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MISAL NOVIEMBRE DEL 2006
Todos los Santos.
Santos: Germán de Montfort, abad, y Amable de Riom, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Alegrémonos en el Señor al celebrar la solemnidad de Todos los Santos, por la cual se alegran los ángeles y alaban al Hijo de Dios.
Se dice Gloría.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y eterno, que otorgas a tu Iglesia la alegría de celebrar, en esta solemnidad, los méritos y la gloria de todos los santos, concede a tu pueblo, por intercesión de todos estos hermanos nuestros, la abundancia de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 7, 2-4. 9-14
Yo, Juan, vi a un ángel
que venía del Oriente. Traía consigo el sello del Dios vivo y
gritaba con voz poderosa a los cuatro ángeles encargados de hacer daño
a la tierra y al mar. Les dijo: "¡No hagan daño a la tierra,
ni al mar, ni a los árboles, hasta que terminemos de marcar con el sello
la frente de los servidores de nuestro Dios!". Y pude oír el número
de los que habían sido marcados: eran ciento cuarenta y cuatro mil, procedentes
de todas las tribus de Israel.
Vi luego una muchedumbre tan grande, que nadie podía contarla. Eran individuos
de todas las naciones y razas, de todos los pueblos y lenguas. Todos estaban
de pie, delante del trono y del Cordero; iban vestidos con una túnica
blanca; llevaban palmas en las manos y exclamaban con voz poderosa: "La
salvación viene de nuestro Dios, que está sentado en el trono,
y del Cordero".
Y todos los ángeles que estaban alrededor del trono, de los ancianos
y de los cuatro seres vivientes, cayeron rostro en tierra delante del trono
y adoraron a Dios, diciendo: "Amén. La alabanza, la gloria, la sabiduría,
la acción de gracias, el honor, el poder y la fuerza, se le deben para
siempre a nuestro Dios".
Entonces uno de los ancianos me preguntó: "¿Quiénes
son y de dónde han venido los que llevan la túnica blanca?".
Yo le respondí: "Señor mío, tú eres quien lo
sabe". Entonces él me dijo: "Son los que han pasado por la
gran persecución y han lavado y blanqueado su túnica con la sangre
del Cordero". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor
Desde el Antiguo testamento,
los mártires que padecieron por su fidelidad a Dios y los que se han
mantenido fieles a Jesús, entonan una acción de gracias al Señor
que les dio la victoria.
Del salmo 23 R/. Ésta es la clase de hombres que te buscan, Señor.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en
él habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, Él
fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién
podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos
puras y que no jura en falso. R/.
Ése obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador,
le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y
vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 3, 1-3
Queridos hijos: Miren cuánto
amor nos ha tenido el Padre, pues no sólo nos llamamos hijos de Dios,
sino que lo somos. Sí el mundo no nos reconoce, es porque tampoco lo
ha reconocido a Él.
Hermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado
cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando Él se manifieste,
vamos a ser semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es.
Todo el que tenga puesta en Dios esta esperanza, se purifica a sí mismo
para ser tan puro como Él. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
La condición filial que nos permite llamar Padre a Dios no es un privilegio, sino una tarea. Los cristianos debemos mostrar enorme confianza para acercarnos al Padre.
ACLAMACIÓN (Mt 11,
28) R/ Aleluya, aleluya.
Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados por la carga,
y yo les daré alivio, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5, 1-12
En
aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte
y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida
comenzó a enseñarles y les dijo:
"Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de
los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos
los sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre
y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos,
porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón,
porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se
les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas
falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento,
porque su premio será grande en los cielos". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las bienaventuranzas en este Evangelio ponen énfasis en la vida interior del creyente. Mateo subraya la dimensión ética de la fe, que hace realidad la vivencia del Reino.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, el sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte al celebrar hoy la fiesta de todos aquellos que gozan ya de tu vida inmortal, y concédenos experimentar siempre su protección y su ayuda en nuestro camino hacia ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Por Cristo, Señor nuestro.
Porque hoy nos concedes celebrar la gloria de todos los santos, asamblea de
la Jerusalén celestial que eternamente te alaba.
Hacia ella, peregrinos en la tierra, nos encaminamos alegres, guiados por la
fe y animados por la gloria de nuestros hermanos; en ellos encontramos ejemplo
y ayuda para nuestra debilidad
Por eso, unidos a los santos y a los coros de los ángeles, te glorificamos
y cantamos, diciendo: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 8-10)
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, fuente única de toda santidad y admirable en todos tus santos, haz que este sacramento nos encienda en el fuego de tu amor y nos prepare para la alegría de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Los Fieles Difuntos.
Santos: San Ambrosio de Agauno, abad. San Victorino, mártir. Beato Juan Bodey, mártir.
PRIMERA MISA
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 Ts 4, 14; 1 Co 15, 22)
Si creemos que Jesús murió y resucitó, así también creemos que Dios llevará con Él a los que mueren en Jesús. Y así como todos han muerto en Adán, así también todos revivirán en Cristo.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Escucha, Señor, nuestras súplicas y haz que, al proclamar nuestra fe en la resurrección de tu Hijo, se avive también nuestra esperanza en la resurrección de nuestros hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de la Sabiduría: 3, 1-9
Las almas de los justos
están en las manos de Dios y no les alcanzará ningún tormento.
Los insensatos pensaban que los justos habían muerto, que su salida de
este mundo era una desgracia y su salida de entre nosotros, una completa destrucción.
Pero los justos están en paz.
La gente pensaba que sus sufrimientos eran un castigo, pero ellos esperaban
confiadamente la inmortalidad. Después de breves sufrimientos recibirán
una abundante recompensa, pues Dios los puso a prueba y los halló dignos
de sí. Los probó como oro en el crisol y los aceptó como
un holocausto agradable.
En el día del juicio brillarán los justos como chispas que se
propagan en un cañaveral. Juzgarán a las naciones y dominarán
a los pueblos, y el Señor reinará eternamente sobre ellos.
Los que confían en el Señor comprenderán la verdad y los
que son fieles a su amor permanecerán a su lado, porque Dios ama a sus
elegidos y cuida de ellos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Son justos los hombres
y mujeres que sortearon todas las contrariedades por su fidelidad a Dios. Ellos
fueron fieles a Dios y se mantendrán siempre a su lado.
Del salmo 26 R/. Espero ver la bondad del Señor.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy
a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién
podrá hacerme temblar? R/.
Lo único que pido, lo único que busco es vivir en la casa del
Señor toda mi vida, para disfrutar las bondades del Señor y estar
continuamente en su presencia. R/.
Oye, Señor, mi voz y mis clamores y tenme compasión. El corazón
me dice que te busque y buscándote estoy. No rechaces con cólera
a tu siervo. R/.
La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor
y fortaleza y en el Señor confía. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 3, 14-16
Hermanos: Nosotros estamos
seguros de haber pasado de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros hermanos.
El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida
y bien saben ustedes que ningún homicida tiene la vida eterna.
Conocemos lo que es el amor, en que Cristo dio su vida por nosotros. Así
también debemos nosotros dar la vida por nuestros hermanos. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El amor a los hermanos es el signo que nos identifica como seguidores de Jesús. Quien es transfigurado por la fuerza del Espíritu acoge a cada persona como hermano.
