JUEVES 1
Santos: José, obrero, y Segismundo de Borgoña rey. Beato Clemente Septyckyj, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 127, 1-2)
Dichoso el que teme al Señor y cumple su voluntad. Él gozará el fruto de su trabajo, tendrá prosperidad y alegría. Aleluya
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, creador del universo, que has querido que el hombre colabore con su trabajo al perfeccionamiento de tu obra y al bien de sus hermanos, por intercesión de san José y a ejemplo suyo, concédenos comprender y realizar la misión que nos has encomendado aquí, a cada uno. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18,1-8
En aquellos días, Pablo
salió de Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un judío, llamado Aquila,
natural del Ponto, que acababa de llegar de Italia con su mujer, Priscila, en
acatamiento a las órdenes de Claudio, que expulsó de Roma a todos los judíos.
Pablo se acercó a ellos, y como eran del mismo oficio, se quedó a vivir y a
trabajar con ellos. Su oficio era fabricar tiendas de campaña. Cada sábado Pablo
discutía en la sinagoga y trataba de convencer a judíos y griegos.
Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó por completo a la
predicación y afirmó delante de los judíos que Jesús era el Mesías. Como éstos
lo contradecían y lo insultaban, se rasgó las vestiduras y dijo: "Que la sangre
de ustedes caiga sobre su propia cabeza: yo soy inocente. De ahora en adelante,
iré a hablar a los paganos". .
Salió de allí y entró en la casa de Tito Justo, que adoraba a Dios, y cuya casa
estaba al lado de la sinagoga.
Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda su familia.
Asimismo, al oír a Pablo, muchos de los corintios creyeron y recibieron el
bautismo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo no logra persuadir a los judíos de Corinto para que reconozcan la mesíanidad de Jesús. Sin lamentarse de su fracaso, reorienta sus energías a buscar que los habitantes de origen griego se conviertan.
Del salmo 97 R/. El Señor
nos ha demostrado su amor y su lealtad. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su
santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia.
Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los
pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 14, 18) R/. Aleluya, aleluya.
No los dejaré desamparados, dice el Señor; me voy, pero volveré a
ustedes y entonces se alegrará su corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 16-20
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Dentro de poco tiempo ya no me verán; y dentro de otro
poco me volverán a ver". Algunos de sus discípulos se preguntaban unos a otros:
"¿Qué querrá decir con eso de que: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán, y
dentro de otro poco me volverán a ver', y con eso de que: 'Me voy al Padre'?". Y
se decían: "¿Qué significa ese 'un poco'? No entendemos lo que quiere decir".
Jesús comprendió que querían preguntarle algo y les dijo: "Están confundidos
porque les he dicho: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán y dentro de otro poco
me volverán a ver'. Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán,
mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se
transformará en alegría". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios de toda bondad, acepta los dones que te presentamos en esta fiesta de san José Obrero, y haz que esta Eucaristía sea para nosotros fuente de vida cristiana y salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de san José: en la conmemoración
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 17)
Todo lo que hagan de palabra o de obra, háganlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el amor que nos has manifestado al hacernos partícipes de esta Eucaristía, sea para nosotros, Señor, el estímulo para cumplir con nuestras obligaciones diarias y la razón profunda de nuestra paz interior. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 2
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 36, 30-31)
La boca del justo dice palabras sensatas y su lengua expresa lo recto, porque lleva grabada en el corazón la ley de su Dios. Aleluya
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que en el santo obispo Atanasio otorgaste a la Iglesia un insigne defensor de la divinidad de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, crecer cada día más en tu conocimiento y en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 9-18
En aquellos días, Pablo
tuvo una visión nocturna en Corinto, en la que le dijo el Señor: "No tengas
miedo. Habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá la mano sobre
ti para perjudicarte. Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo". Por eso
Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles la palabra de Dios.
Pero cuando Galión era procónsul de Acaya, los judíos, de común acuerdo, se
abalanzaron contra Pablo y lo llevaron hasta el tribunal, donde dijeron: "Este
hombre trata de convencer a la gente de que den a Dios un culto contrario a la
ley". Iba Pablo a tomar la palabra para responder, cuando Galión dijo a los
judíos: "Si se tratara de un crimen o de un delito grave, yo los escucharía,
como es razón; pero si la disputa es acerca de palabras o de nombres o de su
ley, arréglense ustedes". Y los echó del tribunal. Entonces se apoderaron de
Sóstenes, jefe de la sinagoga, y lo golpearon delante del tribunal, sin que
Galión se preocupara en lo más mínimo.
Pablo se quedó en Corinto todavía algún tiempo. Después se despidió de los
hermanos y se embarcó para Siria, con Priscila y Aquila. En Céncreas se rapó la
cabeza para cumplir una promesa que había hecho. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
La predicación misionera prosperó en Corinto, a tal grado que numerosas personas se abrieron al evangelio. Cuando la comunidad vigorizó su fe, Pablo retornó su ruta misionera.
Del salmo 46. R/. Dios es
el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el
Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Fue Él quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos, al
elegirnos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono.
Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Lc 24, 426) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así en su
gloria. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 20-23
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán,
mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se
transformará en alegría.
Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero
una vez que ha dado a luz, ya no recuerda de su angustia, por la alegría de
haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero
yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría.
Aquel día no me preguntarán nada”. Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
La partida de Jesús desalentará a los discípulos. Sin embargo, tendrán que aprender a percibir la nueva forma de la presencia de Dios que el Espíritu activará en medio de la comunidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte en la festividad de san Atanasio, nos ayude, Señor, a vivir conforme a la fe que él profesó y a obtener así la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 12, 42)
Éste es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia, para darles la ración de trigo a su tiempo. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que tu Hijo, Jesucristo, en cuya divinidad creemos firmemente con san Atanasio, nos comunique, Señor, tu propia vida por medio de este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SÁBADO 3
La Santa Cruz
Santos: Maura de Egipto, mártir, y Teodosio de Pecersk, abad.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ga 6, 14)
Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados. Aleluya.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la Cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 6-11
Cristo Jesús, siendo Dios,
no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina,
sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo tomando la condición de
siervo, y se hizo semejante a los hombres.
Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso
la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está
sobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús, todos doblen la rodilla en el
cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente que
Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Jesús asume la condición humana con todas sus consecuencias; para ello, se encarna en la cultura de su tiempo y acoge el proyecto de humilde servicio que su Padre le encomienda.
Del salmo 77 R/. No
olvidemos las hazañas del Señor. Aleluya.
Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; presten oído a las palabras de mi boca.
Abriré mi boca y les hablaré en parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde
la creación del mundo. R/.
Cuando Dios los hacía morir, lo buscaban y madrugaban para volverse hacia Él. Se
acordaban de que Dios era su auxilio; el Dios altísimo, su redentor. R/.
Lo adulaban con su boca, le mentían con su lengua; su corazón no era sincero con
Él ni eran fieles a su alianza. R/.
Pero Él sentía lástima de ellos, les perdonaba su culpa y no los destruía.
Muchas veces dominó su ira y apagó el furor de su cólera. R/.
ACLAMACIÓN R/.
Aleluya, aleluya.
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con tu santa cruz
redimiste al mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 3,13-17
En aquel tiempo, Jesús
dijo a Nicodemo: "Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del
cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto,
así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él
tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el
que crea en El no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su
Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por Él".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús es la señal levantada en lo alto. Quienes tenemos el privilegio de haberlo encontrado, estamos persuadidos de que su presencia nos abre el camino a la vida plena.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la Cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has puesto la salvación del género humano en el árbol de la Cruz, para
que, de donde tuvo origen la muerte, de allí surgiera la vida; y el que en un
árbol venció, fuera en un árbol vencido, por Cristo, Señor nuestro.
Por Él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu
gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociamos a sus voces cantando
humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)
Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor nuestro Jesucristo, tú, que nos has redimido por medio de tu Cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
DOMINGO 4
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
Santos: Felipe y Santiago, apóstoles, y Ceferino Jiménez, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 11)
Hombres de Galilea, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo Jesús, que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto marcharse. Aleluya.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Llena, Señor, nuestro corazón de gratitud y de alegría por la gloriosa ascensión de tu Hijo, ya que su triunfo es también nuestra victoria, pues a donde llegó Él, nuestra cabeza, tenemos la esperanza cierta de llegar nosotros, que somos su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1-11
En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios. Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: ''No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo". Los ahí reunidos le preguntaban: "Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?". Jesús les contestó: "A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra". Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Galileos, ¿que hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los discípulos siguen añorando el restablecimiento del dominio político de Israel, pero Jesús los reubica y los invita a servirle como testigos de su resurrección en medio de sus hermanos.
Del salmo 46 R/. Entre
voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos; que el Señor, el
Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono.
Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina
Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 1, 17-23
Hermanos: Pido al Dios de
nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de
sabiduría y de revelación para conocerlo.
Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que
les da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que
son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los
que confiamos en Él, por la eficacia de su fuerza poderosa.
Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su
derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados, potestades,
virtudes y dominaciones, y por encima de cualquier persona, no sólo del mundo
actual, sino también del futuro.
Todo lo puso bajo sus pies y a Él mismo lo constituyó cabeza suprema de la
Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La fe no es resultado de razonamientos lógicos, sino la acogida amorosa de la sabiduría divina, que nos permite comprender que Dios muestra su poder en la victoria de su Hijo.
ACLAMACIÓN (Mt 28,
19. 20) R/. Aleluya, aleluya.
Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que yo
estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 28, 16-20
En aquel tiempo, los once
discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había
citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.
Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: "Me ha sido dado todo poder en el
cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas
en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir
todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días,
hasta el fin del mundo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús sube al monte, congrega a los discípulos y los involucra en su misión. Con su testimonio, ellos animarán a muchas personas a vivir como discípulos fieles a la voluntad del Padre.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte en acción de gracias por la ascensión de tu Hijo, y concédenos que esta Eucaristía eleve nuestro espíritu a los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoy a lo más alto de los cielos,
como mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
Si se usa el Canon
romano, se dice Reunidos en comunión propio.
Si se usa la plegaria eucarística II o III, se dice Acuérdate o Atiende propio.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso, que ya desde este mundo nos haces participar de tu vida divina, aviva en nosotros el deseo de la patria eterna, donde nos aguarda Cristo, Hijo tuyo y hermano nuestro. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.-El movimiento cristiano comenzó en las aldeas de Galilea. Una docena de seguidores de Jesús iniciaron una forma de vida marcada por la fidelidad a Dios y la entrega a sus hermanos. Sin más proyecto que servir al reinado de Dios como testigos de Jesús, fueron entregando su vida y su mensaje sin temor. Las comunidades cristianas se fueron multiplicando como espacios de comunión, oración y solidaridad. En nuestros días, los cristianos enfrentamos el desafío de inventar formas de convivencia solidaria y ayuda mutua. Debemos tomar tiempo para encontramos con nuestros hermanos en la fe y responder a las necesidades que les afligen.
LUNES 5
Santos: Eulogio de Alejandría, patriarca; Peregrino Laziosi de Forlí, religioso, y Ángel de Sicilia, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 8)
Cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, recibirán fuerza para ser mis testigos en Jerusalén y aun en los lugares más remotos del mundo, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Infunde, Señor, en nosotros, la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 19, 1-8
En aquellos días, mientras
Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó las regiones altas de Galacia y Frigia y
bajó a Éfeso. Encontró allí a unos discípulos y les preguntó: "¿Han recibido el
Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?". Ellos respondieron: ''Ni siquiera
hemos oído decir que exista el Espíritu Santo". Pablo replicó: "Entonces, ¿qué
bautismo han recibido?". Ellos respondieron: "El bautismo de Juan".
Pablo les dijo: "Juan bautizó con un bautismo de conversión, pero advirtiendo al
pueblo que debían creer en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús".
Al oír esto, los discípulos fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús, y
cuando Pablo les impuso las manos, descendió el Espíritu Santo y comenzaron a
hablar lenguas desconocidas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres.
Durante los tres meses siguientes, Pablo frecuentó la sinagoga y habló con toda
libertad, disputando acerca del Reino de Dios y tratando de convencerlos.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los seguidores de Juan Bautista en Éfeso conocen, a través de Pablo, el anuncio cristiano. Reciben la fe con alegría y se consagran a Dios, de quien reciben el don del Espíritu.
Del salmo 67 R/. Cantemos
a Dios un canto de alabanza. Aleluya.
Cuando el Señor actúa sus enemigos se dispersan y huyen ante su faz los que lo
odian; cual se disipa el humo, se disipan; como la cera se derrite al fuego, así
ante Dios perecen los malvados. R/.
Ante el Señor, su Dios, gocen los justos y salten de alegría. Entonen alabanzas
a su nombre. En honor del Señor toquen la cítara. R/.
Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da su auxilio; Él
fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza a los cautivos. R/.
ACLAMACIÓN (Col 3,
1) R/. Aleluya, aleluya.
Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas del cielo, donde está
Cristo, sentado a la derecha de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 29-33
En aquel tiempo, los
discípulos le dijeron a Jesús: "Ahora sí nos estás hablando claro y no en
parábolas. Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que
nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de Dios".
