MARTES 1

Santos: Servando de Culross, obispo; Oliverio Plunket, mártir. Beato Ignacio Falzon, laico.

SAN OLIVERIO PLUNKET, del latín, olivarius, "olivo" (1629-1681). Mártir. Nació en Loughenew, County Meath, Irlanda, en el seno de una aristocrática familia incondicional del rey Carlos I (1600-1649), quien a la postre -durante la guerra civil inglesa (1642-1649}-, sería derrocado y ejecutado. Recibe educación en el recientemente fundado colegio jesuita de Irlanda; posteriormente continúa sus estudios en Roma, donde es ordenado sacerdote jesuita en 1654; en la ciudad eterna enseñó teología de 1654 a 1669, año en el que es nombrado arzobispo de Armagh. Se distinguió por defender a la Iglesia católica de las herejías preconizadas por los protestantes. En Drogheda funda un colegio para infantes y otro para estudiantes de teología. Recorre su país en viaje de misión para contrarrestar el cisma religioso y, encubierto debido a la persecución desatada contra el catolicismo, continúa su fecunda labor evangelizadora y defiende la verdadera religión. Su labor se ve interrumpida por la traición de que fue objeto. Se le apresa y conduce a Dublín, donde se le acusa y juzga por una supuesta conspiración contra el Estado. Pese a ser absuelto de los cargos en su contra -dos veces-, se le traslada a la cárcel de Newgate, Londres, Inglaterra, donde, en un juicio arbitrario, se le declara culpable de traición. Es ahorcado y su cadáver descuartizado. Por su inquebrantable fe, su santidad Paulo VI lo canonizó en 1975. Iconografía: se conserva un retrato original hecho durante su confinamiento en Newgate, donde se le muestra con su atavío episcopal. También se le conoce como Oileabhéar Pluincéad.

 

MIÉRCOLES 2

Santos: Otón de Bamberg, obispo; Proceso y Martiniano de Roma, mártires y Bernardino, Realino, presbítero.

SAN BERNARDINO REALINO, del germánico, diminutivo de Bernardo, "guerrero fuerte, atrevido" (1530-1616). Presbítero. Oriundo de la población italiana de Capri, sus padres, Francisco Realino y Elizabeth Bellentani, le inculcaron los buenos principios cristianos. Cursa estudios elementales en su tierra y continúa en la ciudad cercana de Módena, con las materias humanísticas. Destacó por su lucha contra las tentaciones carnales de la juventud. A la edad de 18 años ingresa en la Universidad de Bolonia, hasta obtener el doctorado en derecho civil y canónigo. Ocupa el cargo de alcalde de Felizzano (actual Piamonte), después es alcalde de Cassine y desempeña otros puestos de importancia; sin embargo, se da cuenta de que esto no llenaba sus aspiraciones, debido a que dedicaba tiempo a la oración y llevaba una vida ordenada. En 1564 deja su brillante carrera profesional e inicia el noviciado en la Compañía de Jesús (jesuitas) en Nápoles, Italia, y en 1567 recibe la ordenación sacerdotal. Destacó por ser un excelente confesor y comprensivo consejero con sus feligreses; durante dos años es maestro de novicios. En la época de la batalla de Lepanto (1571) logra numerosas conversiones entre los esclavos moros. A partir de 1574 radica en Lecce, al sureste de Italia, lugar donde establece una casa de jesuitas. Realiza una vasta misión, visita a los encarcelados, a los que organiza para elaborar alimentos y el suministro de los mismos; con especial afecto, ayuda espiritualmente a los condenados a la pena capital. Asimismo, forma grupos para la especial veneración a la santísima Virgen María e imparte catequesis a los niños. Dios le concedió el don de leer las conciencias y predecir hechos futuros. En 1594 es rector en el colegio jesuita de la citada población. Este ejemplar sacerdote muere en Lecce, después de una fructífera labor. Por su fama de santidad, Pío XII (1939-1958) lo canoniza en 1947. Se le reconoce como el defensor y protector de la ciudad donde falleció.

 

JUEVES 3

Santos: Tomás, apóstol; León II, papa, y Raymundo Gayrard, laico.

SANTO TOMÁS, del arameo, "gemelo", "mellizo" (siglo I). Apóstol. Debido a que Jesús eligió a sus doce apóstoles de entre gente del pueblo, y que casi todos eran de origen humilde, quizá sin mayor cultura ni conocimientos, se ignoran datos biográficos de ellos; sólo se identifican por su misión en la vida pública del Redentor. Tal es el caso del titular en el santoral de hoy, pues Tomás, también conocido con el nombre griego de Dídimo (del griego "gemelo"), es quien no estuvo presente cuando Cristo, ya resucitado, se aparece por vez primera ante los demás discípulos y, cuando éstos lo comentan a Tomás, él no les cree (Jn 20, 24-29). Sin embargo, ocho días después, al suceder una segunda aparición, Cristo lo invita a introducir su mano en el costado herido y a comprobar las heridas de sus manos, ante lo que el antes incrédulo y ahora arrepentido Tomás exclama: "Señor mío y Dios mío" (Jn 20, 28). Esta sublime expresión en el encuentro con Jesús resucitado se ha convertido en adoración, tomando una connotación de amor que ha trascendido en la tradición cristiana a través de los siglos (cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, párrafo 448). El apóstol Tomás, después de Pentecostés, al parecer predicó en Persia, Edesa e India. Se dice que en territorio hindú se dedicó al oficio de la construcción, cantera y carpintería. Sin precisar el sitio, quizá murió martirizado en el Oriente. Le han sido atribuidos, sin tener bases, los escritos apócrifos Actas de Tomás. Iconografía: con túnica y manto de época ante Jesucristo, quien le toma la mano para introducida en su costado; o bien, entre el grupo de los Doce.

 

VIERNES 4

Nuestra Señora del Refugio

Santos: Santa Isabel de Portugal, reina. Beato José Frassati, laico.

SANTA ISABEL DE PORTUGAL, del hebreo, "mi plenitud es Dios" (1271-1336), Reina. Perteneció a la nobleza; cuarta hija de Pedro III, rey de Aragón, y de Constanza de Sicilia; nació en Zaragoza, España. En su niñez recibe esmerada educación y profesa la religión de Cristo; destaca por su belleza y gentileza. En su adolescencia, de acuerdo con la tradición entre los nobles, es casada con Dionisio, rey de Portugal, en 1282, con quien engendra dos hijos. Siendo reina del citado país, da el mejor ejemplo de vida cristiana y se dedica a la oración; por amor a Dios tolera las perfidias de su cónyuge. Pese a su fortuna, practica la austeridad y socorre con generosidad a los enfermos pobres para quienes funda un hospital; además, establece un orfanato y casas de beneficencia, todo esto lo hace en forma discreta para evitar halagos. Fue una esposa ejemplar e influyó en su esposo para conservar la paz y el buen gobierno con los habitantes del reino. Por lo anterior, la corte la critica, pero soporta las intrigas que provoca su altruista labor. El rey Dionisio antes de morir en sus brazos, con los auxilios espirituales le solicitó perdón por su conducta; Isabel accede. Después de dicho deceso, decide renunciar a las riquezas de la corte; solicita que corten su cabellera y viste el hábito de terciaria franciscana (actual Orden Franciscana Seglar); ataviada así acude a las exequias reales. Peregrina a la catedral española de Santiago de Compostela y al regresar, a lo que fue su reino, distribuye sus bienes entre los necesitados e ingresa al monasterio franciscano de las clarisas en
Coimbra, Portugal; pero, al presentarse dificultades, se recluye como terciaria franciscana en una austera habitación anexa a dicho convento. En un sitio cercano funda un nosocomio, donde personalmente asiste con caridad a los enfermos. Se distinguió por su piedad; siempre tuvo presente a su familia y solucionó riñas entre sus hijos y la realeza. Cuando realizaba un viaje para atender diversos asuntos en la corte de Estremoz Portugal, debido a su quebrantada salud, ocurrió su fallecimiento en esta población. Sepultada en la capilla del monasterio de clarisas, en Coimbra. Urbano VIII (1623-1644) la canonizó en 1625, dándosele el título de la Reina pacificadora, por su benévola misión. Iconografía: con atavío regio, en sus manos lleva un frasco de ungüento con el que curaba a los enfermos.