ACLAMACIÓN (Mt 25,
34) R/. Aleluya, aleluya.
Vengan, benditos de mi Padre, dice el Señor; tomen posesión del
Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 25, 31-46
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado
de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará
en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante Él todas
las naciones, y Él apartará a los unos de los otros, como aparta
el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha
y a los cabritos a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre;
tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación
del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron
de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo
y me visitaron, encarcelado y fueron a verme'. Los justos le contestarán
entonces: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos
de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero
y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo
o encarcelado y te fuimos a ver?'. Y el rey les dirá: 'Yo les aseguro
que cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo
lo hicieron'.
Entonces dirá también a los de la izquierda: 'Apártense
de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus
ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y
no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no
me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron'.
Entonces ellos le responderán:' Señor, ¿cuándo te
vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y
no te asistimos?'.Y El les replicará: 'Yo les aseguro que cuando no lo
hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron
conmigo'. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a
la vida eterna". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús enfoca su vida y misión en los necesitados. Quien logra entenderlo y vivirlo se convierte en una persona bienaventurada.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te ofrecemos en este sacramento de amor que nos une a Cristo, tu Hijo, y recibe a nuestros hermanos difuntos en la gloria de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de difuntos I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 11, 25-26)
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá y el que vive y cree en mí, no morirá para siempre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por este memorial de la muerte y resurrección de Cristo que hemos celebrado, concede, Señor, a nuestros hermanos difuntos, gozar de la paz eterna de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SEGUNDA MISA
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. 4 Esd 2, 34. 35)
Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz eterna.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios de infinita misericordia, que quisiste que tu Hijo muriera para redimirnos a todos, concede a nuestros hermanos difuntos compartir con Cristo la gloria de la resurrección, en la que creyeron y esperaron. Por Nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 25, 6. 7-9
En aquel día, el Señor del universo preparará sobre este monte un festín con platillos suculentos para todos los pueblos Él arrancará en este monte el velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. Así lo ha dicho el Señor. En aquel día se dirá: "Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo 129 R/. Señor, escucha mi oración.
Desde el abismo de mis pecados clamo a ti; Señor, escucha mi clamor; que estén atentos tus oídos a mi voz suplicante. R/.
Si conservaras el recuerdo
de las culpas, ¿quién habría, Señor, que se salvara?
Pero de ti procede el perdón, por eso con amor te veneramos. R/.
Confío en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra;
mi alma aguarda al Señor, mucho más que a la aurora el centinela.
R/.
Como aguarda a la aurora el centinela, aguarda Israel al Señor, porque
del Señor viene la misericordia y la abundancia de la redención,
y Él redimirá a su pueblo de todas sus iniquidades. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 4, 13-14. 17-18
Hermanos: No queremos que
ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los que
no tienen esperanza. Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó,
de igual manera debemos creer que, a los que murieron en Jesús, Dios
los llevará con Él, y así estaremos siempre con el Señor.
Consuélense, pues, unos a otros, con estas palabras. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN (Jn 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 51-58
En
aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo
que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida".
Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo
puede éste darnos a comer su carne?".
Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del
nombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que
come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré
el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi
carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre,
que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por Él, así también
el que me come vivirá por mí.
Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que
comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para
siempre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios todopoderoso, que por medio de las aguas del bautismo regeneraste un día a nuestros hermanos hoy difuntos, por este sacrificio de reconciliación que la Iglesia te ofrece, purifícalos de sus pecados en la sangre d Cristo y recíbelos en los brazos de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de difuntos I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. 4 Esd 2, 35. 34)
Brille, Señor, para nuestros hermanos difuntos la luz eterna y vivan para siempre en compañía de tus santos, y; que eres misericordioso. Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz eterna y vivan para siempre en compañía de tus santos, ya que eres misericordioso.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por medio de este sacramento con que nos has unido a tu Hijo, muerto y resucitado por nuestra salvación, perdona, Señor, las culpas de nuestros hermanos difuntos y condúcelos a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.
TERCERA MISA
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Rm 8, 11)
Dios, que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, dará también la vida a nuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en nosotros.
Se dice Gloría.
ORACIÓN COLECTA
Dios, creador y redentor nuestro, por cuyo pode; Cristo venció a la muerte y subió glorioso a tu Reino concede a nuestros hermanos difuntos compartir su victoria y disfrutar de tu presencia eternamente. Por Nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del segundo libro de los Macabeos: 12, 43-46
En aquellos días,
Judas Macabeo, jefe de Israel, hizo una colecta y recogió dos mil dracmas
de plata, que envíe a Jerusalén para que ofrecieran un sacrificio
de expiación por los pecados de los que habían muerto en la batalla.
Obró con gran rectitud y nobleza, pensando en la resurrección,
pues si no hubiera esperado la resurrección de sus compañeros,
habría sido completamente inútil orar por los muertos. Pero él
consideraba que, a los que habían muerto piadosamente, les estaba reservada
una magnífica recompensa.
En efecto, orar por los difuntos para que se vean libres de sus pecados es una
acción santa y conveniente. Palabra de Dios, Te alábamos,
Señor.
Del salmo 102 R/. El Señor
es compasivo y misericordioso.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso
para perdonar. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según
nuestros pecados. R/.
Como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor
con quien lo ama, pues bien sabe Él de lo que estamos hechos y de que
somos barro, no se olvida. R/.
La vida del hombre es como la hierba, brota como una flor silvestre: tan pronto
la azota el viento, deja de existir y nadie vuelve a saber nada de ella. R/.
El amor del Señor a quien le teme es un amor eterno, y entre aquellos
que cumplen con su alianza, pasa de hijos a nietos su justicia. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 20-225-28
Hermanos: Cristo resucitó,
y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque si por un hombre
vino la muerte, también por un hombre vendrá la resurrección
de los muertos.
En efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo
todos volverán a la vida; pero cada uno en su orden: primero Cristo,
como primicia; después, a la hora de si advenimiento, los que son de
Cristo.
Enseguida será la consumación, cuando Cristo entregue el Reino
a su Padre. Porque Él tiene que reinar hasta que el Padre ponga bajo
sus pies a todos sus enemigos. E último de los enemigos en ser aniquilado
será la muerte Es claro que cuando la Escritura dice: Todo lo sometió
e Padre a los pies de Cristo, no incluye a Dios, que es quien le sometió
a Cristo todas las cosas.
Al final, cuando todo se le haya sometido, Cristo mismo se someterá al
Padre, y así Dios será todo en todas las cosas. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN (Jn 11,
226) R/ Aleluya, aleluya.
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor; el que cree en
mí, aunque haya muerto, vivirá. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 23, 44-46. 50, 52-53; 24, 1-6
Era
casi el mediodía, cuando las tinieblas invadieron toda la región
y se oscureció el sol hasta las tres de la tarde. El velo del templo
se rasgó a la mitad. Jesús, clamando con voz potente, dijo: "¡Padre,
en tus manos encomiendo mi espíritu!". Y dicho esto, expiró.
Un hombre llamado José, consejero del sanedrín, hombre bueno y
justo, se presentó ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.
Lo bajó de la cruz, lo envolvió en una
sábana y lo colocó en un sepulcro excavado en la roca, donde no
habían puesto a nadie todavía.