Les contestó Jesús: "¿De veras creen? Pues miren que viene la hora; más aún, ya
llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin
embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho estas cosas,
para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor,
porque yo he vencido al mundo". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Jesús experimenta la cercanía de su muerte, además de que olfatea la traición y el abandono de los suyos, pero está cierto de que Dios lo asistirá a toda hora para manifestar en Él su gloria.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este santo sacrificio nos purifique, Señor, y llene nuestras almas con la fuerza divina de tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 18; 16, 22)
No los dejaré huérfanos, dice el Señor; vendré de nuevo a ustedes y se alegrarán sus corazones. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MARTES 6
Santos: San Evodio de Antioquía, mártir, y Benita de Roma, virgen. Beata María Catalina Troiani, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 1, 17-18)
Yo soy el primero y el último, dice el Señor, yo soy el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo para siempre. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso envíanos el Espíritu Santo para que habite en nosotros y nos transforme en templos de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 17-27
En aquellos días,
hallándose Pablo en Mileto, mandó llamar a los presbíteros de la comunidad
cristiana de Éfeso. Cuando se presentaron, les dijo:
"Bien saben cómo me he comportado entre ustedes, desde el primer día en que puse
el pie en Asia: he servido al Señor con toda humildad, en medio de penas y
tribulaciones, que han venido sobre mí por las asechanzas de los judíos. También
saben que no he escatimado nada que fuera útil para anunciarles el Evangelio,
para enseñarles públicamente y en las casas, y para exhortar con todo empeño a
judíos y griegos a que se arrepientan delante de Dios y crean en nuestro Señor
Jesucristo.
Ahora me dirijo a Jerusalén, encadenado en el espíritu, sin saber qué sucederá
allá. Sólo sé que el Espíritu Santo en cada ciudad me anuncia que me aguardan
cárceles y tribulaciones. Pero la vida, para mí, no vale nada. Lo que me importa
es llegar al fin de mi carrera y cumplir el encargo que recibí del Señor Jesús:
anunciar el Evangelio de la gracia de Dios.
Por lo pronto sé que ninguno de ustedes, a quienes he predicado el Reino de
Dios, volverá a verme. Por eso declaro hoy que no soy responsable de la suerte
de nadie, porque no les he ocultado nada y les he revelado en su totalidad el
plan de Dios". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo ha comprendido las exigencias del ministerio evangelizador. Los testigos de Jesús arriesgan todo por ser fieles al amor del Padre, manifestado en Cristo.
Del salmo 67 R/. Reyes de
la tierra, canten al Señor. Aleluya.
A tu pueblo extenuado diste fuerzas, nos colmaste, Señor, de tus favores y
habitó tu rebaño en esta tierra, que tu amor preparó para los pobres. R/.
Bendito sea el Señor, día tras día, que nos lleve en sus alas y nos salve.
Nuestro Dios es un Dios de salvación porque puede libramos de la muerte. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 14, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo le pediré al Padre, y Él les dará otro Consolador, que se quedará para
siempre con ustedes, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 17, 1-11
En aquel tiempo, Jesús
levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu
Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le diste sobre
toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos le has confiado. La vida eterna
consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien
tú has enviado. Yo te he glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra
que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame en ti con la gloria que tenía
antes de que el mundo existiera.
He manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del mundo y me diste. Eran
tuyos y tú me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y ahora conocen que todo
lo que me has dado viene de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú
me diste; ellos las han recibido y ahora reconocen que yo salí de ti y creen que
tú me has enviado.
Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que tú me diste,
porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Yo he sido
glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero ellos se
quedan en el mundo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús ensancha su corazón, y lo abre de par en par ante su Padre. Pero también nos lleva consigo y nos pone en sus manos. Jesús nos pone en las manos de Dios, para libramos del mal.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, nuestras ofrendas y concédenos que esta Eucaristía nos ayude a conseguir la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 26)
El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, dice el Señor, los instruirá en todo y les recordará lo que yo les he dicho. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES 7
Nuestra Señora de la Luz
Santos: Santas Rosa Venerini, fundadora, y Flavia o Domitila de Roma, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 46, 2)
Pueblos todos, aplaudan y aclamen a Dios con clamores de júbilo. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, concede a tu Iglesia, congregada por el Espíritu Santo, entregarse plenamente a ti y vivir siempre unida en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 28-38
En aquellos días, Pablo
dijo a los presbíteros de la comunidad cristiana de Éfeso:
"Miren por ustedes mismos y por todo el rebaño, del que los constituyó pastores
el Espíritu Santo, para apacentar a la Iglesia que Dios adquirió con la sangre
de su Hijo.
Yo sé que después de mi partida, se introducirán entre ustedes lobos rapaces,
que no tendrán piedad del rebaño, y sé que, de entre ustedes mismos, surgirán
hombres que predicarán doctrinas perversas y arrastrarán a los fieles detrás de
sí. Por eso estén alerta. Acuérdense que durante tres años, ni de día ni de
noche, he dejado de aconsejar, con lágrimas en los ojos, a cada uno de ustedes.
Ahora los encomiendo a Dios y a su palabra salvadora, la cual tiene fuerza para
que todos los consagrados a Dios crezcan en el espíritu y alcancen la herencia
prometida. Yo no he codiciado ni el oro ni la plata ni la ropa de nadie. Bien
saben que cuanto he necesitado para mí y para mis compañeros, lo he ganado con
mis manos. Siempre he mostrado que hay que trabajar así, para ayudar como se
debe a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: 'Hay más
felicidad en dar que en recibir'”.
Dicho esto, se arrodilló para orar con todos ellos. Todos se pusieron a llorar y
abrazaban y besaban a Pablo, afligidos, sobre todo porque les había dicho que no
lo volverían a ver. Y todos lo acompañaron hasta el barco. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo se despide de los presbíteros encargados de la iglesia en Efeso con la conciencia tranquila. El los evangelizó de forma adecuada, pero también les anima a vivir como adultos en la fe.
Del salmo 67 R/. Reyes de
la tierra, canten al Señor. Aleluya.
Señor, despliega tu poder, reafirma lo que has hecho por nosotros, desde
Jerusalén, desde tu templo, a donde vienen los reyes con sus dones. R/.
Cántenle al Señor, reyes de la tierra; denle gloria al Señor que recorre los
cielos seculares, y que dice con voz como de trueno: "Glorifiquen a Dios". R/.
Sobre Israel su majestad se extiende y su poder, sobre las nubes. Bendito sea
nuestro Dios. R/.
ACLAMACIÓN (cfr Jn
17, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad: santifícanos en la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 17,11-19
En aquel tiempo, Jesús
levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre santo, cuida en tu nombre a los que me
has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo cuidaba
en tu nombre a los que me diste; yo velaba por ellos y ninguno de ellos se
perdió, excepto el que tenía que perderse, para que se cumpliera la Escritura.
Pero ahora voy a ti, y mientras estoy aún en el mundo, digo estas cosas para que
mi gozo llegue a su plenitud en ellos. Yo les he entregado tu palabra y el mundo
los odia, porque no son del mundo, como yo tampoco soy del mundo. No te pido que
los saques del mundo, sino que los libres del mal. Ellos no son del mundo, como
tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad. Tu palabra es la verdad.
Así como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Yo me
santifico a mí mismo por ellos, para que también ellos sean santificados en la
verdad". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús intercede insistentemente por nosotros ante su Padre, con un amor que no es mimoso ni proteccionista. Él nos envía al mundo para afrontar sus desafíos con la fuerza del Espíritu.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de alabanza que tú mismo nos has mandado celebrar, y dígnate, por esta Eucaristía, santificamos y damos tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 26-27)
Cuando venga el Consolador que yo les enviaré, el Espíritu de verdad que procede del Padre, dará testimonio de mí, dice el Señor, y también ustedes darán testimonio. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta comunión aumente en nosotros tu gracia, nos purifique de nuestros pecados y nos disponga mejor a recibir tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
JUEVES 8
Santos: Benedicto I, papa, y Pedro de Tarantasia, obispo. Beata María Catalina de San Agustín, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 4, 16)
Acerquémonos confiadamente a Dios, fuente de bondad, a fin de alcanzar su misericordia y su gracia en el tiempo oportuno. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, que el Espíritu Santo nos conceda abundantemente sus dones, para que podamos conocer tu voluntad y ajustemos a ella nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 22, 30; 23, 6-11
En aquellos días, el
comandante, queriendo saber con exactitud de qué acusaban a Pablo los judíos,
mandó que le quitaran las cadenas, convocó a los sumos sacerdotes y a todo el
sanedrín, y llevando consigo a Pablo, lo hizo comparecer ante ellos.
Como Pablo sabía que una parte del sanedrín era de saduceos y otra de fariseos,
exclamó: "Hermanos: Yo soy fariseo, hijo de fariseos, y me quieren juzgar porque
espero la resurrección de los muertos".
Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, que
ocasionó la división de la asamblea. (Porque los saduceos niegan la otra vida,
sea de ángeles o de espíritus resucitados; mientras que los fariseos admiten
ambas cosas). Estalló luego una terrible gritería y algunos escribas del partido
de los fariseos se pusieron de pie y declararon enérgicamente: "Nosotros no
encontramos ningún delito en este hombre. ¿Quién puede decirnos que no le ha
hablado un espíritu o un ángel?".
El alboroto llegó a tal grado, que el comandante, temiendo que hicieran pedazos
a Pablo, mandó traer a la guarnición para sacado de allí y llevárselo al
cuartel.
En la noche siguiente se le apareció el Señor a Pablo y le dijo: "Ten ánimo,
Pablo; porque así como en Jerusalén has dado testimonio de mí, así también
tendrás que dado en Roma". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los oyentes de Pablo reducen el mensaje cristiano a una cuestión discutida. Para el apóstol, la resurrección no es una teoría, sino una experiencia que transformó su existencia.
Del salmo 15 R/.
Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi
Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; mi vida está en sus
manos. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor y con Él a mi lado, jamás tropezaré. R/.
Por eso se me alegran el corazón y el alma, y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque
tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría
perpetua junto a ti. R/.
ACLAMACIÓN (Jn
17,21) R/. Aleluya, aleluya.
Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, somos uno. Así el
mundo creerá que tú me has enviado, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 17, 20-26
En aquel tiempo, Jesús
levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, no sólo te pido por mis discípulos,
sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que
todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean
uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos
uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo
conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí.
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para
que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la
creación del mundo.
Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han
conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré
dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en
ellos”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las desavenencias y rivalidades también afligen a la comunidad creyente. Los cristianos confesamos que Dios es único; en congruencia, procuramos vivir en unidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 7)
Yo les aseguro, dice el Señor: Les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Espíritu consolador. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta Eucaristía, Señor, nos haga comprender tus designios y nos comunique tu misma vida divina, para que seamos dignos de recibir los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 9
Santos: Pacomio de la Tebaida, abad, e Isaías, profeta. Beata Teresa de Jesús Gerhardinger, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 1, 5-6)
Cristo nos ama y nos ha purificado de nuestros pecados por medio de su Sangre; Él nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes para Dios, su Padre. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio del triunfo glorioso de Cristo y de la gracia del Espíritu Santo nos has abierto las puertas del cielo, haz que comprendamos la grandeza de este don para que podamos crecer en la fe y servirte con mayor empeño. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 25, 13-21
En aquellos días, el rey
Agripa y Berenice llegaron a Cesarea para saludar a Festo. Como se detuvieron
algún tiempo allí, Festo expuso al rey el caso de Pablo con estas palabras:
"Tengo aquí un preso que me dejó Félix, cuya condenación me pidieron los sumos
sacerdotes y los ancianos de los judíos, cuando estuve en Jerusalén. Yo les
respondí que no era costumbre romana condenar a ningún hombre sin carearlo antes
con sus acusadores, para darle la oportunidad de defenderse de la acusación.
Vinieron conmigo a Cesarea, y sin dar largas al asunto, me senté en el tribunal
al día siguiente y mandé que compareciera ese hombre. Los acusadores que se
presentaron contra él, no le hicieron cargo de ninguno de los delitos que yo
sospechaba. Se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un
tal Jesús, ya muerto, que Pablo asegura que está vivo.
No sabiendo qué determinación tomar, le pregunté a Pablo si quería ir a
Jerusalén para que se le juzgara allá de esos cargos; pero como él pidió ser
juzgado por el César, ordené que siguiera detenido hasta que yo pudiera
enviárselo". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Para el funcionario romano, Jesús no pasa de ser un dato estadístico, un judío más que fue ejecutado en la cruz. Para Pablo, Cristo es el viviente que ha alcanzado la plenitud de la vida.
Del salmo 102 R/.
Bendigamos al Señor, que es el rey del universo. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al
Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como
dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.
En el cielo el Señor puso su trono y su reino abarca el universo. Bendigan al
Señor todos los ángeles, ejecutores fieles de sus órdenes. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
26) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas y les recordará todo
cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 21, 15-19
En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas
más que éstos?". Él le contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le
dijo: "Apacienta mis corderos".
Por segunda vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?". Él le respondió:
"Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Pastorea mis ovejas".
Por tercera vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se
entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y
le contestó: "Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero". Jesús le
dijo: "Apacienta mis ovejas.
Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde
querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te
llevará a donde no quieras". Esto se lo dijo para indicarle con qué género de
muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: "Sígueme". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Pedro ha aprendido a descubrir su fragilidad y sus límites. Por eso, ahora responde con humildad a su Señor. El reencuentro con el resucitado lo enseña a confiar en Dios en plenitud.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad, las ofrendas de tu pueblo y haz que el Espíritu Santo nos purifique para que podamos presentarte un sacrificio agradable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 13)
Cuando venga el Espíritu de verdad, dice el Señor, Él los guiará hasta la verdad plena. Aleluya
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos purificas y fortaleces por medio de tus sacramentos, haz que nuestra participación en esta Eucaristía nos conduzca a la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SÁBADO 10
Santos: Antonino de Florencia; Gordiano y Epímaco de Roma, mártires, y Juan de Ávila, presbítero.