 

SÁBADO 5

Santos: Antonio María Zaccaría, fundador, y Anastasio el Athonita, mártir. Beato Jorge Nichols y compañeros, mártires.

SAN ANASTASIO EL ATHONITA, del griego, "resurrección" (920-1003). Mártir. Oriundo de la población de Trebisonda (actual Trabzon, Turquía). Se ignoran detalles anteriores a su vida adulta cuando vistió el hábito monacal en un monasterio del monte Kyminas, en Bitinia (Asia Menor). Con su vida eremítica, dio ejemplo de piedad, oración, austeridad y penitencia. Debido a sus méritos y ejemplo de santidad, lo eligieron abad, pero renuncia al cargo y marcha al monte Athos (Grecia), para entregarse en soledad a la oración contemplativa. Una vez ahí, para evitar ser reconocido, cambia su nombre por el de Doroteo; sin embargo, poco después es localizado por un noble de nombre Nicéforo Focas, quien lo admiraba por su santidad y lo convence para regresar a la abadía, proporcionándole los recursos necesarios, con los cuales construye un monasterio con un templo dedicado a María Santísima. Lo anterior dio origen al comienzo del primer monasterio en el monte Athos, conocido como la Gran Laura, un importante centro de formación monástica. Más adelante, aquel noble (Nicéforo) ocupa el cargo de emperador y trata de enaltecer al monje Anastasio, quien por humildad no acepta las lisonjas y se retira a un sitio solitario en la isla de Chipre, donde establece otro convento, para conservar la "espiritualidad del Monte Tabor" entre sus compañeros, la cual consiste en la extrema disciplina, y vivir en absoluto silencio y permanente oración. No se conoce con precisión el lugar y la causa de su deceso; se dice que falleció junto con varios monjes al derrumbarse un arco del convento; otros biógrafos indican que padeció martirio. Su culto se pierde en la memoria de los tiempos.

 

DOMINGO 6

XIV DOMINGO ORDINARIO

Santos: María Goretti, mártir, e Isaías, profeta. Beata Nazaria March, fundadora.

BEATA NAZARIA MARCH, del hebreo, "coronada", "consagrada" (1889-1943). Fundadora. Fue la cuarta de diez hermanos; nació en Madrid, España. Sus padres, José y Nazaria, fueron cristianos con vastos recursos; recibió educación católica. Cursó sus estudios primarios en el colegio de Comendadoras del Espíritu Santo en Sevilla; esto le proporcionó las bases de su gran espiritualidad. A los nueve años de edad, cuando recibía la catequesis para su primera comunión, siente la llamada de Jesús, cuando le indica: "Tú, Nazaria, sígueme", a lo que ella responde: "Te seguiré, Señor, lo más cerca que pueda una humana criatura". Su formación, piedad y dones naturales le hicieron destacar entre las escolapias; escuchaba con atención las pláticas de su profesora, la beata Ángela de la Cruz (5 de noviembre), quien fue su ejemplo e inspiración para sus posteriores fundaciones. En. 1906, debido a las actividades diplomáticas de su progenitor, viaja a México y -a sus 18 años-, ante la santísima Virgen de Guadalupe, decide ingresar a la congregación de Hermanas de los Ancianos Desamparados; al regresar a su patria, inicia el noviciado hasta pronunciar sus votos perpetuos. En 1912 se le envía a Sudamérica, y se establece en el convento de Oruro, en Bolivia, donde se dedica a evangelizar a los marginados de dicho lugar. En 1925, con la aprobación del Nuncio Papal de ese país, en la más absoluta pobreza y confiando en la Providencia divina, funda un instituto al que nombra la Cruzada Misionera. A Nazaria se unieron varias compañeras, quienes, dirigidas por ella, imparten catequesis en las parroquias y poblaciones vecinas; recorren campamentos mineros, cárceles y zonas marginadas, donde difunden la palabra de Dios. Como misioneras itinerantes, atienden orfanatos y organizan comedores para los más necesitados. Se adelanta a su época en la defensa de los derechos de la mujer y su formación integral, tanto que para resguardar sus carencias instituye el primer sindicato femenino y expresa: "Comprendí que los pobres eran la herencia que el Señor me daba". Su vida fue de seguimiento a Cristo en la difusión del evangelio y el servicio al prójimo hasta su fallecimiento, ocurrido en Buenos Aires, Argentina. En la actualidad, su fundación se conoce como Misioneras Cruzadas de la Iglesia; además, creó un instituto para laicas llamado Misioneras Seglares de la Iglesia. Su obra se ha extendido en Sudamérica y España. Nuestro recordado Juan Pablo II (1978-2005) la beatificó en 1992.

 

LUNES 7

Santos: Fermín de Pamplona, mártir; Willebaldo de Eichstädt, obispo, y Roberto de Claraval, monje.

SAN WILLEBALDO DE EICHSTADT, del germánico. "el que tiene voluntad temeraria" (700-786). Obispo. Originario de Wessex, Inglaterra; su familia perteneció a la alta nobleza de su país y le proporcionó formación cristiana. Sus biografías no detallan datos acerca de la infancia, hasta que en su juventud realizó una peregrinación a tierra santa; se dice que fue el primer inglés que visitó los santos lugares, donde permaneció de 718 a 726. Este viaje fue de estudio y oración, donde, inspirado en esta experiencia, escribió Hodoeporicon, obra vigente hasta nuestros días. Su piedad y amor a Dios fueron notables. Deja una vida de lujos y comodidades en las cortes e ingresa en el monasterio italiano de Montecassino. Durante el año 738 colabora con su primo, el obispo de Alemania, san Bonifacio (5 de junio), quien dos años después lo ordena sacerdote y lo nombra obispo de Eichstätt en Baviera (742); a estos obispos se debe la evangelización de Alemania. Atiende su diócesis durante cuarenta años, en los que, por su celo episcopal, obtiene el cariño y la admiración de los fieles, hasta su deceso en dicha diócesis. Por su vida ejemplar, el pueblo inició su veneración como santo.

 

MARTES 8

Santos: Adriano III, papa; Edgardo de Inglaterra, rey, y Áquila y Priscila de Roma, laicos.

SAN EDGARDO DE INGLATERRA, del anglosajón, variante de Édgar, "lanza protectora de la propiedad" (siglo IX). Rey. De origen inglés, sin pormenores de su infancia y familia. Perteneció a la nobleza. En su juventud, su vida fue desordenada. Sin embargo, cuando hereda el trono de Inglaterra, Dios lo ilumina y se convierte; su vida fue de responsabilidad y buen gobierno, así como de temor al Creador. En su país promueve la paz, dicta leyes contra el adulterio y el homicidio, y atiende con justicia los asuntos de sus súbditos. Fomenta la fe y el amor a Cristo; manda construir un monasterio, donde, además de la vida religiosa, se promueven el arte y la cultura. Después de dieciocho años de reinado y amado por el pueblo, fallece con fama de santo en la región de East Anglia, Inglaterra. Por lo anterior, en su reino se inicia su veneración inmemorial, extendiéndose hacia el mundo de su tiempo. Iconografía: con atavío real, corona y cetro; se le reconoce como Edgardo el Pacífico, por su misión de conservar la paz en su imperio.

 

MIÉRCOLES 9

Santos: Agustín Zhao Rong y compañeros, mártires; Verónica Giuliani, abadesa, y Nicolás de Gorkum y compañeros, mártires.