El primer día después del sábado, muy de mañana,
llegaron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían preparado.
Encontraron que la piedra ya había sido retirada del sepulcro y entraron,
pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
Estando ellas todas desconcertadas por esto, se les presentaron dos varones
con vestidos resplandecientes. Como ellas se llenaron de miedo e inclinaron
el rostro a tierra, los varones les dijeron: "¿Por qué buscan
entre los muertos al que está vivo? No está aquí; ha resucitado".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte por todos nuestros hermanos que descansan en Cristo, líbralos del poder de la muerte y concédeles la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de difuntos I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Flp 3, 20-21)
Esperamos como Salvador a nuestro Señor Jesucristo, el cual transformará nuestro cuerpo frágil en cuerpo glorioso como el suyo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por este memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo que hemos celebrado, concede, Señor, a todos los fieles difuntos, la plenitud de tu perdón y de tu paz, para que la nueva vida que un día recibieron en el bautismo, florezca eternamente en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Martín de Porres, religioso, y Pedro Almató, mártir. Beato Ruperto Mayer, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 15, 5-6)
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; la parte que he recibido es la más hermosa. El mismo Señor es mi recompensa.
ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro, que condujiste a san Martín de Forres a la gloria celestial por un camino de trabajos humildes e ignorados, concédenos imitar sus ejemplos para que gocemos de tu vida en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 1, 1-11
Nosotros, Pablo y Timoteo,
siervos de Cristo Jesús, deseamos la gracia y la paz de parte de Dios,
nuestro Padre, y del Señor Jesucristo, a todos los hermanos en Cristo
Jesús, que están en Filipos, y a sus obispos y diáconos.
Cada vez que me acuerdo de ustedes, le doy gracias a mi Dios, y siempre que
pido por ustedes, lo hago con gran alegría, porque han colaborado conmigo
en la propagación del Evangelio, desde el primer día hasta ahora.
Estoy convencido de que aquel que comenzó en ustedes esta obra, la irá
perfeccionando siempre hasta el día de la venida de Cristo Jesús.
Por lo demás, es muy justo que yo tenga estos sentimientos para con todos
ustedes, pues los llevo en mi corazón, y tanto en mi prisión como
en la defensa y consolidación que hago del Evangelio, ustedes participan
conmigo de la gracia de mi apostolado. Dios es testigo de cuánto los
amo a todos ustedes con el amor entrañable con que los ama Cristo Jesús.
Y ésta es mi oración por ustedes: Que su amor siga creciendo más
y más y se traduzca en un mayor conocimiento y sensibilidad espiritual.
Así podrán escoger siempre lo mejor y llegarán limpios
e irreprochables al día de la venida de Cristo, llenos de los frutos
de la justicia, que nos viene de Cristo Jesús, para gloria y alabanza
de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Las relaciones entre los
cristianos de Filipos y el apóstol Pablo fueron cordiales y cálidas.
En esta hora adversa intercede por ellos ante Dios, para que les acreciente
su amor.
Del salmo 110 R/. Qué grandes son tus obras, Señor.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas
son las obras del Señor y para todo fiel, dignas de estudio. R/.
De majestad y gloria hablan sus obras y su justicia dura para siempre. Ha hecho
inolvidables sus prodigios. El Señor es piadoso y es clemente. R/.
Acordándose siempre de su alianza, Él le da de comer al que lo
teme. Al darle por herencia a las naciones, hizo ver a su pueblo sus poderes.
R/.
ACLAMACIÓN (Jn 10,
27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me
siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según Lucas: 14, 1-6
Un
sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos,
y éstos estaban espiándolo. Había allí, frente a
Él, un enfermo de hidropesía, y Jesús, dirigiéndose
a los escribas y fariseos, les preguntó: "¿Está permitido
curar en sábado o no?".
Ellos se quedaron callados. Entonces Jesús tocó con la mano al
enfermo, lo curó y le dijo que se fuera. Y dirigiéndose a ellos
les preguntó: "Si a alguno de ustedes se le cae en un pozo su burro
o su buey, ¿no lo saca enseguida, aunque sea sábado?". Y
ellos no supieron qué contestarle. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
La obligación del descanso sabático no es superior al valor de la persona. Jesús discierne adecuadamente la voluntad de Dios y decide aliviar al enfermo aun en sábado.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios misericordioso, que transformaste a san Martín de Forres, para hacer de él un hombre nuevo a imagen de Cristo, renuévanos también a nosotros mediante este sacrificio de reconciliación que vamos a ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Mt 19, 27-29)
Yo les aseguro, dice el Señor, que los que han dejado todo para seguirme, recibirán cien veces más y alcanzarán la vida eterna.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios omnipotente, que por medio de este sacramento nos comunicas la fuerza de tu Espíritu, haz que, a ejemplo de san Martín de Forres, te amemos sobre todas las cosas y vivamos siempre como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 S 2, 35)
Yo elegiré para mi pueblo un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Conserva, Señor, en tu pueblo el espíritu que animó a san Carlos Borromeo, a fin de que tu Iglesia, renovada sin cesar y cada vez más fiel al Evangelio, pueda mostrar al mundo el verdadero rostro de Cristo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 1,18-26
Hermanos:
El hecho de que se predique a Cristo me alegra y me seguirá alegrando,
porque sé que esto será para mi bien, gracias a las oraciones
de ustedes y a la ayuda del Espíritu de Jesucristo. Pues tengo la firme
esperanza de que no seré defraudado y, ahora como siempre, estoy plenamente
seguro de que, ya sea por mi vida, ya sea por mi muerte, Cristo será
glorificado en mí.
Porque para mí, la vida es Cristo; y la muerte, una ganancia. Pero si
el continuar viviendo en este mundo me permite trabajar todavía con fruto,
no sabría yo qué elegir. Me hacen fuerza ambas cosas: por una
parte, el deseo de morir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho
lo mejor; y por la otra, el de permanecer en vida, porque esto es necesario
para el bien de ustedes. Convencido de esto, sé que me quedaré
y los seguiré ayudando a todos ustedes para que progresen gozosos en
la fe. Así tendrán en mí, cuando me encuentre de nuevo
entre ustedes, un motivo de gran alegría en Cristo Jesús. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El apóstol conoce
lo incierto de su situación como prisionero. Puede ser absuelto o condenado.
Ambas situaciones le resultan atrayentes, aunque preferiría vivir ya
desde ahora con Cristo.
Del salmo 41 R/. Mi alma te busca a ti, Dios mío.
Como el venado busca el agua de los ríos, así, cansada, mi alma
te busca a ti, Dios mío. R/.
Del Dios que da la vida está mi ser sediento. ¿Cuándo será
posible ver de nuevo su templo? R/.
Recuerdo cuando íbamos a casa del Señor, cantando, jubilosos,
alabanzas a Dios. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 11,
29) R/. Aleluya, aleluya.
Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan de mí,
que soy manso y humilde de corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 14,7-11
Un
sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos,
y éstos estaban espiándolo. Mirando cómo los convidados
escogían los primeros lugares, les dijo esta parábola:
"Cuando te inviten a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal,
no sea que haya algún otro invitado más importante que tú,
y el que los invitó a los dos venga a decirte: 'Déjale el lugar
a éste', y tengas que ir a ocupar, lleno de vergüenza, el último
asiento. Por el contrario, cuando te inviten, ocupa el último lugar,
para que, cuando venga el que te invitó, te diga: 'Amigo, acércate
a la cabecera'.