Misa matutina
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 14)
Animados de un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la Madre de Jesús, y de los parientes de éste. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Al concluir estas fiestas de Pascua concédenos, Señor, que la alegría de saber que hemos resucitado con tu Hijo, transforme toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 28, 16-20. 30-31
En aquellos días, cuando
llegamos a Roma, se le permitió a Pablo vivir en una casa particular, con un
soldado de guardia. Tres días después de su llegada, convocó a los judíos
principales, y una vez reunidos, les dijo:
"Hermanos, sin haber hecho nada en contra de mi pueblo, ni de las tradiciones de
nuestros padres, fui preso en Jerusalén y entregado a los romanos. Ellos,
después de interrogarme, querían ponerme en libertad, porque no encontraron en
mí nada que mereciera la muerte. Pero los judíos se opusieron y tuve que apelar
al César, sin pretender por ello acusar a mi pueblo. Por esta razón he querido
verlos y hablar con ustedes, pues llevo estas cadenas a causa de la esperanza de
Israel".
Dos años enteros pasó Pablo en una casa alquilada; ahí recibía a todos los que
acudían a él, predicaba el Reino de Dios y les explicaba la vida de Jesucristo,
el Señor, con absoluta libertad y sin estorbo alguno. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El libro de los Hechos
comienza y termina proclamando la buena nueva de Jesucristo.
Del salmo 10 R/. El Señor verá a los justos con complacencia. Aleluya.
Desde su santo templo allá en el cielo, donde tiene su trono y su morada, los
ojos del Señor miran al mundo y examina a los hombres su mirada. R/.
Examina a inocentes y malvados y aborrece al que ama la violencia. Pues es justo
el Señor y ama lo justo, a los justos verá con complacencia. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 16, 7. 13) R/. Aleluya, aleluya.
Yo les enviaré el Espíritu de la verdad, y Él los irá guiando hasta la verdad
plena, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 21, 20-25
En aquel tiempo, Jesús
dijo a Pedro: "Sígueme". Pedro, volviendo la cara, vio que iba detrás de ellos
el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había reclinado
sobre su pecho y le había preguntado: 'Señor, ¿quién es el que te va a
traicionar?'. Al verlo, Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ¿qué va a pasar con
éste?". Jesús le respondió: "Si yo quiero que éste permanezca vivo hasta que yo
vuelva, ¿a ti qué? Tú, sígueme".
Por eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no
habría de morir. Pero Jesús no dijo que no moriría, sino: 'Si yo quiero que
permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué?'.
Éste es el discípulo que atestigua estas cosas y las ha puesto por escrito, y
estamos ciertos de que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús
y creo que, si se relataran una por una, no cabrían en todo el mundo los libros
que se escribieran. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El Evangelio se nos entrega como el testimonio de una comunidad. Su fuerza radica en el dinamismo que transforma a las personas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el Espíritu Santo nos purifique, Señor, de nuestras culpas y nos prepare a celebrar dignamente tu santa Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte,
ante la admiración de los ángeles, ascendió hoya lo más alto de los cielos, como
mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus
celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra
esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y
principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles cantan sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 14)
El Espíritu Santo me glorificará, porque recibirá de mí, dice el Señor, lo que les irá comunicando. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO 11
DOMINGO DE PENTECOSTÉS
Santos: Estela de Francia, mártir, e Ignacio de Laconi, laico.
Misa vespertina de la vigilia
Esta misa se dice en la tarde del sábado, ya sea antes o después de las primeras vísperas del domingo de Pentecostés.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 5, 5; 8, 11)
El amor a Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso, haz brillar sobre nosotros tu salvación y concédenos que Cristo, luz de luz, encienda los corazones de quienes hemos renacido a una nueva vida, con el fuego del Espíritu Santo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Éxodo: 19, 3-8.16-20
En aquellos días, Moisés
subió al monte Sinaí para hablar con Dios. El Señor lo llamó desde el monte y le
dijo: "Esto dirás a la casa de Jacob, esto anunciarás a los hijos de Israel:
'Ustedes han visto cómo castigué a los egipcios y de qué manera los he levantado
a ustedes sobre alas de águila y los he traído a mí. Ahora bien, si escuchan mi
voz y guardan mi alianza, serán mi especial tesoro entre todos los pueblos,
aunque toda la tierra es mía. Ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una
nación consagrada'. Éstas son las palabras que has de decir a los hijos de
Israel".
Moisés convocó entonces a los ancianos del pueblo y les expuso todo lo que el
Señor le había mandado. Todo el pueblo, a una, respondió: "Haremos cuanto ha
dicho el Señor".
Al rayar el alba del tercer día, hubo truenos y relámpagos; una densa nube
cubrió el monte y se escuchó un fragoroso resonar de trompetas. Esto hizo
temblar al pueblo, que estaba en el campamento. Moisés hizo salir al pueblo para
ir al encuentro de Dios; pero la gente se detuvo al pie del monte. Todo el monte
Sinaí humeaba, porque el Señor había descendido sobre él en medio del fuego.
Salía humo como de un horno y todo el monte retemblaba con violencia. El sonido
de las trompetas se hacía cada vez más fuerte. Moisés hablaba y Dios le
respondía con truenos. El Señor bajó a la cumbre del monte y le dijo a Moisés
que subiera. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo 103 R/. Envía,
Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. Te vistes
de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R/.
¡Qué numerosas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con maestría! La tierra
está llena de tus creaturas. Bendice al Señor, alma mía. R/.
Todos los vivientes aguardan que les des de comer a su tiempo; les das el
alimento y lo recogen, abres tu mano y se sacian de bienes. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero envías tu
espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 22-27
Hermanos: Sabemos que la
creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella,
sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos
interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de
Dios, la redención de nuestro cuerpo.
Porque ya es nuestra la salvación, pero su plenitud es todavía objeto de
esperanza. Esperar lo que ya se posee no es tener esperanza, porque, ¿cómo se
puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos algo que todavía no
poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia.
El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo
que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que
no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los
corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega
conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
SECUENCIA
|
1 Ven, Dios Espíritu Santo, |
6 Sin tu inspiración divina |
|
y envíanos desde el cielo |
los hombres nada podemos |
|
tu luz, para iluminamos. |
y
el pecado nos domina. |
|
2 Ven ya, padre de los pobres, |
7 Lava nuestras inmundicias, |
|
luz que penetra en las almas, |
fecunda nuestros desiertos |
|
dador de todos los dones. |
y
cura nuestras heridas. |
|
3 Fuente de todo consuelo, |
8 Doblega nuestra soberbia, |
|
amable huésped del alma, |
calienta nuestra frialdad, |
|
paz en las horas de duelo. |
endereza
nuestras sendas. |
|
4 Eres pausa en el trabajo, |
9 Concede a aquellos que ponen |
|
brisa, en un clima de fuego, |
en ti su fe y su confianza |
|
consuelo, en medio del llanto. |
tus
siete sagrados dones. |
|
5.Ven, luz santificadora, |
10 Danos virtudes y méritos, |
|
y entra hasta el fondo del alma |
danos una buena muerte |
|
de todos los que te adoran. |
y
contigo el gozo eterno. |
ACLAMACIÓN R/.
Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en
ellos el fuego de tu amor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 7, 37-39
El último día de la
fiesta, que era el más solemne, exclamó Jesús en voz alta: "El que tenga sed,
que venga a mí; y beba, aquel que cree en mí. Como dice la Escritura: Del
corazón del que cree en mí brotarán ríos de agua viva".
Al decir esto, se refería al Espíritu Santo que habían de recibir los que
creyeran en Él, pues aún no había venido el Espíritu, porque Jesús no había sido
glorificado. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que tu Espíritu santificador descienda, Señor, sobre estos dones e inunde de amor a tu Iglesia para que ésta pueda ser, en medio del mundo, tu signo y tu instrumento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio pascual, has enviado hoy al
Espíritu Santo sobre aquellos a quienes adoptaste como hijos al injertarlos en
Cristo, tu Unigénito.
Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la Iglesia, reveló a todos los pueblos
el misterio de Dios y unió la diversidad de las lenguas en la confesión de una
misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales,
los ángeles y los arcángeles cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo,
Santo, Santo...
Si se usa el Canon
romano, se dice Reunidos en comunión propio.
Si se usa la plegaria eucarística II o III, se dice Acuérdate o Atiende propio.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37)
El último día de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: El que tenga sed, que venga a mí y beba. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el sacramento que hemos recibido nos comunique, Señor, el fuego del Espíritu Santo que infundiste a tus Apóstoles el día de Pentecostés. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Misa del día
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sb 1, 7)
El Espíritu del Señor ha llenado toda la tierra; Él da unidad a todas las cosas y se hace comprender en todas las lenguas. Aleluya.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por el misterio de Pentecostés santificas a tu Iglesia extendida por todas las naciones, concede al mundo entero los dones del Espíritu Santo y continúa realizando entre los fieles la unidad y el amor de la primitiva Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 1-11
El día de Pentecostés,
todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar. De repente se oyó un
gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó
por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego,
que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu
Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducía a
expresarse.
En esos días había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del
mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada
uno los oía hablar en su propio idioma.
Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: "¿No son galileos todos éstos que
están hablando? ¿Cómo, pues, los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre
nosotros hay medos, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea,
Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la
zona de Libia que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma,
judíos y prosélitos; también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien
los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Los discípulos responden al clamor del Espíritu, se dejan impulsar por su dinamismo y comienzan a testimoniar las maravillas que Dios ha obrado a través de Jesús en sus vidas.
Del salmo 103 R/. Envía,
Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. ¡Qué
numerosas son tus obras, Señor! La tierra llena está de tus creaturas. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo; pero envías tu
Espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.
Que Dios sea glorificado para siempre y se goce en sus creaturas. Ojalá que le
agraden mis palabras y yo me alegraré en el Señor. R/.
Lectura del la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 3-7. 12-13
Hermanos: Nadie puede
llamar a Jesús "Señor", si no es bajo la acción del Espíritu Santo.
Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios,
pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo
en todos, es el mismo.
En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Porque así como el
cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos,
forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos
judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo
Espíritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo
Espíritu. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La comunidad creyente está formada por personas que responden al llamado de Dios desde su situación personal. La comunión se construye desde su propia identidad.
ACLAMACIÓN R/.
Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en
ellos el fuego de tu amor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 20,19-23
Al anochecer del día de la
resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los
discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les
dijo: "La paz esté con ustedes". Dicho esto, les mostró las manos y el costado.
Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.
De nuevo les dijo Jesús: "La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado,
así también los envío yo". Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo:
"Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán
perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los discípulos, atemorizados, siguen sin experimentar la paz que da Jesús resucitado, porque esa paz la experimentarán sólo gracias a la manifestación del Espíritu Santo.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que el Espíritu Santo nos haga comprender mejor, según la promesa de tu Hijo, el misterio de este sacrificio y toda la profundidad del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio pascual, has enviado hoy al
Espíritu Santo sobre aquellos a quienes adoptaste como hijos al injertarlos en
Cristo, tu Unigénito.
Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la Iglesia, reveló a todos los pueblos
el misterio de Dios y unió la diversidad de las lenguas en la confesión de una
misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales,
los ángeles y los arcángeles cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo,
Santo, Santo...
Si se usa el Canon
romano, se dice Reunidos en comunión propio.
Si se usa la plegaria eucarística II o III, se dice Acuérdate o Atiende propio.
ANTÍFONA DE LA
COMUNIÓN (Hch 2, 4.11)
Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y proclamaban las maravillas
de Dios. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor; tú que nos concedes
participar de la vida divina por medio de tus sacramentos, conserva en nosotros
el don de tu amor y la presencia viva del Espíritu Santo, para que esta comunión
nos ayude a obtener nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Para despedir al pueblo, el diácono o el mismo sacerdote dice:
Pueden ir en paz. Aleluya, aleluya.
R/. Demos gracias a Dios. Aleluya, aleluya.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En nuestros días muchos cristianos seguimos viviendo en el apocamiento. Parecería que no creemos en la presencia de Jesús. Como cristianos vergonzantes escondemos la cara a la hora de testimoniar nuestra fe en las esferas de la vida pública. Necesitamos abrimos a la fuerza transformadora del Espíritu de Jesús, para experimentar la serenidad de su presencia y asumir el reto de proclamar congruentemente nuestra fe en donde sea. En nuestra sociedad se publicitan muchos proyectos contrarios a los valores del Evangelio, que no son otros que aquellos que nos conducen a la auténtica deshumanización. Quienes lo hacen, parecen estar más decididos a conquistar el mundo que a creer en Jesús. Conviene derribar las trancas que acobardan nuestro espíritu.
LUNES 12
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 30, 3-4)
Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras; y pues eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.
ORACIÓN COLECTA
Señor nuestro, que prometiste venir y hacer tu morada en los corazones
rectos y sinceros, concédenos la rectitud sinceridad de vida que nos hagan
dignos de esa presencia tuya. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 1,1-11
Santiago, siervo de Dios y
de Jesucristo, el Señor, saluda a las doce tribus, dispersas por el mundo.
Hermanos míos: Cuando se vean asediados por toda clase de pruebas y tentaciones,
ténganse por dichosos, sabiendo que las pruebas a que se ve sometida su fe les
darán fortaleza, y esta fortaleza los llevará a la perfección en las buenas
obras y a una vida íntegra e irreprochable.
Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que se la pida a Dios y Él se la
dará; porque Dios da a todos con generosidad y sin regatear. Pero tiene que
pedírsela con fe y sin dudar; pues el que duda se parece a las olas del mar, que
van y vienen, agitadas por el viento. Quien es inconstante e indeciso en su
vida, no recibirá nada del Señor.
Que el hermano de condición humilde esté orgulloso de su alta dignidad, y el
rico, de su humilde condición, pues se acabará como las flores del campo. Porque
sale el sol y con su calor quema las hierbas; se caen las flores y se acaba su
belleza. Así se marchitará el rico, en medio de todas sus empresas.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. .
Dios no nos manda pruebas, pues Él no es alguien inseguro. Somos nosotros los que consideramos que las adversidades y dificultades ponen a prueba nuestra fidelidad a Jesús.
Del salmo 118 R/. Danos tu
misericordia, Señor, y tendremos vida.