SAN NICOLÁS DE GORKUM y COMPAÑEROS, del griego "victorioso en el pueblo" (1867). Mártires. Hoy recordamos a los conocidos como Mártires de Gorkum (Holanda), cuyos nombres fueron: Nicolás Pieck, Jerónimo, Teodorico, Nicasio y Guillermo, franciscanos. Godofredo, Antonio Weert, Francisco y Antonio Hoornaert, presbíteros. Pedro y Cornelio, hermanos legos. Juan, de la orden dominica. Adrián, Andrés y Santiago, monjes premostratenses. Juan, canónigo agustino. Leonardo, Nicolás Poppel y Godofredo Van, sacerdotes diocesanos. El martirio de los religiosos citados se efectuó en Brielle, Flandes (entonces territorio español), cuando España era paradigma del mundo católico y, por consecuencia, Europa guardaba total fidelidad a Cristo. Por el contrario, los calvinistas (seguidores de la reforma religiosa expuesta por Juan Calvino -1509-1564--, quien preconizaba, entre otras ideas, el predeterminismo de los seres humanos) constituían la población anticatólica de Flandes. En tanto, la ciudad holandesa de Gorkum, dominada por el protestantismo (movimiento religioso iniciado por Martín Lutero -1483-1546--, en 1529) organizó encarnizada persecución contra los seguidores de Cristo. La difícil situación que experimentaban los cristianos, ocasionó que los mencionados sacerdotes fuesen aprehendidos y llevados a prisión, donde sufrieron vejaciones y fueron sentenciados a morir ahorcados y, posteriormente, sus cadáveres mutilados. Sus cuerpos recibieron cristiana sepultura en Gorinchem, Holanda. El beato Pío IX -1846-1878- (7 de febrero) los canonizó el 29 de junio de 1867. Actualmente, sus reliquias se veneran en Bruselas, Bélgica.

 

JUEVES 10

Santos: Amelia de Bélgica, viuda, y Bianor y Silvano de Turquía, mártires. Beato Manuel Ruiz y compañeros, mártires.

BEATO MANUEL RUIZ y COMPAÑEROS, del hebreo, "Dios con nosotros" (1860). Mártires. Durante la noche del 9 al l0 de julio de 1860, una secta de fanáticos drusos (religión derivada de la mahometana) efectuó una masacre contra cristianos de Damasco (Siria). En esa fecha padecieron el martirio los que la Iglesia conmemora como Mártires de Damasco. El sacerdote fray Manuel Ruiz, superior de los franciscanos del lugar, originario de la ciudad española de Santander, nació en 1804. Se dice que después de recibir la ordenación, fue enviado a Damasco en misión evangelizadora; ahí se dedicó a la educación de los niños y atendió a enfermos marginados. Cuando la persecución se tornó más encarnizada, el padre Manuel y sus compañeros permanecieron en el convento, junto con numerosos feligreses. Sin embargo, los paganos entraron al recinto y el mencionado sacerdote, para evitar una profanación, trató de resguardar al Santísimo Sacramento; todo fue inútil, ya que los musulmanes lo amenazaron al ordenarle: "¡Hazte musulmán o mueres!", a lo que sin temor contestó: "¡Antes la muerte!", al tiempo que colocaba su cabeza sobre el altar, siendo ahí degollado. Acto seguido, sus compañeros fueron martirizados. Los nombres de los Mártires de Damasco son los siguientes. Sacerdotes franciscanos: Carmelo Volta, Engelbert Koland, Nicolás Alberca, Nicanor Ascanio y Pedro Soler. Religiosos franciscanos: Juan Fernández y Francisco Pinazo, así como dos laicos maronitas católicos: Francisco Albdul Muti y Rafael Massabki. Pío XI (1922-1939) los beatificó en 1926; en la ceremonia de beatificación expresó que estos mártires, por su heroicidad, han “... merecido el cielo y el honor de la Iglesia universal".

 

VIERNES 11

Santos: Benito de Nursia, abad; Abundio de Córdoba, mártir, y Pío I, papa.

SAN BENITO DE NURSIA, del latín, "bendito" (480?-547?). Abad. El santo titular de este día, cuyo culto es inmemorial, tuvo el mérito de unificar, con una Regla escrita por él, a los eremitas, que desde antes de su época se retiraban a la soledad con el propósito de consagrarse a Dios viviendo en permanente oración, estudio, extrema penitencia y ayuno. Numerosas comunidades y órdenes religiosas posteriores, basaron su forma de vida en la Regla de san Benito y aún, con modificaciones acordes con cada instituto religioso, puede decirse que dicho escrito prevalece hasta nuestros días. Por ser modelo de vida cristiana, ha sido reconocido por la Iglesia como patriarca de los monjes de Occidente y el pontífice Pablo VI (1963-1978) lo proclamó patrono de Europa en 1964. Sin ubicar fecha exacta, el nacimiento de Benito fue en Nursia (Umbría, Italia); la biografía la escribió el pontífice san Gregorio Magno -590-604- (3 de septiembre). Se ignoran detalles de su infancia; con su hermana gemela, santa Escolástica (10 de febrero), funda la rama femenina de la orden benedictina. En la adolescencia estudia en Roma, pero prefiere la soledad para estar con Dios y marcha hacia la solitaria zona de Subiaco -cerca de Roma-; viaja al norte de Italia; finalmente, se instala en Montecassino. Ahí se le unen compañeros de ideas afines y forman una "Laura" con doce pequeñas ermitas, que a la postre darán lugar a la orden benedictina, para seguir una vida de permanente oración, silencio y mortificación, bajo una Regla escrita por él, quien funge como abad. Su ejemplo de severidad no es aceptado por todos, por lo que padece críticas e intentos de asesinato por envenenamiento. Sin embargo, continúa su arduo trabajo pastoral en la formación de generaciones de monjes para que, con sinceridad, sirvan a Cristo. Pese a su santidad, padece ataques del maligno que, tomando diversas formas, pretende hacerlo caer en la tentación sin lograrlo, ya que Benito, con oración, lo supera hasta su muerte, ocurrida en el monasterio de Montecassino. Debido a su fama de santidad, dio inicio su veneración. Iconografía: con hábito, en actitud orante dentro de una gruta (la llamada Gruta Santa) y un vaso roto, alusivo al intento de envenenamiento. Es protector de ingenieros y arquitectos, contra la fiebre y los cálculos, así como para evitar la superstición e ignorancia religiosa. Una eficaz devoción es tener en casa la medalla de san Benito, que en el anverso tiene la efigie del santo y en "el reverso, una cruz que en los brazos trae las iniciales en latín de la siguiente oración: "La Santa Cruz sea mi luz". "No sea el dragón mi guía", y en el círculo que la rodea indica: "Retírate, Satanás. No me aconsejes mal". "Es malo lo que ofreces. Bebe tú el veneno". Es conveniente adquirir esta medalla, guardarla en casa o bien portarla en la cartera, ya que, con oración y confianza en Dios, san Benito intercederá por nosotros para vencer las tentaciones del espíritu del mal. En la ciudad de México se localiza el templo de San Rafael Arcángel, atendido por sacerdotes benedictinos, ubicado en calle Francisco Pimentel # 34, colonia San Rafael, Delegación Cuauhtémoc.

 

SÁBADO 12

Santos: Nabor y Félix de Mauritania, mártires; Juan Gualberto, abad, e Inés Le Thi de Tonkin, mártir.