Entonces te verás honrado en presencia de todos los convidados. Porque
el que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla,
será engrandecido". Palabra del Señor, T. Gloría a
ti, Señor Jesús.
Las recomendaciones sobre la elección de los asientos de honor no es
una promoción a la falsa modestia, sino una invitación a esperar
los reconocimientos verdaderos que otorga el Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad, los dones que te presentamos al conmemorar hoy a san Carlos Borromeo, pastor vigilante y modelo de santidad, y haz que este sacrificio produzca en nosotros frutos abundantes de vida cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 10, 10)
Yo vine al mundo, para que tengan vida y la tengan en abundancia, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta sagrada Eucaristía nos comunique, Señor, la fuerza necesaria para ser, a ejemplo de san Carlos, fieles servidores de la Iglesia y de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXXI DOMINGO ORDINARIO
Santos: Zacarías e Isabel, padres de san Juan el Bautista. Beata Francisca de Amboise, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 37, 22-23)
Señor, no me abandones, no te me alejes, Dios mío. Ven de prisa a socorrerme, Señor, mi salvador.
Se dice Gloría.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso,
de cuya mano proviene el don de servirte y de alabarte, ayúdanos a vencer
en esta vida cuanto pueda separarnos de ti. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Deuteronomio: 6, 2-6
En aquellos días, habló Moisés al pueblo y le dijo: "Teme
al Señor, tu Dios, y guarda todos sus preceptos y mandatos que yo te
transmito hoy, a ti, a tus hijos y a los hijos de tus hijos. Cúmplelos
siempre y así prolongarás tu vida. Escucha, pues, Israel: guárdalos
y ponlos en práctica, para que seas feliz y te multipliques. Así
serás feliz, como ha dicho el Señor, el Dios de tus padres, y
te multiplicarás en una tierra que mana leche y miel.
Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor;
amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda
tu alma, con todas tus fuerzas. Graba en tu corazón los mandamientos
que hoy te he transmitido". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La oración cotidiana
"Escucha, Israel" es una confesión contundente en el señorío
único y universal de Dios. Israel vive su fe sin divisiones, entregándose
completamente al Señor.
Del salmo 17 R/. Yo te amo, Señor, tú eres mi fuerza.
Yo te amo, Señor, tú eres mi fuerza, el Dios que me protege y
me libera. R/.
Tú eres mi refugio, mi salvación, mi escudo, mi castillo. Cuando
invoqué al Señor de mi esperanza, al punto me libró de
mi enemigo. R/.
Bendito seas, Señor, que me proteges; que tú, mi salvador, seas
bendecido. Tú concediste al rey grandes victorias y mostraste tu amor
a tu elegido. R/.
Lectura de la carta a los hebreos: 7, 23-28
Hermanos: Durante la antigua
alianza hubo muchos sacerdotes, porque la muerte les impedía permanecer
en su oficio. En cambio, Jesús tiene un sacerdocio eterno, porque Él
permanece para siempre. De ahí que sea capaz de salvar, para siempre,
a los que por su medio se acercan a Dios, ya que vive eternamente para interceder
por nosotros.
Ciertamente que un sumo sacerdote como éste era el que nos convenía:
santo, inocente, inmaculado, separado de los pecadores y elevado por encima
de los cielos; que no necesita, como los demás sacerdotes, ofrecer diariamente
víctimas, primero por sus pecados y después por los del pueblo,
porque esto lo hizo de una vez para siempre, ofreciéndose a sí
mismo. Porque los sacerdotes constituidos por la ley eran hombres llenos de
fragilidades; pero el sacerdote constituido por las palabras del juramento posterior
a la-ley, es el Hijo eternamente perfecto. Palabra de Dios. T. Te alabamos,
Señor.
Jesús es un sumo y único sacerdote. Como verdadero hombre experimentó
angustia y debilidad a la hora de su muerte, pero se mantuvo obediente y ahora
intercede por
los suyos.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos
en él nuestra morada, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según Marcos: 12, 28-34
En
aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a Jesús y le preguntó:
"¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?". Jesús
le respondió: "El primero es: Escucha, Israel: El Señor,
nuestro Dios, es el único Señor; amarás al Señor,
tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con
todas tus fuerzas. El segundo es éste: Amarás a tu prójimo
como a ti mismo. No hay ningún mandamiento mayor que éstos".
El escriba replicó: "Muy bien, Maestro. Tienes razón, cuando
dices que el Señor es único y que no hay otro fuera de Él,
y que amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas,
y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos
y sacrificios".
Jesús, viendo que había hablado muy sensatamente, le dijo: "No
estás lejos del Reino de Dios". Y ya nadie se atrevió a hacerle
más preguntas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
En este par de mandatos se resume la relación germina del creyente con Dios. Quien descubre la hondura del amor divino consigue transmitirla a sus hermanos.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio que vamos a ofrecerte en comunión con toda tu Iglesia, te sea agradable, Señor, y nos obtenga la plenitud de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 15, 11)
Me has enseñado el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Continúa, Señor, en nosotros tu obra de salvación por medio de esta Eucaristía para que, cada vez más unidos a Cristo en esta vida, merezcamos vivir con Él eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Los hombres y mujeres que han erradicado de sus vidas la realidad de Dios, también encuentran mayores dificultades para acoger las necesidades de sus semejantes. Los que postulan "la muerte de Dios" tropiezan con obstáculos especiales para salvaguardar los valores humanos de la justicia y la caridad. Indudablemente, también existe la situación contraria e ilógica de muchos cristianos que, al confesar con sus labios a Dios, les resulta imposible respetar la dignidad y el valor de las personas, en particular en las relaciones socioeconómicas. En cambio, quienes han experimentado vivamente a Dios, saben dejarse transformar por su gracia, saben reconocer el llamado a la compasión que les suplican los prójimos más débiles y necesitados.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 5, 5)
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por su Espíritu, que habita en nosotros.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo, concédenos que, guiados por este mismo Espíritu, saboreemos el bien y gocemos siempre de sus consuelos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 1-4
Hermanos: Si alguna fuerza tiene una advertencia en nombre de Cristo, si de algo sirve una exhortación nacida del amor, si nos une el mismo Espíritu y si ustedes me profesan un afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo todos una misma manera de pensar, un mismo amor, unas mismas aspiraciones y una sola alma. Nada hagan por espíritu de rivalidad ni presunción; antes bien, por humildad, cada uno considere a los demás como superiores a sí mismo y no busque su propio interés, sino el del prójimo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La unidad cristiana incluye
la vivencia de actitudes de tolerancia y modestia. Los cristianos no se desviven
por autoafirmarse, sino por acoger a los hermanos.
Del salmo 130 R/. Dame, Señor, la paz junto a ti.
Señor, mi corazón no es ambicioso ni mis ojos soberbios; grandezas
que superen mis alcances no pretendo. R/.
Estoy, Señor, por lo contrario, tranquilo y en silencio, como niño
recién amamantado en los brazos maternos. R/.
Que igual en el Señor esperen los hijos de Israel, ahora y siempre. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 8,
31. 32) R/. Aleluya, aleluya.