Antes de la aflicción fui un descarriado, pero ahora obedezco tus palabras. Tú
que eres bueno y haces beneficios, instrúyeme en tus leyes. R/.
Sufrir fue provechoso para mí, pues aprendí, Señor, tus mandamientos. Para mí
valen más tus enseñanzas que miles de monedas de oro y plata. R/.
Yo bien sé que son justos tus decretos y que tienes razón cuando me afliges.
Señor, que tu amor me consuele, conforme a las promesas que me has hecho. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por
mí, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 8, 11-13
En aquel tiempo, se
acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con Él, y para ponerlo a
prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiró profundamente y dijo: "¿Por
qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará
ninguna señal".
Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las señales que piden los fariseos son irreal es. Ellos quieren demostraciones tangibles. Con sus pretensiones deforman totalmente las cosas, pues la fe no se reduce a evidencias sensibles.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio, Señor, que vamos a ofrecerte, nos purifique, nos renueve y nos ayude a obtener la recompensa eterna, prometida a quienes cumplen tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 3, 16)
Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga la vida eterna.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, aviva cada vez más en nosotros el deseo de recibir este pan eucarístico, por medio del cual nos comunicas tú la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MARTES 13
Nuestra Señora de FátimaSantos: San Eutimio el Grande de Palestina, ermitaño, y los mártires de Alejandría.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Dios y Padre nuestro, que quisiste que la Madre de tu Hijo fuera también nuestra Madre, concédenos que, perseverando en la penitencia y en la oración a favor de la salvación del mundo, podamos promover cada vez con más eficacia el reinado de Cristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que vive y reina contigo ...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 1,12-18
Hermanos: Dichoso el
hombre que sufre la tentación, porque, después de superarla, recibirá en premio
la corona de la vida, que Dios ha prometido a los que lo aman.
Que nadie diga, cuando sufre una tentación, que es Dios el que lo tienta, porque
Dios no puede ser tentado por el mal, ni pone Él mismo a nadie en tentación. Más
bien, cuando alguno es tentado, es su propia concupiscencia la que lo arrastra y
lo seduce. La concupiscencia concibe y da a luz al pecado; y el pecado, cuando
madura, engendra la muerte.
No se equivoquen, queridos hermanos: Todo beneficio y todo don perfecto viene de
lo alto, del creador de la luz, en quien no hay ni cambios ni sombras. Por su
propia voluntad nos engendró mediante la palabra de la verdad, para que
fuéramos, en cierto modo, primicias de sus creaturas. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
La dinámica del pecado queda expuesta. El deseo humano nos encandila y doblega; en consecuencia, terminamos por vivir encerrados en nuestro propio yo y pasamos por encima de los demás.
Del salmo 93 R/. Señor,
dichoso aquel a quien tú educas.
Señor, dichoso aquel a quien tú educas y enseñas a cumplir tus mandamientos;
cuando lleguen las horas de desgracia, no perderá el sosiego. R/.
Jamás rechazará Dios a su pueblo ni dejará a los suyos sin amparo. Hará justicia
al justo y dará un porvenir al hombre honrado. R/.
Cuando me hallaba al borde del sepulcro, tu amor, Señor, me conservó la vida;
cuando se multiplican mis problemas, en tus consuelos hallo mi delicia. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él
nuestra morada, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 8,14-21
En aquel tiempo, cuando
los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuenta de que se les había
olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia:
"Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes".
Entonces ellos comentaban entre sí: "Es que no tenemos panes".
Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: "¿Por qué están comentando que no
trajeron panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada
está su mente?
¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos, si no oyen? ¿No recuerdan
cuántos canastos de sobras recogieron cuando repartí cinco panes entre cinco mil
hombres?". Ellos le contestaron: "Doce". Y añadió: "¿Y cuántos canastos de
sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?". Le
respondieron: "Siete". Entonces Él dijo: "¿Y todavía no acaban de comprender?".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Quien guarda en su memoria las experiencias del inigualable amor de Dios, manifestado en Jesús, aprende a vivir en la confianza. Los discípulos tropiezan todavía con su falta de fe, por eso enfrentan tan graves problemas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)
Ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES 14
Santos: Matías, apóstol; Miguel de Garicoits, fundador, y María Dominga Mazzarello, cofundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 15, 16)
No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor; soy yo quien los ha elegido, para que vayan y den fruto y ese fruto perdure.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, tú que llamaste a san Matías a formar parte del grupo de tus Apóstoles, concédenos, por sus méritos, corresponder al don de tu amor para que lleguemos a compartir la gloria de tus elegidos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 15-17. 20-26
En aquellos días, Pedro se
puso de pie en medio de los hermanos y dijo: "Hermanos, tenía que cumplirse
aquel pasaje de la Escritura en que el Espíritu Santo, por boca de David, hizo
una predicción tocante a Judas, quien fue el que guió a los que apresaron a
Jesús. Él era de nuestro grupo y había sido llamado a desempeñar con nosotros
este ministerio. Ahora bien, en el libro de los Salmos está escrito: Que su
morada quede desierta y que no haya quien habite en ella; que su cargo lo ocupe
otro. Hace falta, por lo tanto, que uno se asocie a nosotros como testigo de la
resurrección de Jesús, uno que sea de los que nos acompañaron mientras convivió
con nosotros el Señor Jesús, desde que Juan bautizaba hasta el día de la
ascensión".
Propusieron entonces a dos: a José Barsabá, por sobrenombre "el Justo", y a
Matías, y se pusieron a orar de este modo: "Tú, Señor, que conoces los corazones
de todos, muestra a cuál de estos dos has elegido para desempeñar este
ministerio y apostolado, del que Judas desertó para irse a su propio lugar".
Echaron suertes, le tocó a Matías y lo asociaron a los once apóstoles.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los apóstoles son testigos de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús, pues estuvieron con Él desde el comienzo de su ministerio.
Del salmo 112 R/. Lo puso
el Señor entre los jefes de su pueblo.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor desde ahora y
para siempre. R/.
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. Dios está
sobre todas las naciones, su gloria, por encima de los cielos. R/.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al Dios nuestro, que tiene en las
alturas su morada, y sin embargo de esto, bajar se digna su mirada para ver
tierra y cielo? R/.
Él levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del estiércol, para
hacerlo sentar entre los grandes, los jefes de su pueblo. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto
y su fruto permanezca. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-17
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me
ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos,
permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y
permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y
su alegría sea plena.
Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado.
Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos.
Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos,
porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque
les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha
destinado para que vayan y den fruto Y su fruto permanezca, de modo que el Padre
les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen
los unos a los otros". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús nos invita a compartir su amistad, que se aquilata cuando se convierte en lealtad. Quien es fiel y leal a sus amigos, está dispuesto a correr todos los riesgos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que tu Iglesia te presenta en la festividad de san Matías, Apóstol y, por medio de esta Eucaristía, fortalécenos con tu amor y con tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los Apóstoles I o II
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 12)
Éste es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, por intercesión de san Matías, Apóstol, que no nos prives nunca de este pan de vida para que podamos preparamos, con tu gracia, a recibir la herencia reservada a tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
JUEVES 15
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE
Santos: Isidro, labrador, y Juana de Lestonnac, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7, 24)
Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes Él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 10, 12-23
Hermanos: Cristo ofreció
un solo sacrificio por los pecadores y se sentó para siempre a la derecha de
Dios; no le queda sino aguardar a que sus enemigos sean puestos bajo sus pies.
Así, con una sola ofrenda, hizo perfectos para siempre a los que ha santificado.
Lo mismo atestigua el Espíritu Santo, que dice en un pasaje de la Escritura: La
alianza que yo estableceré con ellos, cuando lleguen esos días, palabra del
Señor, es ésta: Voy a poner mi ley en lo más profundo de su mente y voy a
grabarla en sus corazones. Y prosigue después: Yo les perdonaré sus culpas y
olvidaré para siempre sus pecados. Ahora bien, cuando los pecados han sido
perdonados, ya no hacen falta más ofrendas por ellos.
Hermanos, en virtud de la sangre de Jesucristo, tenemos la seguridad de poder
entrar en el santuario, porque Él nos abrió un camino nuevo y viviente a través
del velo, que es su propio cuerpo. Asimismo, en Cristo tenemos un sacerdote
incomparable al frente de la casa de Dios.
Acerquémonos, pues, con sinceridad de corazón, con una fe total, limpia la
conciencia de toda mancha y purificado el cuerpo por el agua saludable.
Mantengámonos inconmovibles en la profesión de nuestra esperanza, porque el que
nos hizo las promesas es fiel a su palabra. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Siguiendo la analogía de las separaciones que hay en el santuario de Jerusalén, el autor nos anima a acercamos, con toda libertad, al Padre, a ejemplo de su Hijo.
Del salmo 39 R/. Aquí
estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Cuántas maravillas has hecho, Señor y Dios mío, cuántos planes en favor nuestro.
Nadie se te puede comparar. R/.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que deseo: tu
ley en medio de mi corazón. R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú lo
sabes, Señor. R/.
No callé tu justicia, antes bien; proclamé tu lealtad y tu auxilio. Tu amor y tu
lealtad no los he ocultado a la gran asamblea. R/.
ACLAMACIÓN (1542,
1) R/. Aleluya, aleluya.
Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis
complacencias. En Él he puesto mi Espíritu, para que haga brillar la justicia
sobre las naciones. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 22, 14-20
En aquel tiempo, llegada la hora de cenar, se sentó Jesús con sus discípulos y
les dijo: "Cuánto he deseado celebrar esta Pascua con ustedes, antes de padecer,
porque yo les aseguro que ya no la volveré a celebrar, hasta que tenga cabal
cumplimiento en el Reino de Dios". Luego tomó en sus manos una copa de vino,
pronunció la acción de gracias y dijo: "Tomen esto y repártanlo entre ustedes,
porque les aseguro que ya no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga
el Reino de Dios". Tomando después un pan, pronunció la acción de gracias, lo
partió y se lo dio diciendo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes.
Hagan esto en memoria mía". Después de cenar, hizo lo mismo con una copa de
vino, diciendo: "Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se
derrama por ustedes". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Entre Jesús y sus discípulos se han establecido vínculos duraderos. El Señor ha decidido entregar su vida y ha escogido ciertos símbolos para actualizar esa entrega.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a Él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Ya que, por la unción del Espíritu Santo, constituiste a tu Hijo unigénito,
Pontífice de la alianza nueva y eterna, y has querido que su sacerdocio único se
perpetuara en la Iglesia.
Porque Cristo no sólo comunica la dignidad del sacerdocio real a todo el pueblo
redimido, sino que, con especial predilección y mediante la imposición de las
manos, elige a algunos de entre los hermanos, y los hace partícipes de su
ministerio de salvación, a fin de que renueven, en su nombre, el sacrificio
redentor, preparen para tus hijos el banquete pascual, fomenten la caridad en tu
pueblo santo, lo alimenten con la palabra, lo fortifiquen con los sacramentos y,
consagrando su vida a ti y a la salvación de sus hermanos, se esfuercen por
reproducir en sí la imagen de Cristo y te den un constante testimonio de
fidelidad y de amor.
Por eso, Señor, con todos los ángeles y santos, te alabamos, cantando llenos de
alegría: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 16
Santos: Juan Nepomuceno, mártir; Gemma Galgani, laica, y Andrés Bobola, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)
Sin distinción de raza, lengua, pueblo o nación, nos compraste, Señor, con tu Sangre e hiciste de nosotros un Reino para Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que has redimido a todos los hombres con la preciosa Sangre de tu Hijo, protege en nosotros la obra de tu misericordia, para que, celebrando siempre el misterio de nuestra salvación merezcamos alcanzar sus frutos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 2, 14-24. 26
Hermanos míos: ¿De qué le
sirve a uno decir que tiene fe, si no la demuestra con obras? ¿Acaso podrá
salvarlo esa fe? Supongamos que algún hermano o hermana carece de ropa y del
alimento necesario para el día, y que uno de ustedes le dice: "Que te vaya bien;
abrígate y come", pero no le da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué le sirve
que le digan eso? Así pasa con la fe; si no se traduce en obras, está
completamente muerta.
Quizás alguien podría decir: "Tú tienes fe y yo tengo obras. A ver cómo, sin
obras, me demuestras tu fe; yo, en cambio, con mis obras te demostraré mi fe".
Tú crees, por ejemplo, que hay un solo Dios y haces bien; pero los demonios
también creen eso y, sin embargo, tiemblan. ¿Quieres saber, hombre ignorante,
por qué la fe sin obras es estéril? ¿Acaso nuestro padre Abraham no fue
justificado por sus obras, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? Fíjate
cómo su fe colaboraba con sus obras y por las obras se perfeccionaba su fe. Así
se cumplió lo que dice aquel pasaje de la Escritura: Abraham tuvo fe en Dios y
eso le valió la Justificación, y por eso se le llamó "amigo de Dios". Ya ven
cómo la persona es justificada por las obras, no por la fe sola. Pues así como
un cuerpo que no respira es un cadáver, la fe sin obras está muerta.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Para el autor de la carta de Santiago es más importante vivir la compasión y la misericordia que recitar, con exactitud, los fundamentos de nuestra fe.
Del salmo 111 R/. Dichosos
los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos
serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
Fortuna y bienestar habrá en su casa, siempre obrarán conforme a la justicia.
Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla. R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente, jamás se
desviarán; vivirá su recuerdo para siempre. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 15,
15) R/. Aleluya, aleluya.
A ustedes los llamo amigos, dice el Señor, porque les he dado a conocer
todo lo que le he oído a mi Padre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 8, 34-9, 1
En aquel tiempo, Jesús
llamó a la multitud y a sus discípulos y les dijo: "El que quiera venir conmigo,
que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el que
quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el
Evangelio, la salvará.
¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá
dar uno a cambio para recobrarla? Si alguien se avergüenza de mí y de mis
palabras ante esta gente, idólatra y pecadora, también el Hijo del hombre se
avergonzará de él, cuando venga con la gloria de su Padre, entre los santos
ángeles".
Y añadió: "Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin haber
visto primero que el Reino de Dios ha llegado ya con todo su poder".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Este es el primero de los anuncios de la pasión y la muerte de Jesús. Los discípulos, empezando por Pedro, se resisten y pretenden disuadirlo del camino del sufrimiento.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al presentarte nuestras ofrendas, te suplicamos, Señor, que por medio de estos misterios nos acerquemos a Jesús, y renovemos la acción salvadora de su Sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. 1 Co 10, 16)
El cáliz de nuestra acción de gracias, nos une a todos en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos, nos une a todos en el Cuerpo del Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso, habiendo sido confortados con el alimento y la bebida celestiales, te pedimos que defiendas del temor del enemigo a quienes has redimido con la preciosa Sangre de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. .
.
SÁBADO 17
Santos: Pascual Bailón, religioso, y Heraclio y Pablo de Bitinia, mártires. Beata Antonia de Mesina, laica.
Vísperas I de mañana
MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Hch 1, 14)
Con un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración junto con María, la Madre de Jesús.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, que quisiste que tu Hijo unigénito proclamara desde la cruz como Madre nuestra a su propia Madre, haz que tu Iglesia, por la mediación y cooperación maternal de la Virgen María, crezca cada día en santidad y atraiga a su seno a todas las naciones. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 3, 1-10
Hermanos míos: Que no se
pongan tantos de ustedes a enseñar como maestros, pues a los que enseñamos se
nos juzgará con mayor severidad.
Todos fallamos en muchas cosas y quien no falla al hablar es hombre perfecto,
capaz de dominar todo su cuerpo. Piensen que a los caballos les ponemos el freno
en el hocico para hacerlas obedecer y para dirigir, así, todo su cuerpo. Fíjense
también en los barcos: son muy grandes, los empujan vientos muy fuertes, y sin
embargo, el piloto los dirige a su arbitrio, por medio de un pequeñísimo timón.
Pues lo mismo pasa con la lengua: es un órgano muy pequeño y se cree capaz de
grandes cosas.
Bien saben ustedes además, que un fuego insignificante incendia todo un bosque.
Pues la lengua es un fuego y encierra en sí todo un mundo de maldad. Es uno de
nuestros órganos, y sin embargo, contamina al cuerpo entero; prendida por el
infierno, incendia todo el curso de nuestra existencia. Por otra parte, toda
clase de fieras y aves, de reptiles y animales marinos se pueden domar y han
sido domados por el hombre; pero ningún hombre ha podido domar la lengua, que es
una constante amenaza, cargada de veneno mortal. Con la lengua bendecimos al que
es nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, creados a imagen
de Dios. De la misma boca salen bendiciones y maldiciones. Hermanos míos, esto
no debe ser así. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Se da por sabido que nuestra lengua resulta indomable, Con frecuencia pronunciamos declaraciones insultantes que más tarde desearíamos jamás haber dicho.
Del salmo 11 R/. Tú nos
protegerás, Señor.
Sálvanos tú, Señor, porque ya no hay ni bondad ni lealtad entre los hombres. No
hacen más que mentirse unos a otros; siempre hablan con doblez sus corazones.
R/.
Extermina, Señor, a los hipócritas y a los que dicen, fanfarrones: "La lengua es
nuestra fuerza: ¿quién será el que se atreva a damos órdenes?". R/.
Tus palabras, Señor, sí son sinceras, son plata refinada siete veces. Tú nos
protegerás, Señor, nos librarás de esta gente para siempre. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mc 9, 7) R/. Aleluya, aleluya.
En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre, que decía: "Este es
mi Hijo amado; escúchenlo". R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 9, 2-13
En aquel tiempo, Jesús
tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se
transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente
blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les
aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.
Entonces Pedro le dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos
tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". En realidad no
sabía lo que decía, porque estaban asustados.
Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió
una voz que decía: "Éste es mi Hijo amado; escúchenlo". En ese momento miraron
alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que
habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.
Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso
de 'resucitar de entre los muertos’.
Le preguntaron a Jesús: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir
Elías?". Él les contestó: "Si fuera cierto que Elías tiene que venir primero y
tiene que poner todo en orden, entonces ¿cómo es que está escrito que el Hijo
del hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Por lo demás, yo les
aseguro que Elías ha venido ya y lo trataron a su antojo, como estaba escrito de
él". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El desprecio y el rechazo hacia Juan Bautista alertó a Jesús para disponerse a asimilar su muerte violenta. Entre sombras y silencios, fue descubriendo la voluntad del Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Convierte, Señor, en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, estos dones que te presentamos, y haz que este memorial de nuestra redención nos inflame en el amor a la Virgen María, Madre de la Iglesia, y nos asocie íntimamente a ella en la obra de la salvación de los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 19, 26-27)
Desde la cruz, Cristo dijo al discípulo amado: "He ahí a tu Madre".
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has concedido en este sacramento la prenda de nuestra vida eterna, haz, Señor, que tu Iglesia, por la intercesión maternal de la Virgen María, ilumine a todas las naciones con la luz del Evangelio y las santifique con los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO 18
LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Santos: Juan I, papa y mártir, y Rafaela María Porras, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Bendito sea Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque nos ha mostrado un amor inmenso.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios Padre, que al enviar al mundo al Verbo de verdad y al Espíritu de santidad, revelaste a los hombres tu misterio admirable, concédenos que al profesar la fe verdadera reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad y adoremos la unidad de su majestad omnipotente. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Éxodo: 34, 4-6. 8-9
En aquellos días, Moisés
subió de madrugada al monte Sinaí, llevando en la mano las dos tablas de piedra,
como le había mandado el Señor. El Señor descendió en una nube y se le hizo
presente.
Moisés pronunció entonces el nombre del Señor, y el Señor, pasando delante de
él, proclamó: "Yo soy el Señor, el Señor Dios, compasivo y clemente, paciente,
misericordioso y fiel".
Al instante, Moisés se postró en tierra y lo adoró, diciendo: "Si de veras he
hallado gracia a tus ojos, dígnate venir ahora con nosotros, aunque este pueblo
sea de cabeza dura; perdona nuestras iniquidades y pecados, y tómanos como cosa
tuya". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Dios es compasivo y justo. Sin embargo, su compasión sobrepasa enormemente a su justicia. Quien haya vivido una experiencia con Dios aceptará la realidad de su misericordia.
Daniel 3 R/. Bendito seas
para siempre, Señor.
Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres. Bendito sea tu nombre santo y
glorioso. R/.
Bendito seas en el templo santo y glorioso. Bendito seas en el trono de tu
reino. R/.
Bendito eres tú, Señor, que penetras con tu mirada los abismos y te sientas en
un trono rodeado de querubines. Bendito seas, Señor, en la bóveda del cielo. R/.
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 13, 11-13
Hermanos: Estén alegres,
trabajen por su perfección, anímense mutuamente, vivan en paz y armonía. Y el
Dios del amor y de la paz estará con ustedes.
Salúdense los unos a los otros con el saludo de paz. Los saludan todos los
fieles.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del
Espíritu Santo estén siempre con ustedes. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Las recomendaciones finales animan a los cristianos de Corinto a vivir con alegría cristiana, que es una manifestación de la felicidad de habernos encontrado con Jesús.
ACLAMACIÓN (cfr.
Ap 1, 8) R/. Aleluya, aleluya.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Al Dios que es, que era y que
vendrá. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 3,16-18
"Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga la vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por Él. El que cree en Él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de Dios". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Dios nos ama sin exigimos cumplir con requisito alguno. Diferencias éticas, raciales, o de cualquier otro tipo, pierden su significado. El amor del Padre es incluyente y universal.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por la invocación de tu nombre, santifica, Señor, estos dones que te presentamos y transfórmanos por ellos en una continua oblación a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Que con tu único Hijo y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, un solo Señor, no
en la singularidad de una sola persona, sino en la trinidad de una sola
substancia.
Y lo que creemos de tu gloria, porque tú lo revelaste, eso mismo lo afirmamos de
tu Hijo y también del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción.
De modo que al proclamar nuestra fe en la verdadera y eterna divinidad, adoramos
a tres personas distintas, en la unidad de un solo ser e iguales en su majestad.
A quien alaban los ángeles y los arcángeles, y todos los coros celestiales, que
no cesan de aclamarte con una sola voz: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ga 4, 6)
Porque ustedes son hijos de Dios, Dios infundió en sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la recepción de este sacramento y nuestra profesión de fe en la Trinidad santa y eterna, y en su unidad indivisible, nos aprovechen, Señor, Dios nuestro, para la salvación del cuerpo y del alma. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- El Concilio Vaticano II nos vino a recordar de manera contundente, el alcance del amor universal de Dios. Por eso afirma que todos los hombres se salvan de forma conocida sólo por Dios. Los caminos del amor divino se manifiestan en diferente forma en las grandes religiones. Las religiones, para quienes las viven de buena fe, son caminos de salvación. Dios nos ha amado tanto que nos envió a su Hijo, despojado de todo poder, manifestándose así desde su muerte en la cruz, como servidor de los hombres y como esclavo impotente que nos llama a amarlo, pero sin coaccionar nuestra libertad.
LUNES 19
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 12, 6)
Confío, Señor, en tu misericordia; alegra mi corazón con tu auxilio. Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, ser dóciles a las inspiraciones de tu Espíritu para que realicemos siempre en nuestra vida tu santa voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 3, 13-18
Hermanos míos: ¿Hay alguno
entre ustedes con sabiduría y experiencia? Si es así, que lo demuestre con su
buena conducta y con la amabilidad propia de la sabiduría. Pero si ustedes
tienen el corazón amargado por envidias y rivalidades, dejen de presumir y
engañar a costa de la verdad.
Ésa no es la sabiduría que viene de lo alto; ésa es terrenal, irracional,
diabólica; pues donde hay envidias y rivalidades, ahí hay desorden y toda clase
de obras malas.
Pero los que tienen la sabiduría que viene de Dios son puros, ante todo. Además,
son amantes de la paz, comprensivos, dóciles, están llenos de misericordia y
buenos frutos, son imparciales y sinceros. Los pacíficos siembran la paz y
cosechan frutos de justicia. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La sabiduría se autentifica cuando la persona sabe sobreponerse a sus fracasos y lidiar con el éxito. El sabio acepta serenamente la realidad y lucha a favor de la paz.
Del salmo 18 R/. Tú
tienes, Señor, palabras de vida eterna.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las
palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos de Dios hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los
preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor
son verdaderos y enteramente justos. R/.
Que te sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón. Haz,
Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación. R/
ACLAMACIÓN (2 Tm
1, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho
resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 9, 14-29
En aquel tiempo, cuando
Jesús bajó del monte y llegó al sitio donde estaban sus discípulos, vio que
mucha gente los rodeaba y que algunos escribas discutían con ellos. Cuando la
gente vio a Jesús, se impresionó mucho y corrió a saludarlo.
Él les preguntó: "¿De qué están discutiendo?". De entre la gente, uno le
contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo, que tiene un espíritu que no lo deja
hablar; cada vez que se apodera de él, lo tira al suelo y el muchacho echa
espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. Les he pedido a tus
discípulos que lo expulsen, pero no han podido".
Jesús les contestó: "¡Gente incrédula! ¿Hasta cuándo tendré que estar con
ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportados? Tráiganme al muchacho". Y se lo
trajeron. En cuanto el espíritu vio a Jesús, se puso a retorcer al muchacho; lo
derribó por tierra y lo revolcó, haciéndolo echar espumarajos. Jesús le preguntó
al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?". Contestó el padre: "Desde
pequeño. Y muchas veces lo ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él.
Por eso, si algo puedes, ten compasión de nosotros y ayúdanos".
Jesús le replicó: "¿Qué quiere decir eso de 'si puedes'? Todo es posible para el
que tiene fe". Entonces el padre del muchacho exclamó entre lágrimas: "Creo,
Señor; pero dame tú la fe que me falta". Jesús, al ver que la gente acudía
corriendo, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: "Espíritu mudo y sordo, yo
te lo mando: Sal de él y no vuelvas a entrar en él". Entre gritos y convulsiones
violentas salió el espíritu. El muchacho se quedó como muerto, de modo que la
mayoría decía que estaba muerto. Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó, y el
muchacho se puso de pie.
Al entrar en una casa con sus discípulos, éstos le preguntaron a Jesús en
privado: "¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?", Él les respondió: "Esta
clase de demonios no sale sino a fuerza de oración y de ayuno". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Todo es posible para quien cree. Los relatos de milagros nos aleccionan para mantener viva nuestra fe. Dios realiza grandes maravillas con personas muy dispuestas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio de acción de gracias y de alabanza que vamos a ofrecerte, nos ayude, Señor, a conseguir nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 11, 27)
Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo, que ha venido a este mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que nos has dado, Señor, en este sacramento, sean para todos nosotros una prenda segura de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MARTES 20
Santos: Bernardino de Siena, presbítero; Columba de Rieti, laica, y Áurea de Ostia, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 Jn 3,17)
Si alguno, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad y, sin embargo, no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él?
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que diste un origen idéntico a todos los pueblos y quisiste formar con ellos una sola familia, llena los corazones con el fuego de tu amor y suscita en todos los hombres el deseo de un progreso justo y fraternal, a fin de que, con los bienes que has destinado para todos, se realice cada uno como persona humana y, suprimida toda discriminación, reinen en el mundo la igualdad y la justicia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 4, 1-10
Hermanos míos: ¿De dónde
vienen las luchas y los conflictos entre ustedes? ¿No es, acaso, de las malas
pasiones, que siempre están en guerra dentro de ustedes? Ustedes codician lo que
no pueden tener y acaban asesinando. Ambicionan algo que no pueden alcanzar, y
entonces combaten y hacen la guerra. Y si no lo alcanzan, es porque no se lo
piden a Dios. O si se lo piden y no lo reciben, es porque piden mal, para
derrocharlo en placeres.