Vísperas I del domingo: 3a semana del Salterio

SAN JUAN GUALBERTO, del hebreo, "Dios ha hecho misericordia" (995?-1073). Abad. Originario de Florencia, Italia; sus padres fueron nobles con amplios recursos. Vivió su niñez y juventud en total indiferencia religiosa, ya que su padre quería que ocupase un alto cargo en el gobierno. El hecho que marcó su vida, y tal vez lo alejó de Dios, fue el deseo de vengar la muerte de su hermano mayor, Hugo, quien había sido asesinado. Alrededor de los 18 años de edad, Juan Gualberto, un Viernes Santo -al asistir a las ceremonias alusivas a la pasión y muerte de Jesús- queda impresionado al darse cuenta de la sumisión de Cristo ante sus verdugos. Al retirarse del templo, encuentra en la calle al asesino de su hermano y cuando pretende matado, éste se arrodilla suplicándole perdón; al ver la sumisión del homicida algo sucede en su interior y recuerda que Cristo dijo: "Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen" y, tomando de la mano al agresor, con un abrazo lo perdona. Después de esta escena, regresa a casa para despedirse de su padre y le comunica su decisión de consagrarse a Dios. Ingresa en el monasterio benedictino de San Miniato; posteriormente, se traslada -para seguir una vida de mayor austeridad y penitencia- a la soledad de Valumbrosa, donde establece un monasterio en el que se cumplirá con exactitud la Regla de san Benito; esta obra se expande en toda Italia. Murió en su monasterio con fama de santo. Alejandro III (1159-1181) lo canonizó en 1162. Iconografía: con hábito y crucifijo en las manos, en actitud orante.

 

DOMINGO 13

XV DOMINGO ORDINARIO

Santos: Enrique II de Alemania, emperador; Cunegunda, emperatriz, y Esdras, sacerdote y escriba.

SAN ESDRAS, del hebreo, "socorro" (siglo V a. C.). Sacerdote y escriba. Su vida se conoce a partir de la edad adulta; vivió en la época del rey Artajerjes I, rey de Persia (465-425 a, C.), quien lo envió a Jerusalén (458 a. C.) como un reconocido escriba estudioso de la Ley de Moisés, dándola a conocer a la gente del pueblo para darle cumplimiento (Esd 7, 6). Se le atribuye el libro homónimo del Antiguo Testamento. Libro histórico escrito probablemente hacia 430 a. c., contiene diez capítulos y se divide en dos secciones: primera: capítulos I a VI, regreso del destierro, y reconstrucción del Templo; segunda: capítulos VII-X, tratan sobre Esdras y Nehemías, y su organización en la comunidad de Jerusalén. Su propósito principal era romper y prohibir los matrimonios mixtos que se habían efectuado (Esd 9, 1-4; 10, 1-17). Posteriormente, dicha Ley fue separada del libro de Esdras y adicionada al de Nehemías (Ne 8-10). La obra bíblica de este escriba fue decisiva, ya que reunió por primera vez los libros de la Biblia, haciendo de ésta la base de la religión. Antes de su intervención, los libros de la Biblia sólo se encontraban en manos de los sacerdotes, por lo cual Esdras inició una nueva forma de culto en donde la lectura comunitaria de la Biblia pasaría a ser pilar de la vida religiosa del pueblo. La obra de Esdras, en la integración de la Biblia conocida hasta esa época, se narra en el libro segundo de Macabeos 2, 13-14. Se desconoce el lugar y la forma de su muerte. Se incluyó en el santoral por su participación en el Plan Salvífico de Dios; también se le conoce como el cronista. Iconografía: antiguas láminas lo representan con vestimenta de época, copiando los libros de la Sagrada Escritura.

 

LUNES 14

Santos: Camilo de Lelis, fundador; Francisco Solano, presbítero, y Juan Wong de China, mártir.

SAN FRANCISCO SOLANO, del italiano antiguo, "franco", "francés" (1549-1610). Presbítero. Oriundo de Montilla (Córdoba, España); hijo de Mateo y Ana, católicos quienes, a base de trabajo, habían logrado una sólida posición económica. En su niñez y juventud estudia en el colegio jesuita de Córdoba; de carácter alegre, aprendió a tocar instrumentos musicales y a cantar. Destaca por ser pacificador de riñas que se suscitaban entre sus amigos y por su generosidad con los necesitados. A los 20 años, define su vocación a la vida religiosa, deja la vida hogareña plena en comodidades e ingresa al convento franciscano de San Laurencio, en su tierra natal, para llevar una vida austera y de oración. Continúa estudios eclesiásticos en Sevilla; pretende viajar como misionero, pero sus estudios se lo impiden y al término de éstos recibe la ordenación sacerdotal (1576). Se le envía a Montilla -al sur de Córdoba-, donde ejerce su ministerio con arduo trabajo pastoral; fue predicador, catequista y confesor; atendía a los contagiados de peste y, se dice, realizó curaciones y hechos milagrosos; se le consideró taumaturgo. Más tarde, en 1583, se desempeñó como maestro de novicios y vicario conventual, y ejerce otros cargos en Granada (1587). A los 38 años de edad se le envía a misionar a Sudamérica; durante la travesía predica, canta y entabla amistad con los esclavos negros de la embarcación. Llegan a la República Dominicana, Cartagena de Indias y Panamá; en esta última ciudad se embarcan hasta encallar en la isla Gorgona, cercana a Colombia, donde permanecieron dos meses, y él se dedica a catequizar y a bautizar a la gente de color; atiende enfermos y asiste a los necesitados, siempre con afabilidad y buen humor, ganando el cariño de quienes lo rodean. Al reanudar su viaje, recorre Perú, Panamá, Argentina y Paraguay, entre otros países; durante 20 años, trabaja con ahínco y servicio al prójimo, difundiendo el Evangelio. En 1595 se le envía al convento de Lima (Perú), donde continúa su misión con los enfermos impartiendo catequesis. En 1605 se traslada al convento limeño de San Francisco, donde cinco años después muere. Patrono de Perú y Argentina. Benedicto XIII (1724-1730) lo canoniza en 1726. Iconografía: con hábito, predicando a los nativos, con un crucifijo en sus manos. .

 

MARTES 15

Santos: Buenaventura, doctor de la Iglesia, y Vladimir de Kiev, príncipe. Beata Ana María Javouhey, fundadora.

BEATA ANA MARÍA JAVOUHEY, del hebreo, "la benéfica", y del arameo, "señora" (1779-1851). Fundadora. Originaria de Jallanges, Francia. Su vida se ve envuelta en los conflictos políticos, sociales y religiosos que trajo consigo la Revolución francesa en julio de 1789, año en el que la pequeña recibe la Primera Comunión. Su familia, firme en la fe de Cristo, ofrece su hogar para refugio de sacerdotes. Al término de la persecución, la joven imparte el catecismo a los pequeños de su pueblo. En 1798, durante una misa, se consagra delante de su familia al Señor. Dos años más tarde se dirige a Besancon, donde se acababa de fundar una escuela para niños desvalidos. Sin embargo, durante una visión se ve rodeada de hombres negros y de piel oscura, y escucha una voz que le dice: "Son los hijos que Dios te da. Soy santa Teresa; seré la protectora de tu orden"; al momento, regresa a su hogar, donde continúa la enseñanza de las primeras letras y el catecismo a niños de Seurre y Dole. En Suiza ingresa en la congregación de religiosas cistercienses de la Observancia Estricta, conocidas como trapenses. Empero, según relata, escucha una voz que le indica que su misión será fundar una congregación que auxilie a la población negra. Por ello, abandona el convento y retorna a su hogar, para continuar su obra educativa, por lo que enseña a las pequeñas a leer, escribir y contar, así como a coser, tejer, planchar e hilar. En 1805 funda una capilla anexa a su escuela, la cual queda bajo el patronazgo de san José. En 1807, junto con tres de sus hermanas y cinco jóvenes, profesan sus votos y reciben el hábito religioso. Cinco años más tarde, con apoyo de su padre, compra un convento abandonado en Cluny, donde establece la Congregación de San José de Cluny. Al poco tiempo abre una escuela en París. La devoción de las religiosas en su misión educadora hace que se le solicite para fundar una escuela en la isla Borbón (Reunión), ubicada en el océano Índico, posesión francesa, donde llegan barcos de esclavos provenientes de África; de inmediato Ana recuerda la profecía (1817). Asimismo, es invitada a fundar escuelas en otros territorios franceses; así, se establecen en Senegal, África (1819), donde la fundadora se traslada en 1822. Establece hospitales y granjas-escuela en Mauritania, Gambia y Sierra Leona (1823); al año siguiente, una vez consolidada su obra, regresa a Francia, donde funda una casa de formación para jóvenes africanos. En 1828, a petición del gobierno francés, llega a la Guayana francesa en Sudamérica, donde, además de evangelizar, enseña a la población negra a cultivar mejor sus tierras y los capacita en diversos oficios. Funda un leprosario en Mana. Toda su exitosa y fecunda labor, así como su lucha por los derechos y la libertad de los esclavos, le atrae numerosas enemistades de la población blanca. Finalmente, deja su obra bien cimentada y abandona la Guayana Francesa en 1843. Regresa a Francia para continuar su labor y muere en París. En su honor, una población guayanesa lleva su nombre. Pío XII (1939-1958) la beatifica en 1950. Iconografía: con el hábito de su orden rodeada de gente de color.