Si se mantienen fieles a mi palabra, dice el Señor, serán verdaderamente
discípulos míos y conocerán la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 14, 12-14
En
aquel tiempo, Jesús dijo al jefe de los fariseos que lo había
invitado a comer:
"Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos,
ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque puede ser que ellos te inviten
a su vez, y con eso quedarías recompensado.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a
los cojos y a los ciegos; y así serás dichoso, porque ellos no
tienen con qué pagarte; pero ya se te pagará, cuando resuciten
los justos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
El servicio franco y desinteresado es un valor cristiano. Jesús animó a los suyos a romper los mecanismos del trueque y a vivir la gratuidad de forma franca y desinteresada con los necesitados.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, nuestras ofrendas y con la luz del Espíritu Santo purifica nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 67, 29)
Despliega, Señor, tu poder; el poder que por nosotros desplegaste desde tu templo, en lo alto de Jerusalén.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que tu Espíritu Santo, Señor, descienda sobre nosotros, purifique nuestros corazones y los fecunde, penetrándolos con su divino rocío. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Ernesto de Zwiefalten, abad, y Willibrod de Utrecht, obispo. Beato Francisco Palau, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 85, 3. 5)
Dios mío, ten piedad de mí, pues sin cesar te invoco. Tú eres bueno y clemente y no niegas tu amor al que te invoca.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, de quien procede todo lo bueno, inflámanos con tu amor y acércanos más a ti a fin de que podamos crecer en tu gracia y perseveremos en ella. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses:2, 5-11
Hermanos: Tengan los mismos
sentimientos que tuvo Cristo Jesús, el cual, siendo Dios, no consideró
que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina,
sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo tomando la condición
de siervo, y se hizo semejante a los hombres. Así, hecho uno de ellos,
se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso la
muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre
que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús, todos
doblen la rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan
públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Este antiguo himno cristiano
celebra el amor descendiente de Jesús, que hace suyas las debilidades
humanas, se entrega al Padre y alcanza un señorío sobre el universo.
Del salmo 21 R/. Alabemos juntos al Señor.
Le cumpliré mis promesas al Señor delante de sus fieles. Los pobres
comerán hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan:
su corazón ha de vivir para siempre. R/.
Recordarán al Señor y volverán a Él desde los últimos
lugares del mundo; en su presencia se postrarán todas las familias de
los pueblos. R/.
Porque el Señor es rey, Él gobierna a los pueblos y sólo
ante Él se postrarán todos los que mueren. R/.
Mi descendencia lo servirá y le contará a la siguiente generación,
al pueblo que ha de nacer, la justicia del Señor y todo lo que él
ha hecho. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 11,
28) R/. Aleluya, aleluya.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la
carga, y yo les daré alivio, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 14, 15-24
En
aquel tiempo, uno de los que estaban sentados a la mesa con Jesús le
dijo: "Dichoso aquel que participe en el banquete del Reino de Dios".
Entonces Jesús le dijo: "Un hombre preparó un gran banquete
y convidó a muchas personas. Cuando llegó la hora del banquete,
mandó un criado suyo a avisarles a los invitados que vinieran, porque
ya todo estaba listo. Pero todos, sin excepción, comenzaron a disculparse.
Uno le dijo: 'Compré un terreno y necesito ir a verlo; te ruego que me
disculpes'. Otro le dijo: 'Compré cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas;
te ruego que me disculpes'. Y otro más le dijo: 'Acabo de casarme y por
eso no puedo ir'.
Volvió el criado y le contó todo al amo. Entonces el señor
se enojó y le dijo al criado: 'Sal corriendo a las plazas y a las calles
de la ciudad y trae a mi casa a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a
los cojos'.
Cuando regresó el criado, le dijo: 'Señor, hice lo que me ordenaste,
y todavía hay lugar'. Entonces el amo respondió: 'Sal a los caminos
y a las veredas; insísteles a todos para que vengan y se llene mi casa.
Yo les aseguro que ninguno de los primeros invitados participará de mi
banquete' ". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Esta parábola es un alegato a favor del éxito de la misión cristiana. El banquete del reino será una realidad, los comensales de última hora acogerán con gusto la llamada.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y realiza en nosotros con el poder de tu Espíritu, la obra redentora que se actualiza en esta Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 9-10)
Bienaventurados los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los cielos, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que este sacramento con que nos has alimentado, nos haga crecer en tu amor y nos impulse a servirte en nuestros prójimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Godofredo de Amiens, abad, y Diosdado papa. Beato Juan Duns Escoto, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 95, 3-4)
Cuenten a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones; porque grande es el Señor y digno de toda alabanza.
ORACIÓN COLECTA
Señor y Dios nuestro, que has querido que tu Iglesia sea sacramento de salvación para todos los hombres, a fin de que la obra redentora de tu Hijo perdure hasta el fin de los tiempos, haz que tus fíeles caigan en la cuenta de que están llamados a trabajar por la salvación de los demás, para que todos los pueblos de la tierra formen una sola familia y surja una humanidad nueva en Cristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2,12-18
Queridos hermanos míos:
Así como siempre me han obedecido cuando he estado presente entre ustedes,
con mayor razón obedézcanme ahora que estoy ausente.
Sigan trabajando por su salvación con humildad y temor de Dios, pues
Él es quien les da energía interior para que puedan querer y actuar
conforme a su voluntad.
Háganlo todo sin quejas ni discusiones, para que sean ustedes hijos de
Dios, irreprochables, sencillos y sin mancha, en medio de los hombres malos
y perversos de este tiempo. Entre ellos brillarán como antorchas en el
mundo, al presentarles las palabras de la vida. Así, el día de
la venida de Cristo, yo me sentiré orgulloso al comprobar que mis esfuerzos
y trabajos no han sido inútiles. Y aunque yo tuviera que derramar mi
sangre para que ustedes siguieran ofreciendo a Dios la ofrenda sagrada de su
vida de fe, me sentiría feliz y me regocijaría con todos ustedes.
Y ustedes, por su parte, alégrense y regocíjense conmigo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Las iglesias no son iniciativas
particulares de quienes las presiden. San Pablo se los recuerda a los filipenses:
Dios es quien activa en los creyentes el querer y el actuar.
Del salmo 26 R/ El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy
a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién
podrá hacerme temblar? R/.
Lo único que pido, lo único que busco es vivir en la casa del
Señor toda mi vida, para disfrutar las bondades del Señor y estar
continuamente en su presencia. R/.
La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor
y fortaleza y en el Señor confía. R/.
ACLAMACIÓN (1 p
4,14) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos ustedes, si los injurian por ser cristianos, porque el Espíritu
de Dios descansa en ustedes. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 14, 25-33
En
aquel tiempo, caminaba con Jesús una gran muchedumbre y Él, volviéndose
a sus discípulos, les dijo:
"Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a
su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, más aún,
a sí mismo, no puede ser m: discípulo. Y el que no carga su cruz
y me sigue, no puede ser mi discípulo.
Porque, ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se
pone primero a calcular el costo, para ver si tiene con qué terminarla?
No sea que, después de haber echado los cimientos, no pueda acabarla
y todos los que se enteren comiencen a burlarse de él, diciendo: 'Este
hombre comenzó a construir y no pudo terminar'.