Gente infiel, ¿no saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Por
lo tanto, quien decide ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios. No piensen
que la Escritura dice en vano: Dios ama celosamente a nuestro espíritu y nos da
su gracia con generosidad. Por eso dice también la Escritura: Dios aborrece a
los soberbios y concede su gracia a los humildes.
Por consiguiente, sométanse a Dios; resistan al diablo y se alejará de ustedes.
Acérquense a Dios y Él se acercará a ustedes. Que los pecadores se purifiquen
las manos y se decidan por Dios los indecisos. Comiencen ya a lamentar y a
llorar su miseria. Que su risa se convierta en llanto y su alegría en tristeza.
Humíllense ante el Señor y Él los enaltecerá. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
La tendencia a emular y el deseo de conseguir los beneficios logrados por nuestros semejantes suelen empujamos a la envidia. Cuando ésta se desboca, nos tomamos violentos.
Del salmo 54 R/. Descarga
en el Señor lo que te agobia.
En la angustia me dije: "Si tuviera, como la paloma, alas, yo me iría volando
por el desierto, para poder vivir libre de intrigas. R/.
A salvo me pondría del viento huracanado, de las voces que dan mis enemigos y de
sus opresiones". R/.
Sólo veo en la ciudad violencias y discordias, que de día y de noche por sus
murallas rondan. R/.
Descarga en el Señor lo que te agobia y Él te aliviará. La derrota del justo
para siempre jamás permitirá. R/.
ACLAMACIÓN (Ga 6,
14) R/. Aleluya, aleluya.
No permita Dios que yo me glorié en algo que no sea la cruz de nuestro
Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el
mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 9, 30-37
En aquel tiempo, Jesús y
sus discípulos atravesaban Galilea, pero Él no quería que nadie lo supiera,
porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser
entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de
muerto, resucitará". Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de
pedir explicaciones.
Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutían por el
camino?". Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido
sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los
Doce y les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y
el servidor de todos". Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo
abrazó y les dijo: "El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me
recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha
enviado". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús realiza un gesto profético con la intención de reajustar el esquema de valores de sus discípulos. El servicio a los pequeños se convierte en el camino a la verdadera grandeza.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones y las plegarias de tu Iglesia y haz que todos los hombres se llenen del espíritu de hijos de Dios, a fin de que, superadas por amor todas las desigualdades, lleguen los pueblos a formar en tu paz una sola familia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 11, 9)
Pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen y se les abrirá, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que de nuestra participación en este sacramento de unidad, mediante el cual renuevas constantemente a la familia humana, obtengamos, Señor, un amor auténtico y eficaz que nos impulse a promover el progreso de los pueblos y a realizar, en la caridad, las exigencias de la justicia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES 21
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 33, 20-21)
Muchas tribulaciones le sobrevienen al justo, pero de todas lo librará el Señor. Él es el que cuida de todos los huesos del justo y no dejará que ninguno se le quiebre.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que concediste a los santos Cristóbal Magallanes, presbítero, y sus compañeros, el don de la fortaleza para ser fieles servidores de Cristo Rey hasta el martirio, concédenos, por su intercesión, que, perseverando en la confesión de la fe verdadera, obedezcamos siempre con amor los mandamientos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo ...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 4, 13-17
Hermanos míos:
Consideremos ahora a los que dicen:
"Hoy o mañana saldremos para tal ciudad, ahí viviremos unos años, pondremos un
negocio y nos haremos ricos".
Ésos no tienen idea de lo que será el mañana. Pues ¿qué cosa es la vida de
ustedes? Una nubecilla que se ve un rato y luego se desvanece.
Lo que ustedes deberían decir es esto: "Si el Señor nos presta vida, haremos
esto y aquello". En lugar de eso, presumen de ser autosuficientes; y toda esa
clase de presunciones es mala. En resumen, el que sabe cómo portarse bien y no
lo hace, está en pecado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El cristiano planea su futuro con el apoyo del auxilio divino. Nuestra vida es el don más importante. A sabiendas de lo anterior, trabajamos entendiendo que Dios es quien acrecienta el valor de nuestro esfuerzo.
Del salmo 48 R/. Dichosos
los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Escuchen, pueblos todos de la tierra, habitantes del mundo, estén atentos, los
ricos y los pobres, lo mismo el hombre noble que el plebeyo. R/.
¿Por qué temer en días de desgracia, cuando nos cerca la malicia de aquellos que
presumen de sus bienes y en sus riquezas confían? R/.
Nadie puede comprar su propia vida, ni por ella pagarle a Dios rescate. No hay
dinero capaz de hacer que alguno de la muerte se escape. R/.
Lo mismo que los necios e ignorantes, también los sabios mueren, y a las manos
de extraños van a parar sus bienes. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por mí, dice
el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 9, 38-40
En aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: "Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos". Pero Jesús le respondió: "No se lo prohíban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor". Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús no es propiedad de nadie. Los creyentes nos equivocamos rotundamente cuando pretendemos manipularlo. Quien practica la misericordia es un buen seguidor de Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que el sacrificio que vamos a ofrecerte, para celebrar el glorioso martirio de tus santos, sea agradable a tus ojos para que nos purifiques de nuestros pecados y escuches nuestras súplicas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 13)
Nadie ama más a sus amigos que el que da la vida por ellos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que nada pueda separar del amor de Cristo a quienes hemos sido alimentados con su Cuerpo y hechos miembros suyos y que, a ejemplo de tus mártires Cristóbal Magallanes y compañeros, suframos valerosamente todas las adversidades por tu Hijo que nos ama, y que vive y reina por los siglos de los siglos.
JUEVES 22
El Cuerpo y la Sangre de Cristo
Santos: Santa Rita de Cascia, religiosa. Beato Pedro de la Asunción, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 80, 17)
Alimentó a su pueblo con lo mejor del trigo y lo sació con miel sacada de la roca.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor nuestro Jesucristo, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión, concédenos venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Deuteronomio: 8,2-14-16
En aquel tiempo, habló
Moisés al pueblo y le dijo: "Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha
hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto, para afligirte, para ponerte
a prueba y conocer si ibas a guardar sus mandamientos o no.
Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que
ni tú ni tus padres conocían, para enseñarte que no sólo de pan vive el hombre,
sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.
No sea que te olvides del Señor, tu Dios, que te sacó de Egipto y de la
esclavitud; que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible, lleno de
serpientes y alacranes; que en una tierra árida hizo brotar para ti agua de la
roca más dura, y que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus
padres". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Cuando conseguimos prosperar, corremos el riesgo de olvidamos de Dios. La vanagloria y la autosuficiencia doblegan con más facilidad a quienes cosechan éxitos.
Del salmo 147 R/. Bendito
sea el Señor.
Glorifica al Señor, Jerusalén; a Dios ríndele honores, Israel. Él refuerza el
cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en tu casa. R/.
Él mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre. Él
envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente. R/.
Le muestra a Jacob sus pensamientos, sus normas y designios a Israel. No ha
hecho nada igual con ningún pueblo, ni le ha confiado a otro sus proyectos. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 10, 16-17
Hermanos: El cáliz de la bendición con el que damos gracias, ¿no nos une a Cristo por medio de su sangre? Y el pan que partimos, ¿no nos une a Cristo por medio de su cuerpo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Quienes participamos en la cena del Señor, reafirmamos nuestra íntima comunión con Cristo y con los hermanos. Tal vínculo de comunión nos lanza a mejorar las experiencias de fraternidad con los demás.
SECUENCIA
(Puede omitirse o puede
recitarse en forma abreviada, comenzando por la estrofa: "El pan que del cielo
baja").
Al Salvador alabemos, Bajo símbolos diversos
Al Salvador alabemos,
que es nuestro pastor y guía.
Alabémoslo con himnos
y canciones de alegría.
Esto nuevo, siempre nuevo,
es la luz de la verdad.
que sustituye a lo viejo
con reciente claridad.
Alabémoslo sin límites
y con nuestras fuerzas todas;
pues tan grande es el Señor,
que nuestra alabanza es poca.
Gustosos hoy aclamamos
a Cristo, que es nuestro pan.
pues El es el pan de vida
que nos da vida inmortal.
Doce eran los que cenaban
y les dio pan a los doce.
Doce entonces lo comieron,
y, después, todos los hombres.
Sea plena la alabanza
y llena de alegres cantos;
que nuestra alma se desborde
en todo un concierto santo.
Hoy celebramos con gozo
la gloriosa institución
de este banquete divino,
el banquete del Señor.
Esta es la nueva Pascua,
Pascua del único Rey,
que termina con la alianza
tan pesada de la ley.
En aquella ultima cena
Cristo hizo la maravilla
de dejar a sus amigos
el memorial de su vida.
Enseñados por la Iglesia,
consagramos pan y vino,
que a los hombres nos redimen,
y dan fuerza en el camino.
Es un dogma del cristiano
que el pan se convierte en carne,
y lo que antes era vino
queda convertido en sangre.
Hay cosas que no
entendemos,
pues no alcanza la razón;
mas si las vemos con fe,
entraran al corazón.
Bajo símbolos diversos y
en diferentes figuras,
se esconden ciertas verdades
maravillosas, profundas.
Su sangre es nuestra
bebida;
su carne, nuestro alimento;
pero en el pan o en el vino
Cristo esta todo completo
Quien lo come, no lo rompe,
no lo parte ni divide;
El es el todo y la parte;
vivo esta en quien lo recibe.
Cuando parten lo exterior,
solo parten lo que has visto;
no es una disminución
de la persona de Cristo.
Puede ser tan solo uno
el que se acerca al altar,
o pueden ser multitudes:
Cristo no se acabara.
Lo comen buenos y malos,
con provecho diferente;
no es lo mismo tener vida
que ser condenado a muerte.
A los malos les da muerte
y a los buenos les da vida.
¡Que efecto tan diferente
tiene la misma comida!
El pan que del cielo baja
es comida de viajeros.
Es un pan para los hijos.
¡No hay que tirarlo a los perros!
Isaac, el inocente,
es figura de este pan,
con el cordero de Pascua
y el misterioso mana.
Ten compasión de nosotros,
buen pastor, pan verdadero.
Apaciéntanos y cuídanos
y conducenos al cielo.
Si lo parten, no te apures
solo parten lo exterior;
en el mínimo fragmento
entero late el Señor.
Todo lo puedes y sabes,
pastor de ovejas, divino.
Concedenos en el cielo
gozar la herencia contigo. Amen.
ACLAMACIÓN (Jn
6,51) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma
de este pan vivirá para siempre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 51-58
En aquel tiempo, Jesús
dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo, que ha bajado del cielo; el que coma de
este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para
que el mundo tenga vida".
Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo puede éste damos a
comer su carne?".
Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no
beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi
sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi
carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha
enviado, posee la vida y yo vivo por Él, así también el que me come vivirá por
mí.
Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus
padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las palabras de Jesús son deliberadamente ambiguas. Los interlocutores antiguos se confunden. Nosotros no, porque sabemos cuál es la fuerza transformadora de la Eucaristía.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, concede a tu Iglesia los dones de la unidad y de la paz, simbolizados en las ofrendas sacramentales que te presentamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO DE LA SAGRADA EUCARISTÍA
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, verdadero y eterno sacerdote, al instituir el sacrificio perdurable, se
ofreció a ti como víctima salvadora y nos mandó que lo ofreciéramos como
memorial suyo.
En efecto, cuando comemos su carne, inmolada por nosotros, quedamos
fortalecidos; y cuando bebemos su sangre, derramada por nosotros, quedamos
limpios de nuestros pecados.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales,
cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 56)
El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, disfrutar eternamente del gozo de tu divinidad que ahora pregustamos, en la comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
VIERNES 23
Santos: Desiderio de Vienne, obispo; Juana Antida Thouret, fundadora, y Juan Bautista Rossi, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ga 6, 14)
Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección, y por quien hemos sido redimidos y liberados.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 5, 9-12
Hermanos míos: No murmuren los unos de los otros, para que en el día del juicio no sean condenados. Miren que el juez ya está a la puerta. Tomen como ejemplo de paciencia en el sufrimiento a los profetas, los cuales hablaron en nombre del Señor. Llamamos dichosos a los que supieron soportar el sufrimiento. Ustedes han oído hablar de la paciencia de Job y ya ven el final que le dio el Señor, porque el Señor es compasivo y misericordioso. Pero sobre todo, hermanos míos, no juren ni por el cielo ni por la tierra, ni por ninguna otra cosa; que el sí de ustedes sea sí, y el no de ustedes sea no, para que no queden expuestos a ser condenados en el juicio. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los profetas y los justos del Antiguo Testamento se mantuvieron fieles a la voluntad de Dios, al precio de su vida. Cuando arrecie nuestro sufrimiento, valdrá la pena recordarlo.
Del salmo 102 R/. El Señor
es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía; que todo mí ser bendiga su santo nombre. Bendice al
Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.
El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; Él rescata tu vida del
sepulcro y te colma de amor y de ternura. R/.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para
perdonar. El Señor no estará siempre enojado, ni durará para siempre su rencor.
R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como un
padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama.
R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 17. 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 10, 1-12
En aquel tiempo, se fue
Jesús al territorio de Judea Transjordania, y de nuevo se le fue acercando la
gente; El los estuvo enseñando, como era su costumbre. Se acercaron también unos
fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Le es lícito a un hombre
divorciarse de su esposa?".
Él les respondió: "¿Qué les prescribió Moisés?". Ellos contestaron: "Moisés nos
permitió el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa".