 

MIÉRCOLES 16

Nuestra Señora del Carmen

Santos: Santa Teresa Hi Chang, mártir. Beato Simón da Costa, mártir.

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN, del hebreo, "viña de Dios" (siglo XIII). En el Monte Carmelo, situado en Palestina, actual Israel, se le apareció al monje san Simón Stock (16 de mayo) el 16 de julio de 1251, donde en ese entonces estaba situado un monasterio; de ahí el origen de la orden Carmelita o del Monte Carmelo, así como el nombre de la advocación mariana que hoy recordamos. El afortunado vidente comunicó el acontecimiento a los pobladores del lugar, así como la promesa de salvación que María Santísima le reveló, acerca de que aquellos que siendo buenos cristianos portasen con fe su escapulario (del latín, scápula "hombro"), y obedecieran la voluntad de Dios, obtendrían la gloria celestial. Desde 1322, los mismos monjes iniciaron esta celebración; al paso de los años, en 1587, la aprobó el pontífice Sixto V (1585-1590); en 1726 Benedicto XIII (1724-1730) la extendió a la Iglesia universal y estableció en esta fecha su celebración. Iconografía: Nuestra Señora de pie, ataviada con habito color café (adoptado por la Orden del Monte Carmelo), manto color marfil, porta a su Divino Niño en el brazo izquierdo, ambos coronados; con la mano derecha nos ofrece el escapulario color café con el monograma A M (Ave María) y con una cruz sobre el monte bordados en hilo dorado. Se invoca para que las almas del purgatorio pasen a la gloria; eficaz intercesora en las enfermedades contagiosas y protectora en los percances de la naturaleza. Se puede visitar, entre otros numerosos templos dedicados a Nuestra Señora del Carmen, el localizado en la calle Nicaragua casi esquina Aztecas, colonia Morelos, Delegación Cuauhtémoc. Invoquemos a Nuestra Señora diciendo: "Pues eres nuestra Abogada y medianera con Dios, ¡ruega Señora por nosotros, Virgen del Monte Carmelo!".

 

JUEVES 17

Santos: Alejo de Roma, penitente, y Eduviges de Polonia; reina. Beatas Carmelitas de Compiegne, mártires.

BEATAS CARMELITAS DE COMPIEGNE (1794). Mártires. En la época de la Revolución francesa (1789-1799) un grupo de religiosas de clausura de la orden del Monte Carmelo estableció un monasterio en Compiegne, Francia. Pero al desatarse la persecución contra los cristianos y estando en el convento, las religiosas fueron sorprendidas por las tropas, que entraron a dicho lugar para obligar a las monjas a abandonar la casa, integrarse al mundo y entregarse a una vida disipada. Las religiosas, fieles a sus votos, se negaron a aceptar tal propuesta, por lo cual se les confiscó su propiedad y fueron arrojadas de ésta. Como varios feligreses se percataron de tal acción, piadosas familias dieron hospedaje en sus hogares a las monjas, con la finalidad de ocultarlas y atenderlas. Sin embargo, la superiora Teresa de San Agustín se percató del desorden en el que se vivía en esos pueblos y decidió entregar su vida a cambio de la conversión de aquellos pecadores. Reunida con sus hijas espirituales, les comunicó su decisión y algunas decidieron, junto con ella, entregarse a las autoridades y, encomendándose a Dios, así lo hicieron. Ante tropas y gobernantes padecieron burlas; fueron atadas y conducidas a la prisión de París, donde se les sentenció a la guillotina, donde murieron 16 mártires en aras de la fe. Sus cuerpos, como los de muchos otros, fueron depositados en una fosa común del cementerio parisino de Picpus en el que una lápida recuerda el lugar que les sirvió de sepultura. San Pío X -1903-1914- (21 de agosto), las beatificó en 1906.


 

VIERNES 18

Santos: Arnulfo de Metz, obispo; Sinforosa de Roma y compañeros, mártires, y san Simeón de Lípnica, presbítero.

SAN SIMEÓN DE LÍPNICA, del hebreo, "el hijo que Dios ha concedido para escuchar los ruegos de sus padres" (1435?-1482). Presbítero. Se ignora la fecha exacta de su nacimiento en Lípnica (Murowana Góslina, Polonia). Sus padres, Gregorio y Ana, eran de escasos recursos, por lo que con esfuerzo le proporcionaron educación cristiana y mediana cultura. En su infancia fue estudioso y gustaba entrar en el templo a rezar, en especial a la Santísima Virgen, de quien siempre sería devoto. Cerca del año 1454 radica en la ciudad polaca de Cracovia, donde continúa estudios en la Academia Jagellonica. Fue alumno del reconocido predicador san Juan de Capistrano (23 de octubre), quien era sacerdote franciscano; por medio de él, Simeón define su vocación sacerdotal. Ingresa en la orden de Frailes Menores en el convento de Stradom, Cracovia, en 1457. Desde el noviciado es ejemplo de humildad y pobreza; al término de su academia, hacia 1460, recibe la ordenación sacerdotal. Al iniciar su ministerio, ocupa el cargo de guardián de la fraternidad en Tarnów; después se establece en Stradom, donde se distingue por su docta predicación y por ese don, también predica en la Catedral de Wawel (1463); desde entonces en su país se le reconoce como predicador ferventísimo. Realiza una peregrinación a tierra santa, pues siente en su interior el deseo de morir en expiación por los pecados de la humanidad; sin embargo, Nuestro Señor ya había trazado otra misión para su siervo. Siempre admiró a san Francisco de Asís (4 de octubre), en su afecto por los santos lugares. Se dice que temía ser capturado por los paganos. Antes de emprender la citada peregrinación memorizó la Regla franciscana a su decir: “... para tenerla siempre delante de los ojos de la mente". El amor y servicio a sus hermanos no tuvo límites; durante una epidemia de peste en Cracovia, que durante un año flageló a sus habitantes, Simeón atendió sin descanso a los enfermos (decía que esa época era un "tiempo propicio" para practicar la caridad con los necesitados), hasta ofrendar la vida. Además de proporcionar auxilio corporal a cada enfermo, les proveyó socorro espiritual con los sacramentos y procuró palabras de consuelo a los moribundos. Su entrega total con los apestados ocasionó que se contagiara. Tolerando con paciencia los sufrimientos y sintiendo que pronto moriría, pidió ser sepultado en la entrada del templo, para que al pasar lo pisotearan. Después de seis días de agonía entregó su alma a Dios. Siglos después, la santa sede, hechos los estudios correspondientes, reconoció la milagrosa curación de un paciente en Cracovia, ocurrida en 1943. Por decreto de Benedicto XVI, fue canonizado el 3 de junio de 2007. Iconografía: con hábito, en actitud orante rodeado por ángeles.

 

SÁBADO 19

Santos Justa y Rufina de Sevilla, mártires, y Símaco, papa. Beata María Vicenta de Santa Dorotea Chávez Orozco, fundadora.