¿O qué rey que va a combatir a otro rey, no se pone primero a
considerar si será capaz de salir con diez mi] soldados al encuentro
del que viene contra él con veinte mil? Porque si no, cuando el otro
esté aún lejos, le enviara una embajada para proponerle las condiciones
de paz.
Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no
puede ser mi discípulo". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Las exigencias para el discípulo son serias y decisivas. Conviene calcular primero las propias fuerzas antes de asumir dicho reto. El camino cristiano nos urge a una transformación profunda.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, como aceptaste la gloriosa pasión de tu Hijo, dígnate aceptar también por la salvación del mundo los dones y plegarias de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mc 16, 15)
Vayan por todo el mundo a proclamar la Buena Nueva a todas las naciones, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Señor, que la participación en tu mesa nos santifique y que la redención que tu Hijo consumó en la cruz, sea recibida con gozo en todo el mundo por medio del sacramento de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Dedicación de la Basílica de Letrán.
Santos: San Teodoro de Roma, mártir. Beata Isabel Catez de la Trinidad, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 21, 2)
Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de donde estaba al lado de Dios, engalanada como una novia que se adorna para su esposo.
Se dice Gloría.
ORACIÓN COLECTA
Señor y Dios nuestro, que has querido congregar a tu pueblo y llamarlo Iglesia, es decir, asamblea, concede a los que se reúnen en tu nombre venerarte, amarte y seguirte, y, guiados por ti, alcanzar el Reino que les tienes prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 9-116-17
Hermanos: Ustedes son la
casa que Dios edifica. Yo, por mi parte, correspondiendo al don que Dios me
ha concedido, como un buen arquitecto, he puesto los cimientos; pero es otro
quien construye sobre ellos. Que cada uno se fije cómo va construyendo.
Desde luego el único cimiento válido es Jesucristo y nadie puede
poner otro distinto.
¿No saben acaso ustedes que son el templo de Dios y que el Espíritu
de Dios habita en ustedes? Quien destruye el templo de Dios, será destruido
por Dios, porque el templo de Dios es santo y ustedes son ese templo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos debemos
estar muy seguros de nuestra peculiar dignidad. Somos piedras vivas que, junto
a otros hermanos, nos convertimos en edificio de Dios.
Del salmo 45 R/. Un río alegra a la ciudad de Dios.
Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, quien en todo peligro nos socorre.
Por eso no tememos, aunque tiemble, y aunque al fondo del mar caigan los montes.
R/.
Un río alegra a la ciudad de Dios, su morada el Altísimo hace
santa. Teniendo a Dios, Jerusalén no teme, porque Dios la protege desde
el alba. R/.
Con nosotros está Dios, el Señor; es el Dios de Israel nuestra
defensa. Vengan a ver las cosas sorprendentes que ha hecho el Señor sobre
la tierra.
ACLAMACIÓN (2 Cró
7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
He elegido y santificado este lugar, dice el Señor, para que siempre
habite ahí mi nombre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 2,13-22
Cuando
se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén
y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas,
y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles
y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas
les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que
vendían palomas les dijo: "Quiten todo de aquí y no conviertan
en un mercado la casa de mi Padre".
En ese momento, sus discípulos se acordaron de lo que estaba escrito:
El celo de tu casa me devora.
Después intervinieron los judíos para preguntarle: "¿Qué
señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?".
Jesús les respondió: "Destruyan este templo y en tres días
lo reconstruiré". Replicaron los judíos: "Cuarenta y
seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿y
tú lo vas a levantar en tres días?".
Pero Él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó
Jesús de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que
había dicho aquello y creyeron en la Escritura y en las palabras que
Jesús había dicho. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Los israelitas habían reducido su religiosidad a rituales ajenos. Los cristianos debemos aprender la lección. Dios no se deja manipular por nosotros, ni cede a nuestros chantajes.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, nuestras ofrendas y concede a tu pueblo, unido en la plegaria, ser fortalecido por tus sacramentos y obtener lo que pide en sus oraciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque en toda casa consagrada a la oración te has dignado quedarte con
nosotros, para hacernos tú mismo templos del Espíritu Santo, que
brillen, sostenidos por tu gracia, con el esplendor de una vida santa.
Y, porque con tu acción constante, santificas a la Iglesia, esposa de
Cristo, simbolizada por estos edificios materiales, a fin de que, llena de gozo
por la multitud de sus hijos, sea presentada a ti en la gloria de tu Reino.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin
cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 P 2, 5)
Nosotros somos piedras vivas, que sirven para construir el templo espiritual, el pueblo sacerdotal que pertenece a Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor y Dios nuestro, que has querido damos en tu Iglesia un signo temporal de la Jerusalén celeste, concédenos, por esta comunión, ser transformados aquí en templos de tu gracia y entrar un día en el Reino de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: León Magno, papa; Andrés Avelino, presbítero, y Demetrio de Antioquía y compañeros, mártires.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Si 44, 114)
Los pueblos recuerdan la sabiduría de los santos; la asamblea proclama su alabanza y su fama perdura por generaciones.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que nos has prometido que las fuerzas del mal nunca prevalecerán contra la Iglesia, cimentada sobre la roca de Pedro, haz que, por la intercesión del Papa san León Magno, tu pueblo permanezca siempre firme en la verdad y goce de una paz estable y verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 3, 17-4,1
Hermanos: Sean todos ustedes
imitadores míos y observen la conducta de aquellos que viven el ejemplo
que les he dado a ustedes. Porque, como muchas veces se lo he dicho a ustedes,
y ahora se lo repito llorando, hay muchos que viven como enemigos de la cruz
de Cristo. Esos tales acabarán en la perdición, porque su dios
es el vientre, se enorgullecen de lo que deberían avergonzarse y sólo
piensan en cosas de la tierra.
Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos que venga
nuestro salvador, Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo miserable
en un cuerpo glorioso, semejante al suyo, en virtud del poder que tiene para
someter a su dominio todas las cosas.
Hermanos míos, a quienes tanto quiero y extraño: ustedes, hermanos
míos amadísimos, que son mi alegría y mi corona, manténganse
fieles al Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Cuando los mensajeros cristianos,
como Pablo, se identifican plenamente con el mensaje que anuncian, pueden invitarnos,
sin rubor alguno, a que sigamos su ejemplo.
Del salmo 121 R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor.
¡Qué alegría sentí cuando me dijeron: "¡Vayamos
a la casa del Señor!". Y hoy estamos aquí, Jerusalén,
jubilosos, delante de tus puertas. R/.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según
lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R/.
ACLAMACIÓN (1 Jn
2, 5) R/. Aleluya, aleluya.
En aquel que cumple la palabra de Cristo, el amor de Dios ha llegado a su plenitud.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 16,1-8
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Había
una vez un hombre rico que tenía un administrador, el cual fue acusado
ante él de haberle malgastado sus bienes. Lo llamó y le dijo:
'¿Es cierto lo que me han dicho de ti? Dame cuenta de tu trabajo, porque
en adelante ya no serás administrador'. Entonces el administrador se
puso a pensar: '¿Qué voy a hacer ahora que me quitan el trabajo?
No tengo fuerzas para trabajar la tierra y me da vergüenza pedir limosna.
Ya sé lo que voy a hacer, para tener a alguien que me reciba en su casa,
cuando me despidan'.