Jesús les dijo: "Moisés prescribió esto, debido a la dureza del corazón de
ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por
eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los
dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por eso, lo
que Dios unió, que no lo separe el hombre".
Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les
dijo: "Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio
contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete
adulterio". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Cuando vivimos en una cultura divorcista, encontramos dificultades para captar la fuerza liberadora de estas palabras de Jesús. ¿Cuáles serán las raíces que provocan el aumento de divorcios en el mundo?
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)
Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor nuestro Jesucristo, tú, que nos has redimido por medio de tu cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
SÁBADO 24
Nuestra Señora María Auxiliadora
Santos: Donaciano y Rogaciano de Nantes, mártires. Beato Juan de Prado, presbítero.
MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)
Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra, por los siglos de los siglos.
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, Padre de Jesucristo, nuestro Salvador, que en Santa Maria, Virgen y Madre, nos has dado la imagen de la Iglesia, envía tu Espíritu en ayuda de nuestra debilidad, para que, perseverando en la fe, crezcamos en el amor y caminemos juntos hasta la meta de la bienaventurada esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 5, 13-20
Hermanos míos: ¿Sufre
alguno de ustedes? Que haga oración. ¿Está de buen humor? Que entone cantos al
Señor. ¿Hay alguno enfermo? Que llame a los presbíteros de la Iglesia, para que
oren por él y lo unjan con aceite, invocando al Señor. La oración hecha con fe
le dará la salud al enfermo y el Señor hará que se levante; y si tiene pecados,
se le perdonarán. Por lo tanto, confiesen sus pecados los unos a los otros y
oren los unos por los otros para que se curen. Mucho puede la oración insistente
del justo: Elías era un hombre igual a nosotros, y cuando oró con insistencia
para que no lloviera, no llovió en tres años y medio; volvió a orar, y el cielo
dio su lluvia, y la tierra, sus cosechas.
Hermanos míos, si alguno de ustedes se desvía de la verdad y otro lo hace volver
al buen camino, tengan presente que quien hace volver a un pecador de su
extravío, salvará su propia alma de la muerte y sepultará una multitud de
pecados. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los bautizados formamos una comunidad de creyentes en Dios. No nos relacionamos cada cual aisladamente con Dios; más bien, vivimos una comunión que nos anima a ser solidarios con todos en toda ocasión.
Del salmo 140 R/. Que sea,
Señor, mi oración como el incienso.
A ti clamo, Señor, acude pronto; cuando te invoco, escucha mi plegaria. Que sea
mi oración como el incienso; como ofrenda, mis manos levantadas. R/.
Pon, Señor, en mi boca un centinela, un vigía, a la puerta de mis labios. En ti,
Señor, están puestos mis ojos, no me niegues tu amparo. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has
revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 10,13-16
En aquel tiempo, la gente le llevó a Jesús unos niños para que los tocara, pero los discípulos trataban de impedirlo. Al ver aquello, Jesús se disgustó y les dijo: "Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios es de los que son como ellos. Les aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él". Después tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles las manos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los pequeños viven confiadamente su relación filial. En ese sentido, Jesús los presenta como la imagen adecuada que expresa la actitud del creyente que acoge el reino de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabó la integridad de la Madre, sino que la consagró, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)
Dichosa la Virgen María, que llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO 25
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 19-20)
El Señor es mi protector; Él me libró de las manos de mis enemigos y me salvó, porque me ama.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se desenvuelva, según tu voluntad, en la justicia y en la paz, y que tu Iglesia pueda servirte con tranquilidad y alegría. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 49, 14-15
“Sión había dicho: 'El Señor me ha abandonado, el Señor me tiene en el olvido'. ¿Puede acaso una madre olvidarse de su criatura hasta dejar de enternecerse por el hijo de sus entrañas? Aunque hubiera una madre que se olvidara, yo nunca me olvidaré de ti", dice el Señor todopoderoso. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Estas palabras, cargadas de dramatismo, son la manifestación contundente de que el amor de Dios por su pueblo está más allá de los cálculos y las mezquindades propias del corazón humano.
Del salmo 61 R/. Sólo en
Dios he puesto mi confianza.
Sólo en Dios he puesto mi confianza, porque de Él vendrá el bien que espero. Él
es mi refugio y mi defensa, ya nada me inquietará. R/.
Sólo Dios es mi esperanza, mi confianza es el Señor: es mi baluarte y firmeza,
es mi Dios y salvador. R/.
De Dios viene mi salvación y mi gloria; Él es mi roca firme y mi refugio. Confía
siempre en Él, pueblo mío, y desahoga tu corazón en su presencia. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 1-5
Hermanos: Procuren que
todos nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los
misterios de Dios.
Ahora bien, lo que se busca en un administrador es que sea fiel. Por eso, lo que
menos me preocupa es que me juzguen ustedes o un tribunal humano; pues ni
siquiera yo me juzgo a mí mismo. Es cierto que mi conciencia no me reprocha
nada, pero no por eso he sido declarado inocente. El Señor es quien habrá de
juzgarme. Por lo tanto, no juzguen antes de tiempo; esperen a que venga el
Señor. Entonces Él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas, pondrá
al descubierto las intenciones del corazón y dará a cada uno la alabanza que
merezca. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo no se deja marear por los halagos, tampoco confía en su conciencia, está convencido que al único que debe rendirle cuentas de su misión es al Señor Jesús.
ACLAMACIÓN (Hb 4,
12) R/. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e
intenciones del corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 6, 24-34
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y
amará al otro, o bien obedecerá al primero y no le hará caso al segundo. En
resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero. Por eso les digo que no se
preocupen por su vida, pensando qué comerán o con qué se vestirán. ¿Acaso no
vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Miren las aves
del cielo, que ni siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros y, sin embargo,
el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes más que ellas? ¿Quién
de ustedes, a fuerza de preocuparse, puede prolongar su vida siquiera un
momento?
¿Y por qué se preocupan del vestido? Miren cómo crecen los lirios del campo, que
no trabajan ni hilan. Pues bien, yo les aseguro que ni Salomón, en todo el
esplendor de su gloria, se vestía como uno de ellos. Y si Dios viste así a la
hierba del campo, que hoy florece y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho
más por ustedes, hombres de poca fe?
No se inquieten, pues, pensando: ¿Qué comeremos o qué beberemos o con qué nos
vestiremos? Los que no conocen a Dios se desviven por todas estas cosas; pero el
Padre celestial ya sabe que ustedes tienen necesidad de ellas. Por consiguiente,
busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán
por añadidura. No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana
traerá ya sus propias preocupaciones. A cada día le bastan sus propios
problemas". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Somos seres integrales, es decir, no experimentamos divisiones en nuestro ser. Nuestro corazón, como la dimensión más profunda de nuestro ser, tampoco se debe dividir. El corazón se da por entero a Dios.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este pan y este vino que tú mismo nos das para ofrecértelos nos ayuden, Señor, convertidos en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, a conseguir el premio de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Padre misericordioso, que por este sacramento con que ahora nos fortaleces, nos hagas algún día participar de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Con frecuencia convertimos nuestra existencia en una mala representación. Creemos ser perspicaces y prácticos, pero terminamos siendo cínicos e incongruentes. Pensamos que hay atajos que nos permiten escamotear las exigencias básicas de nuestra fe, por lo que inventamos formas de vida paranoicas, pues decimos servir a Dios pero andamos corriendo frenéticamente detrás del dinero. Como escribiera un teólogo alemán hace siglos, "aquél a quien servimos es nuestro Dios". Si nuestra existencia, nuestros proyectos y afanes más codiciados giran en torno de los bienes materiales, somos servidores de ese amo implacable: el injusto dinero, que como esclavo nuestro es bueno, pero como nuestro amo es insoportable.
LUNES 26
Santos: Felipe Neri, fundador; Eleuterio, papa, y Mariana de Jesús Paredes, laica.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que concediste a san Felipe Neri el don de servirte y de ayudar al prójimo con sencillez y alegría, infunde en nosotros tu Espíritu de amor para que sepamos vivir alegremente el Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 3-9
Bendito sea Dios, Padre de
nuestro Señor Jesucristo, por su gran misericordia, porque al resucitar a
Jesucristo de entre los muertos, nos concedió renacer a la esperanza de una vida
nueva, que no puede corromperse ni mancharse y que Él nos tiene reservada como
herencia en el cielo. Porque ustedes tienen fe en Dios, Él los protege con su
poder, para que alcancen la salvación que les tiene preparada y que Él revelará
al final de los tiempos.
Por esta razón, alégrense, aun cuando ahora tengan que sufrir un poco por
adversidades de todas clases, a fin de que su fe, sometida a la prueba, sea
hallada digna de alabanza, gloria y honor, el día de la manifestación de Cristo.
Porque la fe de ustedes es más preciosa que el oro, y el oro se acrisola por el
fuego. A Cristo Jesús no lo han visto y, sin embargo, lo aman; al creer en Él
ahora, sin vedo, se llenan de una alegría radiante e indescriptible, seguros de
alcanzar la salvación de sus almas, que es la meta de la fe. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Quien ha recibido las bendiciones copiosas del amor de Dios, está dispuesto a afrontar las contrariedades derivadas de la fidelidad cristiana. El creyente aprende a esperar con gozo.
Del salmo 110 R/. El Señor
se acuerda siempre de su alianza.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas son
las obras del Señor y para todo fiel, dignas de estudio. R/.
Ha hecho inolvidables sus prodigios. El Señor es piadoso y es clemente.
Acordándose siempre de su alianza, Él le da de comer al que lo teme. R/.
Él redimió a su pueblo y estableció su alianza para siempre. Dios es santo y
terrible y su gloria perdura eternamente. R/.
ACLAMACIÓN (2 Co
8, 9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su
pobreza. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 10, 17-27
En aquel tiempo, cuando
salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante Él y
le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?".
Jesús le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya
sabes los mandamientos:
No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio,
no cometerás fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre".
Entonces él le contestó: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven".
Jesús lo miró con amor y le dijo:
"Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y
así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme". Pero al oír estas
palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos
bienes. Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos: "¡Qué
difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!". Los discípulos
quedaron sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió: "Hijitos, ¡qué
difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios! Más
fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en
el Reino de Dios".
Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: "Entonces, ¿quién puede
salvarse?". Jesús, mirándolos fijamente, les dijo: "Es imposible para los
hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El joven rico no es un personaje de ficción, es el prototipo y la encarnación de un padecimiento interior que frecuentemente nos aqueja, la fiebre posesiva que nos vuelve esclavos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por medio de este sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte, convierte, Señor, nuestra vida, como la de san Felipe Neri, en una prueba más de tu solicitud por los pobres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta sagrada comunión que hemos recibido, concédenos, Señor, que, a ejemplo de san Felipe, tengamos siempre hambre y sed de Cristo, que es la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MARTES 27
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18. 19)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que constituiste a tu Hijo como Sumo y Eterno Sacerdote, concede a cuantos Él eligió como ministros y dispensadores de tus sacramentos, permanecer fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro: 1,10-16
Hermanos: Los profetas,
cuando predijeron la gracia destinada a ustedes, investigaron profundamente
acerca de la salvación de ustedes.
Ellos trataron de descubrir en qué tiempo y en qué circunstancias se habrían de
verificar las indicaciones que el Espíritu de Cristo, que moraba en ellos, les
había revelado sobre los sufrimientos de Cristo y el triunfo glorioso que los
seguiría. Pero se les dio a conocer que ellos no verían lo que profetizaban,
sino que estaba reservado para nosotros. Todo esto les ha sido anunciado ahora a
ustedes, por medio de aquellos que les han predicado el Evangelio con la fuerza
del Espíritu Santo, enviado del cielo, y ciertamente es algo que los ángeles
anhelan contemplar.
Por eso, viviendo siempre atentos y vigilantes, pongan toda su esperanza en la
gracia que les va a traer la manifestación gloriosa de Jesucristo.
Como hijos obedientes, no vivan conforme a las pasiones que tenían antes, en el
tiempo de su ignorancia. Al contrario, así como es santo el que los llamó, sean
también ustedes santos en toda su conducta, pues la Escritura dice: Sean santos,
porque yo, el Señor, soy santo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Aquel que confirma su decisión de ser seguidor de Dios, vive congruentemente, sabe decir lo que piensa y actúa conforme a lo que cree. Experimenta una ruptura que lo transforma.
Del salmo 97 R/. Cantemos
al Señor un canto nuevo.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su
santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia.
Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los
pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has
revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 10, 28-31
En aquel tiempo, Pedro le
dijo a Jesús: "Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte".
Jesús le respondió: "Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o
hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará
de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas,
madres e hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida
eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán los últimos, y muchos que
ahora son los últimos, serán los primeros". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Quienes aprenden a despojarse de bienes y valores muy queridos, para entregarse con mayor libertad al proyecto del Reino de Dios, recibirán bendiciones, pero también conocerán momentos de fuerte adversidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Tú, que has querido que los sacerdotes estén al servicio del altar y de tu pueblo, concédeles, Señor, por la fuerza de este sacrificio, que su ministerio te sea siempre grato y rinda frutos permanentes para tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 17-18)
Padre santo, santifícalos en la verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que este sacrificio eucarístico que te hemos ofrecido, y del cual hemos participado, santifique, Señor, a tus sacerdotes y a todos tus fieles, para que, en plena comunión contigo, colaboren con todas sus fuerzas a la edificación de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MIÉRCOLES 28
Santos: Germán de París, obispo; Guillermo de Aquitania, religioso, y Justo de Urgel, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Si 36,18-19)
Señor, concede la paz a los que en ti esperan; escucha las oraciones de tus hijos y guíanos por el camino de la justicia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llamas hijos tuyos a los que promueven la paz, concédenos trabajar incansablemente por establecer la justicia, sin la cual es imposible garantizar una paz auténtica y duradera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 18-25
Hermanos: Bien saben
ustedes que de su estéril manera de vivir, heredada de sus padres, los ha
rescatado Dios. Y no con bienes efímeros, como el oro y la plata, sino con la
sangre preciosa de Cristo, el cordero sin defecto ni mancha, al cual Dios había
elegido desde antes de la creación del mundo y, por amor a ustedes, lo ha
manifestado en estos tiempos, que son los últimos. Por Cristo, ustedes creen en
Dios, quien lo resucitó de entre los muertos y lo llenó de gloria, a fin de que
la fe de ustedes sea también esperanza en Dios.