Vísperas I del domingo

BEATA MARÍA VICENTA DE SANTA DOROTEA, del arameo, "señora"; del latín, "vencedora", y del griego, "regalo de Dios", respectivamente (1867-1949). Fundadora. Oriunda de Cotija (Michoacán, México), fue bautizada con el nombre de Dorotea. De niña cursó estudios elementales. Durante su juventud radica en Guadalajara, capital del estado de Jalisco; en ese tiempo padece una enfermedad que la obliga a ser hospitalizada; ahí reflexiona y decide integrarse al servicio de Dios en la vida religiosa (1892). Cuando se recupera, trabaja en ese nosocomio como voluntaria y hace voto personal de castidad. Decidida a servir a Dios en los enfermos necesitados, junto con otras misericordiosas jóvenes, funda, en 1905, la Congregación de Siervas de la Santísima Trinidad y de los Pobres. En 1908 viste el hábito y establece el noviciado para la formación de damas que gustasen consagrarse a Dios asistiendo a enfermos marginados. Poco después pronuncia sus primeros votos con el nombre que se le conoce. En 1911, la santa sede aprueba su fundación. Cuando emite sus votos perpetuos, la República Mexicana atraviesa por una tenaz persecución religiosa, por lo cual su comunidad, así como templos y sacerdotes, temen por su desaparición. A pesar de todo, Dios las preserva y logran que su instituto se extienda a Puebla, Sinaloa, Coahuila y Jalisco, creando albergues para ancianos y sanatorios. La Madre Vicentita, como la llamaron sus hermanas espirituales, se distinguió por ser amable, bondadosa y comprensiva con quienes la conocieron. En especial con los enfermos, a quienes proporcionó palabras de consuelo que les hacían tolerables sus padecimientos. Dio ejemplo de vida por su devoción al Divino Verbo y a la santísima Virgen María; cada día, en la asamblea eucarística manifestaba gran fervor, haciendo de la celebración el centro de su vida diaria e incentivo para su trabajo con los enfermos. Su servicio a los demás sólo se interrumpió por su deceso; después de extenuante enfermedad, ocurrió en el glorioso momento de la Consagración, en una misa que se celebraba por su mejoría. Recibió sepultura en la capilla de la casa general en Guadalajara (Jalisco, México), lugar donde recibe veneración. Su santidad Juan Pablo II (1978-2005), que en paz descanse, la canonizó en 1997.

 

DOMINGO 20

XVI DOMINGO ORDINARIO

Santos: Bulmaro de Bolonia, abad; José María Díaz, mártir, y Elías, profeta.

SAN ELÍAS, del hebreo. "mi Dios es Yahvé" (siglo IX antes de Cristo). Profeta. La tradición indica que nació en Tisbé (Gaalad, Palestina), actual Israel; llamado por su tierra natal Tesbita. Fue destacado representante de la fe del Dios verdadero, bajo el reinado del rey Ajab y su cónyuge Jezabel, a quienes profetizó una sequía causada por el paganismo, el cual Elías combatió con tenacidad. El Antiguo Testamento da a conocer sus profecías en los libros primero y segundo de Reyes. Peregrinó por el desierto hasta el Horeb, Arabia, donde contempló el rostro del Señor y escuchó sus palabras. Se dice que Elías no murió sino que Dios lo "arrebató" al cielo sobre un carro de fuego conducido por ángeles, hecho ocurrido en la región palestina de Betel. Se le incluye en el santoral de hoy por su participación en el Plan Salvífico de Dios. Iconografía: anciano barbado, con túnica y manto de su tiempo, en el momento de ser "arrebatado" al cielo, desde la tierra lo contempla el profeta Eliseo, quien lo sucedió. Costumbres populares lo consideran intercesor de los justos y protector en la hora de morir. Para conocer más y en una lectura amena de temas bíblicos, se recomienda el Compendio de historia sagrada, de Editorial Progreso. Este libro es un clásico, con más de treinta ediciones actualizadas hasta nuestros días.

 

LUNES 21

Santos: Lorenzo de Brindisi, doctor de la Iglesia; Daniel, profeta, y Alberico Crescitelli, mártir.

SAN ALBERICO CRESCITELLI, del germánico, "rey de los elfos" (1863-1900). Mártir. Oriundo de Altavilla, Italia. Ingresa al Pontificio Seminario de las Misiones Extranjeras de Roma en 1875 y se ordena sacerdote en 1887. Se integra a la Sociedad de Misiones Extranjeras de Milán, antecesora del actual Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras (PIME) en 1888. En ese mismo año se le envía como misionero a predicar en la provincia de Shensi, China. Continúa su obra en Ninkiang (1900), donde es arrestado -junto con otros sacerdotes y fieles- durante la rebelión Bóxer (movimiento chino contra los extranjeros y cristianos); el padre Alberico fue cruelmente torturado, decapitado y su cuerpo descuartizado. Es uno de los ciento veinte mártires de China. Su santidad Juan Pablo II (1978-2005) lo canonizó. Iconografía: fotografía con atuendo oriental.

 

MARTES 22

Santos: María Magdalena, penitente, y Domingo de Carracedo, ermitaño. Beato, Agustín Fangi, presbítero.

SANTO DOMINGO DE CARRACEDO, del latín, "señorial" (1178?). Ermitaño. Fue natural de Cariacedo, España; se ignoran datos anteriores a su vida adulta. Fungió como abad de la orden benedictina en los monasterios de Bierzo, Galicia y Asturias, en España. Tiempo después, con el propósito de vivir en la práctica de la extrema disciplina, mayor austeridad y permanente oración, Domingo y los demás monjes se integran -a mediados del siglo XII- a los monasterios cistercienses que habían adoptado una forma de vida más severa. Asimismo, este santo varón fue un ejemplo de piedad; sin embargo, para vivir aún más la Palabra de Dios, obtiene autorización del superior para retirarse de la vida comunitaria dentro del monasterio y habitar en la soledad de una ermita en la zona montañosa de Corullón. En aquella agreste y solitaria región se entrega a la oración contemplativa, ayuno y mortificación corporal. No obstante su vida de santidad y dedicación a Cristo, padece tentaciones demoníacas, las cuales, por su santidad y haciendo de la oración una valiosa arma contra el enemigo, logra dominarlas. Su fallecimiento ocurrió en su ermita. Su culto se pierde en la memoria de los tiempos.

 

MIÉRCOLES 23

Santos: Brígida de Suecia, fundadora, y Juan Casiano, abad. Beato Pedro Ruiz y compañeros, mártires.

BEATO PEDRO RUIZ Y COMPAÑEROS, del arameo, "roca", "piedra" (1936). Mártires. El beato que hoy recordamos encabezó una lista de ocho presbíteros diocesanos, que murieron mártires sólo por el hecho de ser sacerdotes del único Dios verdadero, siendo masacrados en 1936 durante la Guerra Civil española. Los mencionados fueron maestros en diversos seminarios del territorio hispano, por lo cual vivían alejados de rencillas civiles o militares. Reconocidos por su espiritualidad y dedicación a la docencia, la mayoría eran jóvenes recién ordenados; los de mayor edad tenían fama por su sencillez. Sin embargo, fueron perseguidos y capturados hasta entregar la vida por ser testigos de Cristo. Los nombres de estos sacerdotes eran: Pedro Ruiz, José Sala, Guillermo Plaza, Recaredo Centelles, Martín Martínez, Antonio Perulles, José Pascual, José María Peris e Isidoro Bover. Su muerte no fue inútil, ellos gozan de la gloria y la religión católica, después de más de dos mil años, continúa perpetúandose entre la humanidad.

 

JUEVES 24

Santos: Charbel Makhluf, presbítero, y Cristina de Bolsena, mártir. Beato Nicéforo Díaz y compañeros, mártires.

