señalado. Difícilmente habrá alguien que quiera morir por un justo, aunque puede haber alguno que este dispuesto a morir por una persona sumamente buena. Y la prueba de que Dios nos ama esta en que Cristo murió por nosotros, cuando aun éramos pecadores.
Con mayor razón, ahora que ya hemos sido justificados por su sangre, seremos salvados por El del castigo final. Porque, si cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con El por la muerte de su Hijo, con mucho más razón, estando ya reconciliados, recibiremos la salvación participando de la vida de su Hijo. Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El cristiano experimenta de manera personal el amor de Dios. Quien ha vivido la perdida de un hijo, entiende la grandeza del amor de Dios que nos salva, entregándonos a su propio Hijo.

ACLAMACIÓN (Jn 10, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor, yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 15, 3-7

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y a los escribas esta parábola: "¿Quien de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría, y al llegar a su casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice: 'Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido'.
Yo les aseguro que también en el cielo habrá mas alegría por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentirse". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


Dios ama personalmente a cada uno de sus hijos. Quien se ha alejado de la casa del Padre, sigue estando en el corazón de Dios. Por eso sale presuroso a buscar al hijo extraviado.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Ten en cuenta, Señor, el inefable amor del corazón de tu Hijo, para que este don que te ofrecemos, sea agradable a tus ojos y sirva como expiación de nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, con inmenso amor, se entrego por nosotros en la cruz e hizo salir sangre y agua de su costado herido, de donde habrían de brotar los sacramentos de la Iglesia, para que todos, atraídos hacia el corazón abierto del Salvador, pudieran beber siempre, con gozo, de la fuente de la salvación.
Por eso, con los Ángeles y con todos los santos te alabamos, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37-38)

Dice el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mi, brotaran ríos de agua viva.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que este sacramento de caridad nos haga arder en un santo amor que, atrayéndonos siempre hacia tu Hijo, nos enseñe a reconocerlo en cada uno de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


 

SÁBADO 16

El Corazón Inmaculado de María.

Santos: Ciriaco y Julita de Turquía, mártires; Juan Francisco Regis, presbítero.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 12, 6)

Mi corazón se llena de alegría por el Salvador y entona al Señor un himno de acción de gracias por los bienes que me ha concedido.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que formaste en el corazón de la santísima Virgen María una digna morada al Espíritu Santo, ayúdanos, por su maternal intercesión, para que seamos cada vez menos indignos de que habites en nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la segunda carta del apóstol son Pablo a los corintios: 5, 14-21

Hermanos: El amor de Cristo nos apremia, al pensar que si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos para que los que viven ya no vivan para si mismos, sino para aquel que murió y resucito por ellos.
Por eso nosotros ya no juzgamos a nadie con criterios humanos. Si alguna vez hemos juzgado a Cristo con tales criterios, ahora ya no lo hacemos. El que vive según Cristo es una creatura nueva; para el todo lo viejo ha pasado; ya todo es nuevo.
Todo esto proviene de Dios, que nos reconcilio consigo por medio de Cristo y que nos confirió el ministerio de la reconciliación. Porque, efectivamente, en Cristo, Dios reconcilio al mundo consigo y renuncio a tomar en cuenta los pecados de los hombres, y a nosotros nos confió el mensaje de la reconciliación. Por eso, nosotros somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es Dios mismo el que los exhorta a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios.
Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo "pecado" por nosotros, para que, unidos a El, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

La experiencia fundamental del bautismo nos hace hijos de Dios. Un bautizado vive en plenitud su fe y por tanto es un hombre nuevo, reconciliado con el Padre.
Del salmo 102 R/. El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.
El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; El rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura. R/.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. El Señor no estará siempre enojado, ni durara para siempre su rencor. R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Lc 2, 19) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa la Virgen María, que guardaba la palabra de Dios y la meditaba en su corazón. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 2, 41-51

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados aquellos días, se volvieron; pero el niño Jesús se quedo en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran.

Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.
Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su madre le dijo: "Hijo mío, ¿por que te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te hemos estado buscando, llenos de angustia". El les respondió: "¿Por que me andaban buscando? ¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de mi Padre?". Ellos no entendieron la respuesta que les dio. Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad. Su madre conservaba en su corazón todas aquellas cosas. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Jesús se entrega por completo a la misión que el Padre le ha confiado. Por esa razón se desentiende aparentemente de los deberes que lo vinculan con su familia humana.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que el sacrificio que vamos a ofrecerte en esta festividad de la Virgen María, sea agradable a tus ojos y nos alcance tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de la Santísima Virgen María

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 2, 19)

María conservaba todas aquellas palabras y las meditaba en su corazón.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nos has hecho participes del memorial de nuestra redención, concedenos, por intercesión de María, la Madre de tu Hijo, participar mas profundamente de tu vida y alegrarnos con la abundancia de tus bendiciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 

 

DOMINGO 17

XI DOMINGO ORDINARIO

Santos: Ismael, patriarca, y Emilia de Vialar. fundadora.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 26, 7. 9)

Escucha, Señor, mi voz y mis clamores y ven en mi ayuda; no me rechaces, ni me abandones, Dios, Salvador mío.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, fuerza de todos los que en ti confían, ayúdanos con tu gracia, sin la cual nada puede nuestra humana debilidad, para que podamos serte fieles en la observancia de tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del segundo libro de Samuel: 12, 7-10.13

En aquellos días, dijo el profeta Natan al rey David: "Así dice el Dios de Israel: 'Yo te consagre rey de Israel y te libre de las manos de Saúl, te confié la casa de tu Señor y puse sus mujeres en tus brazos; te di poder sobre Juda e Israel, y si todo esto te parece poco, estoy dispuesto a darte todavía mas.

¿Por que, pues, has despreciado el mandato del Señor, haciendo lo que es malo a sus ojos? Mataste a Urías, el hitita, y tomaste a su esposa por mujer. A el lo hiciste morir por la espada de los amonitas. Pues bien, la muerte por espada no se apartara nunca de tu casa, pues me has despreciado, al apoderarte de la esposa de Urías, el hitita, y hacerla tu mujer'".
David le dijo a Natan: "¡He pecado contra el Señor!". Natan le respondió: "El Señor te perdona tu pecado. No morirás". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.