Así pues, purificados ya internamente por la obediencia a la verdad, que conduce
al amor sincero a los hermanos, ámense los unos a los otros de corazón e
intensamente. Porque han vuelto ustedes a nacer, y no de una semilla mortal,
sino inmortal, por medio de la palabra viva y permanente de Dios. En efecto,
todo mortal es hierba y toda su belleza es flor de hierba: se seca la hierba y
cae la flor; en cambio, la palabra del Señor permanece para siempre. Y ésa es la
palabra que se les ha anunciado. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
La renovación bautismal nos ha regenerado internamente. Quienes hemos aprendido a vivir abiertos al enorme valor que encarna toda persona, procuramos amar a los demás de todo corazón.
Del salmo 147 R/. Demos
gloria al Señor.
Glorifica al Señor, Jerusalén; a Dios ríndele honores, Israel. Él refuerza el
cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en tu casa. R/.
Él mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre. Él
envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente. R/.
Le muestra a Jacob su pensamiento, sus normas y designios a Israel. No ha hecho
nada igual con ningún pueblo, ni le ha confiado a otro sus proyectos. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mc 10, 45) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo vino a servir y a dar su vida por la salvación de todos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 10, 32-45
En aquel tiempo, Jesús y
sus discípulos iban camino de Jerusalén y Jesús se les iba adelantando. Los
discípulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguía tenía miedo. Él se
llevó aparte otra vez a los Doce y se puso a decides lo que le iba a suceder:
"Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser
entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; van a condenado a muerte y a
entregado a los paganos; se van a burlar de Él, van a escupido, a azotado y a
matado; pero al tercer día resucitará”.
Entonces se acercaron a Jesús, Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le
dijeron: "Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte". Él les
dijo: "¿Qué es lo que desean?". Le respondieron: "Concede que nos sentemos uno a
tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria". Jesús les replicó:
"No saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el
bautismo con que seré bautizado?". Le respondieron:
"Sí podemos". Y Jesús les dijo: "Ciertamente pasarán la prueba que yo voy a
pasar y recibirán el bautismo con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a
mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para quienes está
reservado".
Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y
Juan. Jesús reunió entonces a los Doce y les dijo: "Ya saben que los jefes de
las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las
oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser
grande entre ustedes que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que
sea el esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo
sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de todos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
No es una frase retórica, tampoco es una proclama inocente. El ejercicio de la autoridad entre los cristianos es un camino alternativo, marcado por la voluntad de servir a la manera de Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te ofrecemos, Señor, bajo los signos sacramentales del pan y del vino, el sacrificio de tu Hijo, rey de la paz, para que este misterio de unidad y de amor reafirme la fraternidad entre todos tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 27)
Mi paz les dejo, mi paz les doy, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, el espíritu de tu amor, a fin de que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, fomentemos entre todos los hombres la paz que Él mismo nos dejó. Por Jesucristo, nuestro Señor.
JUEVES 29
Santos: Maximino de Tréveris, obispo; Bona de Pisa, virgen. Beato José Gérard, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)
Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que, al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, recibamos cada vez con mayor abundancia los frutos de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro: 2, 2-5. 9-12
Hermanos: Como niños
recién nacidos, deseen una leche pura y espiritual, para que crezcan hasta
alcanzar la salvación, ya que han probado lo bueno que es el Señor.
Acérquense, pues, al Señor Jesús, la piedra viva, rechazada por los hombres,
pero escogida y preciosa a los ojos de Dios; porque ustedes también son piedras
vivas, que van entrando en la edificación del templo espiritual, para formar un
sacerdocio santo, destinado a ofrecer sacrificios espirituales, agradables a
Dios, por medio de Jesucristo. Ustedes son estirpe elegida, sacerdocio real,
nación consagrada a Dios y pueblo de su propiedad, para que proclamen las obras
maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.
Ustedes, los que antes no eran pueblo, ahora son pueblo de Dios; ustedes, los
que antes no habían alcanzado misericordia, ahora han alcanzado misericordia.
Queridos hermanos, como a extranjeros que viven fuera de su patria, les
recomiendo que se alejen de las pasiones bajas, que hacen la guerra al espíritu.
Vivan entre los paganos de modo ejemplar; pues si los llegan a acusar de
malhechores, las buenas acciones de que son testigos los harán a ellos
glorificar a Dios el día del juicio. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
La edificación del templo espiritual no termina jamás. La Iglesia es un templo espiritual, donde nos congregamos para ofrecer al Padre los dones más valiosos, los espirituales.
Del salmo 99 R/. El Señor
es nuestro Dios y nosotros su pueblo.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo
entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que Él fue quien nos hizo y somos suyos, que
somos su pueblo y su rebaño. R/.
Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos,
alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su
fidelidad nunca se acaba. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 8,
12) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz
de la vida. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 10, 46-52
"En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó en compañía de sus discípulos y de mucha gente, un ciego, llamado Bartimeo, se hallaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que el que pasaba era Jesús Nazareno, comenzó a gritar: "¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mi!". Muchos lo reprendían para que se callara, pero Él seguía gritando todavía más fuerte: "¡Hijo de David, ten compasión de mí!". Jesús se detuvo entonces y dijo: "Llámenlo". Y llamaron al ciego, diciéndole: "¡Ánimo! Levántate, porque Él te llama". El ciego tiró su manto; de un salto se puso en pie y se acercó a Jesús. Entonces le dijo Jesús: "¿Qué quieres que haga por ti?". El ciego le contestó: "Maestro, que pueda ver". Jesús le dijo: "Vete; tu fe te ha salvado". Al momento recobró la vista y comenzó a seguido por el camino. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Bartimeo sobrevivió a las limitaciones de su ceguera, sin perder la esperanza. Cuando escuchó la buena nueva sobre Jesús y creyó en ella, su vida se llenó de luz.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, te pedimos humildemente nos concedas que este sacramento de amor sea siempre para nosotros un signo de unidad y un vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51-52)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan, vivirá eternamente; pues el pan que voy a dar, es mi carne, y lo doy para vida del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y la Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIERNES 30
El Sagrado Corazón de Jesús
Santos: Fernando III de España, rey, y Juana de Arco, virgen.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11. 19)
Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles y reanimados en tiempo de hambre.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Al celebrarse hoy la solemnidad del Corazón de Jesús, en la que recordamos el inmenso amor de tu Hijo hacia nosotros, te suplicamos, Padre todopoderoso, que nos concedas alcanzar de esa fuente inagotable la abundancia de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Deuteronomio: 7, 6-11
En aquel tiempo, habló
Moisés al pueblo y le dijo: "Eres un pueblo consagrado al Señor, tu Dios; Él te
ha elegido a ti para que seas pueblo suyo entre todos los pueblos de la tierra.
El Señor se ha comprometido contigo y te ha elegido, no por ser tú el más
numeroso de todos los pueblos, ya que al contrario, eres el menos numeroso; más
bien te ha elegido por el amor que te tiene y para cumplir el juramento hecho a
tus padres. Por eso, el Señor, con mano firme, te sacó de la esclavitud y del
poder del faraón, rey de Egipto. Reconoce, pues, que el Señor, tu Dios, es el
Dios verdadero y fiel. Él guarda su alianza y su misericordia hasta mil
generaciones para los que lo aman y cumplen sus mandamientos; pero castiga a
quienes lo odian, y los hace perecer sin demora. Guarda, pues, los mandamientos,
preceptos y leyes que yo te mando hoy poner en práctica". Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Dios escogió a su pueblo de una manera libre y amorosa. No fue la grandeza ni el poderío de Israel lo que le hizo tomar la elección. El amor infinito de Dios es la razón de la elección.
Del salmo 102 R/. El Señor
es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía; que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al
Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.
El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; Él rescata tu vida del
sepulcro y te colma de amor y de ternura. R/.
El Señor hace justicia y le da la razón al oprimido. A Moisés le mostró su
bondad y sus prodigios al pueblo de Israel. R/.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para
perdonar. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros
pecados. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 4, 7-16
Queridos hijos: Amémonos
los unos a los otros, porque el amor viene de Dios y todo el que ama ha nacido
de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor.
El amor que Dios nos tiene, se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo
unigénito para que vivamos por Él.
El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que
Él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros
pecados.
Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amamos los unos a los
otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros,
Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.
En esto conocemos que permanecemos en Él, y Él en nosotros: en que nos ha dado
su Espíritu. Nosotros hemos visto, y de ello damos testimonio, que el Padre
envió a su Hijo como salvador del mundo. Quien confiesa que Jesús es el Hijo de
Dios, permanece en Dios y Dios en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en ese amor.
Dios es amor y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Con esta carta, el Apóstol nos hace un recordatorio del mandamiento de Cristo: amamos unos a otros. De esta manera, nos uniremos a Dios y permaneceremos con Él, y Él en nosotros.
ACLAMACIÓN (Mt 11
29) R/. Aleluya, aleluya.
Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan de mí, que soy
manso y humilde de corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 11, 25-30
En aquel tiempo, Jesús
exclamó: "¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has
escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente
sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien.
El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el
Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera
revelar.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les
daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y
humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga
ligera". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El corazón humilde y la mente bien dispuesta son las exigencias indispensables para desentrañar los misterios del Reino. Los pequeños son nuestros mejores maestros.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Ten en cuenta, Señor, el inefable amor del corazón de tu Hijo, para que este don que te ofrecemos sea agradable a tus ojos y sirva como expiación de nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y
necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.
El cual, con inmenso amor, se entregó por nosotros en la cruz e hizo salir
sangre yagua de su costado herido, de donde habrían de brotar los sacramentos de
la Iglesia, para que todos, atraídos hacia el corazón abierto del Salvador,
pudieran beber siempre, con gozo, de la fuente de la salvación.
Por eso, con los ángeles y con todos los santos, te alabamos, diciendo sin
cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37-38)
Dice el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mí, brotarán ríos de agua viva.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que este sacramento de caridad nos haga arder en un santo amor que, atrayéndonos siempre hacia tu Hijo, nos enseñe a reconocerlo en cada uno de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SÁBADO 31
La Visitación de la Santísima Virgen María
Santos: Santa Petronila de Roma, mártir. Beato Nicolás Barré, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 65,16)
Ustedes, los que aman y temen a Dios, vengan y escuchen: les contaré las maravillas que el Señor ha hecho por mí.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso, que inspiraste a la santísima Virgen cuando llevaba ya en su seno a tu Hijo el deseo de visitar a santa Isabel, concédenos docilidad a tu Espíritu, a fin de que podamos siempre, con María, reconocer tus beneficios y alabarte por ellos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 12, 9-16
Hermanos: Que el amor de
ustedes sea sincero. Aborrezcan el mal y practiquen el bien; ámense cordialmente
los unos a los otros, como buenos hermanos; que cada uno estime a los otros más
que a sí mismo. En el cumplimiento de su deber, no sean negligentes y mantengan
un espíritu fervoroso al servicio del Señor. Que la esperanza los mantenga
alegres; sean constantes en la tribulación y perseverantes en la oración. Ayuden
a los hermanos en sus necesidades y esmérense en la hospitalidad.
Bendigan a los que los persiguen; bendíganlos, no los maldigan. Alégrense con
los que se alegran; lloren con los que lloran. Que reine la concordia entre
ustedes. No sean, pues, altivos; más bien pónganse al nivel de los humildes.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos apreciamos el valor del amor fraterno y la autenticidad. Cuando vivimos estos dos valores traslucimos la fuerza de nuestra esperanza.
Isaías 12 R/. El Señor ha
hecho maravillas con nosotros.
El Señor es mi Dios y salvador, con Él estoy seguro y nada temo. El Señor es mi
protección y mi fuerza y ha sido mi salvación. Sacarán agua con gozo de la
fuente de salvación. R/.
Den gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas,
proclamen que su nombre es sublime. R/.
Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra. Griten jubilosos,
habitantes de Sión, porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Lc 1, 45) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa tú, santísima Virgen María, que has creído, porque se cumplirá
cuanto te fue anunciado de parte del Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-56
En aquellos días, María se
encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa
de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura
saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó:
"¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo,
para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos,
el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá
cuanto te fue anunciado de parte del Señor".
Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de
júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí
grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre y su misericordia llega
de generación en generación a los que lo temen.
Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero,
destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó
de bienes y a los ricos los despidió sin nada.
Acordándose de su misericordia vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había
prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre".
María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó a su casa.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El cántico de la virgen María reafirma, con decisión, la esperanza inquebrantable de los humildes. Ellos han vivido recibiendo constantemente sus dones, y por eso confían en Él.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios todopoderoso, que bendijiste la amorosa solicitud de Maria, la Madre de tu Hijo, por su prima Isabel, acepta y bendice los dones que te presentamos y conviértelos para nosotros en fuente de santificación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 48-49)
Todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te damos gracias, Dios nuestro, por este admirable sacramento de tu amor que has concedido a la Iglesia y te suplicamos que, así como Juan Bautista se alegró al sentir la presencia oculta de tu Hijo, así podamos nosotros reconocer en la Eucaristía la presencia viva de nuestro Salvador, que vive y reina por los siglos de los siglos.