SAN CHARBEL MAKHLUF, nombre libanés de etimología desconocida (1820-1898) Presbítero. Nació en Biqa Kafra, población cercana a Beirut, Líbano; fue bautizado con el nombre árabe de Youssef, en español, José (del hebreo, "Dios acrecentará"). Su padre murió en 1831 y su madre, Brígida, contrajo nuevas nupcias en 1833 con Lahhoud Ibraim, quien trató a los hijos de Brígida con amor excepcional. Lahhoud cursó estudios teológicos y recibió el diaconado. Youssef cursó sus estudios en la escuela parroquial de. Biqa Kafra. Desde pequeño mostró su preferencia por acercarse a Dios en la soledad y el silencio del campo, cuando cuidaba del rebaño familiar. A menudo se retiraba a una gruta para rezar. Su devoción a María Santísima fue célebre. Pese a la insistencia de sus familiares, el joven Youssef ya definía su vocación sacerdotal y la castidad como ofrenda de pureza al Señor. En 1851, sin avisar a sus familiares, se encamina al monasterio de Nuestra Señora de Mayfouq, donde profesa en la vida monástica adoptando el nombre de Charbel, en honor a un santo monje maronita del siglo IV. Continúa sus estudios sacerdotales en el monasterio de San Marón, en Annaya. Cursa estudios de filosofía y teología en el convento de San Cipriano en Kfifan, al norte de Líbano (1853-1859); siempre destaca por su recogimiento y humildad. Tuvo como maestro al sacerdote maronita san Nematallah Al Hardini (14 de diciembre), conocido como el Santo de Kfifan. Recibe la ordenación sacerdotal en 1859, en la residencia de la sede patriarcal de Bkerke, Monte Líbano. Ejerce su ministerio en el monasterio de Annaya, donde sólo vive dieciséis años, ya que solicita a sus superiores permiso para retirarse a la vida eremítica; al aceptar su propuesta, ingresa en la ermita de San Pedro y San Pablo, cercana al monasterio. Se distingue por su proverbial silencio, su dedicación al estudio de las Sagradas Escrituras, su fervor al rezar y su amor al Santísimo Sacramento y a María. En su celda reinaba el espíritu de pobreza: un cántaro con agua, una piedra como silla, por cama el suelo sobre una piel de cabra y una tabla por almohada en donde dormía a lo sumo tres horas. Vestía gastado hábito, aun en invierno. En el convento trabajaba en los viñedos y en las más humildes tareas. Manifestó el don de conocer conciencias, recordando a los fieles sus pecados. Entregó su alma al Creador en el citado monasterio. En su sepulcro, su cuerpo permanece incorrupto, sin la rigidez habitual, y ocurren prodigios de luz. Canonizado en 1977 por Pablo VI (1963-1978). Primer santo oriental desde el siglo XIII. Llamado "el último de los grandes ermitaños". Iconografía: con el hábito de los sacerdotes maronitas y la cabeza baja, símbolo de humildad.

 

VIERNES 25

Santos: Santiago, el Mayor, apóstol; y Teodomiro de Córdoba, mártir. Beata María del Monte Carmelo, fundadora.

SANTIAGO EL MAYOR, del árabe, derivado de Jacob, "que Dios proteja" (siglo I). Apóstol. La tradición indica que nació en Betsaida o Yafia (Siria). Fue integrante del grupo de los Doce, ya que entre los apóstoles hubo otro con el mismo nombre, al santo de este día se le llamó "el Mayor". Fue hijo de Zebedeo y hermano mayor de Juan el Evangelista, y, con Pedro y Andrés, fueron los más cercanos a Jesús. Según el Evangelio de Mateo (4, 18 ss) se relata cómo fueron electos. Se dice que su carácter era impetuoso; por lo tanto, se le conoció como Hijo del trueno (del arameo, boanerges). De acuerdo con la narración del libro de los Hechos de los Apóstoles (12, 2), fue decapitado en Jerusalén, al parecer antes de la Pascua del año 44, d. C. A través del tiempo se han conservado leyendas acerca de que el apóstol Santiago predicó y murió en la península ibérica, así como que sus reliquias fueron trasladadas de Jerusalén a España. Venerado como patrono principal de la ciudad de Compostela, donde se erigió en su honor una hermosa basílica, a la que llegan innumerables peregrinaciones. Iconografía: favorito de pintores y escultores, con atavío militar, armadura y casco, montando su caballo, espada en mano. Numerosas ciudades y pueblos en varios estados de nuestra República lo veneran como patrono; entre otros citamos a: Michoacán; Querétaro; Tulantepec, Hidalgo; Silao, Guanajuato. En la delegación Xochimilco se encuentra un templo dedicado al Apóstol Santiago, ubicado en avenida Cuauhtémoc número 23, Barrio de Santiago Tepalcatlalpan.

 

SÁBADO 26

Santos: Joaquín y Ana, padres de la santísima Virgen María, y Simeón el Armenio, ermitaño. Beato Jorge Preca, fundador.

Vísperas I del domingo

SANTOS JOAQUÍN Y ANA, del hebreo, "Dios dispondrá", y "la benéfica", respectivamente (? a. C.). Padres de la Santísima Virgen María. Los evangelios apócrifos (del griego, oculto, secreto; cuya inspiración divina no es segura) otorgaron los nombres a estos dos ancianos. Se dice que Joaquín era de Nazaret y Ana de Belén; que tenían pertenencias modestas, obtenidas a base de su trabajo como campesinos; eran piadosos, generosos en sus ofrendas al templo y oraban con fe al Señor, para que les concediera el don de tener descendencia, ya que eran de edad avanzada y se consideraban estériles. En ese tiempo era una afrenta no poder engendrar hijos. Al paso del tiempo, procrearon a su única hija: Maria, cuyo nacimiento fue estimado como milagroso. En cuanto a su deceso, se desconocen el lugar y fecha. La Iglesia Oriental los venera a partir del siglo VI d. C., pero cerca de los siglos X al XI, se extendió su veneración a la Iglesia Occidental, desde la Edad Media y el Renacimiento. Ana es protectoras de diversos oficios: carpinteros, mineros, orfebres, etcetera, y Joaquín de pastores. Su culto es inmemorial. Pablo VI (1963-1978) los incluyó en el santoral de este día; antes de la Reforma, Joaquín se conmemoraba en agosto Iconografía: ambos con vestimenta de época, al lado de María niña.

 

DOMINGO 27

XVII DOMINGO ORDINARIO

Santos: Aurelio y Natalia de Córdoba, mártires, y Pantaleón de Nicomedia, laico. Beata María Pilar Izquierdo, fundadora.

SANTOS AURELIO y NATALIA DE CÓRDOBA, del latín, "del alba", y "natividad, navidad", respectivamente (852). Mártires. Estos santos, titulares en el santoral de hoy, murieron víctimas de la persecución de los musulmanes en su país; se ignoran datos biográficos anteriores a su sacrificio. En ese entonces el acoso contra los cristianos era permanente y las torturas tan crueles, que muchos creyentes iban de un lugar a otro escondiéndose para no ser capturados. Tal es el caso de Aurelio y Natalia, matrimonio cristiano que, en unión con sus primos Félix y Liliosa, se hacían pasar por paganos, viajando de una población a otra para practicar su religión y evitar ser descubiertos. Al pasar el tiempo, Aurelio se percató de que un cristiano aprehendido por los musulmanes era azotado e insultado en público; conmovido por ese hecho decidió no huir más, aun a riesgo de su vida y la de su familia. Al poco tiempo, se les descubrió y encarceló, junto con un monje que pedía limosna. Todos murieron decapitados en aras de la fe. Su veneración es inmemorial.

 

LUNES 28

Santos: Víctor I, papa; Catalina Tomás, religiosa, y Pedro Poveda, fundador.