Entonces fue llamando uno por uno a los deudores de su amo. Al primero le preguntó:
'¿Cuánto le debes a mi amo?'. El hombre respondió: 'Cien
barriles de aceite'. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo, date prisa y
haz otro por cincuenta'. Luego preguntó al siguiente: 'Y tú, ¿cuánto
debes?'. Éste respondió: 'Cien sacos de trigo'. El administrador
le dijo: 'Toma tu recibo y haz otro por ochenta'.
El amo tuvo que reconocer que su mal administrador había procedido con
habilidad. Pues los que pertenecen a este mundo son más hábiles
en sus negocios que los que pertenecen a la luz". Palabra del Señor.
Gloría a ti, Señor Jesús.
Este administrador es puesto como ejemplo porque renuncia a los beneficios que le correspondían legalmente, para compartirlos con los necesitados. Esa actitud nos abre el camino a las moradas eternas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por este sacrificio eucarístico
que vamos a ofrecerte, ilumina, Señor, a tu Iglesia, para que nuestros
pastores, guiados siempre por tu amor, puedan conducirnos por el
camino del bien. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 1, 23-24)
Nosotros proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que alimentas a tu Iglesia con el pan de la vida, guíala con la fuerza de tu amor, para que pueda vivir y crecer en libertad y mantenerse fiel a tu Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 S 2, 35)
Yo elegiré para mi pueblo un sacerdote fiel que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que hiciste resplandecer tu gloria en la vida y en la muerte de san Martín, obispo de Tours, renueva en nuestros corazones la fuerza de tu amor, para que ni la muerte ni la vida puedan separarnos de ti. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 4,10-19
Hermanos: Me he alegrado
mucho en el Señor de que el interés de ustedes por mí se
haya vuelto a manifestar. No es que no lo tuvieran, sino que les había
faltado la ocasión de ayudarme. Y no se lo digo porque esté necesitado,
pues he aprendido a conformarme con lo que tengo.
Sé lo que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra.
Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre; lo mismo
a la abundancia que a la escasez. Todo lo puedo unido a aquel que me da fuerza.
Sin embargo, han hecho ustedes bien en socorrerme cuando me vi en dificultades.
Ustedes saben, filipenses, que al comenzar a predicar el Evangelio, cuando salí
de Macedonia, ninguna comunidad cristiana, fuera de ustedes, me brindó
una ayuda económica a cambio de lo que habían recibido de mí.
Pues, incluso cuando estaba en Tesalónica, en más de una ocasión
me enviaron ayuda para aliviar mis necesidades.
No es que yo busque sus donativos; lo que me importa es que ustedes se hagan
cada vez más ricos ante Dios. Tengo cuanto necesito y más de lo
que necesito. Tengo de sobra con lo que Epafrodito me entregó de parte
de ustedes, y que es para Dios ofrenda y sacrificio que Él acepta con
agrado. Y mi Dios, con su infinita riqueza, remediará con esplendidez
todas sus necesidades, por medio de Cristo Jesús. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Este artesano misionero
ha aprendido a vivir con estrechez y holgura. La libertad cristiana que Cristo
le ha otorgado, lo mantiene fuerte para afrontar cualquier adversidad.
Del salmo 111 R/. Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos;
poderosos serán sus descendientes: Dios bendice a los hijos de los buenos.
R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente, jamás
se desviarán: vivirá su recuerdo para siempre. R/.
Firme está y sin temor su corazón, al pobre dan limosna, obran
siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria.
R/.
ACLAMACIÓN (2 Co
8, 9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 16, 9-15
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Con el dinero,
tan lleno de injusticias, gánense amigos que, cuando ustedes mueran,
los reciban en el cielo. El que es fiel en las cosas pequeñas, también
es fiel en las grandes; y el que es infiel en las cosas pequeñas, también
es infiel en las grandes. Si ustedes no son fieles administradores del dinero,
tan lleno de injusticias, ¿quién les confiará los bienes
verdaderos? Y si no han sido fieles en lo que no es de ustedes, ¿quién
les confiará lo que sí es de ustedes?
No hay criado que pueda servir a dos amos, pues odiará a uno y amará
al otro, o se apegará al primero y despreciará al segundo. En
resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero".
Al oír todas estas cosas, los fariseos, que son amantes del dinero, se
burlaban de Jesús. Pero Él les dijo: "Ustedes pretenden pasar
por justos delante de los hombres; pero Dios conoce sus corazones, y lo que
es muy estimable para los hombres es detestable para Dios". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El amor al dinero es una especie de fiebre posesiva. Es imposible dejarse dominar por la codicia y a la vez por la fe y el amor a Dios. La disyuntiva es clara, hay que elegir.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad del obispo san Martín y concédenos que esta Eucaristía nos conduzca siempre hacia ti, a través de las alegrías y las penas de esta vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 40)
Yo les aseguro que todo lo que hagan a uno de estos hermanos míos insignificantes, a mí mismo me lo hacen, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú que nos has renovado con el sacramento de la unidad, ayúdanos, Señor, a cumplir tu voluntad en todo lo que hacemos, para que, a ejemplo de san Martín, disfrutemos la alegría de ser verdaderamente tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXXII DOMINGO ORDINARIO
Santos: Josafat de Ucrania, mártir, y Agustina Livia Petrantoni, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 87, 3)
Que llegue hasta ti mi súplica, Señor y encuentren acogida mis plegarias.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Ayúdanos, Señor, a dejar en tus manos paternales todas nuestras preocupaciones, a fin de que podamos entregarnos con mayor libertad a tu servicio. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de los Reyes: 17,10-16
En aquel tiempo, el profeta
Elías se puso en camino hacia Sarepta. Al llegar a la puerta de la ciudad,
encontró allí a una viuda que recogía leña. La llamó
y le dijo: "Tráeme, por favor, un poco de agua para beber".
Cuando ella se alejaba, el profeta le gritó: "Por favor, tráeme
también un poco de pan". Ella le respondió: "Te juro
por el Señor, tu Dios, que no me queda ni un pedazo de pan; tan sólo
me queda un puñado de harina en la tinaja y un poco de aceite en la vasija.
Ya ves que estaba recogiendo unos cuantos leños. Voy a preparar un pan
para mí y para mi hijo. Nos lo comeremos y luego moriremos".
Elías le dijo: "No temas. Anda y prepáralo como has dicho;
pero primero haz un panecillo para mí y tráemelo. Después
lo harás para ti y para tu hijo, porque así dice el Señor
Dios de Israel: 'La tinaja de harina no se vaciará, la vasija de aceite
no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe
la lluvia sobre la tierra'".
Entonces ella se fue, hizo lo que el profeta le había dicho y comieron
él, ella y el niño. Y tal como había dicho el Señor
por medio de Elías, a partir de ese momento, ni la tinaja de harina se
vació, ni la vasija de aceite se agotó. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Para Israel, la viuda de
Sarepta se convirtió para Israel en el símbolo del amor desinteresado
y confiado. Los pobres se saben en manos de Dios y por eso han aprendido a compartir.
Del salmo 145 R/. El Señor siempre es fiel a su palabra.
El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido;
Él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor
al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.
A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo.
Reina el Señor eternamente. Reina tu Dios, oh Sión, reina por
siglos. R/.