SANTA CATALINA TOMÁS, del griego "pura" (1531?-1574). Religiosa. Nativa de Valldemosa, Mallorca, España. Desde temprana edad quedó huérfana y al cuidado de sus tíos, quienes la trataron como sirvienta y pastora, además de sufrir maltrato, el cual soportó gracias a sus innatas fe, paciencia y humildad. En su juventud se traslada a la ciudad de Palma, para trabajar como sirvienta y tratar de ingresar a la vida religiosa; sin embargo, su falta de estudios ocasiona que sea rechazada en varios conventos. Finalmente, ingresa como hermana lega en el convento de las canonesas de san Agustín, donde dio muestra de su misticismo, amor a Dios y a sus semejantes, humildad y espíritu de servicio. El Señor la dotó del don de profecía, por lo cual numerosas personas de todos los estratos de la sociedad acudían a ella en busca de orientación; asimismo, se le atestiguaron numerosas experiencias místicas (éxtasis, visiones). Su fama de santidad se extendió por toda la isla y más allá de ella. Pese a su santidad, sufrió de los ataques del maligno, los cuales supero gracias a su fe. Después de entregarse al servicio de Dios y del prójimo, entregó su alma en el convento de Santa María Magdalena, que con cariño la albergó. Su cuerpo se conserva incorrupto. El Pontífice Pío XI (1922-1939) la canonizó en 1930. También se le conoce como Catalina Thomas y Catalina de Palma.

 

MARTES 29

Santos: Marta de Betanía, laica; Urbano II, papa, y Olaf u Olavío de Noruega, mártir.

SAN URBANO II, del latín, "relativo a la ciudad" (1099). Papa. De origen francés, se desconocen detalles biográficos anteriores a su elección pontificia el 12 de marzo de 1088. Ocupó el sitio 150 después de san Pedro (29 de junio). Se enfrentó a Guillermo II el Rojo (1056?-1100), quien se había adueñado en forma ilícita de los bienes de la Iglesia y luchó por la libertad de la misma. Erradicó del clero la práctica de la simonía (comercio indebido de los bienes espirituales) y expulsó a los sacerdotes que habían caído en la perversión. Al efectuarse el concilio de Clermont, Francia, tomó juramento a la milicia cristiana para efectuar la primera Cruzada, que se realizaría para el rescate del santo sepulcro en tierra santa, el cual estaba en poder de paganos. Se le atribuye haber iniciado la utilización de la ceniza sobre la frente, en el concilio de Benevento, Italia, en 1091. Su fallecimiento aconteció en la santa sede, el 29 de julio de 1099. Su veneración es inmemorial.

 

MIÉRCOLES 30

Santos: María de Jesús Sacramentado Venegas, fundadora; Pedro Crisólogo, doctor de la Iglesia, y Abdón y Senén de Persia, mártires.

SANTA MARIA DE JESÚS SACRAMENTADO VENEGAS, del arameo, "señora", y del latín, "salvador" (1868-1959). Fundadora. Bautizada con el nombre de Natividad, nació en Zapotlanejo, Jalisco, de padres católicos; fue la menor de doce hermanos. Realizó sus estudios primarios en su tierra natal y en la adolescencia fue catequista. De carácter afable, destacó por ser una joven piadosa apegada a la oración y a los sacramentos. En tiempo de Cuaresma asistía a los ejercicios espirituales en época en la cual sintió el llamado de Dios para consagrarse a su servicio. En Guadalajara ingresó al noviciado de las Hijas del Sagrado Corazón, congregación que estaba en proceso de ser aprobada por la Sede Pontificia. En esa etapa de su vida religiosa, durante dieciséis años ocupa el cargo de enfermera en el nosocomio de esa ciudad. Pese a la carga de trabajo que había, la Madre Nati -como la llamaban cariñosamente- era paciente, alegre y complaciente, tanto con los enfermos como con sus hermanas espirituales. Por su encomiable labor, la comunidad la elige superiora en 1921 y ella se ocupa en redactar las Constituciones para la misma, obteniendo la aprobación de la diócesis. Más adelante su guía espiritual, enterado por la propia Madre Nati acerca de sus experiencias místicas y revelaciones de Jesús Eucaristía, le indica escribirlas en un Diario; en ese tiempo elige el nombre de María de Jesús Sacramentado. Cuando en México surge la persecución religiosa, continúa en forma oculta su trabajo a favor de los enfermos más necesitados. Pese a los conflictos sociopolíticos de nuestro país, su ejemplo de amor a Dios en el servicio al prójimo propicia el aumento de vocaciones. Su obra se expande con el establecimiento de hospitales, asilos, clínicas y puestos de socorro de la Cruz Roja en varios estados. Por fortuna, tiempo después de ser subsanadas las dificultades contrarias a la religión, se le otorga la aprobación pontificia a su Instituto (1947). Una penosa enfermedad debilita su salud y provocó su deceso ocurrido en la Ciudad de México. Esta ejemplar religiosa mexicana, fue la primera santa que canonizó el siervo de Dios Juan Pablo II (1978-2005), en la Basílica de San Pedro el 21 de mayo del Año Santo 2000. Iconografía: con hábito y en sus manos las Constituciones de su fundación.

 

JUEVES 31

Santos: Ignacio de Loyola, fundador; Fabio de Cesarea, mártir, y Justino de Jacobis, obispo.

SAN IGNACIO DE LOYOLA, quizá del vasco, endiente de la montaña" (l491-1556). Fundador. Su nombre era Iñigo López de Recalde; nació en el castillo Loyola, en la población española de Azpeitia; por tanto perteneció a una noble y acaudalada familia que le dio formación en los valores de Cristo. Recibe educación y es adiestrado en la milicia; vive su niñez y juventud en las cortes de Castilla, España. Como era la tradición entre los nobles, Iñigo se integra al ejército y aunque conserva en su corazón la fe cristiana, tal vez por la inexperiencia de la juventud lleva una vida desordenada. En el año 1521 combate en una batalla en Pamplona y resulta gravemente herido en una pierna; permanece hospitalizado durante un prolongado tiempo. Pese a que ya había superado la gravedad, su restablecimiento es largo y pasa el tiempo en el nosocomio. Como no tenía ocupación alguna, se dedica a leer vidas de santos en el texto Flos Sanctorum (Flor de los Santos). Dichas lecturas le proporcionan un ejemplo de amor a Dios y provocan en su alma la conversión, deseando ser como aquellos personajes. Una vez sano, decide cambiar la forma en la que había vivido, se dedica a hacer penitencia extrema y Dios lo ilumina convenciéndose de que su proyecto de vida sería consagrarse a Él. Peregrina a tierra santa en 1522 y al regresar a su patria permanece en Manresa, profundizando en que su ideal es dar: "La mayor gloria a Dios", decide escribir los textos que después integrarán su obra Ejercicios espirituales. En los años 1528 a 1535, cursa estudios en las universidades españolas de Alcalá y Salamanca, y en París, Francia, siempre con el deseo de acercarse cada vez más y acrecentar sus conocimientos sobre el Creador y la religión católica. Encuentra compañeros universitarios con ideas afines y con ellos radica en Roma, hasta que en 1537 recibe en Venecia la ordenación sacerdotal. Su Autobiografía relata que con dos compañeros caminó a Roma, entró en la capilla de La Storta y expresó: “... Haciendo oración sentí tal mutación en mi alma y vi claramente que Dios Padre me acercó a Cristo, su Hijo, que no tengo ánimo para dudar de esto..."; este acontecimiento lo hace permanecer en la ciudad santa y crea un cuarto voto: la obediencia al Sumo Pontífice. Una vez que redactó la Regla de su instituto al que llamará Compañía de Jesús (jesuitas), delibera con sus compañeros sobre algunos puntos de la misma, y de común de acuerdo la presentan a Paulo III (1534-1549) en 1539. Un año después recibe la aprobación pontificia de su fundación, e Ignacio ocupa el cargo de superior. El apostolado será la defensa de la Iglesia, propagar la fe, establecer colegios y universidades en España, Alemania, los Países Bajos etcétera. Su lema "En todo amar y servir", se ha hecho vida en instituciones de todo el mundo. Fallece con fama de santo en Roma. Gregorio XV (1621-1623) lo canoniza en el año 1622. Iconografía: de pie, con vestimenta sacerdotal, casulla y estola; en sus manos un corazón con las iniciales IHS (abreviación latina de Iesus hóminum salvátor: Jesús, salvador de los hombres) y su lema" A la mayor gloria de Dios" (AMDG)