Lectura de la carta a los hebreos: 9, 24-28
Hermanos: Cristo no entró
en el santuario de la antigua alianza, construido por mano de hombres y que
sólo era figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para estar ahora
en la presencia de Dios, intercediendo por nosotros.
En la antigua alianza, el sumo sacerdote entraba cada año en el santuario
para ofrecer una sangre que no era la suya; pero Cristo no tuvo que ofrecerse
una y otra vez a sí mismo en sacrificio, porque en tal caso habría
tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. De hecho,
él se manifestó una sola vez, en el momento culminante de la historia,
para destruir el pecado con e! sacrificio de sí mismo.
Así como está determinado que los hombres mueran una sola vez
y que después de la muerte venga el juicio, así también
Cristo se ofreció una sola vez para quitar los pecados de todos.
Al final se manifestará por segunda vez, pero ya no para quitar el pecado,
sino para salvación de aquellos que lo aguardan y en Él tienen
puesta su esperanza. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El autor de la carta nos persuade de la singular eficacia redentora del sacrificio de Cristo. Su muerte nos abrió para siempre el ingreso al verdadero santuario celestial.
ACLAMACIÓN (Mt s,
3) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 12, 38-44
En
aquel tiempo, enseñaba Jesús a la multitud y le decía:
"¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplios ropajes
y recibir reverencias en las calles; buscan los asientos de honor en las sinagogas
y los primeros puestos en los banquetes; se echan sobre los bienes de las viudas
haciendo ostentación de largos rezos. Éstos recibirán un
castigo muy riguroso".
En una ocasión Jesús estaba sentado frente a las alcancías
del templo, mirando cómo la gente echaba allí sus monedas. Muchos
ricos daban en abundancia. En esto, se acercó una viuda pobre y echó
dos moneditas de muy poco valor. Llamando entonces a sus discípulos,
Jesús les dijo: "Yo les aseguro que esa pobre viuda ha echado en
la alcancía más que todos. Porque los demás han echado
de lo que les sobraba; pero ésta, en su pobreza ha echado todo lo que
tenía para vivir". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
En todo tiempo las viudas han sido víctimas de abusos por parte de los poderosos. No han faltado ocasiones en que esa opresión se ha disfrazado de motivaciones religiosas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad los dones que te presentamos, a fin de que el sacramento de la muerte y resurrección de tu Hijo, nos alcance de ti la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 22, 1-2)
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar; me conduce hacia fuentes tranquilas para reparar mis fuerzas.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te damos gracias, Señor, por habernos alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo y te rogamos que la fuerza del Espíritu Santo, que nos has comunicado en este sacramento, permanezca en nosotros y transforme toda nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO
La compasión, la solidaridad y la generosidad no se aprenden con facilidad. Es un aprendizaje lento y doloroso. Por esa razón, alguien muy generoso invitaba a "dar hasta que doliera". El proverbio bíblico citado por san Pablo también nos urge a "dar de buena gana". Los pobres, las viudas y todos los que han aprendido a confiar en Dios, son nuestros mejores maestros respecto al desprendimiento y la generosidad. Alguien lo ha resumido con frases precisas, al decir que "la esencia del cristianismo es la preocupación por los demás". En ese sentido, podemos decir que los pobres son quienes nos enseñan a ser generosos, y por lo mismo, a ser cristianos.
Santos: Diego de Alcalá, religioso; Nicolás I, papa. Beato Eugenio Bossilkov, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18. 19)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido, para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro, que para guiar y gobernar a tu pueblo, has querido servirte del ministerio de los sacerdotes, concédeles cumplir incansablemente tu voluntad, para que, con su trabajo y su vida, busquen sólo tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito: 1, 1-9
Yo, Pablo, soy servidor
de Dios y apóstol de Jesucristo, para conducir a los elegidos de Dios
a la fe y al pleno conocimiento de la verdadera religión, que se apoya
en la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, había prometido
esta vida desde tiempos remotos, y al llegar el momento oportuno, ha cumplido
su palabra por medio de la predicación que se me encomendó por
mandato de Dios, nuestro salvador.
Querido Tito, mi verdadero hijo en la fe que compartimos: te deseo la gracia
y la paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, nuestro salvador.
El motivo de haberte dejado en Creta, fue para que acabaras de organizar lo
que faltaba y establecieras presbíteros en cada ciudad, como te lo ordené.
Han de ser irreprochables, casados una sola vez; y sus hijos han de ser creyentes
y no acusados de mala conducta o de rebeldía.
Por su parte, el obispo, como administrador de Dios, debe ser irreprochable;
no debe ser arrogante, ni iracundo, ni bebedor, ni violento, ni dado a negocios
sucios. Al contrario, debe ser hospitalario, amable, sensato, justo, piadoso,
dueño de sí mismo, fielmente apegado a la fe enseñada,
para que sea capaz de predicar una doctrina sana y de refutar a los adversarios.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los que pastorean a las
comunidades eclesiales han recibido un ministerio único. Servir a sus
hermanos de forma coherente e irreprochable, erradicando intereses egoístas.
Del salmo 23 R/. Haz, Señor, que te busquemos.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en
él habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, Él
fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién
podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos
puras y que no jura en falso. R/.
Ese obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador, le hará
justicia. Esta es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de
Jacob. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Flp 2, 116) R/. Aleluya, aleluya.
Iluminen al mundo con la luz del Evangelio reflejada en su vida. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 17,1-6
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No es posible
evitar que existan ocasiones de pecado, pero ¡ay de aquel que las provoca!
Más le valdría ser arrojado al mar con una piedra de molino sujeta
al cuello, que ser ocasión de pecado para la gente sencilla. Tengan,
pues, cuidado.
Si tu hermano te ofende, trata de corregirlo; y si se arrepiente, perdónalo.
Y si te ofende siete veces al día, y siete veces viene a ti para decirte
que se arrepiente, perdónalo".
Los apóstoles dijeron entonces al Señor: "Auméntanos
la fe". El Señor les contestó: "Si tuvieran fe, aunque
fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle
a ese árbol frondoso: 'Arráncate de raíz y plántate
en el mar', y los obedecería". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Las expresiones hiperbólicas o exageradas del Señor Jesús se nos clavan en la memoria como clavos ardientes. La fe auténtica realiza mejores acciones que trasplantar moreras al mar.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Tú que has querido que los sacerdotes estén al servicio del altar y de tu pueblo, concédeles, Señor, por la tuerza de este sacrificio, que su ministerio te sea siempre grato y rinda frutos permanentes para tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 17-18)
Padre santo, santifícalos en la verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que este sacrificio eucarístico que te hemos ofrecido y del cual hemos participado, santifique, Señor, a tus sacerdotes y a todos tus fieles, para que, en plena comunión contigo, colaboren con todas sus fuerzas a la edificación de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Lorenzo O'Toole, obispo y Serapio de Argel, mártir. Beata Magdalena Mora no, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 118,137.1 24)
Eres justo, Señor, y rectos son tus mandamientos. Muéstrate bondadoso conmigo y ayúdame a cumplir tu voluntad.
ORACIÓN COLECTA
Señor, que te has dignado redimirnos y hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo, obtengamos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito: 2, 1-8. 11-14
Querido hermano: Enseña lo que está de acuerdo con la